lunes, 16 de octubre de 2017

Cervecería en Burgos: The Taverner Celtic Center

Aunque estoy contento de volver a Pamplona tras 6 meses trabajando en Burgos, también me da un poco de pena abandonar esta ciudad rebosante de cosas interesantes (bueno, la provincia entera en realidad), tanto a nivel cultural/histórico como gastronómico. En este último campo, y centrándome en el ámbito estrictamente cervecil, hay dos locales de la capital que voy a echar en falta: La Vache Folle, del que ya he hablado anteriormente, y The Taverner.

Por desgracia, descubrí The Taverner hace apenas un mes y por ese motivo sólo me ha dado tiempo a visitarlo un par de veces, aunque han sido suficientes para quedarme encandilado. Se encuentra en una callejuela entre la Avenida del Cid y la Avenida de los Reyes Católicos, a apenas 5 minutos a pie del centro de Burgos. El local, que curiosamente es el que albergaba La Vache Folle antes de su traslado a otro en una calle aledaña, es de un tamaño diminuto, pero esto no es impedimento para que por las noches se junten allí un buen número de personas. Pese a lo que pueda parecer, sus reducidas dimensiones no suponen una merma en la comodidad del cliente... aunque sí que es verdad que es fácil acabar participando en conversaciones con gente de otros grupos o con los dueños del bar, lo que le da un ambiente curioso y a la vez cálido y agradable, casi familiar.

El repertorio de cervezas es relativamente amplio, y a un precio muy ajustado, pero no tiene el enfoque especializado de La Vache. Cuenta con dos grifos, uno de Maes y otro de Guinness, además de un frigorífico con unas 15 referencias, tanto nacionales como extranjeras, todas ellas apetecibles. Sin embargo, el principal atractivo de The Taverner, y que lo hace diferente a cualquier otro local, es la obsesión de sus dueños con el picante. Mientras se está allí se puede aprovechar para untar los aperitivos en algunas de las salsas más picantes del mundo, por ejemplo Mustard Gas o Scovilla's Dragonfire End of Time (no es que tenga ni idea del tema, es que fueron las dos que sufrí), y poner a prueba la resistencia personal. Para los más atrevidos se preparan nachos ultrapicantes, aunque para probarlos hay que firmar un consentimiento informado... yo probé los picantes, y fue más que suficiente para mí. Si se desea también se pueden comprar a un precio muy ajustado los botes de salsas para llevar a casa. Por último, también se puede disfrutar de sidra asturiana, tacitas de Ribeiro, algún vino tinto de la zona e incluso de queimada tradicional gallega las noches de Luna Llena. 

No es el tipo de local que suelo recomendar en Hipos Urinatum, pero si con esto que he contado a alguien le resulta interesante que vaya sin miedo, que no se arrepentirá. Los dueños no pueden ser más majos, por cierto.

viernes, 13 de octubre de 2017

Redneck Brewery Kajun Moonshiner IPA

MARCA: Redneck Brewery
MODELO: Redneck Brewery Kajun Moonshiner IPA
ESTILO: India Pale Ale (7'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Supe de la existencia de esta cervecera cántabra en la 3º Feria de la Cerveza Artesana de Burgos, en Villagonzalo, y fue la que más me gustó de todas las marcas que exponían sus elaboraciones en ese evento. Se trata de una empresa fundada por 4 homebrewers cántabros que en el 2014 constituyeron una asociación de elaboradores caseros cántabros y entusiastas de la cerveza, con la ayuda de Kike y Andrew de DouGall's, hasta que finalmente en el 2016 decidieron saltar al ámbito profesional. El primer lote producido en su instalaciones de Reocín se embotelló en junio del 2017, y por el momento cuentan con cuatro recetas fijas en botella. Me llevé un par de ellas para casa con la intención de probarlas con más calma y menos alcohol en sangre, y así ver si esa tan buena impresión que me habían producido estaba justificada o la euforia me había hecho exagerar sus virtudes. 

Kajun servida en copa es de color marrón apagado, céreo al trasluz, con una elevada turbidez. Genera una espuma beige de burbuja fina, de la que en pocos minutos queda una membrana. La potencia del aroma es impresionante, se presenta como una bomba de fruta extremadamente fresca, con mango maduro y maracuyá en cantidades industriales, y melocotón en almíbar y naranja dulce infiltrándose en la mezcla. La base, también contundente, es de potente malta, galleta, suave miel, algo de cereal y un agradable toque floral. A pesar de la carga de lúpulo no parece en absoluto unidimensional, sino que consigue una complejidad muy interesante.

El sabor comienza similar, con gran cantidad de fruta tropical madura, malta sin tostar, almíbar y algo de toffee, evidentemente todo ello tendiendo al dulce. De cuerpo medio-alto y textura oleosa, se nota que no han escatimado con la cantidad de cereal. Al avanzar el trago el lúpulo se refuerza, salen intensas notas de pino y resina que inundan la boca y la dejan seca (y verde), y en el marcado amargor final se suman a cítricos, especia picante y el calor del alcohol. Regusto largo, con pino, cítricos y alcohol, quedando algún resquicio de fruta tropical. Una cerveza fantástica; equilibrada, completa y con personalidad... no es una IPA más. La mejor cerveza nacional que he bebido en lo que va de año, y con el mérito añadido de que cuando compré la botella no habían pasado ni 3 meses desde la apertura de la fábrica. Recomendación absoluta.

NOTA:

jueves, 5 de octubre de 2017

Alexander Beer (בירה אלכסנדר) Green

MARCA: Alexander Beer (בירה אלכסנדר)
MODELO: Alexander Beer (בירה אלכסנדר) Green
ESTILO: India Pale Ale (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Israel

CARACTERÍSTICAS: La cervecera israelí Alexander Beer fue fundada en el año 2008 cerca de Netanya, al Norte de Tel Aviv, y sus productos alcanzaron rápidamente los comercios y restaurantes de Israel. Toma su nombre del río Alexander, que pasa muy cerca de la fábrica antes de desembocar en el Mediterráneo, y también su imagen hace referencia a la gran cantidad de tortugas de caparazón blando que habitan en este río. En la actualidad elaboran 7 cervezas distintas, además de una colaboración con Mikkeller, y hoy voy a comentar su IPA, Green, que llegó a mis manos por parte de la musculosa.

La verdad es que cuando abrí esta cerveza no sabía a qué estilo pertenecía. El aspecto me recordó al de una Weizen, de un color dorado apagado, muy turbia y con una espuma blanca cremosa, abundante y muy resistente. En nariz salta el lúpulo americano, y por lo tanto la sospecha inicial se desmorona. Abunda mango, curaçao, naranja dulce, algo más suave fruta de la pasión y melocotón, envueltas en malta dulce, toques de caramelo y miel. Se detectan también dejes levadurosos y algún medido toque herbal.

No cabía duda de que se trataba de una IPA de tipo norteamericano, aunque la alta densidad del cuerpo podía sugerir que fuese alguna variante de esas que se elaboran últimamente que llevase algo de trigo malteado. Esto lo desmiente en el sabor, donde aparecen lo matices esperables para el estilo. La entrada es de potente malta, caramelo, algo de miel y suave plátano maduro, con una textura cremosa; cuando la cerveza reposa se vuelve más melosa y aparecen notas de membrillo dulce. A medida que avanza el trago se seca y entran bastantes cítricos, principalmente limón, mientras quedan de fondo frutas tropicales, naranja madura y albaricoque. El final es de amargor marcado, con mucho pomelo, hierba, toques de pino y especia picante, quedando un deje alcohólico al final de la garganta. Intensa y sabrosa aunque sin ser excesiva, me ha parecido una IPA bastante buena... quizá no para ir buscándola por Israel, pero sí para comprarla si se ve en un supermercado. ¡Eskerrik asko Rodríguez!

NOTA:

jueves, 28 de septiembre de 2017

Shepherd Neame Master Brew

MARCA: Shepherd Neame
MODELO: Shepherd Neame Master Brew
ESTILO: Bitter Ale (4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Inglaterra

CARACTERÍSTICAS: Volvemos a dar protagonismo en Hipos Urinatum a una de las Ale de Shepherd Neame, y de momento van cuatro. Además, ahora que el calor veraniego se ha terminado parece que es cuando más apetecen estas cervezas. En esta ocasión se trata de una de las referencias icónicas de esta fábrica, Master Brew, una Bitter incluida dentro de la D.O.P Kentish Ale, elaborada con cebada y lúpulo del condado de Kent, concretamente las variedades Admiral, Target y Golding. 

Es de un color pardo rojizo, algo amarillento en su base, con medio dedo de espuma grisácea en la superficie. La carbonatación es la esperable de una cerveza británica, no demasiado activa, con escasas burbujas gruesas dispersas por el líquido. En nariz le da mil vueltas a esos mejunjes que tan de moda están, y con una mezcla equilibrada de maltas y un toque de lúpulo británico consigue un aroma exquisito y de alta intensidad. Domina densa malta tostada, caramelo, toffee y ciruela madura, como base quedan masa de pan, bizcocho y cereales, y ya en un segundo plano frutos secos y algo de frutas oscuras. Respecto al lúpulo, aporta medidas notas herbales, terrosas e incluso algo medicinales, y aliviana un poco el conjunto, le da frescor y a la vez reafirma el origen de la cerveza.

En boca se presenta con un cuerpo medio, y eso a pesar de la baja graduación alcohólica. Mantiene en sabor esa carga de malta, bizcocho, galletas y algo de fruta, pero aquí aparece mucho fruto seco, principalmente nuez, y el trago se seca. El paso por boca es limpio, y concluye con un final de amargor medio, herbal, medicinal y con un importante carácter cítrico. Regusto largo, sobretodo ácido y medicinal, incluso algo sulfuroso, en lo que imagino que puede influir tanto el tipo de lúpulo como el agua. Una Ale británica sólida, sin fisuras, ideal para los amantes de lo clásico y aun así buena opción para los que prefieren elaboraciones modernas.
NOTA:

viernes, 15 de septiembre de 2017

3º Feria de la Cerveza Artesana de Burgos - Villagonzalo Beer Festival

Nunca me han suscitado demasiado interés los festivales de cerveza, por lo general me suelen parecer caros, un poco pijos y con una laxitud excesiva en lo que respecta al nivel de las fábricas participantes. Sin embargo hace unos quince días me enteré por un compañero de trabajo que el fin de semana se celebraba en Villagonzalo la 3º edición de la Feria Artesana de Burgos, organizada por la Asociación de Cerveceros Caseros de Burgos, y me dio la impresión de que a este evento no le iba a poder atribuir ninguno de los 3 defectos que acabo de comentar... así que para allí que fui con un par de compinches.

Un punto muy favorable de este evento es que la organización había fletado un autobús gratuito para poder asistir a la feria sin tener que estar preocupado con el coche, con frecuencia horaria desde el mediodía hasta bien entrada la noche, y evidentemente aprovechamos este recurso. Nada más llegar compramos por 1 euro las jarritas de la feria para degustar las cervezas y empezamos a debatir con qué fábrica ibamos a estrenarlas. Mientras tanto yo miraba de reojo la vaca que se estaba acabando de asar, y que iba a ser la estrella de las raciones que se ofrecían de comida, junto con pinchos de morcilla y de chorizo.

El ambiente se animó en seguida, aunque no hubo agobios ni colas en ningún momento. Todo el mundo estaba relajado, sin ninguna prisa y con muchas ganas de probar cervezas de las diferentes fábricas. De estas recuerdo ahora mismo las siguientes: Abadía de Aribayos, Bizarra, Bresañ, Caleya, Dolina, DouGall's, Four Lions, Garriela, Hecatombe, La Grúa, Redneck Brewing, Sevebräu, Speranto. Goma 2 de Caleya fue la ganadora del premio popular, mientras que Garriela se llevó el del jurado con su IPA. En lo que a mí respecta, la marca que más me impactó fue una que no conocía: Redneck Brewing; todas y cada una de sus cervezas me parecieron excepcionales, desde su equilibrada IPA Kajun a su redonda Imperial Stout Brea, pasando por una APA más que destacable. También me pareció muy interesante la Altbier con chips de roble de Hecatombe, aunque evidentemente el parecido con el estilo de Düsseldorf era limitado. Cómo no, también hice las visitas de rigor por los stand de Caleya y DouGall's, tan satisfactorios como esperaba.

La verdad, una feria muy divertida y bien organizada, llena de actividades y con precios más que razonables. Fue un plan un poco improvisado el de ese sábado, pero el resultado fue inmejorable. ¡Gracias a la ACCB, y también a los cerveceros que nos permitieron disfrutar de sus cervezas! ¡Salud!


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Arriaca IPA

MARCA: Arriaca
MODELO: Arriaca IPA
ESTILO: India Pale Ale (6'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Arriaca es una marca española con fábrica en Yunquera de Henares, en la provincia de Guadalajara, que hace algo más de un año ganó mucha popularidad en nuestro país al ser la primera microcervecera en vender sus cervezas envasadas en lata. Si tenemos en cuenta que la historia de la empresa tan sólo se remonta al 2014, y que en este tiempo también han desarrollado un catálogo con 8 referencias de estilos muy variopintos que además han cosechado bastantes premios internacionales, nos queda claro que posiblemente estemos ante una de las micros con trayectoria más prometedora del país. Además el precio también estimula la compra, y al ver esta lata a 1'75 euros en un supermercado no me lo pensé ni un instante.

Es de color naranja pardo, como el de un melocotón, muy brillante y con una turbidez media. Genera una espuma beige amarillenta muy interesante, de burbuja fina, densa, compacta y resistente. Resulta muy agradable en nariz y, sin ser tan potente como otras IPAs que uno puede encontrar, la fuerza del aroma es más que suficiente. Abunda la fruta tropical con grandes cantidades de mango y maracuyá, sin dejar muy atrás melocotón en almíbar, naranja dulce o albaricoque maduro. Se apoya en una base de malta dulce, caramelo y algo de levadura, mientras que el lúpulo aporta marcadas notas florales y frutales

En boca comienza con buena presencia gracias a la combinación de un cuerpo consistente y mucho sabor. Con el respaldo de la dulce malta, el grano y algo de caramelo, surge un potente gusto a frutas tropicales como las antes mencionadas, destacando sobretodo el maracuyá. A medida que avanza el trago se va secando y se imponen los cítricos con intensas notas de mandarina y algo de naranja dulce. El amargor final es contundente pero está bien controlado, salen limón, hierba, suave pino y algo de especia picante, quedando un largo regusto a naranja. Muy sabrosa y equilibrada, quizá al final el cuerpo queda un poco ligero pero no cabe duda de que es una cerveza de alta calidad... y a un precio inmejorable. Me encantaría poder encontrar su Porter o su Centeno, seguro que no defraudan.

NOTA:

martes, 29 de agosto de 2017

Jopen Hoppenbier

MARCA: Jopen
MODELO: Joppen Hoppenbier
ESTILO: Blonde con cebada, trigo y avena (6'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: En la primera reseña que hice de una cerveza de la fábrica Jopen ya comenté como, con la ayuda de un historiador y un arqueólogo, habían recuperado dos recetas con más de 500 años de antigüedad de los archivos municipales de Haarlem. Una de ellas es Hoppenbier, data de 1501, y se trata de una Blonde belga elaborada con malta de cebada, malta de trigo y avena, y con carga de lúpulo algo mayor de lo habitual.

Su color es dorado pálido, mate, casi tan turbia como una Weizen, con burbujas microscópicas ascendiendo en rosario. Tiene una generosa capa de espuma blanca, cremosa y compacta, con una firme adherencia al vidrio. El perfume es muy refrescante, se combinan naranja dulce, fruta tropical, ácidas notas de limón y algo de albaricoque con una dulce base de malta, cremosa y acaramelada, que incluso recuerda a gominolas. Hay también una carga importante de levadura láctea, e intensas notas florales del lúpulo, muy bien ensamblado. El resultado final es un aroma sosegado pero muy sólido, sin grietas.

Por boca pasa con calma, y es que tiene una textura verdaderamente densa. Desde el principio el cítrico está muy acentuado, con notas de lima, pomelo, limón y más suave naranja, con un deje medicinal. El núcleo está compuesto por cereal crudo y trigo, haciendo que el trago sea bastante seco en todo momento. Al final se suman piel de limón, hierba y especia picante, y son las principales protagonistas del amargor, astringente y con un punto terroso, mineral y quizá incluso algo salado que puede recordar a las Ale de Burton. Nada más servirla el sabor puede resultar un poco arisco, pero al añadir la levadura de la botella los matices se atemperan bastante, gana algo de dulzor y en mi opinión queda más redonda. Ha sido interesante beberse un trocito de historia cervecil y, además, por mucho que se trate de una curiosidad tampoco se queda corta en calidad.

NOTA: