sábado, 18 de enero de 2020

Ambar Terrae

MARCA: Ambar
MODELO: Ambar Terrae
ESTILO: American Pale Ale (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: La décima de las referencias de la serie Ambiciosas de Ambar salió al mercado a finales del 2019. Su presentación, o al menos una de ellas, fue en el Casco Viejo de Pamplona, y la elección del lugar no fue casual y es que la tierra navarra tiene cierta relación con esta cerveza, ya que en su elaboración se emplea lúpulos Colombus y Cascade producidos en Olite, en terrenos antes empleados para el cultivo de la vid. Nos llegaron un par de botellas como regalo de Reyes por parte de La Zaragozana, y les agradecemos mucho el obsequio.

El color es dorado ligeramente anaranjado, cristalino, con unas pocas burbujas subiendo perezosas hasta una delgada capa de espuma blanca. El primer contacto al olfato resulta interesante, es una cerveza muy aromática en la que se combina malta dulce, cereal crudo, manzana golden y suave pera, con el lúpulo frutal, que aporta intensas notas tropicales y claros recuerdos de naranja madura. Queda un fondo de masa de pan y levadura, con algún leve toque de canela. La verdad es que me dio muy buena sensación.

Esta primera impresión tan positiva se confirma en boca. De cuerpo medio, tiene una textura ligeramente oleosa que la carbonatación afina. La entrada es dulce, con mucha malta, algo de toffee y toneladas de fruta, principalmente mango y naranja madura, más suave maracuyá. Final de amargor moderado, con lúpulo tropical, suave especia picante y un deje mineral. El alcohol es apenas perceptible, sólo deja una agradable calidez. Muy bien equilibrada, el lúpulo hace un gran papel y queda una APA perfecta para el verano... aunque yo la he disfrutado mucho con 2º C en la calle. Una de mis Ambiciosas favoritas hasta la fecha.

NOTA:

sábado, 11 de enero de 2020

N'Ice Chouffe

MARCA: Chouffe
MODELO: N'Ice Chouffe
ESTILO: Quadrupel de Navidad con tomillo y curaçao (10% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Todos los años tengo la costumbre de presentar en el blog al menos una cerveza navideña, y este 2019 sigo con la tradición con N'Ice de Chouffe. Me ha apetecido comentar esta porque han pasado ya 8 años desde la última vez que una referencia de esta marca circuló por el blog, y dado el buen nivel de todas sus cervezas creo que merecen que les haga un poco más de caso. Se trata de una Quadrupel de 10º de alcohol, en cuya elaboración se han empleado cáscara de naranja, curaçao y tomillo, ingredientes no muy habituales en una cerveza de este tipo, pero que seguro que los enanos de Chouffe han sabido utilizar adecuadamente.

Es de color marrón caoba casi negro, y muy opaca. El líquido es adornado por una generosa cantidad de espuma beige grisácea con muy buena retención. Es una de estas cervezas que el aroma te obliga a sentarte. De gran intensidad, dulce sin complejos, combina malta muy tostada, abundante caramelo y toffee, y sirope de chocolate. Juntos, estos matices conforman un núcleo que es adornado por frutas oscuras, sobretodo ciruelas, pasas e higos, aunque también algo de cereza picota. Se perciben además leves notas licorosas que pueden recordar al Pedro Ximénez, lo que siempre es un placer.

En boca los tostados se presentan con mucha fuerza, con la compañía de frutos secos, cacao y leve café, aunque parcialmente compensado por un dulzor de malta, caramelo, suave toffee y frutas oscuras entre las que destacan las ciruelas. Carbonatación robusta, como es habitual en las elaboraciones belgas, que amplía el volumen en boca. Hacia el final gana el dulce, surgen recuerdos de cereza picota y pasamos a registros más ligeros. Cierra con un amargor medio, con lúpulo cítrico y algo herbal, pimienta, suave jengibre, y claras notas de anís estrellado. El alcohol se percibe pero es muy comedido, no pensaría que esconde 10º. Es una buena elaboración navideña, incluso aquellos no demasiado amigos de lo belga podrían disfrutarla gracias a su importante carga de tostados, que evitan que la cerveza resulte empalagosa. Una buena opción, planteable para el año que viene... eso sí, yo he sido incapaz de detectar el tomillo. 

NOTA:

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Fuller's Beer One

MARCA: Fuller's
MODELO: Fuller's Beer One
ESTILO: Strong Ale (7'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Inglaterra

CARACTERÍSTICAS: En agosto del 2018 comenzó la actividad de la cervecera piloto de Fuller's, una pequeña instalación consistente en tan solo 4 tanques de fermentación dentro de la histórica Griffin Brewery. Su objetivo es la producción a pequeña escala de cervezas con recetas experimentales, que pueden en ocasiones incluir ingredientes inusuales. La primera elaboración fue esta que presento hoy, una Strong Ale basada en la receta de la famosa Golden Pride, aunque posteriormente han producido una IPA con uvas o una Stout con especias tailandesas.

Es cristalina, de un color pardo rojizo, algo teja al trasluz. El aspecto es tan británico como correcto, con 2-3 mm de espuma beige escasa aunque con muy buena retención. Su aroma es intenso, cálido y muy interesante. Surgen inicialmente dulce malta tostada, nueces caramelizadas, toffee y mucha galleta. Las frutas van de la mano, destacando ciruela negra, manzana y suave cereza. Se completa con una base de bollo de mantequilla y suave cereal, y lúpulo británico, sobretodo herbal y algo cítrico. Potente, aunque siempre dentro de lo esperable de una elaboración británica.

Sólo un sorbo hace falta para darse cuenta que se trata de una cerveza deliciosa. Combina en la entrada dulce malta tostada, mucho caramelo, suave galleta y toffee, y frutas confitadas, ciruelas pasas y guindas. Compleja, durante el transcurso del trago se seca, potenciándose frutos secos y algo de bayas, y aprovecha para aparecer el lúpulo, herbal y cítrico por igual, con intensas notas medicinales. Estas últimas se mantienen en un final de amargor sobrio, controlado, con bastante especia picante y un agradable calor alcohólico. Regusto largo, cálido, ligeramente frutal y medicinal, que cierra una cerveza con un equilibrio quizá algo forzado para los estándares británicos, pero que es redondísima y muy compacta. Fantástica.

NOTA:

domingo, 22 de diciembre de 2019

Kees American Barley Wine

MARCA: Kees
MODELO: Kees American Barley Wine
ESTILO: Barley Wine (11'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: Kees Bubberman comenzó su carrera en el mundo de la cerveza en el año 2007, trabajando en la cervecera nederlandesa Emelisse. En el año 2014 decidió iniciar su propio proyecto en su ciudad natal, Middelburg, también en la provincia de Zelandia, y tan solo un año después las primeras cervezas de Kees Brouwerij salieron a la venta. En el momento actual elaboran entre 10 y 20 cervezas distintas, y aparentemente todas en formato lata (tengo la suerte de haber encontrado esta de un lote anterior).

Se trata de una Barley Wine con Sorachi Ace y Fuggles de más de 11º de alcohol. Es completamente turbia, de un color marrón rojizo, pardo. La espuma es beige, y si bien no es abundante la retención es muy buena. El aroma es muy intenso, denso, casi viscoso. Domina malta tostada dulce, sirope de caramelo y toffee, todo en cantidades industriales, apoyado en galleta, bizcocho, nueces e incluso algo de mazapán. Por la influencia del lúpulo americano las frutas no se limitan a las más oscuras como ciruelas, sino que también hay una parte importante de cítricos, representada por naranja licorosa y suave pomelo. El alcohol es evidente, va de la mano con bastante pimienta, e incluso algún recuerdo de vino tinto. Queda dentro de los ejemplos más acaramelados del estilo, aunque el lúpulo generoso evita el empalague. No obstante es una cerveza exuberante en todos los sentidos.

Al beberla es resulta curioso comprobar que no tiene tanto cuerpo como uno esperaría. La base fundamental es de malta, caramelo y cereales, que se acompañan de frutas, principalmente ciruelas. Sale en seguida el lúpulo y lo hace sin compasión, secando el trago, con toneladas de naranja muy madura que recuerdan al Cointreau, maracuyá y leve mango, y mucha hierba y pino. Se funde con el amargor final e irrumpe entonces el alcohol, para mi gusto algo descontrolado, y mucha especia picante, sobretodo pimienta y también algo de clavo. Es una referencia con buenas críticas pero a mí no me ha gustado: me falta malta, me falta profundidad, y me sobran lúpulo y alcohol, que arrasan con todos los demás sabores. Creo que hay que darle una vuelta a esta cerveza.

NOTA:

domingo, 15 de diciembre de 2019

Kraus Kräusen Lager

MARCA: Kraus
MODELO: Kraus Kräusen Lager
ESTILO: Kräusen (4'7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Mi última botella de Franconia es esta de la cervecera Kraus. Comenzó su actividad en el siglo XIX a partir de la posada Kramer´sche Wirtschaftsguth, una de las 8 que se encontraban en la población de Hirschaid, un pueblo de entonces 700 habitantes situado a pocos kilómetros de Bamberg. Se trata de ni más ni menos que de una Helles, y sospecho que ha sido sometida al proceso de Krausen, que consiste en añadir a cerveza ya fermentada mosto de un lote que acaba de empezar a fermentar, con lo que se consigue una mayor carbonatación y posiblemente afinar el sabor de la cerveza. De todas formas este aspecto no he sido capaz de confirmarlo.

En jarra lucía un color dorado oscuro brillante, algo bronceado. Hasta ahora nunca había visto una cerveza con tanta carbonatación, las burbujas ocupaban practicamente toda la columna de líquido y, consecuentemente, la blanca espuma que se formaba al servirla era imponente, cremosa y con una retención terrible. El aroma es delicioso, muy intenso y profundo, con toneladas de malta, masa de pan y un denso punto de miel. Más suave aparecen caramelo, cereal y bastante fruta madura, sobretodo manzana golden y también algo de pera. A todo esto se suma el perfume floral del lúpulo, y un sobrio toque mineral habitual en este estilo, completando de maravilla el conjunto. 

En boca es tan redonda como sugería el aroma, acaramelada, con malta dulce, delicado toffee, masa de pan, bizcocho de fondo y claras notas de miel. Este núcleo se junta con la fruta, similar a la detectada en nariz, quizá con algo de membrillo, y abundante levadura. Cierra con un amargor medio, mineral, floral, ligeramente cítrico y con un punto de especia. Es consistente y predominantemente dulce, pero de trago fácil, parece que la jarra tenga un agujero. Buena opción para los amantes de las Helles más melosas y florales.

NOTA:

sábado, 7 de diciembre de 2019

Jandrain-Jandrenouille III Gravity

MARCA: Jandrain-Jandrenouille
MODELO: Jandrain-Jandrenouille III Gravity
ESTILO: Tripel (7'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Otra de las cervezas de esta fábrica belga, aunque es una referencia mucho menos conocida que la fantástica IV Saison o que V Cense, es III Gravity. No hay mucha información disponible sobre ella, salvo que el III parece hacer referencia al estilo que pretende emular, las Tripel. Existe también una edición especial con dry-hopping de Sorachi Ace, siguiendo la simpatía que tiene su maestro cervecero Alexander Dumont por los lúpulos americanos, pero no es fácil de encontrar.

Esta Gravity es de color dorado oscuro, brillante y totalmente cristalino. Se observan muchas burbujas que suben en columna hasta la superficie, sin embargo no tienen fuerza para mantener la porosa espuma blanca y esta se reduce hasta prácticamente desaparecer. El aroma es de intensidad media, dulce y delicado, con malta limpia, masa de pan, mucho toffee y algo de caramelo, que se combina con gran cantidad de fruta, entre las que destaca el albaricoque, más suave melón, manzana, y un punto de naranja confitada. El lúpulo floral es claro, acompañado por notas de miel, recuerdos de levadura belga y un toque de pimienta.

La textura a su paso por boca es oleosa, aunque el cuerpo creo que se queda en un termino medio. Inicialmente se combinan malta dulce, caramelo, leve masa de pan y un punto claro de azúcar candy, con frutas muy maduras como albaricoque y melón, y más suave melocotón y naranja. El trago se seca en seguida, salen generosas notas herbales, levadurosas, y es evidente el carácter cítrico del trigo. Al final, con un amargor cítrico, áspero, sale bastante especia picante, sobretodo pimienta, y una tenue sensación alcohólica. Está bien la cerveza, la generosidad en el manejo del lúpulo la hace interesante, aunque sí que es verdad que se me acaba haciendo un poco monótona. Yo prefiero otras Tripel más maltosas y acarameladas, como la de Westmalle o Tripel Karmeliet.

NOTA:

jueves, 28 de noviembre de 2019

Weißenoher Bonator Doppelbock

MARCA: Weißenoher
MODELO: Weißenoher Bonator Doppelbock
ESTILO: Doppelbock (8'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Otra de las cervezas que forman parte del grupo de elaboraciones clásicas dentro del catálogo de Weißenoher es la Doppelbock Bonator. Los monjes benedictinos de la abadía de Weißenohe consideraban que el líquido no rompía el ayuno, por lo que consumían cervezas tan nutritivas como fuese posible, y a menudo de este estilo. Bonator es el homenaje de Weißenoher a esta tradición, una contundente Doppelbock que conseguí por cortesía del amigo Iñaki, con 18º plato y 8'2º de alcohol. Mejor época para abrirla, imposible.

Es de color marrón oscuro, algo rojizo si está bien iluminada. La espuma es escasa, de burbuja muy fina formando una fina película y bastante blanca. En nariz se presenta dulce y acaramelada, con un torrente de malta tostada, sirope y toffee oscuro que se ensamblan a la perfección con frutas muy maduras, principalmente ciruelas, y más suave uva negra y moras. El lúpulo añade un frescor herbal, levemente cítrico y con delicadas notas minerales, un agradable alivio de la gran potencia de la malta.

Como es habitual en estos estilos, el trago derrocha sabor y también anda sobrado de cuerpo, aunque en este caso tiene la ayuda de una efervescencia marcada que lo aligera un poco. También predominantemente dulce, tiene una gran carga de malta tostada y caramelo oscuro y denso, más suave brioche, toffee, algo de pan negro de fondo y un claro punto de miel. No escasean tampoco las frutas, destacando ciruelas y uvas negras, además de un leve recuerdo de naranja. Al final sale un amargor cargado de lúpulo noble, cítrico, herbal, mineral, y surgen notas cafetosas e incluso un toque ahumado, con una leve sequedad que induce a seguir bebiendo. Doppelbock de la vieja escuela, aunque la generosidad en el lúpulo la hace extraordinariamente compleja. De las de repetir.

NOTA: