lunes, 30 de agosto de 2010

Cerveza Mudéjar Ale

MARCA: Cerveza Mudéjar
MODELO: Cerveza Mudéjar Ale
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Me volví un tanto loco buscando información acerca de esta botella para saber qué era lo que iba a beber pero mis esfuerzos fueron totalmente inútiles, rastreando por la red solo encontré un PDF un tanto críptico (con unas recomendaciones de temperaturas de consumo demenciales, por cierto), y mandé hace un par de semanas un e-mail al fabricante pero aún no he obtenido respuesta, así que los único datos de los que disponía al abrirla eran el tipo de levadura utilizada y la graduación alcohólica, de 6'5º.
¿Parte positiva de todo este misterio? No podía estar menos influenciado al probarla, lo cual supongo que favorece el ser objetivo.

En copa se presenta bastante turbia, de color amarillo pajizo, y forma apenas medio dedo de espuma que en menos de 10 segundos ha desaparecido por completo, perdiendo bastante en cuanto a apariencia. Fue al percibir el dulce aroma cuando se me encendió la bombilla: rubia belga. Aparecen uvas y melocotón, malta muy levemente tostada, pero por encima de estos destacaba un olor que recordaba a pastas y mantequilla, todo ello acompañado por leve picante y abundante miel.

El sabor es también dulce aunque con reservas, con suave fruta madura, más de ese toque como a pastas que se apreciaba en el aroma, malta y cereales como base, con un punto de levadura y un suave soplo de picante. El final es de amargor limitado, calido y dulzón, un poco rasposo en el paladar, con discretas notas de miel y uvas. Con bastante poca fuerza y no muy fluida, algo escasa de gas en mi opinión, no parece definir el trago en ningún momento y cuesta encasillarla en algún estilo. Aunque no es una catástrofe tampoco es muy de mi gusto, la verdad, agradecería un sabor más marcado, no tan blando.


NOTA:

sábado, 28 de agosto de 2010

Gaffel Kölsch

MARCA: Gaffel
MODELO: Gaffel Kölsch
ESTILO: Kölsch (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Esta botella de la cervecera fundada en 1908 con el mismo nombre fue objeto de debate etílico en Colonia, donde está emplazada la fábrica, mientras disfrutabamos de un peculiar concierto tumbados en el suelo, consecuencia del acérrimo empeño de uno de los participantes del blog de defender Gaffel frente a Gilden, mientras el otro insistía en lo contrario. ¿En qué quedó la discusión? En nada porque la botella de Gilden murió en la maleta, pero de todas maneras supongo que el que defendía Gaffel habría tenido las de perder (fuese quien fuese, no es necesario entrar en detalles), al menos teniendo en cuenta la impresión que me produjo al beberla en casa, con más calma y menos alcohol en la sangre.

Sorprende a primera vista la extrema carbonatación que observa ascendiendo por el líquido dorado, que consigue que los dos dedos de espuma blanca que se forman al inicio no parezcan reducirse un ápice al pasar el rato. Igualmente potente es el aroma, dulce y complejo, con malta dulce y manzanas asadas como plato principal, acompañadas de una cierta acidez con notas de limón, marcados recuerdos de miel y flores, y un soplo de canela y pimienta que se eleva por encima de los demás aspectos.

Por desgracia un inicio tan prometedor queda arruinado por un sabor que ya desde el principio es excesivamente dulce y que finalmente resulta falto de fuerza. Comienza con malta, notas de manzana madura, algo de picante y un leve toque cítrico que se acentúa hacia el final, donde se junta con un amargor medio, un soplo de alcohol que calienta la boca, suave miel y un deje metálico. Para mi gusto azucarada en exceso, y da en boca una sensación pastosa que tampoco ayuda demasiado a disfrutar del trago, una cerveza pasable pero no más.

NOTA:

jueves, 26 de agosto de 2010

Jenlain Ambrée

MARCA: Jenlain
MODELO: Jenlain Ambrée
ESTILO: Bière de Garde Ambrée (7'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: La botella achampañada que compré en un supermercado de Toulouse, que tenía un precio más bien barato, es la Jenlain Ambrée, otra de las Bieres de Garde de la zona norte francesa. El otro día la compartí con mis padres durante la comida, sobre todo con la intención de que probaran algo distinto a Ambar, su dieta básica en cuanto a maltas se refiere.

Esta cerveza tiene nacimiento en la cervecera Duyck, que produce además otros estilos bajo el nombre de Jenlain. La más afamada cerveza de esta fábrica es la Jenlain Ambrée, que data del año 1922 y cuya receta incluye tres tipos de malta y tres de lúpulo. Leí bastantes comentarios favorables al respecto de esta ale, y aunque no me encontré con una cerveza extraordinaria, no me llevé ningún chasco.

Con 7'5% de alcohol, Jenlain Ambrée tiene un color cobrizo oscuro, cristalino y sin carbonatación aparente. Sobre el líquido se posa una capa de espuma beix blanquecino, que aunque escasa, perdura. Su olor es altamente maltoso, floral, acaramelado y levemente afrutado. El trago entra de manera suave, dejando a su paso un dulzor penetrante, con toque a pasas, caramelo y malta, que al rato se funde con un amargor persistente hacia el final. Me deja con una sensación un tanto indiferente, aunque repito, no me ha resultado un fracaso, como lo fue La Goudale.

NOTA:

miércoles, 25 de agosto de 2010

König Pilsener

MARCA: König
MODELO: König Pilsener
ESTILO: Pilsener (4'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: De la cervecera König, fundada por Theodor König en 1858 en Duisburg, es König Pilsener, una de las pocas cervezas que me quedan de las que me traje de Düsseldorf, y con diferencia la que menos me interesaba de todas, con pinta de ser la típica Pils alemana aburrida, sin nada interesante que contar... sin embargo, no había nada más interesante en el supermercado del Weeze y el equipaje no estaba a tope, así que hice de tripas corazón y la cogí, deseando que en caso de que la maleta recibiese un golpe en el avión fuese esta botella la que se sacrificase y salvase a alguna Alt o Kölsch. Cosa que, por cierto, no sucedió...

Leyendo que en los últimos 10 años fue adquirida primero por Holsten, grupo que después fué absorbido por Carlsberg, quienes recientemente se deshcieron de ella vendiéndola a Bitburger, pocas esperanzas me quedaban de que quedase algo de cerveza tras tanto ajetreo. Resulta que no me equivocaba, tras el aspecto típico de una cerveza, eso sí, bastante bien gasificada, no había otra cosa que una típica cerveza mediocre, que se presentaba con un dulce aroma a malta y cereales casi exclusivamente, con una suave acidez cítrica un tanto agria y un mínimo toque de hierba.

El sabor tiene el punto a favor de que es intenso, sin embargo en mi opinión le sobra amargor por todas partes, le quita casi toda la presencia a la malta y deja vivo cierto gusto a limón, bastante discreto pero que por suerte consigue aportarle algo de acidez. Tras pasar la fuerte efervescencia, acaba conduciendo a un final bastante seco de amargor intenso, donde también destaca un gusto metálico y la acidez cítrica que parece ganar fuerza, mientras que un moderado toque herbal se mantiene en segundo plano. He leido por ahí críticas muy positivas de esta cerveza con las que no puedo estar más en desacuerdo... si bien no me ha supuesto ningún suplicio beberla tampoco es algo que haya disfrutado demasiado.


NOTA:

lunes, 23 de agosto de 2010

Nueva Tienda en Zaragoza: Líquidos

NOTA IMPORTANTE: Esta tienda cerró en el 2015. Un nuevo proyecto de sus responsables fue abierto a lo largo de dicho año en la calle Santa Orosia de Zaragoza

No habíamos comentado hasta ahora ninguna tienda donde adquirir cervezas, en mi caso debido más que nada a que en Zaragoza, aparte de la estupenda selección del Corte Inglés y algunas tiendas rusas y sudamericanas no había gran cosa. Al menos eso creía yo hasta que yendo a cobrar un cheque a finales de Julio (bastante escaso, que nadie piense cosas raras) me pareció ver por el rabillo del ojo una botella de Schneider Weisse dentro de un escaparate en Avenida Goya número 23. Mirando mejor, no era la única cerveza interesante en ese escaparate, pero mirando aún mejor la tienda estaba cerrada, así que decidí pasarme otro día pues romper el cristal para ver qué más cervezas había en el interior me pareció a todas luces excesivo.

A la mañana siguiente ya estaba en la puerta, dispuesto a echar un vistazo y agenciarme cualquier cosa interesante que hubiese, aunque tampoco esperaba gran cosa. Craso error, aparte de un frigorífico nada más entrar con cervezas de importación en su interior, había una estantería a rebosar de botellas y junto a esta otra con menor cantidad, pero todas ellas cervezas de una calidad excepcional, entre las que se podían ver productos de Brewdog, Samuel Smith, Orval, Spitfire, Flying Dog, Chimay, Rochefort, La Chouffe, Blanche de Namur, Gulden Draak, y un largo etcétera.

El dueño fue tremendamente amable, como todas las sucesivas veces que he acudido a su tienda, charlamos un rato y me explicó que las de la estantería derecha van rotando y que procuran traer marcas distintas por lo menos cada mes, aunque habitualmente cada semana o dos semanas hay novedades. Ya estaba suficientemente entusiasmado con la tienda cuando a la hora de pagar llego la segunda sorpresa, dos Flying Dog, una Blanche de Namur y una Samuel Smith Imperial Stout y el precio no sobrepasaba los 10 euros. Y la tercera sorpresa, cada 4 botellas de importación una copa de regalo de entre las que estuviesen disponibles, lo cual siempre hace que te vayas más contento a casa. (nota: esta reseña fue hecha en el 2010, la promoción de la copa se eliminó unos meses después y los precios son ahora algo más elevados que entonces)

No es una tienda exclusivamente de cervezas sino que también venden refrescos, vinos y otros licores, pero está claro que la cerveza ocupa un lugar muy importante en ella. Además, un detalle que me dejo muy satisfecho es que el dependiente tiene amplios conocimientos en materia cervecil, por lo que conoce perfectamente los productos que vende y puede aconsejar en caso de duda sin ningún tipo de problema.


TIENDA: Líquidos
DIRECCIÓN: Avenida Goya, 23
POBLACIÓN: Zaragoza
PROVINCIA: Zaragoza

sábado, 21 de agosto de 2010

La Goudale Bière Blonde

MARCA: La Goudale
MODELO: La Goudale Bière Blonde
ESTILO: Bière de Garde Blonde (7'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: Una vez terminadas las alemanas del viaje a Düsseldorf (aunque he reservado una botella de Diebels para alguna ocasión especial), es momento de dar paso a las cervezas que me traje del viaje al sur de Francia. Al ser un tour en autobús, tuve la suerte de parar en un área de restaurantes donde también había un colosal hipermercado, el más grande que he visto hasta la fecha. Contaba con su zona de cervezas exquisitamente ordenadas (y de la de vinos ni hablemos), así que con gozo me agencié unas cuantas cervezas francesas, muchas de las cuales no había visto hasta entonces.

La Goudale, una de las cervezas que cayeron en esta parada, viene fabricada por la cervecera De Gayant, la misma que hace la "excepcional" La Bière du Demon (léase con voz de ultratumba), de la que Embracing y otros compañeros hablaron en su momento. Está situada cerca de Bélgica, en una zona bastante cervecera, y data de 1919. No quise leer nada de ella hasta después de probarla, y por lo que comprobé, no parece distar mucho de su compañera demoníaca.

La Goudale es una una Bière de Garde, viste un color ambarino dorado, con espuma blanca y suave que permanece sobre el líquido, y una elevada carbonatación. Tiene una presencia muy bonita. Desprende un olor maltoso y floral, con deje afrutado y presencia insistente del alcohol. Es una cerveza de 7'2% de alcohol, una de esas cervezas excepción, lager de alta fermentación. Su sabor se presenta intenso, caramelizado y dulzón, pero no se hace esperar una oleada alcohólica que empaña el trago. Sin duda olía mejor que sabía. Deja un final amargo con recuerdo del alcohol, bastante denso.

Toda una desilusión, su etiqueta desprendía apariencia de humildad y buen hacer, pero ha resultado una cerveza tirando a malucha. Por lo que he podido leer tiene más historia y misteriosos lúpulos que buen resultado. Mal comienzo el de las francesas, por suerte aún quedan muchas.

NOTA:

viernes, 20 de agosto de 2010

Flying Dog Old Scratch

MARCA: Flying Dog
MODELO: Flying Dog Old Scratch
ESTILO: Märzen (5'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Estados Unidos

CARACTERÍSTICAS: La verdad es que la historia de la americana Flying Dog es curiosa, pues según dicen en su web la idea del perro volador surgió en 1983, como metáfora de "conseguir lo imposible", tras una ascensión al Himalaya que resultó un fracaso absoluto. No fue hasta 1990 cuando se fundó la empresa en Colorado, en ese momento en forma de brewpub, y al poco tiempo "consiguieron lo imposible", convirtiendose en una de las cerveceras con más renombre a nivel mundial, reconocida por la alta calidad de sus productos.

Esta fue la otra botella de esta empresa que me llevé en mi última compra (y porque era la única que quedaba, sino me habría agenciado más), y tras una satisfacción con reservas con Kerberos me moría de ganas por probar esta. Servida es de color rojo brillante, con reflejos pardo anaranjados, coronada por un dedo de espuma beige de una cremosidad perfecta, tiene una pinta increible. Además al acercar la nariz se mantiene este nivel, con un dominio absoluto de malta dulce y caramelo, leves recuerdos de café, un destacable soplo herbal y dejes de chocolate y alcohol, mezclandose con maestría y consiguiendo un aroma sorprendentemente agradable.

El sabor quizá ya no es para tanto, pero en mi opinión tampoco hay nada que reprocharle. Se presenta desde el primer momento de forma muy similar al aroma, con malta tostada y caramelo, dulce, dando una sensación cremosa, pero muy nivelado, con abundante lúpulo herbal y algo de café negro. En el final el dulzor también es la tónica, con un moderado amargor alcohólico, una mezcla de galleta, caramelo y mucha hierba, y un marcado toque picante con notas de canela y clavo, que hace difícil soltar la copa. No es una cerveza sorprendente ni especialmente compleja pero demonios, está muy bien hecha.


NOTA:

jueves, 19 de agosto de 2010

San Lorenzo 2010

Hace un par de años (cómo pasa el tiempo) hice un comentario sobre aquellas fiestas de San Lorenzo que pasamos en Huesca, centrándome en un día completamente cervecil. Pues bien, hace pocos días terminaron las fiestas del 2010, que han tenido sus correspondientes noches de excesos, risas y bailes. Como hice esa vez, hablaré de un día (creo recordar que fue el jueves) en el que la cerveza se elevó por encima de todo, coincidiendo (casualmente) con la llegada de Embracing a Huesca.

Recibí su visita poco antes de las tres de la tarde, encontrándonos a los pocos minutos con una botella de Ambar en la mano. Mi hermano, como buen anfitrión, decidió ofrecer los restos de una botella de Jägermeister que deambulaba por casa, que nos terminamos con gusto, al ritmo de conversaciones de cine y filosofía aristotélica.

Al poco rato, servimos en copas jarras la botella con tapón de corcho que Embracing había traído en señal de paz: La Trappe Witte. Tras bebérnosla comenzó una encarnizada batalla a la wii, degustaciones de músicas varias y una competición final por ver quién presentaba al violinista/pianista más rápido en youtube. Para entonces habíamos vaciado la nevera de botellas de Ambar, y servimos la Keler 18 que nos habían mandado de Damm. Concluímos la fiesta en casa reponiendo el frigorífico y cogiendo otro par de botellas para el (largo) camino.

Nos dirigimos hacia la casa de Jara, punto de encuentro de cerveceros de todo el mundo, y por el camino nos agenciamos un par de menús arago-catalanes: Ambar Export y Voll Damm. Ya en casa de nuestra amiga, y pensando en el futuro cercano, Embracing adquirió varios pares de litros ambarinos para la fiesta de después. Tras unos cuantos caipiriña (que yo no probé), la selección cervecil en forma de sexteto y un par de cervezas que tuvimos que acabarle a mi amiga, salimos hacia el local donde todos los San Lorenzos se concentra la mayor cantidad de alcohol, diversión y gente nueva del lugar. Continuó la fiesta en el rellano del susodicho habitáculo, entre botellas de Ambar, hasta que se nos echó el tiempo encima y tuvimos que ir en manada hacia la zona de bares.

Reconozco que fue bastante lamentable, pero poco tiempo después, tras unos cuantos hectolitros más en la entrada de un bar, Embracing y yo nos batimos en retirada, completamente desorientados y rebosantes de alta carbonatación. Huímos como ratas, sí señor, pero salvamos la vida, descansando finalmente tras un incesante movimiento contínuo de botella en mano.

El resto de los días de fiesta también incluyen anécdotas, curiosidades y mucha bebida, pero esas son otras historias que contaremos en otra ocasión. Se espera con ganas el próximo San Lorenzo, al que estáis todos invitados.

martes, 17 de agosto de 2010

Cerveza Mudéjar Rubia

MARCA: Cerveza Mudéjar
MODELO: Cerveza Mudéjar Rubia
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Hace ya casi dos años que en Aragón no hay activa una única fábrica de cervezas, puesto que el 8 de Noviembre del 2008 a la ya centenaria La Zaragozana se sumó Cervezas Mudéjar, fundada por los turolenses Alejandro Bes y Antonia Carrera en la Gea de Albarracín, tras vencer varios años de dificultades de todo tipo. Había tomado alguna por Zaragoza con una etiqueta verde como la que mostró Pau cuando comentó estas cervezas, y cuando mis padres me trajeron unas cuantas directamente de la fábrica me sorprendió bastante encontrarlas con la que se ve en la fotografía.

Hacen varios modelos distintos, de los que había probado dos anteriormente, y decidí comenzar primero con esos, en este caso con la rubia, una cerveza turbia color miel. El aroma es dulce, fino, con notas de frutas tropicales y pera entremezclados con la malta, acompañando lúpulos florales que combinan muy bien con las frutas, suaves recuerdos de naranja y canela, y un punto ligerísimo de picante y levadura.

El sabor es igualmente discreto, y la verdad es que mejoraría la cerveza si tuviese algo más de fuerza y el gas hiciese algo más de presencia. Comienza dulce, con malta, frutas tropicales, pera en almíbar y abundante lúpulo floral, con un suave toque de miel, para terminar con un final largo, ligeramente ácido, donde la pera destaca un poco más,y se suman timidas notas de flores, levadura y mínimo picante, dejando un delicado regusto. No me parece una mala cerveza, pero en mi opinión le hace falta un poco más de sabor... de todas maneras también pienso que está bien encaminada y con algún retoque podría acabar siendo realmente buena.

NOTA:

lunes, 16 de agosto de 2010

Keler 18 (Edición especial Real Sociedad)

MARCA: Keler 18
MODELO: Keler 18 (Edición especial Real Sociedad)
ESTILO: Strong Lager
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Una de las botellas que recientemente nos enviaron desde Damm (gracias de nuevo, gracias Carolina) es esta edición especial de la Keler 18. Aprovechando un día de reunión de los dos miembros de este blog, la abrimos para comprobar el estado de la Keler 18 que esta botella albergaba en su interior (cerveza que yo no había probado todavía).

La marca fue fundada en 1890 por los hermanos Kutz, dos maestros cerveceros asentados en San Sebastián. Keler 18 es conocida sobre todo por el norte de España, País Vasco y Navarra, sobre todo. Recientemente adquirida por Damm, Keler 18 lanzó al mercado una botella que conmemoraba el ascenso a primera división de la Real Sociedad. La botella del ascenso de Keler, es una edición especial de la botella de 33cl. que ha sido diseñada a partir de los colores azul y blanco (txuri urdin) del equipo, y está decorada con motivos futbolísticos y cánticos de la Real. Para conmemorar este ascenso, Hemen Gaude reza en la parte central de la botella, haciendo referencia a la esperada vuelta del equipo donostiarra a la primera división.

La cerveza en sí no es nada del otro mundo. La servimos en un vaso largo y contemplamos su color amarillo dorado y escasa espuma blanca no muy duradera, de burbuja grande. Se aprecia una carbonatación medio-alta, y al acercar la copa a la nariz a penas se distinguen matices (y fue una de las primeras cervezas que tomamos esa tarde). Tarda en llegar, pero se entiende la malta básica y algo de caramelo. El trago se ve invadido por un sorpresivo tono dulzón muy intenso, que junto al alcohol empañaba todo el sabor. De nuevo la malta que lleva hacia un final levemente lupulizado y seco.
Ambos coincidimos en opinión: no nos parecía una cerveza interesante, si bien con el rato se deja beber. Eso sí, tuvimos que abstraernos por completo con la wii (a la que gané) para olvidarnos de ese sabor tan antipático. No dudaré en probar una edición no especial, para comprobar el nivel de esta cerveza.

NOTA:

domingo, 15 de agosto de 2010

Flying Dog Kerberos

MARCA: Flying Dog
MODELO: Flying Dog Kerberos
ESTILO: Tripel (8'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Estados Unidos

CARACTERÍSTICAS: Se me iluminó la cara cuando el dependiente de la última tienda cervecil que descubrí en Zaragoza (y desde entonces mi favorita) me dijo que iban a traer en una semana varias botellas de una de las cerveceras más famosas de EE.UU, Flying Dog. Por ello, una semana después estaba de nuevo en el establecimiento con la cartera bien llena (o al menos todo lo llena que puedo permitirme ahora), dispuesto a llevarme unas cuantas de las cervezas ansiadas.

Sentía bastante curiosidad por saber si estos americanos serían tan diestros haciendo una Tripel como diseñando la etiqueta, que es verdaderamente impresionante, y ciertamente no se les da tampoco nada mal. Se aprecia al servirla un líquido dorado anaranjado con una carbonatación fina y consistente, que sin embargo forma una capa de espuma muy fugaz. Al olfato presenta un aroma delicado y al mismo tiempo firme, con malta muy evidente y en el mismo nivel notas de mandarina y naranja, y más secundarias pera y uva blanca, entre las que se introduce con sutileza canela y levísima levadura. Ya de fondo se pueden encontrar miel y flores, junto con un soplo de alcohol ligeramente picante.

El sabor es bastante similar al olor, intenso, con cuerpo consistente, muy cremoso, repleto de frutas (mandarina y naranja principalmente, y melocotón y pera más secundarias), a los que al instante se suma una bomba de picante que no llega a molestar y que además consigue limitar el dulzor de la malta. Deriva en un final largo, muy frutal también, con fuerte gusto a flores y miel, que deja en última instancia un medido toque de amargor alcohólico y picante, con dejes de clavo y mandarina. No es una Tripel sobresaliente para mi gusto, quizá le falta algo de gancho, pero sale al paso bastante airosa.

NOTA:

domingo, 8 de agosto de 2010

Obolon Magnat Light Beer

MARCA: Obolon
MODELO: Obolon Magnat Light Beer
ESTILO: Pale Lager (5'3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Ucrania

CARACTERÍSTICAS: Gracias a una llamada del compañero de blog Embracing, recordé que guardaba una cerveza ucraniana que él mismo me trajo en una ocasión, de la cuál me había olvidado por completo. El otro día llegó el momento de disfrutarla en una deliciosa comida familiar.

Esta cerveza viene fabricada por la gran cervecera Obolon, en Kiev, Ucrania. La historia de la fábrica se remonta a 1974, cuando se planeó su construcción de cara a los juegos olímpicos de 1980 en Moscú. Obolon, que viene a significar "praderas bajas" consiguió su máximo auge con la independencia de Ucrania, convirtiéndose en la principal cervecera exportadora del país. Obolon se convirtió en seguida en la cerveza tradicional ucraniana en todo el mundo, y hoy en día es una marca muy reconocida que fabrica gran cantidad de estilos y bebidas distintas.

La Obolon Magnat es una cerveza de color ambarino dorado, carbonatación media y una capa de espuma blanca no muy abundante, aunque duradera. Desprende un aroma maltoso presente de principio a fin, con leves notas herbales y un toque a regaliz. En boca retoma el matiz maltoso, con presencia de café y final amargo y seco. Poco a poco se va tornando agria, lo que resta puntos a su sabor, aunque no se llega a hacer aborrecible.

Una cerveza correcta, aunque nada extraordinaria. спасибі, Embracing.
NOTA:


sábado, 7 de agosto de 2010

Reissdorf Kölsch

MARCA: Reissdorf
MODELO: Reissdorf Kölsch
ESTILO: Kölsch (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Qué pocas ganas de escribir tengo en verano, y no es por falta de cerveza a deschapar. Sin saber cómo, de una u otra forma los días se pasan volando y no termino de ponerme ante el ordenador para cosas productivas. Aprovecho este momento casual para hablaros de la primera cerveza que cayó del reciente viaje a Düsseldorf y Colonia (procedente de esta segunda ciudad): la Reissdorf Kölsch. No sé qué ocurrió, pero a la hora de seleccionarla para traerla a España nos hizo las mil y una, y llegamos con tres o cuatro ejemplares de esta marca. Aunque he de decir que me he bebido mi par con mucho gusto.

Para hablar de este estilo nos remontamos a 1905, cuando la cervecería Sünner estableció el nombre Kölsch para la cerveza de alta fermentación de Colonia, estandarizándose en 1918. Es en el año 1984 cuando la cervecería Heinrich Reissdorf comienza a producir cerveza en esta ciudad, tocando gran cantidad de estilos, como märzen, pilsen o más adelante la conocida kölsch. Tras la destrucción de la casi totalidad de la fábrica durante la II Guerra Mundial, la cervecera continuó elaborando sus productos hasta el punto de convertirse en la exportadora de la más famosa kölsch de Colonia.
La kölsch es una cerveza de alta fermentación, en contra de su apariencia (y es aquí donde encontramos una de esas fabulosas excepciones), ya que el tratamiento de su levadura se puede confundir a menudo con la levadura de baja fermentación, debido a que fermenta a menor temperatura que las ales comunes.
Esta cerveza luce un color amarillo dorado muy brillante, acompañado de una capa de espuma blanca que no tarda en desaparecer. Se pueden apreciar algunas burbujas de tamaño considerable surcando el vaso hacia la superficie. Su aroma es enigmático, dejando entrever matices herbales entrelazados con los maltosos, algo afrutado y ácido. Su sabor se presenta fresco y lleno de matices, debatiéndose al principio entre la malta y el lúpulo. No tarda en tornarse agridulce y floral, con recuerdos de malta, alcohol, cítrico frutal, almendra y final herbal completando el trago. Mantiene esta fuerza, aunque no llega a resultar pesada, es más, se hace bastante liviana.

No me importaría disponer de un supermercado cerca en el que vendieran este tipo de cerveza. Gran elección la de ir a Colonia.

NOTA:




Actualizado por Embracing Darkness

CARACTERÍSTICAS: Como sobradamente comprobamos en Köln no hay mejor momento para este estilo de cervezas que las tardes de verano, pues todo en ellas es extremadamente refrescante, y fue ese el momento que elegí para beber en Zaragoza las dos botellas de esta marca que nos trajimos mi compañero y yo. Me sorprendió bastante el aroma, pues esta marca solo la pudimos tomar directamente de la botella, que comienza con una fuerte presencia herbal, de marcado carácter cítrico, con notas de manzana verde entrelazándose con suave malta, un relevante toque de levadura y leves frutas tropicales que se intuyen hacia el final, dándole un punto perfecto que fuerza a demorar lo menos posible el primer trago.

De intensidad moderada, el sabor a suave malta dulce y cereales se ve al instante sobrepasado por una acidez frutal cuyo protagonismo depende de manzana verde y limón a partes iguales, con un deje de albaricoque, complementado por recuerdos levadurosos y un soplo de lúpulo que conducen a un final amargo, seco, totalmente balanceado por los cítricos, lo que la convierte en una cerveza refrescante como pocas. De trago facilísimo pero sin embargo con carácter, a lo que contribuye también sin duda una muy acertada carbonatación, me ha parecido una Kölsch estupenda a la que sin duda no perderé de vista en mi próxima visita a la ciudad alemana.

NOTA:

viernes, 6 de agosto de 2010

Keisari EloWehnä IV

MARCA: Keisari
MODELO: Keisari EloWehnä IV
ESTILO: Hefe-Weiβbier (5'3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Finlandia

CARACTERÍSTICAS: Muy buen sabor de boca me dejó la Sahti de Nokian Panimo cuando la probé en Kuopio el año pasado, y cuando este año vi que una de las botellas que mi amiga Berta tuvo el detallazo de traerme de Finlandia era de esta cervecera mi satisfacción fue absoluta. Me sorprendió bastante, eso sí, que fuese una Weizen, pues no parece un estilo típico de ese país, y esto acrecentó más todavía mi curiosidad, así que le di preferencia respecto a otras cervezas que tenía en la bodega y la abrí un caluroso mediodía veraniego.

Comenzaron las sorpresas al servirla, y además no de mi gusto, pues tan apenas era turbia y la abundante espuma típica del estilo no estaba presente, a pesar de que la gasificación era evidente a simple vista. Sin embargo al acercar la copa a la nariz me olvidé de estos fallos gracias a un dulce e intenso aroma repleto de notas de plátano maduro, algo de naranja, malta y un medido toque picante, y apoyando un delicado perfume de canela, dando un resultado muy interesante.

El sabor no comienza con un dulzor excesivo, cosa que agradezco, e irrumpe desde el primer instante el torrente frutal que se apreciaba al olfato junto con malta, a lo que a continuación se suman notas de limón, que le dan un punto de acidez, junto con leves recuerdos de canela y clavo para dar el toque picante. Hacia el final se potencia el dulzor junto con el plátano, que llega a su punto de mayor relevancia, para dejar un regusto de amargor levísimo, y suave gusto a picante, plátano y naranja. Una cerveza dulce pero muy bien nivelada, cuya frutalidad recuerda a Paulaner, refrescante y mucho más apetecible de lo que cabía esperar por su procedencia, no tendría ningún problema en repetir. Pulgares arriba por segunda vez para Nokian Panimo.


NOTA:

miércoles, 4 de agosto de 2010

Schlösser Alt

MARCA: Schlösser
MODELO: Schlösser Alt
ESTILO: Altbier (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: La Altbier más famosa de la ciudad de Düsseldorf parece ser Schlösser Alt, que data del año 1873. En aquella época, a un panadero del casco antiguo de Düsseldorf, de nombre Schlösser, se le ocurrió cumplir el sueño que comparten muchos cerveceros: crear una fábrica de cervezas. Con el tiempo, esta cervecera a la que puso su nombre, se ha ganado una amplia reputación y actualmente es patrocinadora de eventos de distinta índole.

El segundo ejemplar de este estilo que metimos en la maleta mágica, que entró en duplicado pasando desapercibida. Un estilo interesante, sin duda.

La Schlösser Alt es una cerveza de color tostado claro, de un marrón cristalino sin mucha carbonatación. Se puede apreciar una capa de espuma esponjosa y duradera, que no llega a apagarse del todo. En seguida presenta su aroma maltoso levemente afrutado, con recuerdos a nueces, levadura y café amargo. Su sabor no es muy intenso, aunque permanece duradero y refrescante, con toque maltoso, a café y muy levemente herbal, que prepara un final seco.

Es una cerveza suave que mantiene un nivel uniforme. Se deja beber muy bien, desde luego es una razón de peso para hacer la visita a Düsseldorf.

NOTA:

lunes, 2 de agosto de 2010

Frankenheim Alt

MARCA: Frankenheim
MODELO: Frankenheim Alt
ESTILO: Altbier (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Fundada en 1873 por Heinrich Frankenheim con su propio apellido, es una de las muchas cerveceras emplazadas en el Altstadt de Düsseldorf que se dedican a la elaboración del estilo propio de la ciudad, las Altbier. No era esta la botella que pretendía traer de esta ciudad puesto que le había echado ya un ojo a Uerige Alt y Schumacher Alt que muy acertadamente nos recomendó Gerhard vía e-mail, pero al final las cosas se complicaron y esta fue la que encontramos en el único supermercado que vimos cerca de la estación.

El líquido es de color marrón cobrizo, con reflejos pardo anaranjados, y queda protegido largo rato por medio dedo de espuma blanca. Percibe el olfato un aroma de malta levemente tostada y caramelo, de intensidad y dulzor moderados, con un importante toque herbal que le da un punto de riqueza, aunque no obstante resulta un poco lineal.

El sabor tampoco es demasiado intenso y su dulzor es nulo, comienza con malta suave, nueces y mínimos recuerdos de chocolate, para acabar derivando en un marcado amargor herbal aportado por el lúpulo y fuerte gusto metálico que destroza directamente la cerveza, que ya de por sí demostraba ciertas deficiencias, al menos en cuanto a cuerpo, que la hacían parecer aguada. El final es bastante más amargo de lo deseable, repleto de metal, que da un regusto seco, astringente, donde el lúpulo es más que evidente. Hueca, rebosante de hierro y con un amargor totalmente desequilibrado, sin duda la peor de todas las Alt de Düsseldorf que he podido probar.

NOTA: