miércoles, 26 de agosto de 2026

Monográfico Blaugies

Más que una cervecera, Blaugies es una auténtica institución de la cerveza belga. Se trata de una fábrica fundada en el año 1988, en pleno resurgir de la elaboración artesanal de cerveza en Bélgica. Sus fundadores fueron Pierre-Alex Carlier y Marie-Noëlle Pourtois, un matrimonio de Dour, una pequeña comuna belga situada casi en la frontera con Francia, quienes transformaron el garaje de la casa familiar en una sala de elaboración con una capacidad de 750 litros diarios. 

Con el paso del tiempo sus hijos han tomado el relevo: Kévin Carlier pasó a ser maestro cervecero en el año 2000, mientras que Cédric Carlier abrió frente a la fábrica el hotel y restaurante "Le Fourquet", especializado en carne. El éxito de la fábrica permitió abrir una segunda sala de elaboración, multiplicando por dieciséis la capacidad de producción de la fábrica, lo que ha favorecido la disponibilidad de sus cervezas en todo el mundo.

 

Las cervezas Blaugies son fácilmente reconocibles por su botellas de cava adornadas con etiquetas de diseños tradicionales. Ninguna de sus cervezas está filtrada, y todas se somenten a una refermentación en botella o en barrica. Una imagen cuidada, unas cervezas de excelente calidad y regularidad en sus elaboraciones han contribuido a posicionar Blaugies como una de las marcas más reputadas de Bélgica, que no es decir poca cosa.

Ahora mismo se comercializan casi una decena de referencias distintas, y estas son las que he podido probar (o reprobar) en los últimos meses:

- BDB: Blonde aunque con 8º de alcohol, una rubia muy campestre y a la vez peligrosa. Aroma fresco, de cereales y levadura, elegante y delicado. El sabor es más maltoso, con notas de fruta de hueso y naranja, aunque al final aparece de nuevo la levadura, un importante punto especiado que recuerda a la pimienta blanca, el amargor del lúpulo noble y una suave acidez de bacterias salvajes, con su deje enólico en el largo regusto. 

- Blidegarian Imperial Stout: Atípica Imperial Stout pero muy reconfortante. Tiene un aroma penetrante y compacto, donde caramelo, sirope de chocolate y malta se fusionan con pasas, ciruelas, dátiles en una mezcla inmejorable, con un marcado punto de canela que nos mete en ambiente navideño. En boca es intensa, compleja, persistente, con una carbonatación algo viva para el estilo, y mientras la entrada sigue el mismo patrón que el aroma, se guardan el torrefacto y las notas de regaliz negro.  

- Duble 4: qué maestría hace falta tener para ser capaz de elaborar una cerveza como esta. Una Blonde subida de alcohol, hasta los 8º, pero que son imposibles de encontrar al estar perfectamente integrados en el conjunto. A esto se le suma una textura sedosa, una buena base de malta con el característico sabor de la espelta y un punto de especia, y obtenemos esta cerveza impecable. Qué más se puede pedir.

- La Moneuse: como meterse en una pastelería a las 8 de la mañana, por doquier notas de bollería, toffee, galletas, fruta confitada y miel. Es dulce pero equilibrada, con una carbonatación potente que favorece el trago, y un final floral, especiado y algo enólico que pide tranquilidad para su disfrute.

- La Moneuse Triple X 30 Ans: Versión de La Moneuse potenciada, elaborada para conmemorar el 30º aniversario de la fábrica. El aroma es como meter la nariz dentro de un brioche recién hecho, mientras que el sabor como si este brioche lo adornásemos con naranja confitada y cáscara de limón, además de un chorrito de licor. Cerveza golosa, redonda, de disfrute lento y reflexivo. Estupenda, para no variar.  

- La Vermontoise: colaboración con Hill Farmstead, reputada cervecera de Vermont. La espuma que desborda la copa, causada por una carbonatación torrencial, nos retrasa disfrutar de esta maravilla. Aroma potente, con el verdor del lúpulo americano y las notas de establo como introducción de una cerveza en la que el nuevo y el viejo mundo se encuentran tras una base de cereal crudo y cítricos. Extremadamente compleja, muy elegante y además refrescante, lo tiene todo.

- Blaugies Saison: impresionante cómo la sencillez de una Saison la pueden elevar hasta este nivel y, sin perder la esencia del estilo, consiguen hacer una cerveza compleja y equilibrada. La mezcla de cebada y espelta no pasa desapercibida, la levadura belga. con una leve acidez salvaje, redondea la cerveza, y casi con el primer trago uno ya empieza a sentir la pena de que la cerveza se termine. Hay que disfrutar el momento, maldita sea.

Poco más se puede decir, es una fábrica excepcional con un listado de referencias impecables. Cualquier amante de la cerveza está obligado a conocerlas, no creo que defrauden a nadie.

 

viernes, 14 de agosto de 2026

DosKiwis Medes Pils

MARCA: DosKiwis
MODELO: DosKiwis Medes Pils
ESTILO: Pilsener (5'3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Fundada en el año 2019 por Judit y Michael (neozelandés que da nombre a la marca) en una granja en Rupià, en l'Empordà gerundense, DosKiwis es un proyecto atípico que dio sus primeros pasos con varios tiradores con sus cervezas y una jardín donde disfrutarlas. Ahora mismo esta infraestructura sigue activa, aunque se ofrece una carta relativamente extensa de comida para acompañar los 10 grifos disponibles, y sus elaboraciones también se comercializan en lata tanto en la Península como en el extranjero, con bastante éxito.

Encontré hace unas semanas alguna de sus latas en La Vinoteca de Pamplona, sobrantes de alguno de sus lotes bimensuales. La que más me interesó fue esa Pils de inspiración neozelandesa, elaborada con los populares lúpulos Motueka y Nelson Sauvin. Como se puede ver es una Pils turbia, de un color limón apagado, con medio dedo de espuma jabonosa que desaparece rápido. Estaba expectante de encontrarme con el exuberante lúpulo neozelandés en el aroma, y este no defraudó, con intensas notas de uva blanca madura, frutas de hueso y mandarina sobre un fondo de malta y cereales.

Cervezas que huelen así se beben solas, y así fue el caso. Es de trago largo aunque estructurado, con cuerpo, con entrada de malta y cereales aunque el lúpulo ya se empieza a notar desde el primer sorbo. Poco a poco se va abriendo, robando todo el protagonismo con la misma fruta madura del aroma, aunque al final emergen notas resinosas y cítricas que forman un amargor marcado, dejando la boca seca y con ansia por dar otro trago. Cerveza fresca y disfrutona pero con una complejidad considerable, la lata se me ha hecho corta y me encantaría probarla de tirador.

NOTA: 

 

viernes, 7 de agosto de 2026

Echigo Koshihikari

MARCA: Echigo
MODELO: Echigo Koshihikari
ESTILO: Pale Lager con arroz (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Japón

CARACTERÍSTICAS: Cuando este año mi hermano me regaló esta preciosa cerveza de la japonesa Echigo, había algo respecto al nombre de la marca que me resultaba familiar, pero decidí ignorar esa sensación... tras tantos años escribiendo sobre cervezas, no parece raro que haya cosas que me suenen. Y ahora, cuando me he puesto a escribir esta reseña he caído en una Stout misteriosa que me trajeron Alberto y Becky hace más de una década (como para acordarse), y resulta que era precisamente de Echigo. Entonces probé una cerveza más desconocida, mientras que la que abrí hace unos días es la que popularizó la fábrica.

Se trata de una lager elaborada con un 50% de arroz Koshihikari, la variedad de arroz más popular de Japón, y especialmente la que viene de la prefectura de Niigata, donde se encuentra la fábrica Echigo. Tiene el aspecto de una Lager convencional, cristalina, con un bonito color dorado oscuro, con medio dedo de crema blanca. En nariz es dulce, predomina malta, cereal, manzana golden y algo de pera, con un punto dulce atípico pero agradable, como de fruta de hueso y miel, que no sé si viene del arroz o es sugestión pura y dura. El lúpulo apenas lo noto, si tuviese que decir algo es que es de carácter floral.

Y el sabor también está bien, la verdad, y tiene un frescor y una frutalidad inhabitual que me resulta muy agradable. De trago limpio, es más bien dulce, con una entrada de malta, galleta y cereales, con notas de miel, manzana golden, pera y mucha fruta de hueso, que aquí destaca con claridad. Final de amargor medido, más bien floral y con algunas notas de naranja, para terminar en un regusto largo, aquí con el lúpulo más presente. Con una cerveza tan exótica quizá esperaría unas características más llamativas y, ciertamente, creo que si a uno no le avisan puede tomarla por una Lager convencional, pero de todas maneras es de buena calidad y se disfruta.

NOTA:
 

jueves, 30 de julio de 2026

Tensina Balaitus

MARCA:
Tensina
MODELO: Tensina Balaitus
ESTILO: Pilsener (4'6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: ¿Qué mejor momento para retomar las cervezas de Tensina que su 10º aniversario? Lo hago además probando su Lager, lo que es una prueba de fuego para cualquier microcervecera, al menos en nuestro país. Lleva el nombre de una de las grandes cimas del Pirineo occidental, y se trata de una Pilsener lupulada, aunque no he sido capaz de descubrir qué lúpulo es el protagonista.

Es una lager de un dorado bastante oscuro, similar a Ambar, con una carbonatación potente que asciende hasta formar medio dedo de espuma blanca. Es una cerveza muy aromática, combina malta, cereales, masa de pan y fruta blanca, y por encima se detecta lúpulo herbal, cítrico y con un punto tropical.

En boca es redonda y estructurada. Sigue el mismo patrón que el aroma, tiene una base de malta y masa de pan envuelta en notas de manzana golden, de dulzor equilibrado. Al final aparece el lúpulo, generoso pero no abrumador, que genera un amargor firme, herbal y cítrico, y deja un regusto verde y especiado. Sencilla pero bien hecha, me pareció una cerveza muy disfrutona, de las que la botella se queda corta.

NOTA:

 

jueves, 23 de julio de 2026

Averbode

MARCA: Averbode
MODELO: Averbode
ESTILO: Tripel de abadía con avena y espelta (7'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: La abadía Averbode se funda en el año 1134 por orden del Conde de Loon, Arnold II, al Este de Bruselas. Desde entonces ha sufrido múltiples agresiones y catástrofes, llegando a ser demolida en el siglo XVIII, aunque se reconstruyó en el XIX. Y pese a que durante este periodo la abadía ha producido comida y bebida para su autosuficiencia, no fue hasta el año 2013 cuando se comenzó a elaborar cerveza de forma regular, al establecer una colaboración con la cervecera Huyghe.

Como es habitual en cerveceras de abadía, tienen tan solo 2 referencias: Averbode y Averbode Extra, y hoy comento la primera. Tiene el aspecto impecable de una cerveza belga, con un líquido de color dorado en cuyo interior se observa un torrente de burbujas que alimentan una capa de espuma que llena la copa hasta el borde, firmemente agarrada al cristal. El aroma tiene una potencia tal que apenas es necesario acercar la copa a la nariz para detectar ya el dulzor de la malta, notas de galleta, manzana golden y mandarina madura, con un agradable perfume floral del lúpulo, algo verde, y un punto de jengibre.

En boca el patrón es similar, aunque la marcada carbonatación limita el dulzor. Entrada de malta, caramelo, galleta y fruta de hueso, a lo que se suma en seguida la mandarina. Poco a poco se va reforzando el lúpulo, bastante generoso para el estilo, terminando en un amargor marcado, con notas de limón, pomelo, albaricoque, y un punto mineral. Regusto con una cierta calidez enólica, salpicado de especia picante, destacando la pimienta, y cítricos. Cerveza compleja, con una cierta originalidad para el estilo, y muy divertida de catar. Una agradable sorpresa, ciertamente.

NOTA:

lunes, 29 de junio de 2026

Bink Blanche Bio

MARCA: Bink
MODELO: Bink Blanche Bio
ESTILO: Witbier sin gluten ecológica (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: No era yo consciente de que ya habíamos hablado de esta fábrica del norte de Bélgica, pero resulta que la estrenó Alberto allá por el 2011... de lo que sí me acordaba era del precioso diseño de la etiqueta. Como bien está reflejado en el artículo, se funda en el año 1878, aunque cerró sus puertas en 1968. Veinte años más tarde, un familiar del fundador original decidió recuperar la actividad, y de momento no ha vuelto a haber interrupciones.

Tienen un repertorio muy variado pero de estilos belgas, y la que comento hoy es su Witbier, elaborada de forma tradicional con trigo, piel de naranja y cilantro. Es algo más oscura de lo que suelen las cervezas de este estilo, de color miel, con una turbidez importante que impide ver los dedos que sujetan el vaso. Carbonatación muy abundante, miles de burbujas ascienden por la columna, aunque son capaces tan solo de crear una membrana en superficie. El aroma es más bien dulce, con malta, fruta de hueso y naranja confitada.y un punto de levadura con un carácter lácteo

En boca aparece lo que esperaríamos de una Witbier, una cerveza ligera, de trago fácil y carbonatación marcada, muy refrescante. Depende más de los cítricos y del cereal crudo, que al principio acompañan a la malta y al final cogen el protagonismo, liberando intensas notas de naranja y mandarina, adornadas por un punto salino que dirige el largo regusto. En mi opinión es una Witbier resultona, con esa interesante salinidad como elemento característico que la diferencia de las referencias clásicas del estilo. Recomendable. 

NOTA:

miércoles, 24 de junio de 2026

De Poes Stowt

MARCA: De Poes
MODELO: De Poes Stowt
ESTILO: Export Stout (7'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: De Poes es una pequeña cervecera belga fundada en 2014 por Stijn David, panadero y dietista de profesión. Se encuentra en Schellebelle, una localidad de apenas 4000 habitantes situada en Flandes Oriental, y su nombre significa "El Gato", lo que explica el diseño de su bonita etiqueta (y precioso color, por cierto). Además de estilos tradicionales belgas elaboran también otros extranjeros, por ejemplo Pilsener, Steinbier, etc, y tienen aparte una línea de refrescos llamada Kitty Kola

De Poes Stowt está elaborada con lúpulo Golding, de origen belga como todas las cervezas de la marca, e incluye también copos de avena entre sus ingredientes. Pinta estupenda en la copa, Stout compacta, de un brillante color negro opaco, con una espuma beige muy persistente, lo que se esperaría de una cerveza belga. Potente y equilibrada en nariz, malta tostada, café negro y grano torrefacto forman el núcleo principal, con un punto dulce de moras y sirope de chocolate, y se intuye una cierta acidez del lúpulo.

El trago es más interesante al principio, tiene la típica efervescencia de burbuja fina que acaricia la punta de la lengua, acompañada por notas de malta torrefacta, cacao, chocolate y un punto de fruta. Sin embargo con el avance la sensación pasa a ser acuosa, con un amargor importante que arrastra los tostados hacia un cierto verdor del lúpulo, dejando una sequedad y una acidez considerables. Está bien pero me parece que no tiene la redondez que esperaría de una Stout belga, queda a mitad de camino entre estas y las clásicas británicas.

NOTA: