jueves, 8 de diciembre de 2016

Cornet

MARCA: Cornet
MODELO: Cornet
ESTILO: Ale Dorada Fuerte con roble (8'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: La cervecería De Hoorn, parte del grupo Palm NV, fue fundada en 1686 en una mansión con el mismo nombre localizada en Steenhuffel-Londerzeel, en el Brabante flamenco. Únicamente tienen ahora dos cervezas en su catálogo, Cornet y Arthur's Legacy, y ambas rinden homenaje a dos personajes que han tenido una gran relevancia en la historia de la fábrica, su fundador Theodoor Cornet y Arthur Van Roy, quien se encargó de mantenerla viva a partir de principios del Siglo XX. Cornet, recomendada por el dueño de La Maison Belge de Madrid, es una ale dorada fuerte a la que se han añadido chips de roble, intentando emular la esencia de la cerveza de guarda madurada en barrica que preparaba Theodoor Cornet en las bodegas del castillo Diepensteyn.

Es una cerveza dorada cristalina, con una espuma blanca jabonosa alimentada por burbujas gruesas que suben una a una hasta la superficie. El aroma tiene una intensidad moderada y no es difícil pasarlo por alto. La malta es fundamental, acompañada de recuerdos de galleta, mantequilla y algo de cereal crudo, que se alternan con marcadas notas de pera y manzana. De fondo cítricos, un toque de manzana verde, lúpulo noble, un punto de alcohol y algo de levadura belga, mientras que la esperada barrica no hace al final acto de presencia, quizá eclipsada por los demás matices.

La entrada en boca presenta un dulzor intermedio, de nuevo con malta, cereal crudo y galleta, sobre una base potente de fruta, principalmente manzana golden y plátano. También es evidente el azúcar candy, e incluso en mi opinión algo descontrolado Pronto salen los cítricos, mucha especia picante, levadura belga y quizá alguna nota de madera, para terminar en un final demasiado amargo y seco, con un potente soplo de alcohol que no resulta nada cálido ni reconfortante, lúpulo herbal afilado y notas de pimiento verde, persistiendo estos tres en el largo regusto. La carbonatación, excesiva para mi gusto, refuerza los sabores más ácidos y ásperos, quedando una cerveza poco equilibrada y que se hace un poco cuesta arriba. La similitud con algunos vinos blancos es evidente, pero no tiene la untuosidad e integración de esta bebida.


NOTA:

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