sábado, 21 de abril de 2018

3 Fonteinen Oude Geuze

MARCA: 3 Fonteinen
MODELO: 3 Fonteinen Oude Geuze
ESTILO: Gueuze (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Últimamente me he vuelto adicto a las cervezas de celebración, aquellas que compro al inicio de un determinado periodo con la intención de abrirlas si este concluye de forma exitosa. Es el caso de la cerveza que voy a comprar hoy, una de las más representativas de la fábrica de 3 Fonteinen. Esta fábrica de Lambic fue fundada por Jacobus Vanderlinden y Joanna Brillen en 1883 en Beersel bajo el nombre "De 3 Bronnen", aunque entonces era una taberna con anexo para mezclado de Lambic diferentes. Así pasó por manos de varias familias hasta acabar siendo comprada en 1953 por Gaston Delbelder. Sus dos hijos, Armand y Guido, continuaron el negocio a partir de 1982, aunque fue Armand el que se encargó del mezclado. No fue hasta 1999 cuando finalmente 3 Fonteinen empezaron a elaborar sus propias Lambic, actividad que se ha mantenido hasta la fecha salvo por un parón de 4 años, entre el 2009 y el 2013, debido a un fallo en el control de temperatura de la fábrica que supuso la pérdida de más 80.000 botellas y que casi obliga al cierre de la empresa.

3 Fonteinen Oude Geuze es de color naranja amarillento, con bastante espuma y gasificación para lo habitual en el estilo. Las burbujas, de tamaño medio, suben en columna hasta una capa de espuma blanca de medio dedo de grosor. En nariz es una perfecta representante de lo mejorcito del estilo. Se presenta con grano limpio, trigo crudo, recuerdos de granero y suaves notas de cuero, todo ello impregnado en levadura salvaje y abundantes cítricos, sobreotod pomelo, algo menos limón y un sutil toque de naranja. El lúpulo se nota algo más fresco que en otras Gueuze, con un carácter herbal y ligeramente picante, dándole un punto de distinción y originalidad.

La entrada es relativamente amable, pero la acidez despunta en seguida. Comienza con malta, con un leve dulzor, aunque rápidamente pasa a un segundo plano con la irrupción de cítricos como los mencionados en el párrafo anterior, uva blanca poco madura y manzana verde. Una vez que el líquido pasa el paladar la acidez se desata, con intensas notas de heno, levadura salvaje, recuerdos de granero y un afilado toque de especia picante. Una vez pasa la tormenta queda un regusto eterno con hierba, pomelo y algún punto de cuero, mientras la boca seca empieza a reclamar otro trago. Cerveza tan deliciosa como compleja, ¿quién necesita innovar cuando se es capaz de producir una joya como esta? Imperdible para los amantes del estilo, aunque puede resultar algo dura para los menos acostumbrados a las Lambic.

NOTA:

jueves, 12 de abril de 2018

The Orkney Dark Island

MARCA: The Orkney
MODELO: The Orkney Dark Island
ESTILO: Dark Ale (4'6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Escocia

CARACTERÍSTICAS: Dark Island es una de las cervezas estandarte de The Orkney, y su versión en cask ha sido premiada en dos ocasiones por CAMRA como mejor cerveza de Escocia. Yo la pude probar en cask en Edimburgo, y me pareció exquisita, aunque cuando la bebí de botella me dejó un poco más frío. Por eso, esta ha sido una ocasión perfecta para reencontrase con esta cerveza y, ya de paso, dejar por acá mis impresiones.

El término Dark Ale le viene como anillo al dedo, es de color negro azabache y completamente opaca. La adorna una espuma beige de la que en pocos minutos sólo mantiene un aro en periferia. Como suele pasar con las Ale británicas en nariz no se presenta con una intensidad demoledora, no obstante el conjunto es delicioso. Lo primero que aparece, y lo que más destaca, son notas de café solo, regaliz negro, más suave cacao puro y un delicado punto de humo. Se apoyan en un fondo de malta tostada, caramelo, frutas oscuras maduras y algo de frutos secos. Se nota también un punto cítrico del lúpulo, tan comedido como corresponde.

En boca exhibe un cuerpo ligero-medio, reforzado por una carbonatación firme. Se planta con una entrada cítrica, seca, a la que se suma después malta muy tostada, torrefacto, regaliz negro, suave cacao y un tenue ahumado. El dulzor es mínimo, aunque sí que se aprecia algo de frutas oscuras al principio, sobre la que se apoya el grano. Al final se refuerzan los tostados, el regaliz y el humo, antes de cerrar con un final algo astringente, de amargor marcado, con un importante golpe de cítricos, hierba y notas medicinales del lúpulo británico, acompañado por un punto de especia picante. Aun sin ser la versión de cask es una muy buena cerveza, elegante como sólo las Ales británicas pueden ser y bastante compleja. Quizá no tan impactante como otras referencias de la marca, pero no se la puede dejar pasar.

NOTA:

martes, 3 de abril de 2018

Almogàver / The Wall Mokumba

MARCA: Almogàver / The Wall
MODELO: Almogàver / The Wall Mokumba
ESTILO: Blonde con café y vainilla (5'7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Esta botella, que nos ha llegado por cortesía de Crusat (gracias de nuevo), es una colaboración entre Almogàver y The Wall. De la primera ya hablé algo hace pocas semanas, mientras que The Wall se trata de una cervecera fundada en el 2013 en la Lombardía italiana, con un envidiable repertorio de 13 referencias distintas a pesar de su juventud. Su elaboración conjunta, Mokumba, es una rubia belga infusionada con café y vainilla, y cuando la vi no pude evitar acordarme de la deliciosa 3 TER de La Goutte d'Or.

Es una cerveza de color dorado pálido, brillante, muy levemente translúcida. Luce una espuma blanca esponjosa abundante, aunque pronto se reduce a una membrana por la falta de apoyo de una carbonatación casi ausente. El aroma es muy peculiar, la entrada pertenece sin duda alguna al café y algo de cacao en polvo, que predominan sobre el dulzor de masa de pan, cereal, malta y fruta madura, sobretodo manzana. El lúpulo aporta un medido toque cítrico, quizá herbal, mientras de fondo se intuyen muy suaves recuerdos de vainilla, aunque es posible que sean pura sugestión. De no saber que contenía este ingrediente probablemente me habría pasado por alto.

En boca aprueba, aunque en mi opinión no destaca. El café está presente pero no tantísimo como en aroma, está bien controlado. Entra con malta dulce, manzana madura, membrillo, suave cereal y poco a poco va resaltando el café, que es lo que predomina al final. Cierra con un amargor leve, aunque el café fuerce una sequedad clara, teñido de cítricos, leves recuerdos de miel y algo de fruta. Queda sabrosa pero un poco plana, en parte por una carbonatación demasiado justa y porque el café se come parte de su complejidad. La otra rubia con café que he probado, 3 TER, me pareció más interesante, no obstante la calidad de esta se encuentra dentro de unos límites razonables y no es como para rechazarla si se tiene a mano.

NOTA:

martes, 20 de marzo de 2018

Ridgeway Imperial Red Ale

MARCA: Ridgeway
MODELO: Ridgeway Imperial Red Ale
ESTILO: Barley Wine (10% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Inglaterra

CARACTERÍSTICAS: Hasta este año la cervecera Ridgeway, en Oxfordshire, era una completa desconocida para mí, pero gracias al reciente desembarco de sus botellas en La Vinoteca he podido disfrutar de sus referencias durante las últimas semanas. Peter Scholey fundó esta empresa junto con su mujer Vanda Scholey en el año 2002, tras la absorción de Brakspear por Wychwood (Marston's) y el cierre de la fábrica en Oxfordshire, de la que Peter era el maestro cervecero. Esta cervecera está especialmente comprometida con el medio ambiente: su energía proviene de paneles solares, no desperdicia el agua que utiliza, el bagazo es utilizado por granjeros locales para alimentar a sus animales, e incluso comparte instalaciones con otras dos cerveceras de manera que el agua caliente proveniente del enfriado del mosto es aprovechada por otra marca para elaborar. Es la primera noticia que tengo de un sistema colaborativo semejante entre varias cerveceras.

Ridgeway pretende mezclar la tradición cervecera británica con las tendencias más modernas, y la primera cerveza que voy a comentar es un buen ejemplo de ello. Detrás de una etiqueta de corte totalmente clásico se esconde un Barley Wine con inspiración de Red Ale, sometida a Dry Hopping. Es cristalina, con un brillo rubí intenso, más anaranjada en base. Genera una espuma cremosa y densa de color beige, aunque desaparece pronto debido a la escasa carbonatación que le llega. Su perfume es extremadamente potente, denso y compacto. Malta tostada y caramelo dominan con diferencia,  aunque tampoco escasea la fruta oscura madura, sobretodo ciruelas, manzana asada y algo de dátiles. En un segundo plano quedan cereza madura y otros frutos rojos sobre una base de almíbar, quedando un aroma dulce, goloso, pero en absoluto empalagoso.

Similar en boca, fuerza descomunal con grandes cantidades de malta y caramelo, aunque la fruta en esta ocasión llega incluso a ponerse por encima, con recuerdos de cereza picota, ciruela, y más suave fresa y mora. Cuerpo completo, como no podía ser de otra manera, pero no se hace difícil de beber. El trago es calmado, va integrando los diferentes sabores hasta llegar a un amargor final no demasiado marcado, donde salta el comedido carácter cítrico del lúpulo británico, notas de canela, especia picante y el calor del alcohol, acompañados por toneladas de frutas. Cuando la cerveza se atempera se refuerzan los tostados en este punto, y no se escapan recuerdos de grano de café y cereal quemado. Mucha potencia pero bien controlada, muchos matices pero bien integrados. Tengo mis dudas respecto a lo de Red Ale, pero creo que es una cerveza de un nivel bestial y a un precio muy razonable. He dejado una botella a añejar, en unos años os cuento... si aguanto sin bebérmela.

NOTA:

domingo, 11 de marzo de 2018

Almogàver Akelarre

MARCA: Almogàver
MODELO: Almogàver Akelarre
ESTILO: Münchner Hell ahumada (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Para cualquiera interesado en la cerveza artesanal nacional el nombre de Almogàver le resulta familiar porque esta marca lleva en activo al menos desde el 2005, inicialmente elaborando sus cervezas en fábricas de otros productores y desde 2017 en sus propias instalaciones en Barcelona. Su nombre hace referencia al que se le daba a pequeños grupos de sarracenos dedicados al saqueo y ataques sorpresa en la Península Ibérica, aunque posteriormente fue empleado para designar a los aragoneses que adoptaron estrategias similares durante la Reconquista. Elaboran en la actualidad 9 variedades distintas, y son todas ellas de alta fermentación salvo su Pils llamada Volksbier y la Rauch que voy a comentar hoy. 

Es de color dorado brillante, cristalina, limpia, con un dedo de espuma blanca de burbuja muy fina alimentada por una carbonatación viva. En nariz es potente, se presenta con gran cantidad de ahumado, dulzón y cálido como una barbacoa de carne. Se apoya en una base de malta dulce, masa de pan y grano crudo, acompañada por algo de compota de manzana, pera madura y un delicado punto de picant. Los diferentes aromas se integran a la perfección de forma que ninguno de ellos rompe la línea del ahumado, quedando un perfume armonioso.

En la entrada en boca salen notas de malta, pan, cereales y algo de fruta madura, destacando el membrillo, con un dulzor moderado. El cuerpo es el apropiado para el estilo, consistente pero sin saturar. El ahumado está presente durante todo el trago, aunque es durante la segunda mitad cuando pasa a primer plano y dirige el sabor. Amargor final marcado, con potentes notas de cítricos, hierba, bastante especia picante, y el humo infiltrándose entre los diferentes sabores. Más lúpulo de lo habitual en este tipo de cervezas pero el resultado es igualmente muy bueno. Queda una cerveza de trago limpio, sabrosa y equilibrada, totalmente digna de servirse en el Altstadt de Bamberg. Mil gracias a Crusat por hacernos llegar esta botella, es un placer comprobar el alto nivel de muchas de las cervezas elaboradas en Cataluña.

NOTA:

martes, 6 de marzo de 2018

Einsiedler Doppelbock

MARCA: Einsiedler
MODELO: Einsiedler Doppelbock
ESTILO: Doppelbock (7'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Por algún misterioso motivo desde que empezó el año me he cruzado varias veces con esta cerveza alemana: la encontré de tirador (además a 3'3 euros la pinta) en el bar Comix de Pamplona, y también he visto las botellas en varias tiendas físicas, entre ellas Líquidos de Zaragoza. Ante tanta insistencia por parte del destino, además de haberla bebido en cada una de estas oportunidades en que se puso a tiro, no tuve más remedio que coger una botella para reseñarla aquí. No podría decir que esto me haya causado mucho sufrimiento la verdad, porque el clima de Pamplona de estos últimos meses ha sido idóneo para atacar Doppelbock.

Esta es de color marrón oscuro, mate, rubí al trasluz, opaca como un muro, con un par de dedos de espuma beige de burbuja muy fina. Aspecto impecable, no cabe queja posible. En nariz es muy maltosa, acaramelada, exuberante de ciruela madura, uvas pasas y algo más suave manzana y pera. El fondo, compacto, lo forman cereal, pan integral, malta tostada a raudales, caramelo, recuerdos de café molido y algo de cacao, consiguiendo mantener el dulce muy controlado, con un equilibrio ajustadísimo. Acaba de redondear el  aromático lúpulo noble, cítrico y herbal, y leves toques de canela.

Para aquellos a quienes Eku 28 o Samichlaus les parecen empalagosas, esta es su Doppelbock. La entrada la dirigen malta, grano tostado, frutos secos, leve caramelo, café y un punto de cacao puro. Cuerpo medio alto. La fruta oscura madura apacigua los tostados pero no sobresale, simplemente facilita el trago. Final de amargor medio, áspero, con grano tostado, cítricos, algo de hierba y especia picante. Los casi 8º de alcohol están tan bien integrados que casi ni se notan. Grano, grano, grano y más grano, una de las Doppelbock más sobrias que conozco, y también una de mis favoritas.

NOTA:

martes, 27 de febrero de 2018

The Orkney Dragonhead

MARCA: The Orkney
MODELO: The Orkney Dragonhead
ESTILO: Stout (4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Escocia

CARACTERÍSTICAS: La cervecera escocesa Orkney es una de mis debilidades, y no pierdo ocasión de beber sus elaboraciones. Por este motivo cuando vi varias de sus referencias en las estanterías de La Vinoteca aproveché para pillar unas cuantas, que han ido cayendo a lo largo de los últimos meses. Dragonhead era una de las pocas que no había probado hasta la fecha, y se trata de una Stout de corte clásico, con lúpulos Challenger e East Kent Goldings y tan sólo 4º de alcohol. Me pareció un acompañamiento estupendo para ver una película durante una lluviosa tarde de Domingo, aunque mi elección, Días sin Huella (imaginativa traducción de "The Lost Weekend"), no sé si es la más apropiada para el consumo de alcohol.

En vaso de pinta luce un negro brillante, impenetrable por la luz, cubierto por una cremosa capa de espuma muy abundante, sobretodo para lo que suele ser habitual en las Stout británicas, de color beige marronáceo. En nariz resulta exquisita, una bomba de cacao que se combina con caramelo y sirope de chocolate, dando un aroma denso, untuoso y, sobretodo, muy agradable. De fondo queda regaliz negro, algo de grano de café y torrefacto, y suaves toques de frutas oscuras, adornado con un punto de lúpulo británico y especia. Pinta bien, y no espero sorpresas.

Es poco el alcohol que tiene esta Stout, sin embargo en boca se presenta rebosante de sabor. De cuerpo medio y textura sedosa, delicada, entra con grano tostado, café y torrefacto en grandes cantidades, también intensas notas de frutos secos, y más suave regaliz negro y frutas del bosque. Avanza calmada pero con paso firme, se acentúan los tostados y el café, alcanzando incluso un ahumado ligero. Final de amargor medio, con cacao, café, torrefacto, grano, algo de pimienta y un soplo medido pero muy evidente de lúpulo herbal. Sin ser tan espectacular como otras cervezas de la marca, se trata de una Stout de corte clásico con un nivel muy alto: sabor intenso, y tan equilibrada y fácil de beber que el medio litro se hace escaso. A por ella sin miedo.

NOTA: