martes, 29 de septiembre de 2009

Weltenburger Kloster Barock Dunkel

MARCA: Weltenburger
MODELO: Weltenburger Kloster Barock Dunkel
ESTILO: Dunkel Lager (4'7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: El 2008 fue un buen año para la fábrica Weltenburger ya que su Dunkel Lager, Barock Dunkel, fue galardonada una vez más con la medalla de oro de la World Beer Cup, uno de los premios más prestigiosos del mundo de la cerveza, lo que la posicionaría como la mejor Dunkel Lager del planeta del año 2008. Esta decisión cabe por supuesto a discrepancias (sin ir mas lejos, yo mismo no estoy de acuerdo con esa afirmación), pero lo que me parece incontestable es que Barock Dunkel es una cerveza realmente buena.

De color pardo rojizo, nada más servirla genera violentamente una buena capa de espuma beige, muy duradera, al tiempo que emite un intenso y penetrante aroma a grano tostado y caramelo, con un dulzor frutal con notas de higos maduros y algún matiz de azúcar quemado. Desde el primer instante me ha recordado enormemente a Neumarkter Lammsbräu Dunkel, aunque sin presentar esta notas herbales.

El trago comienza de forma dulce, muy afrutada, de nuevo higos, dátiles quizá, junto con malta tostada, caramelo, y una chispa de acidez un tanto inesperada. Tiene un sabor muy intenso, aunque equilibrado en todo momento, convirtiendo al alcohol en algo prácticamente imperceptible, lo que la hace preocupantemente fácil de beber. A esto contribuye también el casi inexistente amargor, que solo se presenta en el largo regusto, además de forma mínima, reduciendo enormemente el tiempo entre cada trago. Otra muy recomendable cerveza de Weltenburger, y si no me fallan las cuentas llevan ya 3 de 3.

NOTA:

sábado, 26 de septiembre de 2009

Charles Quint Rouge Rubis

MARCA: Charles Quint (Keizer Karel)
MODELO: Charles Quint Rouge Rubis
ESTILO: Brune (8'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Esta es la última botella que me queda del intercambio cervecil que hicimos Sir Asf y yo hace un tiempo, del cual ya he hablado previamente, que incluía también una Barbãr y una Gulden Draak, dos cervezas, para mi gusto, excelentes. Ya habló mi compañero hace poco más de un año de la Blonde de esta marca, relatando además la peculiar historia de la jarra de cuatro asas que caracteriza a la marca, y ahora le toca el turno al otro modelo, una Brune de 9º de alcohol.

Es de color marrón oscuro con reflejos rubí al trasluz o quizá parda si la iluminación fuese mayor, y forma con rapidez una capa de espuma beige, no demasiado compacta aunque sí bastante duradera. Un complejo aroma frutal alcanza las fosas nasales de manera firme pero delicada, con un inicio dulce de grano tostado muy acentuado por un suave desliz de caramelo, al que acompañan notas de naranja de forma más secundaria, un leve toque de especias picantes y un punto de licor. Verdaderamente agradable y completo, no me atrevería a exigir mucho más.

Al gusto presenta un sabor intenso, con carácter, a dulce malta tostada, con recuerdos de café con leche, un tímido fondo frutal, casi exclusivamente de naranja, suaves matices a caramelo, notas especiadas similares a las del aroma, lúpulo de relevancia limitada y la evidente presencia de los 9º de alcohol, arriesgada pero no excesiva, ya que consigue no romper en ningún momento rompe el equilibrio. Deja tras cada trago un largo regusto de amargor muy suave, algo frutal, mientras una sensación de calor producida por el alcohol acompaña el descenso del líquido a través de la garganta. Mucho más de lo que esperaba disfruté esta cerveza, y me quedo con la curiosidad de probar la Blonde, esperemos que más adelante tenga la oportunidad.

NOTA:

martes, 22 de septiembre de 2009

Březňák Original Böhmisch Pils

MARCA: Březňák
MODELO: Březňák Original Böhmisch Pils
PAÍS DE ORIGEN: República Checa

CARACTERÍSTICAS:

Uno de los días de nuestra estancia este verano en Wacken, en el festival de música, decidimos pararnos a buscar cervezas interesantes que pudiéramos llevarnos de vuelta a España, cuando el festín alcohólico hubiera terminado. La variedad de packs de cervezas no era muy amplia en marcas (aunque no hubiéramos encontrado tantas en ningún supermercado de aquí), pero escondida entre una veintena de cervezas más o menos conocidas, en una estantería separada, se mostró la Březňák. Rápidamente recordé el apunte que hizo Pivni Filosof en el post que hicimos de Birra Moretti, señalando que la etiqueta era una copia de la Březňák (y por lo que he leído, muchas otras se han inspirado o directamente han copiado esta etiqueta), y con interés y fascinación, me hice con un ejemplar que milagrosamente llegó sin abrir a mi casa.

Elaborada por Pivovar Velké Březno, situada en la región de frontera checo-alemana, tiene una historia peculiar, y sobre todo un nombre: Víctor Cibich. Remontándonos al Holocausto y la invasión nazi de Checoslovaquia, la fábrica de Březňák se mantuvo en una posición irónica y confusa, pues suministró cerveza al Deutsches Afrika Korps, pero el hombre que posó para la foto en su etiqueta, Víctor Cibich, alias Zippich, era en realidad un judio checo de habla alemana. Víctor Cibich murió en 1916, y su esposa, Auguste, falleció en 1938. Dejó a dos hijos mayores, Bruno y Paul, que como eran judios, fueron enviados a campos de concentración durante la guerra. Contra todo pronóstico, los dos jóvenes Cibich sobrevivieron y regresaron a Velké Březno después de la guerra. Pero después de un mes escaso en su hogar, se vieron obligados a dejarlo por las purgas anti-alemanas de 1946. Primero fueron expulsados por los alemanes por ser Judios; y luego fueron expulsados por los checos, por ser alemanes. Ambos murieron en Nuremberg, Alemania, a pocos días de diferencia, en 1967. Una anécdota fascinante.

Pero a lo que vamos, la Březňák Original Böhmisch (conocida originalmente como Březňák Světlý Ležák 12°) tiene un color dorado algo oscuro que presenta una capa espumosa, blanca y burbujeante en su cima, y sin embargo a penas tiene carbonatación visible. Desprende un sutil olor herbal y maltoso, levemente afrutado. En el sabor toma presencia el torrefacto, la fruta y se acentúa el toque herbal, en un final algo agridulce. Es de cuerpo medio, sin especial presencia del alcohol, y se deja beber bastante bien.
NOTA:

domingo, 20 de septiembre de 2009

Barbãr

MARCA: Barbãr
MODELO: Barbãr
ESTILO: Blonde con Miel (8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS:

Julio Cesar intentaba conquistar La Galia y se encontró con lo que ahora es Bélgica, que fue un pueblo que le impidió durante mucho tiempo proclamarse dueño de toda Galia. Sobre ellos escribe en su libro "De Bello Gallico": "De los galos, los belgas son los más bravos, viven de la pesca y la caza, juegan a los dardos y beben cerveza de miel." A la cerveza de miel se le llamaba "el alivio del guerrero" porque les daba fuerza y ánimos para seguir combatiendo a los enemigos.
No soy muy amigo de las recetas cerveciles que se escapan de lo tradicional, añadiendo sabores curiosos, sobre todo excesivamente dulces, como es el caso. Partí con la idea de que miel y cerveza no podían ser buenas amigas, servidas de una botella normal y corriente (quiero decir, que lo hubiera entendido de ser una especialidad gastronómica regional, o algo así). No obstante, al probarla, quedé completamente encantado.

La Barbãr tiene un primer aroma entre dulce y amargo. Su espuma, cremosa y densa, se posa sobre el color dorado del líquido. Su sabor es enigmático, con los tintes muy dulces de la miel mezclados en el cuerpo de una cerveza amarga. Es un trago realmente curioso e interesante, he quedado sorprendido con el resultado final de la mezcla. Tiene una graduación de 8 grados que casi no se notan, y la cerveza en sí combina muy bien con aperitivos para acompañar.
He leído que es difícil de encontrar, aunque yo la compré en la tienda de cervezas habitual a la que voy en Burgos, por un precio normal, por lo que valió la pena y estoy seguro de que repetiré varias veces.


NOTA:



Ya había probado esta cerveza previamente en mi viaje a Bélgica pero no tenía manera de hacerme con ella de forma regular. Este problema me lo solucionó Sir Asf, trayéndome esta botella, junto con otras, desde Burgos para uno de nuestros primeros intercambios cerveciles (no sé cuantos llevamos actualmente, he perdido ya la cuenta) hace unos meses. La verdad es que destaparla me trajo recuerdos de buenos momentos en Brujas, compartiéndola en De Garre a la vez que su famosa Tripel, la copa dorada por el líquido, rebosante de espuma blanca muy densa.

Si tuviese que calificar esta cerveza con un adjetivo, este sería "exótica", al menos es la primera impresión que me produjo su olor, repleto de dulces e intensos aromas de cilantro y naranja en forma de curaçao sobre una base de miel, a lo que se suma un toque de pimienta y un soplo suave pero evidente de alcohol.

El sabor comienza también dulce, algo astringente, y al instante la miel abarca toda la boca con una intensidad considerable, que se ve potenciada aún más por un toque de alcohol. Dicha miel forma de nuevo una base donde se reunen matices de cilantró y curaçao y fuerte presencia de especias picantes, que conducen hasta un largo regusto compuesto por curaçao, fondo de miel y una chispa de alcohol. Muy dulce, equilibrada, y con personalidad muy marcada que no deja indiferente en absoluto.

NOTA:

jueves, 17 de septiembre de 2009

Pan Lager

MARCA: Pan
MODELO: Pan Lager
ESTILO: Pale Lager (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Croacia

CARACTERÍSTICAS: La última de las croatas que me traje del viaje. Elaborada por Carlsberg Croatia en Koprivnica, desde 1997, es otro de esos productos cuya única finalidad es vender a costa de campañas publicitarias o patrocinios en clubs de fútbol y festivales de música. No obstante, esperaba una cerveza mucho peor.
Con un diseño de etiqueta y botella parecido al de la Deep Svijetlo Lager Pivo, Pan Lager no es difícil de encontrar en supermercados y restaurantes en la costa croata, siendo según su página web, la cerveza que más éxito ha conseguido en estos últimos años (afirmación algo exagerada, según ví en Croacia).

En el vaso presenta un color dorado lleno de burbujas que suben rápidamente a la superficie, donde se forma una capa de espuma blanca, cremosa y burbujeante que se mantiene hasta el final. Desprende un aroma maltoso muy floral y bastante fuerte durante unos instantes, y en boca deja unos matices de malta y miel ácida, desembocando en un final amargo suave. El sabor se mantiene, sin regalar ningún matiz nuevo y perdiendo poco a poco intensidad en el trago.

No obstante, he leído críticas muy negativas para esta cerveza, y tras probarla me resultan cuanto menos curiosas, ya que no ha sido lo peor que he encontrado en Croacia, y desde luego no es una cerveza "imbebible". Con la Pan Lager queda cerrado (por lo menos por un tiempo) el recital de cervezas croatas que hemos venido trayendo. Sin duda es un país al que me gustaría volver, ya sea para probar nuevas variedades, por traerme unas cuantas Tomislav, o por disfrutar de un paisaje fantástico. Visita recomendada.

NOTA:



martes, 15 de septiembre de 2009

Canaan Pale Ale (טנשלח כנףו׳)

MARCA: Canaan
MODELO: Canaan Pale Ale (טנשלח כנףו׳)
ESTILO: Pale Ale (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Israel

CARACTERÍSTICAS: Última de las cervezas que me quedaban por comentar de Oriente Próximo, probablemente la más rara y complicada de adquirir y, sin duda, la más misteriosa, puesto que debido a que la práctica totalidad de la etiqueta está escrita en hebreo la única información que he conseguido recabar sobre ella es que pretende ser una Pale Ale artesanal, y que se elabora en Jerusalem.

Salvo por el fallo de estar en hebreo, el diseño de la etiqueta es verdaderamente atractivo, da una imagen de cerveza realmente antigua (aunque personalmente, dudo muchísimo que tenga más de un par de años de historia). Sin embargo, empecé a temerme lo peor al servirla y comprobar que no había ni siquiera una línea de espuma adornando ese líquido marrón oscuro, y al oler al instante un aroma que era la definición del desequilibrio, un intenso golpe de frutas maduras sobre una base de chocolate, todo ello muy muy dulce, con un toque desagradable que no sabría definir pero sí identificar con un problema en la fermentación, de manera que esta ha sido insuficiente.

El sabor, por supuesto, tampoco era agradable sino dulce y afrutado en exceso, una espantosa mezcla de manzana, caramelo y chocolate con leche, horriblemente empalagoso. En este punto perdí el interés, tomé varios sorbos más para asegurarme de que no me equivocaba y para terminar la reseña, y más de la mitad de la cerveza se fue al baño. Una pena haber malgastado esos 2 euros, pero por lo menos me ha servido para poder comentar una rareza (bastante terrorífica) aquí.

NOTA:

viernes, 11 de septiembre de 2009

Taybeh Beer Dark

MARCA: Taybeh Beer
MODELO: Taybeh Beer Dark
ESTILO: Bock (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Palestina

CARACTERÍSTICAS: Un color negro totalmente opaco, que parece que no solo no deja pasar la luz sino que la absorbe, y una considerable capa de espuma blanquecina hacen la presentación del segundo modelo de la cervecera Taybeh, cerveza que no es en absoluto fácil de encontrar, de hecho la ví por casualidad en un restaurante de Beit Sahour cuando ya llevaba más de 15 días en Palestina.

¿Qué estilo de cerveza es? Pues en un principio yo daba por supuesto que sería una Dunkel Lager, o con un poco de suerte una Schwarzbier, acerqué la nariz y... olor consistente, dulzor medio, malta torrefacta marcando el paso, intensas notas de frutas maduras, sobretodo ciruelas, y anís suave aderezado con puntos de tabaco fugaces. Agradable, interesante, y algo peculiar para una Dunkel. Solo quedaba probarla, y ese fué el siguiente paso.

Apareció un sabor intenso aunque tan breve como en la Golden, dulce, con el grano abrasado, algo de hierba y un toque de tabaco que le daba un gusto levemente ahumado, muy rico. El final era totalmente seco, con un amargor suave, y durante todo el trago se apreciaba un equilibrio espléndido, dejando una muy buena sensación y ganas de otra. Y tanto Michael, el estudiante alemán, como yo tuvimos una conclusión igual de inesperada para ambos: esto es una Bock.

NOTA:

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Laško Club

MARCA: Laško
MODELO: Laško Club Export
ESTILO: Pale Lager (4'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Eslovenia

CARACTERÍSTICAS: Otra de las cervezas que me traje de Croacia fue una Laško Club Export, que fue la única que vi de la marca. Aunque la empresa posee fábricas en Croacia, es natural de Eslovenia y una de las más internacionales del país.

La cervecería fue fundada en el año 1825 por Franz Geyer, un panadero de pan de jengibre y productor de hidromiel. Después de la Segunda Guerra Mundial, Laško se convirtió en la quinta cervecería más grande de Yugoslavia. Se perdió gran parte del mercado de Yugoslavia en 1991, después de que Eslovenia declarase su independencia, aunque las ventas se recuperaron durante el decenio de 1990. Anualmente se celebra el festival Pivo in cvetja (La cerveza y las flores) en la ciudad de Laško. En su etiqueta podemos ver el bonito detalle: "Traditionally brewed with love since 1825".

Esta cerveza despide un agradable olor herbal y maltoso, y presenta un color amarillo dorado claro, con espuma blanca y burbujeante que se consigue mantener en el vaso. Su sabor es consecuente con su aroma, presentando matices maltosos, acaramelados y un cierto amargor del lúpulo que consigue un buen equilibrio. El final es amargo y algo picante, dejando un sabor de boca curioso. Una agradable sorpresa de cerveza, sin ninguna duda.

NOTA:


domingo, 6 de septiembre de 2009

Maccabee (מכבי)

MARCA: Maccabee (מכבי)
MODELO: Maccabee (מכבי)
ESTILO: Pale Lager (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Israel

CARACTERÍSTICAS: Tuve la oportunidad de hacerme con una botella de Maccabee, que junto con Goldstar cubre todo el mercado cervecero israelí, en un pequeño poblado samaritano en lo alto de las colinas que rodean Nablus. Los palestinos tienen prohibida la entrada a esa zona, pero al ser el único lugar cercano donde se puede conseguir alcohol no son pocas las transacciones que hay entre los habitantes del poblado samaritano y los de Nablus, por supuesto con discreción puesto que en una ciudad tan conservadora como esta última no son pocos los que no verían con buenos ojos el consumo de cerveza.

Esta cerveza es, para mi gusto, la peor de las tres mayoritarias de Oriente Próximo, una Pale (Euro) Lager corriente y moliente, de color dorado pálido con una finísima capa de espuma debido a la escasa carbonatación, que despide un limitado aroma maltoso totalmente unidimensional, quizá acompañado de un ligero toque cítrico, una suavísima reminiscencia de cereales y un deje metálico leve, que no llega a ser molesto.

Al contactar con la boca el tedio continua, se aprecia un sabor plano dominado por la malta, también mínima presencia de cereales, una suave base de lúpulo que se prepara para crecer un poco en el regusto, y como momento más emocionante, una breve efervescencia. Aburridísima, con una total carencia de cuerpo, pero eso sí, muy refrescante cuando tienes que soportar altas temperaturas. De todas maneras, esa función pueden cumplirla la mayoría de las cervezas, así que no es una tragedia si esta marca en concreto no está disponible.

NOTA:

viernes, 4 de septiembre de 2009

Palestina e Israel

Tras un mes de prácticas en los hospitales Al Makassed de Jerusalem y Al Raffidia de Nablus ya estoy de nuevo en España, así que puedo volver a colaborar con la frecuencia habitual en Hipos Urinatum, que Sir Asf se ha encargado de mantener activo estos 3o días. Además, voy a aprovechar para relatar mi experiencia cervecil en aquellas tierras, que voy a dividir en dos apartados debido a que las diferencias entre una zona y la otra son demasiado grandes, tanto por motivos económicos como religiosos, como para comentar las dos al mismo tiempo.

PALESTINA:

Por todos es sabido que la religión islámica prohibe el consumo de alcohol, lo que convierte la compra de una cerveza en algo que va desde moderadamente complicado en sitios turísticos hasta casi imposible en ciudades más conservadoras como Hebron o Nablus. Por supuesto esto tiene repercusiones en la cultura cervecera de la región, que es prácticamente nula, con la excepción de la cervecera Taybeh, de la que hablé hace no mucho tiempo, que actualmente está produciendo 5 modelos diferentes de muy buena calidad, de los cuales 2 se pueden encontrar con relativa facilidad.

Además, hay que sumarle que en la práctica totalidad de las tiendas de Palestina las marcas de cerveza disponibles son, además de las tres de Oriente Próximo y alguna alemana barata tipo Schloss Kröne, Carlsberg, Tuborg Red y Green, Stella Artois, Heineken y Guiness, y encima a precios realmente excesivos teniendo en cuenta el nivel de vida de la zona, rondando todas ellas los 10 NIS (2 euros). Es por esto que, ante tan desoladora oferta de cervezas, mientras estuve allí solo emplee mi dinero en adquirir Taybeh, alguna Goldstar y varias latas de medio litro baratas que encontré por casualidad.

ISRAEL:

En el caso de las ciudades israelíes, como por ejemplo Tel Aviv o Haifa, la situación cervecil mejora y mucho, y se ven por todas partes pequeñas tiendas con marcas de cervezas similares a las que se podían ver en Palestina, excluyendo Taybeh, o quizá algo más variada, y por suerte a un precio más moderado cuanto más nos alejamos de la playa, alcanzando un mínimo de 5 NIS (1 euro, lo cual no es realmente barato, pero allí me pareció casi un regalo). Y no solo eso, sino que si se exploran los distintos supermercados se pueden encontrar cervezas realmente interesantes, Trappistes Rochefort 10, Aecht Schlenkerla Rauchbier Märzen, Hoegaarden Grand Cru, entre otras, eso sí, para todo aquel dispuesto a desembolsar unos 20 NIS (4 euros) en una sola botella.

Los bares israelíes también suelen disponer de varias marcas, totalmente distintas en cada bar aunque Goldstar parece ser factor común, y las venden a unos 20 NIS la pinta. Respecto al trato que dan a la cerveza en estos establecimientos no cabe queja posible, la cerveza es servida con absoluta corrección y cuidado, y a una temperatura óptima, sin jarras heladas ni otras costumbres saboricidas. Eso sí, evitar a toda costa los chiringuitos de playa, donde os podéis llevar sorpresas como la que tuve yo al pedir una Weihenstephaner y encontrarmela servida en vaso de plástico junto a una factura de 26 NIS (5'2 euros).

Aunque culturalmente no tiene desperdicio, probablemente no es el mejor lugar para degustar ricas cervezas, pero pese a todo, y como se puede ver, tampoco es imposible disfrutar de alguna por aquellas tierras. De todas formas, muy recomendable viaje para todo aquel abierto a nuevas experiencias.