viernes, 29 de agosto de 2008

La Ronda #3: Cata de Cervezas

El señor Delirium, de Cervezas y Otras Cosas, se ha levantado de su asiento para invitarnos a todos a una tercera edición de la Ronda, proyecto en común de diversos blogs en español de temática cervecera que parece que está cosechando unos resultados óptimos. En esta ocasión, hace una difícil propuesta, pide que organicemos una cata (por el momento ficticia) de entre 5 y 8 cervezas, para dar a conocer esta bebida a gente sin demasiada experiencia en este campo.

Son muchos los artículos que ya se han publicado, con estructuras muy diferentes, algunos intentando centrarse en los artículos de un solo país, otros acompañando la cerveza con comida, etc, por lo que a estas alturas es difícil innovar. No obstante, yo voy a intentar hacer algo distinto, invitando a los bloggers a una comida en la que todos los platos han sido sustituidos por cerveza, y que además estarán acompañados, lógicamente, por bebida... ¿adivinan cuál?

Empecemos, aprovechando que pega el calor y que los supuestos catadores no son especialmente aficionados a esta ambrosía terrenal, con algo refrescante, ligero y de fácil beber, para que abran boca mientras esperan el entrante. Encaja perfectamente con estos requisitos una Hefe Weizen, y dentro del innumerable abanico de buenas posibilidades que ofrece este estilo, optaría por las más famosas, Franziskaner o Paulaner. Entre estas dos, la más apta para esta ocasión me parece una Franziskaner Hefe-Weiβbier, con su sabor trigal, bastante afrutado, cuerpo ligero y un dulzor no excesivo, que probablemente sorprenderá al catador, por no ser en absoluto parecido a la cerveza que ponen en un bar cualquiera.

Y por fin llega el entrante, una ensalada vegetal... que inmediatamente convertimos en una cerveza ecológica, elaborada al 100% con productos naturales, sin ningún tipo de aditivo. En la primera que pensé, para no complicar mucho la cosa ya en el inicio, fué en una 4 Elements, pero recordé otras marcas con un sabor más herbal, entre ellas la más común es Riedenburger Brauhaus Pils. Al igual que la Franziskaner Hefe, esta Pilsener está sin filtrar, pero en ella se aprecia fácilmente un inicio más ácido que contrasta con el final especiado, manteniendo un amargor suficientemente moderado como para no molestar al que la está disfrutando y así se pueda recrear con matices herbales/florales que esta marca posee.

Una vez terminada, tenemos otro modelo que seguro que, gracias a ser una Ale inglesa(estilo minoritario por estos lares) y a su peculiar sabor debido a las aguas sulfuradas de Burton upon Trent, no dejará indiferente. Se trata, por supuesto, de una Marston's Pedigree, una excelentísima Bitter Ale con un cuerpo medio, y de sabor duradero, amargo pero equilibrado, que entretendrá a nuestro invitado con sus múltiples matices mientras espera la llegada del primer plato.

Dejemos una cosa clara, no me gustan demasiado las comidas frugales, siempre he preferido que el primer plato sea contundente, y el segundo más contundente aún. Por supuesto, esta cata, aparte de enseñar lo variado del mundo de las cervezas, es acorde a mis gustos, así que el primer plato es fuerte, tanto como la endiablada Duvel. El completísimo cuerpo de esta Ale belga será inesperado debido al color dorado, facilmente confundible con el de una lager ramplona, aunque probablemente se lo huela (literalmente) instantes antes de saborearla. Notará un sabor perfectamente equilibrado, algo afrutado, con especias al final del trago, y realmente intenso en comparación con las anteriores que ha probado. Pensé también para primer plato en una Grimbergen Cuvée o en una Chimay Tripel, pero al final me acabé decantando por esta.

Llegamos a la parte más dura de la cata, cervezas de sabor más agresivo y con mayor graduación. Como segundo plato, y el equivalente en fuerza a un chuletón bien especiado, propongo una Gulden Draak, una Ale Oscura de complejísimas características, empezando por un intenso olor a malta, grano tostado, acompañado por la presencia de frutas y un picor moderado. El sabor es también muy diferente a la anterior Ale belga, recuerda al café, muy caramelizado, donde se reconoce facilmente el alcohol y, sin embargo, no me parece que estropee en absoluto el sabor de la cerveza. También se notarán matices afrutados, pero no como protagonistas en el trago, que durará mucho tiempo en el paladar.

Como no, la carne tiene que ir acompañada por un buen vino, pero como no soy muy de vinos y, aparte, esta es una cata de cervezas, propongo a la estrella más brillante de la muestra, Trappistes Rochefort 10. Como su nombre indica, es una Ale de denominación trapense, con 11'3º de alcohol, la más alta graduación de la cata, con un olor especialmente intenso y que, sin embargo, no se hace molesto gracias a su dulzor. El sabor también es potente, llena la boca, con notas caramelizadas, muy afrutado, a bayas quizá, uva e incluso se le pueden encontrar características más propias del vino. Excelentísima, aunque reconozco que puede resultar algo fuerte para un recién iniciado, aunque a mí tampoco se me hizo especialmente agresiva, todo lo contrario. (en caso de que parezca difícil de encontrar, sustituir por una La Trappe Quadrupel)

Ya llena la tripa, solo queda una pregunta muy típica. ¿Postre, café? Suponiendo que la respuesta sea doblemente afirmativa, servimos primero el postre, algo de fruta. Barajaba como posible una Lambic Frambozen, pero finalmente me he decantado por otra cerveza donde la fruta juega un papel muy importante: Hoegaarden Verboden Vrucht. Es una Ale belga, muy afrutada y dulce, con carbonatación muy alta y, por supuesto, un amargor especialmente ligero. Además, es de agradecer el que tenga un final de trago algo especiado y muy refrescante. Tras dos pesos pesados como Trappistes Rochefort y Gulden Draak, esta se hará fácil de beber.

Por último, como café solo cabe una posibilidad, una Stout. Pensé como primera opción en un modelo excelente, Old Rasputin, pero entre que lo probé por casualidad hace mucho tiempo y tan apenas la recuerdo, y que por aquel entonces era incluso menos capaz que ahora de apreciar una buena Stout, serviré una más común, que critiqué recientemente: Beamish Irish Stout. Carbonatación muy ligera, olor a grano tostado, cuerpo ligero y sabor cremoso, amargo, con claras reminiscencias a cafe. Ideal para terminar una comida y, en este caso, para terminar una cata.

jueves, 28 de agosto de 2008

Stella Artois

MARCA: Stella Artois
MODELO: Stella Artois
ESTILO: Pale Lager (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica


CARACTERÍSTICAS:
Stella Artois, la número uno en Bélgica, muy conocida en todo Europa, y que yo pocas veces pido, y no será porque no me gusta y porque no es común en bares y cervecerías. El lema "Anno 1366" que aparece en el logo de la marca se refiere a la fecha en que comenzó la tradición de preparación de la cerveza en la ciudad de Leuven, de donde es originaria.

Tras deschaparla, un olor refrescante envuelve la sala. Su color rubio sostiene una espuma blanca y burbujeante, que tarda poco en desaparecer. El sabor es amargo, muy refrescante y bastante "gaseoso", ya que sigue creando espuma dentro de la boca. La botella refresca con sólo mirarla.
Es una cerveza que entra muy fácilmente, y que se hace un hueco entre las cervezas ideales para tomar cuando hay sed. Además, sus 5'2 grados no llegan a ser un peligro, aunque si hay sed, podrías ponerte hasta arriba de Stella sin ningún problema.

La Stella Artois es una genial elección para la charla y el disfrute de música o películas. En mi opinión proporciona todo lo que tiene que tener una buena cerveza como tal (muy lejos de las exquisiteces cerveciles de mayor graduación y variadas composiciones).

NOTA:

martes, 26 de agosto de 2008

Ambar Negra

MARCA: Ambar
MODELO: Ambar Negra
ESTILO: Schwarzbier (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España


CARACTERÍSTICAS:

Distribuida por la empresa La Zaragozana, con sede en Zaragoza, Ambar Negra es una de las más vendidas de la marca Ambar (tras Ambar Especial). Destaca ya que en su elaboración se utiliza caña de azucar. Su olor agradable procede de la malta tostada, que le da ese característico aroma caramelizado y ese color oscuro que le distingue.
La Ambar negra figura en el libro titulado “Evolución del producto industrial y las empresas en Aragón”

Con un primer trago la sensación a malta invade el paladar, y termina mezclándose con un amargor característico, como a café o regaliz amargo (ingredientes que nombra su etiqueta). Después de un rato, el sabor que queda en la boca es dulzón. Un volumen en alcohol de 4'8%, que no se nota en absoluto.

Sobre un color negro similar al de otras cervezas parecidas se deposita una nube fina de espuma color caramelo. Debe de ser por mi poca experiencia al servir, pues al minuto, esa espuma ha desaparecido. Viste una etiqueta en mi opinión bastante sosa, tan sólo ha conseguido llamar mi atención su marca (nos marcamos un favoritismo regional).

Me parece una cerveza interesante y rica, aunque he de admitir que pasa a un segundo plano, no es como esas cervezas que captan toda tu atención en su sabor. Es refrescante, y resulta ideal con un acompañamiento dulce, frutos secos o pasas.

NOTA:



domingo, 24 de agosto de 2008

Weltenburger Hefe-Weiβbier Hell

MARCA: Weltenburger
MODELO: Welterburger Hefe-Weiβbier Hell
ESTILO: Hefe-Weiβbier (5'4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania


CARACTERÍSTICAS: El monasterio de Weltenburger, de la orden Benedictina, fue fundado por monjes irlandeses o escoceses a orillas del Danubio, en el municipio alemán de Kelheim, en el año 620, por lo que puede presumir de ser el que más tiempo ha durado de cuantos siguen en pie en la región de Bavaria.

Los monjes y sacerdotes pertenecientes a este se han dedicado a la elaboración de cerveza desde el año 1050, siendo así la segunda cervecera más antigua del mundo. Este proceso se sigue realizando en las mismas salas que hace 300 años, cuando fue la abadía fue construida por la familia Asam (que dan nombre a uno de los modelos de esta marca con mayor reconocimiento)

Nada más abrir la botella nos sorprenderá un muy fuerte aroma a plátano, mezclado con el del trigo, que se puede percibir a gran distancia. Notaremos también la presencia de especias, que da ese ligerísimo picor tan característico en la nariz. Al servirla podremos ver una bebida de color amarillo turbio, intenso, con abundante espuma, aunque algo menos que las mayoritarias de este estilo.

Tiene un cuerpo ligero/medio, con un importante énfasis en el trigo y no tanto gusto a plátano como sugería el olor, aunque por supuesto mantiene su normal relevancia en el inicio del trago. El gusto en el paladar es intenso, muy refrescante y agradable, y es en el fondo del mismo donde la alta carbonatación ataca de forma directa. El final del trago es más frutal, a cítricos (sobretodo naranja) con su consiguiente acidez, quedando un amargor suave en la garganta. Ciertamente, una degustación que me encantaría repetir.

Se podría considerar Weltenburger como una excelente representante dentro de las Weizen, muy equilibrada, especialmente refrescante, y que a partir de ahora será una de las opciones que baraje cuando me apetezca una buena cerveza de este estilo.

NOTA:

lunes, 18 de agosto de 2008

Beamish Irish Stout

MARCA: Beamish
MODELO: Beamish Irish Stout
ESTILO: Dry Stout (4'1% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Irlanda

CARACTERÍSTICAS: La cervecera Beamish and Crawford fue fundada en 1792 por William Beamish y William Crawford en Cork, la segunda ciudad de Irlanda por número de habitantes. Solo 13 años después ya se había convertido en la fábrica número 1 de Irlanda, y la tercera en tamaño de toda Gran Bretaña, y desde entonces no ha parado de crecer, aplicando las nuevas tecnologías a los procesos de fabricación de sus cervezas, permitiéndole en la actualidad competir con marcas gigantes como sus compatriota Guiness y Murphy's.

Tuve la suerte de encontrar recientemente en Pamplona un bar en el que tenían esta marca en barril, y no dudé en pedir una pinta para experimentar, puesto que nunca la había probado. Me sorprendió tanto el color, negro que a primera vista parecía opaco, pero que al trasluz despedía unos llamativos reflejos rubí; como el olor, muy intenso y fresco, a malta pero sobretodo a grano tostado, y realmente agradable. Como parece obvio, no estoy demasiado experimentado en lo que a Stout se refiere, por lo que probablemente no pudiese apreciar importantes matices de esta Beamish, pero aceptaré de buen grado (como siempre) cualquier corrección/colleja que me toque recibir.

El cuerpo era muy ligero, suave y cremoso, con un relevante toque de café y, por supuesto, bastante amargo. El sabor, poco duradero, deja un regusto no muy fuerte a malta en el fondo de la garganta, y más ligeramente a café. La pinta baja a un ritmo considerable, y el amargor se intensifica un poco a medida cuando ese descenso llega a sus últimas etapas, por lo que me resultó algo más áspera que Guiness, aunque me gustó bastante más, me pareció que tenía mas carácter. Es, la verdad, entretenida de beber, no es especialmente refrescante pero deja a uno satisfecho, lo cual me hizo acordarme inmediatamente de las "cervezas de sesión" del Filósofo, y proponer a Beamish como una buena candidata para esas ocasiones.


NOTA:

domingo, 17 de agosto de 2008

Duvel

MARCA: Duvel
MODELO: Duvel
ESTILO:
Ale Dorada Fuerte (8'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN:
Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Brouwerij Duvel Moortgat es una importante cervecera de tradición familiar, que fue fundada en 1871 por Jan-Leonard Moortgat en la villa belga de Breendonk, al norte de Bruselas, y muy cerca de Grimbergen, otra población muy bien conocida por los amantes de la cerveza. Su cerveza estrella fue bautizada como Victory Ale, en conmemoración del final de la Gran Guerra en Europa, aunque posteriormente se la renombró definitivamente como Duvel, a raíz del comentario de un amigo de Albert Moortgat que la calificó como “nen echten Duvel” (un verdadero diablo)

He de reconocer que el aspecto exterior de este modelo no crea demasiada expectación, puesto que la presentación es bastante sencilla, una botella marrón de grosor considerable y una etiqueta blanca con el nombre en letras rojas (donde tengo entendido que hay escondidos un ángel y un demonio, aunque nunca los he encontrado). Sin embargo, algo que se aprende en seguida en el mundillo de las cervezas es que no tiene por qué haber concordancia entre el diseño de la botella y el líquido del interior (de hecho, no pocas veces sucede el fenómeno contrario y la disparidad no puede ser mayor), y es exactamente esto lo que le pasa a Duvel.

Esta Ale tiene un color amarillo, a medio camino entre pálido y dorado y, ojo, esta especialmente carbonatada debido al azúcar que se le añade previo al embotellado, con lo que si no se sirve con cuidado nos podemos encontrar con la copa llena de espuma, pero sin tan apenas nada que beber. Por supuesto, la espuma será abundantísima y, además, es muy duradera, aunque poco compacta. Al ir a beber por primera vez empecé a arrepentirme de haber prejuzgado a esta marca debido a que nada más acercar la copa a los labios mi nariz fue invadida por un olor intenso y refrescante donde la fruta marca el ritmo, con aromas de manzana y pera, acompañado por suave malta dulce y mínimo toffee, un firme recuerdo de miel y un soplo de lúpulo floral y picante.

Esa agradable sensación culminó al paladear la bebida y poder apreciar una cerveza con un cuerpo que llena completamente la boca, pero que no resulta ni suave ni ligero, sino simplemente perfecto. Además, controla sin problema alguno los 8'5º de alcohol que tiene mediante su complejo sabor, en el que compite el gusto a manzana con el de la malta, mientras un toque de cítrico matiza el conjunto, para liberar alcohol, amargor y picante justo al final, quedando así una cerveza agresiva pero en absoluto desequilibrada. El sabor que se percibe en la boca, en el paladar y en la garganta es estupendo, con un amargor justo y encima fácil de beber. Sin duda una cerveza excelente.

NOTA:





El pasado sábado, Embracing me recibió en su casa con un ejemplar de su tan querida Duvel, que me obligó a beber. Estoy seguro de que si le hubiese dicho que no, me habría golpeado con el mando de la Wii repetidas veces.

La Duvel me pareció una cerveza completísima, sin llegar a ser (en mi opinión) el roce de la perfección. Un sabor intenso con una mezcla curiosa de distintos aromas, que se mantiene minuto tras minuto después de dar un sorbo. Cuerpo contundente y sabroso, y espuma duradera con gran cantidad de matices. Una cerveza que me supo exquisita de principio a fin, y que no dudaré en comprar.

Eso sí, como ya ha sido dicho, su etiqueta la deja muy al margen a la hora de encontrarnos con una estantería repleta de cervezas. Una joya líquida que sabe esconderse muy bien.

NOTA:



viernes, 15 de agosto de 2008

San Lorenzo

Encontrándonos casi a finales de las fiestas de San Lorenzo, en Huesca, me parece oportuno hacer un comentario sobre la cantidad (ingente) de bebida que ha tenido presencia a lo largo de estos días. Habiendo sido muy comunes los whiskys, rones y demás parafernalia alcohólica, pero encontrándonos en un blog de cerveza, pues eso, vamos a echarle un vistazo a estas señoras.
He de decir que tan sólo puedo considerar el primer día de fiestas (el 9) como un día asombrosamente cervecil, esto es, donde ha habido más cerveza que cualquier otra cosa. Y esto se debe, como no, a que fue el día en que Embracing Darkness vino a hacernos una visita a Huesca, con todas sus consecuencias.

Había preparado junto a unos amigos la ocasión con una reserva de alcoholes distintos, como he dicho antes, pero preferimos atiborrarnos de cerveza este día, así que en cuanto entramos por la puerta del local donde ha transcurrido el 70% de nuestro tiempo en fiestas, las caras de alegría fueron mayúsculas.

Echando mano de lo barato, disponíamos de dos packs de 24 latas de Steinburg clásica, la característica del mercadona. Una cerveza muy del montón, pero también bastante barata.
Para la ocasión también cayeron dos packs de 6 botellas de Voll Damm, bebida algo más selecta e interesante, que ayudó a tomar con un poco más de gusto las Steinburg, ya que esas entraron después de las Voll Damm, cuando ya nos encontrábamos con algo más de ligereza mental...
Fue entonces cuando Embracing se dió cuenta de cómo iba a desembocar la cosa y sacó una sorpresa. Me dijo: "antes de que estés tan borracho que no sepas diferenciar sabores, prueba esta, que con casi total seguridad no la volverás a probar nunca, ya que es de la tienda de cervezas biológicas y me dijeron que era la última, que no van a volver a traer".
Me presentó una Müller Lagerbier, de la cual haré el comentario en su entrada (tomé unas misteriosas notas en el movil sobre su sabor, para no olvidarlo con lo que nos venía encima).
Y por supuesto se había traído una cerveza curiosa más, una cerveza de cannabis que probamos en el momento en el que empezaba a moverse todo peligrosamente.

Más adelante, tras comer y dormir en un cesped, volvimos a la carga, esta vez agenciándonos también alguna Budweiser (American Bud) de los compañeros, anteriormente criticada por nosotros... pero teníamos sed. Las Steimburg seguían corriendo y nos permitimos probar el whisky de 10 años que había comprado otro amigo para la ocasión.
Más tarde me encontré con una lata en la mano, de la que estaba bebiendo. Le hice una foto, pues en el nombre yo leía Embracing y me hacía mucha gracia. Por cierto, era la Emdbräu, que personalmente no había probado hasta entonces. No recuerdo el sabor, por supuesto.
Es una pena el no haber sacado más fotos del día, pero verdaderamente no estábamos en condiciones de enfocar nada.
La fiesta se remontó hasta altas horas de la madrugada, y como llevábamos en marcha desde las 10 de la mañana, pues decidimos terminar haciendo todos una pelea de cesped y tierra. Al día siguiente me desperté con una de las resacas más notables de los últimos tiempos, y con tierra en mis oídos.

Absolutamente genial. Que por cierto, asombroso también el no haber bebido ni una gota de Ambar el primer día, estando donde estábamos.

martes, 5 de agosto de 2008

Coronita

MARCA: Coronita
MODELO: Coronita
ESTILO: Pale Lager (4'6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: México

CARACTERÍSTICAS:

Ayer aparecí por el supermercado de la zona, ya que hacía unos días que tenía pensado preparar una comida mexicana en toda regla (basándome en los estereotipos, por supuesto). Al acercarme a la zona de bebidas para comprar el pack de Ambar reglamentario me entró la duda: "¿Por qué no acompañar con una cerveza mexicana?". Ya que hacía siglos que no la probaba, y en ese momento era la única mexicana que había, me hice con un pack de seis Coronitas. Muy a regañadientes.

Fabricada por el grupo Modelo, y llamada en México Corona, es la marca líder en el mercado nacional y la cerveza mexicana de mayor venta en el mundo. Actualmente se exporta a 154 países en los cinco continentes, líder en el segmento de importadas en más de esos países.

La defino como un refresco, una cerveza nada fuerte, que en solitario no dice nada y se hace aburrida, pero que acompañando una maratón de productos picantes se hace de beber. Pero vamos, que sus 4'6 de graduación de alcohol no parecen notarse, al igual que su sabor. En mi opinión, una sustancia burbujeante y refrescante sin muchas características especiales, pareja a la Sol.

Bien en conjunto con la comida, pero como ya digo, ayer tomé una sola y me pareció una completa tontería de cerveza. (Dejaré las mexicanas por un tiempo).

NOTA:



domingo, 3 de agosto de 2008

La Trappe Quadrupel

MARCA: La Trappe
MODELO: La Trappe Quadrupel
ESTILO: Quadrupel (10% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: No muy a menudo se puede comprar una cerveza de este calibre por menos de 3 euros, así que cuando la ví en Makro no me lo pensé ni un instante, al igual que tampoco tuve duda alguna de con quien iba a disfrutarla: todas las papeletas las tenía mi compañero de blog Sir Asf, que decidió venir a hacerme una visita a Zaragoza. La Trappe es otra de las 7 marcas de cerveza Trapense, y además la única con esa denominación que no se encuentra en Bélgica. Goza de un merecido prestigio entre los cerveceros de todo el mundo por lo que, a pesar de ser la primera vez que probaba el modelo Quadrupel, sabía que la cata iba a ser realmente agradable.

La presentación ya da una buenísima primera impresión, con esa botella tan similar a las de vino (no fueron pocos los conocidos que, al encontrarlos de camino a casa con la botella en la mano, me preguntaron a dónde iba con ese vino), tapón de corcho y una etiqueta en tonos morados. Al abrirla, un intenso aroma a malta te golpea en la cara, un olor algo dulzón y especialmente penetrante. Se puede apreciar al servirla una espuma similar a la de las demás trapenses, moderada y que desaparece pronto, dejando nucleos en el centro de la copa. El color es marrón oscuro, cobre, con reflejos rojizos al trasluz, y junto con los demás aspectos externos de la bebida hace que te olvides de que ese líquido esconde 10º de alcohol, mucho más que la gran mayoría de las cervezas.

Y llega el esperado momento de saborear esa cerveza de lujo, con un cuerpo completo que abarca tanto boca como orofaringe, un gusto ligero a regaliz al principio y un intenso sabor a malta muy caramelizado, quizá con matices que recuerdan a melocotón, que dura largo rato, permitiendo así disfrutar de la bebida no solo durante el trago, sino varios segundos después. Posee un dulzor leve, que además es de agradecer, y participa en la difícil tarea de enmascarar su alta graduación, cosa que consigue a la perfección, resultando así una buenísima cerveza, de sabor especialmente equilibrado.

(Finalmente he conseguido hacer una fotografía de esta cerveza de una calidad más o menos aceptable. Hasta el momento empleábamos la del compañero Catador del blog Buena Cerveza, al que le agradezco el préstamo)

NOTA: