MODELO: La Trappe Blond Special Edition 2025
ESTILO: Blonde Trapense (7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos
CARACTERÍSTICAS: La Trappe es una de las marcas de cerveza trapense con mayor variedad de elaboraciones, con novedades casi cada año, aunque no siempre es fácil pillarlas. En mi caso, este año pasado tuve mucha suerte porque me encontré la edición especial del año 2025 de su Blond en la estantería de un supermercado. Se trata de una elaboración solidaria, dado que parte de los beneficios se destinan a los huérfanos de Kasasa, una localidad ugandesa donde los monjes de Koningshoeven han establecido un monasterio.
Está elaborada con 4 cereales: trigo, cebada, centeno y avena. Luce un bonito color dorado anaranjado y turbia, clásica belga, con gran cantidad de burbujas que alimentan una capa de espuma densa y abundante. Intensa en nariz, destacan malta, cereales, frutas mandarina y albaricoque, y un punto de especia picante, reivindicando con claridad sus orígenes y tradición cervecera belga.
Al probarla llama la atención su marcada cremosidad, aunque mantiene buena carbonatación. Tiene un sabor equilibrado, con una entrada de malta, bollería y algo de toffee,que se acompaña por fruta de hueso y un punto tropical. Tiene un amargor medido al final, envuelto en notas de levadura, cáscara de naranja y pimienta, dejando un regusto largo y cálido, que pone sobreaviso de que posiblemente estemos tomando más alcohol de lo que parece. Cerveza estupenda, al precio que la encontré, 4.5 euros, un regalo.
ESTILO: Blonde Trapense (7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos
CARACTERÍSTICAS: La Trappe es una de las marcas de cerveza trapense con mayor variedad de elaboraciones, con novedades casi cada año, aunque no siempre es fácil pillarlas. En mi caso, este año pasado tuve mucha suerte porque me encontré la edición especial del año 2025 de su Blond en la estantería de un supermercado. Se trata de una elaboración solidaria, dado que parte de los beneficios se destinan a los huérfanos de Kasasa, una localidad ugandesa donde los monjes de Koningshoeven han establecido un monasterio.
Está elaborada con 4 cereales: trigo, cebada, centeno y avena. Luce un bonito color dorado anaranjado y turbia, clásica belga, con gran cantidad de burbujas que alimentan una capa de espuma densa y abundante. Intensa en nariz, destacan malta, cereales, frutas mandarina y albaricoque, y un punto de especia picante, reivindicando con claridad sus orígenes y tradición cervecera belga.
Al probarla llama la atención su marcada cremosidad, aunque mantiene buena carbonatación. Tiene un sabor equilibrado, con una entrada de malta, bollería y algo de toffee,que se acompaña por fruta de hueso y un punto tropical. Tiene un amargor medido al final, envuelto en notas de levadura, cáscara de naranja y pimienta, dejando un regusto largo y cálido, que pone sobreaviso de que posiblemente estemos tomando más alcohol de lo que parece. Cerveza estupenda, al precio que la encontré, 4.5 euros, un regalo.
NOTA: