jueves, 31 de marzo de 2011

Flying Dog Dog Schwarz

MARCA: Flying Dog
MODELO: Flying Dog Dog Schwarz
ESTILO: Schwarzbier ahumada (7'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Estados Unidos

CARACTERÍSTICAS: Cuando se me presenta, no suelo desperdiciar la oportunidad de tomar alguna Rauchbier, es un estilo que personalmente me fascina. Si a esto se le suma que la que había en Líquidos era de la valorada serie Wild Dog de la cervecera americana Flying Dog, cuyas cervezas tanto aprecio, huelga decir que no dude un instante en reubicarla en mi trastero (por supuesto previo pago, malpensados) El caso es que ha estado bastante tiempo allí, en parte porque me han llegado bastantes botellas interesantes, en parte porque me daba pena abrirla...

... al menos hasta esta semana. Es cierto que tenía mis reservas sobre si estos americanos sabrían hacer una buena interpretación del estilo, y al ver una cerveza negra totalmente opaca con una firme espuma beige/ocre mis dudas se mantuvieron, parecía más una Imperial Stout que otra cosa. Basta no obstante con acercar la nariz para recuperar toda confianza, de inmediato aparece el ahumado, aunque eso sí no tan descarado como el de Schlenkerla sino que se acaba disolviendo entre aromas a malta torrefacta, olivas negras más secundarias, matices de cacao y café, y mínimos recuerdos frutales sugeridos por el dulzor. Menos rotunda para el olfato en comparación con el ya mencionado arquetipo, aun con todo nada que objetar.

El intenso sabor está dominado igualmente por el humo, que impregna en mayor o menor medida cada instante del trago, pero también sigue sin variar el control exquisito que se mantiene sobre este. En el comienzo destaca sobretodo café, cacao y torrefacto, con más leves notas a caramelo y madera, con un amargor precoz que se acentúa hacia el final, donde el ahumado vuelve con renovada fuerza, se combina con una importante acidez, y aparecen suaves recuerdos de licor, cacao, más marcado regaliz y bayas oscuras. Ligera para tener 7'8º de alcohol, aunque no es algo que vea como negativo pues esta no repercute en la fuerza de sus sabores ni en su complejidad. No se qué dificultad entrañará elaborar una Rauchbier, pero sea como sea los chumachos de Flying Dog han conseguido una cerveza que si bien no es tan brutal como las representantes del estilo su alta calidad le permite mirarlas cara a cara.


NOTA:

miércoles, 30 de marzo de 2011

Silly Saison

MARCA: Silly
MODELO: Silly Saison
ESTILO: Saison (5'3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: La Brasserie de Silly fue fundada en el año 1850 bajo el nombre de Cense de la Tour. Este nombre cambió más adelante tomando el de la localidad donde estaba emplazada, la cual a su vez llevaba el del rio que la cruzaba, el Sylle. En un principio se dedicaban unicamente a las cervezas de alta fermentación, pero 100 años después de su nacimiento comenzaron a elaborar lager; no obstante, su verdadera expansión se produjo cuando en 1975 compraron la Tennstedt Decroes Brewery, situada en la cercana población de Enghien, añadiendo así a su repertorio de productos las cervezas Enghien Blonde, Enghien Brune, y más adelante Enghien Noël.

Pese a que prácticamente las únicas cervezas de este tipo que tengo a mi alcance son las de Dupont, es un estilo que me gusta mucho, y a esta marca en concreto aún no le había dado una oportunidad. Visualmente, es muy similar a Saison Dupont, naranja algo rojiza, cubierta por una abundante espuma ligeramente beige, quizá no tan turbia. El perfume es de intensidad media, donde destaca desde un inicio dulce con frutas tropicales, naranja amarga y limón, y más de fondo caramelo, albaricoque y mínima malta, todo ello completado con una fuerte presencia de picante y flores.

El sabor me dejó bastante desconcertado, no parecía en absoluto el propio de este tipo de cervezas sino más bien algo entre una Dubbel y una Brune. Sobre una base especialmente consistente de malta, toffee y caramelo surgen intensas notas de piña, manzana y naranja, con un toque de limón, mientras el considerable dulzor inicial deriva en un muy moderado amargor final, con clara presencia de pimienta y clavo, marcado lúpulo de carácter tanto floral como cítrico y una dosis de alcohol que, sin llegar a molestar, la verdad es que no viene demasiado a cuento. Sin duda alguna se puede beber, sin embargo no tiene nada que ver con lo que esperaba de ella, mucho más pesada, dulce y alcohólica de lo necesario (pese a que el ABV es solo del 5%), menos levadurosa y ácida de lo deseado.

NOTA:

lunes, 28 de marzo de 2011

Tienda Online: Lúpulo a Mansalva

NOTA IMPORTANTE: Esta tienda cesó su actividad durante el año 2014.

Hace apenas 9 meses contactó con nosotros a través del correo electrónico del blog un tal Antonio, (después de curiosear un poco me dí cuenta de que había estado leyendo durante bastante tiempo sus experiencias internacionales relatadas en su blog personal, aunque ese es otro asunto) que nos comentaba que él y Aurora, su pareja, habían decidido lanzarse a la aventura de montar una distribuidora de cervezas artesanales, a la que iban a llamar Cervezas La Guindalera en homenaje al barrio madrileño donde residen. La idea finalmente cuajó y desde Octubre del 2010 está en activo distribuyendo a varios locales de la Península, cosa de la que me alegro por dos motivos: primero porque siempre es positivo para todos los amantes de la cerveza que tengan éxito proyectos de este tipo, que sin duda favorecen la expansión de la cultura cerveza, y segundo porque dio pie a la aparición de otro negocio que me afecta más directamente, que es Lúpulo a Mansalva, una tienda online destinada a particulares. A raíz de este intercambio de correos surgió la invitación por parte de Antonio de quedar a tomar algo por Madrid, y tras varias incompatibilidades de horario finalmente el primer encuentro con ellos se produjo en Navidad del pasado 2010, con una agradable noche en la Cervecería Europe. Al despedirnos quedamos en repetir de vez en cuando y así de paso que se pudiese apuntar Sir Asf, que en esa ocasión no estaba en la capital. Esta nueva reunión surgió en Marzo, y ya que iba a verles en persona les pregunté si habría algún problema en comprarles unas cuantas cervezas, recogerlas en mano y así ahorrame los gastos de envío, a lo que no pusieron reparo alguno. Finalmente me llevé 3 de Samuel Smith: Taddy Porter, India Ale y Oatmeal Stout, y dos artesanales españolas: DeDues Original y Montmirà Tombatossals, por unos 13 euros.

Poco más que sea de interés para los lectores me queda por contar de estas quedadas, que son sin duda de las mejores cosas que aporta el tener un blog cervecil como hobby. Las dos veces que he charlado con ellos en persona me han parecido buena gente y que se toma muy en serio su trabajo, y veo poco probable que esta impresión cambie aunque nos enzarcemos en una pelea sobre cual es la mejor cerveza del mundo.

En cuanto a la tienda, hay que reconocer que por ahora el catálogo no es demasiado extenso aunque las marcas disponibles están elegidas con muy buen ojo, al menos en mi opinión, con las cervezas menos habituales de la Península (salvo, quizá, Tyris) y varias extranjeras de las que no defraudan. Además poco a poco han ido incluyendo nuevas marcas y según nos contaron su idea es seguir haciéndolo a medida que el mercado lo permita, si las cosas van bien con una interesantísima sorpresa en breves.

domingo, 27 de marzo de 2011

Floreffe Tripel

MARCA: Floreffe
MODELO: Floreffe Tripel
ESTILO: Tripel (7'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Y con la Tripel termino el repaso (de momento) a este grupo de belgas de abadía. La calidad de estas cervezas me ha suscitado un fuerte interés por las otras dos que me quedan por probar: Prima Melior y Blanche. Algo parecido me pasó con otras cervezas de abadía, como Grimbergen o Leffe. Tengo cierta debilidad por estas cervezas. La Floreffe Tripel me pareció incluso superior que las otras dos de la marca.

Esta cerveza tiene un color dorado oscuro, cristalino y con una cuantiosa cuadrilla de burbujas que se escapan hacia la superficie. Su espuma es blanca y cremosa, y se mantiene de principio a fin en una cantidad adecuada. Al deschaparla hace aparición un intenso aroma floral, con base de malta y toque afrutado, cítrico.

El sabor es irresistible, en la línea de la presentación. Ligera y en justa medida de alcohol, deja entrever toques afrutados y una base uniforme amarga y levemente ácida. Completan el trago notas persistentes de malta, caramelo y alcohol, dejando un muy buen sabor de boca.

Una buena cerveza, muy al nivel de otros grandes nombres belgas. Sin pensarlo dos veces preparo una flota de carabelas y me lanzo en busca de las otras dos Floreffe.

NOTA:

viernes, 25 de marzo de 2011

Brabante Oscura

MARCA: Brabante
MODELO: Brabante Oscura
ESTILO: Dubbel (6'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Y toca el turno de la Brabante Oscura, envuelta en una etiqueta de color azul claro. Lo de los colores de estas etiquetas ciertamente me despista bastante visualmente, ya que utiliza para cada variedad un color que no se relaciona ni un ápice con ese estilo. Cosas del marketing.

La cerveza viste un color marrón oscuro con tonos rojizos y opacos que no dejan ver una carbonatación aparente, sobre el que se posa una generosa capa de espuma beix bastante cremosa, pero no muy duradera. Despide un aroma a malta torrefacta muy presente, con base de cacao y café, y tímidos toques herbales.

En el trago, que se presenta muy suave, se mantienen estos matices acompañándolos con una presencia breve del alcohol, algo de regaliz y base de chocolate. No obstante se queda aguada y deja entrever un matiz metálico intermitentemente. El final es herbal y seco, dejando un regusto agradable, aunque demasiado apagado. En general es una cerveza que se deja beber, sin grandes pretensiones ni características especiales.

NOTA:

miércoles, 23 de marzo de 2011

Weltenburger Kloster Asam Bock

MARCA: Weltenburger
MODELO: Weltenburger Kloster Asam Bock
ESTILO: Doppelbock (6'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: La última cerveza que me quedaba de la Feria de Alimentación Internacional no era, ni mucho menos, una desconocida sino que estaba elaborada por una empresa por la que siento desde hace tiempo una especial predilección: Weltenburger. La vi en el Corte Inglés del centro de Madrid, mientras curioseaba con Sir Asf el fin de semana que fui a hacerle una visita a la capital, y pese a que ya iba a volver a mi ciudad cargado con las botellas que les compré a los siempre geniales Lúpulo A Mansalva no pude resistir la tentación de repetir con una de mis Doppelbock favoritas, cosa que mis lumbares no me agradecieron.

Hacía ya varios años que no tomaba esta cerveza, y mientras la servía me pregunté si tras tanto tiempo y tantas buenas marcas probadas mi opinión sobre ella se habría mantenido tan alta; por lo que viene a continuación se puede deducir que sí. En el vaso, con la luz atravesando el líquido, se veía de color rubí, con cierta turbidez, coronada por una espuma beige muy oscura, casi marrón. Frente a un aspecto inmejorable, los matices que desprendía seguían este nivel de perfección, una cantidad brutal de malta tostada, caramelo y chocolate con leche, con cantidades ingentes de fruta que se presentan con mucha profundidad, destacando sobretodo los dátiles y recuerdos de higos y ciruelas negras, todo ello aderezado con notas claras de canela, té negro y un mínimo recuerdo de ron. Extremadamente denso, dulce aunque no empalaga, y si bien el lúpulo pasa desapercibido lo cierto es que no se le echa de menos.

Me costó seguir el protocolo habitual puesto que llevaba salivando desde que subí la botella del trastero, por fín llegó el momento de atacar y mi satisfacción fue absoluta en el primer instante. La intensidad se mantiene en el sabor, da comienzo una base de malta y caramelo, el cacao acompaña aunque con algo menos de presencia, y toda esta mezcla viene empapada por frutas maduras, nuevamente destacan los dátiles incluso con más fuerza, y un punto de azúcar quemado y té negro. De cuerpo completo, el trago es muy espeso y se mantiene así hasta el final para amortiguar los casi 7º de alcohol, quedando una reminiscencia de estos que se junta con un marcado deje especiado, suaves recuerdos de ron y caramelo, y el lúpulo que se manifiesta por fin con un leve toque herbal. El regusto no frena, es intenso, agresivo, algo alicorado, y por suerte se mantiene en boca largo tiempo permitiendo disfrutar de esta cerveza algunos segundos más. Completísima cerveza, una opción que nunca defraudará cuando se busque un peso pesado para calentar una tarde fría.

NOTA:

viernes, 18 de marzo de 2011

Brabante Gran Triple

MARCA: Brabante
MODELO: Brabante Gran Triple
ESTILO: Tripel (8'7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Por la puerta grande. La primera de las cervezas a comentar de la reciente Brabante, marca de cervezas de la que hablamos en un post de presentación, es su espumosa más especial: la Brabante Gran Triple. Elegí esta variedad para dar comienzo a una noche desenfrenada y apoteósica en la tierra natal, y acerté de pleno.

Su color es de un ambar tostado no muy cristalino, aunque nada turbio, sobre el que se posa una espuma blanca burbujeante que no tarda en desaparecer, dejando una fina capa membranosa en la superficie. Su aroma es intenso, con notas de cereal, malta, caramelo y una base herbal.

El trago se presenta como una bomba alcohólica, con gran presencia de la malta, algo afrutada, toques de caramelo y un final ágrio, entre amargo y ácido, que deja la boca seca. Su presencia de alcohol (8'7%), aunque en un principio desmesurada, deja paso al resto de matices sin taparlos, resultando un buen trago, con carácter.

NOTA: