lunes, 4 de julio de 2016

Göller Dunkel

MARCA: Göller
MODELO: Göller Dunkel
ESTILO: Dunkel Lager (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Compré esta botella en Líquidos muy animado pensando que iba a probar una cerveza de una marca que no conocía, y no ha sido hasta preparar esta reseña cuando me he dado cuenta de que ya comentamos su Kellerbier hace alrededor de 1 año. Imagino que me debo estar volviendo viejo, porque en los 8 años que llevamos escribiendo en Hipos Urinatum jamás me había pasado... Sobre su calidad no tenía ninguna duda, una Dunkel de Franconia es casi sinónimo de excelencia, y encima esta venía con la recomendación de Ignacio, así que cuando la semana pasada la escogí para acompañar "Duelo Silencioso" lo hice con total tranquilidad.

No encontré mi jarra alemana habitual así que la serví en el vaso de pinta nonick, pudiendo observar un líquido de color marrón roble, rubí al trasluz, cubierto por una cantidad considerable de espuma beige/ceniza, sobretodo para ser una Lager. El aroma es discreto pero delicioso, toma una vertiente muy dulce en la que combina sirope de caramelo a toneladas y toffee con grandes cantidades de fruta muy madura, sobretodo dátiles, higos, pasas y más suave ciruelas. Queda de base dulce malta tostada, bizcocho de chocolate y algún deje de capuccino, mientras que el lúpulo noble le aporta un delicado soplo herbal. La verdad de toda esta mezcla sale un conjunto muy apetitoso, y augura una cerveza de gran nivel.

En boca no afloja el ritmo lo más mínimo, es fantástica. Al principio es muy dulce, incluso en un momento me llegó a recordar a la nefasta Lausitzer Porter Schwarzes (salvando las distancias); sale el caramelo, malta, algo de chocolate con leche, pasas y dátiles. Poco después el trago se seca un poco y aparecen tostados, cereales, pan de centeno, un suave toque de cítricos e incluso alguna reminiscencia de café. Termina con un final de amargor leve, recupera algo del dulce, se suma una medida acidez y el carácter terroso del lúpulo noble, y cierra tranquila y elegante, dejando un regusto maltoso. Es compleja, repleta de sabor pero con un cuerpo suficientemente ligero como para poder tomar medio litro o incluso uno entero, si es preciso. Si apetece un buen ejemplo de lo que tiene que ser una Dunkel, no busquéis más. 

NOTA:

3 comentarios:

Rul T. dijo...

NO la conocía, ni la marca ni la cerveza, pero tiene una presencia muy buena en el vaso y como reseñas el contenido no parece estar nada mal.

Un saludo!

Anónimo dijo...

tuve la suerte de conocerla, me encanta, unos conocidos que trabajan en Hendel tengo entendido que elaboraron o fueron parte de este hermoso proceso. muy rica. Saludos cualquier cosa me consultan

Hipos dijo...

La verdad es que una Dunkel de Franconia (casi) nunca falla, a mí me encantó.

¡Saludos!