viernes, 11 de octubre de 2013

Spaten Oktoberfestbier

MARCA: Spaten
MODELO: Spaten Oktoberfestbier
ESTILO: Märzen (5'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Poco a poco vamos avanzando con las cervezas oficiales de la Oktoberfest, siendo esta ya la cuarta que comento en el blog. Lo hago con bastante ilusión, a pesar de ser la marca de Munich que menos interesante me parece, porque en esta ocasión la fecha coincidió con el festival al que está dedicada, así que aproveché para hacer mi propio homenaje sirviéndome un par de botellas en un maß, que acompañó a la perfección una sesión de cine del maestro Billy Wilder. Huelga decir que, como su recipiente sugiere, esta no es una cerveza para tomar a sorbitos fijándose en los detalles, sino más bien para disfrutar en cantidades grandes... cuando no gigantes, como en este caso.

De color dorado intenso, algo más oscura de lo habitual, se oculta bajo una espuma blanca deslumbrante, que sin tener un volumen excesivo cuenta con una buena retención gracias al apoyo de una marabunta de veloces burbujas microscópicas. El aroma es muy clásico y bastante predecible, similar al de la original pero con algo más de malta y caramelo. Sin embargo, nada más servirla lo que más destaca son intensos recuerdos de cítricos y hierba fresca del lúpulo junto con minerales y cereal seco, que eclipsan con facilidad al resto. Es necesario que repose unos minutos para que puedan aflorar por fin la malta dulce, caramelo, toffee y suave manzana golden, que le dan un carácter algo mas goloso y contundente, como se requiere en una buena Märzen.

En boca se presenta con cuerpo medio, más que suficiente, y textura cremosa, aunque quizá se le echaría en falta algo más de sabor. El núcleo principal lo conforman la malta dulce, acompañada de marcadas notas de manzana asada, suave caramelo y toffee, adornado con leve miel y cítricos. El trago es largo y rápido, se bebe con facilidad, aunque su dulzor se puede llegar a hacer relativamente pesado, es posible que por ese carácter un poco artificial que tiene. Éste es el responsable de que en el final el amargor sea prácticamente inexistente, y se conforme con una reunión de sabores, entre los que destacan fruta madura, miel, flores, y en segundo plano hierba, un mínimo toque de cítricos y especia. Que sea una cerveza sencilla no es un defecto, pedir complejidad en este estilo no tiene demasiado sentido, pero sí que tiene algo que hace que no me acabe de convencer y se quede como segunda opción para otro año, y es su dulzor algo empalagoso. De todas formas, se deja beber sin problema y repetiría encantado esta cerveza que se jacta de ser la primera cerveza de Oktoberfest de la historia.

NOTA:

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