MARCA: Miller
MODELO: Miller Genuine Draft
ESTILO: Pale Lager (4'66% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Estados Unidos
Decidí compartirla con él, y nada más servirla me dijo "qué pinta tan rara, ¿no?" Pues la verdad es que sí, es de color dorado oscuro y brillante, como si fuese sirope, casi tan transparente como la botella, y pese a tener mil burbujas no forma ni un átomo de espuma. Pero bueno, es solo el aspecto, veamos al olfato qué tal... madre mía, es de los aromas más dulces que he podido encontrar en una cerveza, malta, maíz y azúcar moreno mezclados con un perfume realmente desagradable que recuerda a gominolas. Si encontrase cualquier planta en el campo con un olor parecido no me cabría duda de que intenta advertirme que es venenosa.
Pero bueno, ya que habíamos llegado hasta aquí había que lanzarse a la piscina y probarla, nunca se sabe e igual nos llevabamos una sorpresa. Y en efecto, sorpresa... es incluso peor de lo esperado, cuerpo inexistente, sabor unidimensional a malta excesivamente dulce, quizá un mínimo recuerdo de limón, y todo esto contaminado con un sabor espantoso sabor como a agua sucia y gominolas que persiste en el regusto. Nacho le dió un trago, yo dos para apuntar alguna cosilla, me dijo "no hace falta que te la termines, era un regalo, no un castigo" y se fue prácticamente entera por el desagüe. Normalmente intento ser constructivo con las críticas, decir qué es lo que no me ha gustado o cómo mejorar la cerveza, pero de verdad que en mi opinión en este caso no hay nada que se salve, la única solución es derribar la fábrica y empezar de nuevo porque esto es lo peor que he bebido en todo el año, y si me apuras también en el año pasado. ¿En qué están pensando? ¿Y por qué gastan su presupuesto en estas chorradas en vez de hacer las mejoras que evidentemente necesita su cerveza?
















