miércoles, 10 de agosto de 2011

Kapuziner Weiβbier

MARCA: Kapuziner
MODELO: Kapuziner Weiβbier
ESTILO: Hefe-Weiβbier (5'4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Hace unos 5 o 6 años se podían encontrar en las estanterías de algunas de las grandes superficies de la Península botellas de EKU 28, una Doppelbock de 11º de alcohol elaborada por la cervecera bávara Kulmbacher, fundada en 1846. La probé un par de veces y ambas me pareció espantosa, excesivamente dulce y empalagosa, y sin embargo cuando desapareció sin dejar ni rastro no me hizo ninguna gracia puesto que, siendo una cerveza tan bien valorada, era muy probable que por mi inexperiencia no estuviese siendo capaz de apreciarla. Casualmente este verano un encadenamiento de circunstancias un tanto aleatorias, que no vienen al caso, me ha dado la oportunidad de reconciliarme no con esa cerveza sino con su Hefe-Weiβbier, y como a mí eso de repetir intentos me encanta, y si es con cervezas incluso más, me he lanzado a ello.

Un punto muy a favor de Kapuziner es que el diseño de la botella es impecable, y aunque parezca una tontería predispone bastante. Si encima le añadimos el tener una vez servida la imagen que siempre debería tener una Weizen, de color dorado anaranjado y cubierta por abundante espuma blanca con muy buena retención, la mitad la tienen ya ganada. De todas formas pronto deja claro que sus virtudes no se remiten a la imagen, y exhibe un aroma sublime y muy complejo, con abundante plátano cuyo dulzor es compensado por limón y naranja, y bien cargado también de especias y flores.

Y si algunas macro-lagers alcanzan el difícil (y no por ello honroso) logro de conseguir un gusto neutro, en esta cerveza se da el fenómeno contrario: no predomina ningún sabor, pero solo porque están todos presentes y conviviendo en armonía. Inunda la boca malta dulce, cítricos y plátano en su justa medida, de fondo trazas levadurosas y suave canela, para al final aparecer clavo, pimienta y lúpulo floral que impregnan la garganta tras un ligero amargor algo ácido. La potente carbonatación que mostraba en el vaso por suerte se queda en él, y resulta ser una cerveza densa, cremosa, y terriblemente fácil de beber. Nada que envidiarle a la mítica Weihenstephaner, gustosamente me bebería un maβ de esto... o incluso dos.

NOTA:

1 comentarios:

Embracing Darkness dijo...

Por supuesto recomendadísima a Forito, que preguntaba hace poco por buenas Weizen.