miércoles, 23 de noviembre de 2016

Thurn und Taxis Roggen

MARCA: Thurn und Taxis
MODELO: Thurn und Taxis Roggen
ESTILO: Roggenbier (5'3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Thurn und Taxis es el nombre de una de las mayores familias de la aristocracia alemana, cuyos orígenes se remontan al menos al siglo XVI. Además de por su gran fortuna, es conocida por haber adquirido durante el siglo XIX un gran número de cerveceras, para acabar finalmente centralizando la producción en la fábrica de Regensburg, localidad del centro de Baviera donde reside la familia. En el año 1966 la cervecera fue vendida al grupo Paulaner, actual propietario, habiéndose decidido mantener el nombre a la marca hasta nuestros días.

El modelo que he conseguido de esta marca es sin duda el más especial puesto que se trata de una Roggenbier, un estilo tradicional poco habitual que modifica las clásicas cervezas de trigo sustituyendo parte del cereal por centeno. Cubierta por una fina capa de espuma beige grisácea, su color es marrón, aunque se vuelve pardo al mirarla al trasluz. El aroma es de dulzor moderado, cargado de grano tostado, nueces, almendras, malta, suave caramelo y cacao. Está envuelto por frutas maduras, al principio más ciruela aunque después va sustituyendo el plátano, también algún deje de pasas y moras, acompañadas por un marcado toque de clavo, canela y suave levadura. En cuanto al lúpulo, sin ser lo fundamental, también está presente en forma de hierba y cítricos.

Nada más tocar la boca el sabor estalla, salen grandes cantidades de malta tostada, mucho cereal oscuro, pan negro, frutos secos y restos de cacao, mientras que la fruta queda en un segundo plano, siendo de nuevo lo más destacable plátano y un punto de frutas del bosque. El final es muy característico: se seca, aparece un amargor contundente, ligeramente ácido y ahumado, y desprende recuerdos cítricos, especiados y levemente herbales. Su textura cremosa compensa con creces la liviandad del cuerpo y al final queda una cerveza muy bien equilibrada, permitiendo acabarse sin problemas los 50 cl a pesar de que el sabor es peculiar. Yo repetiré encantado, pero reconozco que su originalidad puede echar para atrás a alguno. 

NOTA:
 

domingo, 20 de noviembre de 2016

Moritz Epidor

MARCA: Moritz
MODELO: Moritz Epidor
ESTILO: Märzen (7'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: La fábrica de cervezas Moritz fue fundada en Barcelona en 1856 por el francés Louis Moritz Trautman, y estuvo elaborando cervezas en esta ciudad hasta 1978, cuando la delicada situación económica les obligó a echar el cierre. En el año 2004 la familia Moritz relanzó la marca, aunque la elaboración se lleva a cabo en Cervezas La Zaragozana, y en el 2011 completó la rehabilitación de la fábrica original en la Ronda de San Antonio, que ahora mismo funciona como un brewpub. Han pasado ya 6 años desde que hice referencia a su primera elaboración de esta nueva etapa, mientras que hoy voy a dedicar un artículo a su Märzen.

De color naranja rojizo, cristalina, exhibe reflejos bronceados con la luz. Genera una espuma beige grisácea, abundante y compacta al inicio, pero que se reduce bastante en pocos minutos. El aroma está provisto de cereal, dulce malta tostada, algo de caramelo y fruta, principalmente manzana asada, mientras que de base queda la miel, con quizá algún mínimo resquicio de verdura hervida y un mínimo deje alcohólico. El lúpulo es sutil, y aporta un toque de limón dulce que da frescor al conjunto.

El sabor es inicialmente muy maltoso y almibarado, incluso en algún momento llega a parecer algo artificial, con dulce grano tostado, azúcar moreno, manzana asada, suave sirope de caramelo y algún deje de té árabe. La gasificación impide que el trago se hunda, pero tampoco es capaz de levantarlo, quedando una cerveza un poco más pesada de la cuenta. Final de amargor leve, con notas cítricas, leve especia picante y una medida calidez alcohólica. No me ha parecido una cerveza catastrófica pero sí mejorable, mi impresión es que el exceso de dulce la hace demasiado plana y uno acaba perdiendo el interés. Se queda lejos de Export de Ambar, al menos en mi opinión,

NOTA:

domingo, 13 de noviembre de 2016

Cata "Mèter Bier" en La Vinoteca: Imperial


"De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso". Citando a Napoleón con esta frase cargada de intención me invitó Rubén a la última sesión del año del ciclo de catas Mèter Bier de La Vinoteca, centrado en las cervezas que llevan el prefijo Imperial (y que cada vez que alguien emplea fuera del término Imperial Stout algo dentro de mí muere). Nuevamente el encargado de dirigir esta cata iba a ser Rodrigo Valdezate, del Jardín del Lúpulo, quien tuvo que pasar por mil peripecias y casi las mismas horas de coche para plantarse en Pamplona a la hora prevista.

Las cervezas previstas para la noche eran ciertamente impactantes, tanto por los estilos que emulaban como por las fábricas que estaban detrás de ellas. Probamos:
  • Amager / Three Floyds Swole Mole (Dinamarca, 7% ABV)
  • Black Market Ashcroft (Estados Unidos, 9'8% ABV)
  • Sixpoint Puff (Estados Unidos, 9'8% ABV)
  • Nómada / To Øl Battle Royal Imperial Miso Porter (España, 11%)
  • Nøgne Ø / A Imperial Koji Saison (Noruega, 14% ABV)
  • De Molen Rasputin (Países Bajos, 10'4% ABV)
  • To Øl Blossom Director's Cut (Dinamarca, 13'5% ABV)
Como podéis ver la sesión fue potente y, entre las protagonistas de la noche, fueron las elaboraciones de Black Market, Sixpoint, Nómada con To Øl y De Molen las que me pareció que destacaban por su altísimo nivel. La Saison con arroz koji y levadura de sake de Nøgne Ø y A me resultó muy interesante, aunque más como curiosidad que porque me resultase especialmente agradable. Por último, quedé muy decepcionado tanto por la colaboración entre Amager y Three Floyds, un zumo de lúpulo al que no encontré ningún atractivo, como por Blossom Director's Cut de To Øl, en mi opinión una cerveza que se les ha ido totalmente de las manos.

El ritmo de la cata fue rápido y ameno, con Rodrigo explayándose ampliamente sin acusar en ningún momento el cansancio esperable por el viaje que había realizado, mientras que Rubén hacía de cuando en cuando algún apunte que reforzaba el dinamismo de la sesión. Hubo varios momentos muy divertidos, y pese a lo que se pueda pensar no fueron todos mientras degustabamos las últimas cervezas. Tras concluir el evento algunos volvimos a casa algo desequilibrados, mientras que otros fueron a prolongar la cata en el Manneken Beer, pero yo creo que por lo general todos satisfechos por las grandes cervezas que habíamos podido disfrutar.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Santo Cristo Pale Ale

MARCA: Santo Cristo
MODELO: Santo Cristo Pale Ale
ESTILO: American Pale Ale (5'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Las vacaciones de este año en Ourense me permitieron disfrutar de los deliciosos Godellos y Ribeiros, evidentemente también de la comida de la zona, pero había tomado también la decisión de explorar la escena cervecera local. Tuve la oportunidad de hacerlo al final de mi estancia, cuando encontré en una tienda de alimentación regional un par de botellas de una pequeña cervecera ourensana llamada Santo Cristo, y sin dudarlo un segundo me las llevé a casa.

Cervexas Santo Cristo fue fundada en el año 2012 por 4 amigos, aunque sus dos primeras elaboraciones salieron al mercado en marzo del 2014. Precisamente la que voy a comentar se encuentra entre ellas, y se trata de una APA con lúpulos Willamette y Simcoe. Es de un color naranja pálido brillante, amarillo en periferia, con una capa de espuma bastante densa al principio pero que al final se vuelve porosa. El perfume es intenso y variado, y se funden las frutas, con mucho mango, maracuyá y también algo de naranja y melocotón, con malta dulce, miel y suaves recuerdos de toffee. Notas de pino ligeramente resinosas al final y un toque de clavo y cilantro afinan el conjunto, quedando un aroma muy apetitoso.

La sequedad en boca no es desdeñable, y si bien el comienzo recuerda más a lo detectado en nariz, con malta, leve caramelo y fruta tropical, en seguida irrumpe un intenso sabor cítrico y herbal que pasa a ocupar el primer plano. Hay que esperar hasta el final del trago para que vuelva el dulzor en forma de fruta madura y algo de malta, aunque el regusto vuelve a pertenecer al lúpulo, con notas de pino, hierba y especia picante que quedan largo tiempo en boca. El cuerpo está muy bien ajustado, la gasificación mantiene el volumen del trago, la verdad es que es una cerveza muy bien planteada y para el verano puede ser una opción estupenda y, además, económica. La única pega que le veo es que, al menos para mi gusto, el lúpulo se va un poco... aunque estoy seguro de que habrá a quien le gustará generosidad en este aspecto.

NOTA: