sábado, 31 de enero de 2026

Rimor Barentsz Winter

MARCA:
Rimor
MODELO: Rimor Barentsz Winter
ESTILO: Quadrupel de Navidad (9'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Recientemente, y sin motivo aparente, me lancé a la piscina e hice un pedido de cervezas belgas y neerlandesas en el compré varias botellas de fábricas que ni me sonaban, contando con que la alta calidad habitual de las cervezas de esta región compensaría mi ignorancia. Una de las marcas que no conocía era belga Rimor, fundada en la localidad de Maasmechele en el año 2022 por Emile Janssen y Vera Claassens Su nombre significa "explorar" en latín, y siguiendo esta línea sus primeras elaboraciones fueron Colombo y Mercator. La Quadrupel que comento hoy, Barentsz, lleva el nombre de un explorador neerlandés, pionero en la exploración del Ártico, y que murió congelado en el archipiélago ruso de Nueva Zembla (no sé si esto de poner a una cerveza de invierno el nombre de alguien que muere congelado va con algo de retranca).

Belga a más no poder, sus casi tres dedos de cremosa espuma beige la delatan, protegiendo un líquido pardo rojizo, algo turbio. El aroma no es demasiado exuberante, sobretodo para el país del que viene, con malta tostada, frutos secos, suaves notas de toffee y un punto de fruta de hueso. Había además un aroma familiar que no acababa de identificar, hasta que al final me vinieron a la cabeza las Lebkuchen de Nuremberg, y es que tiene un distintivo toque de canela que recuerda al de estas pastas.

En boca es menos golosa que lo habitual en cervezas de este tipo. Comienza malta tostada, cereal, algo de pan integral y un punto de galleta. Con el avance emerge la fruta de hueso y, sin secuestrar el protagonismo, sin duda marca la dirección del conjunto y acaban construyendo un amargor marcado, cítrico y mineral, bien cargado de pimienta. Es una Quadrupel de perfil muy peculiar, con un frescor final que da pistas de la generosidad en el uso del lúpulo noble. Quizá no es mi favorita, o no es del todo lo que estaba esperando, pero es una cerveza estupenda.

NOTA: 


miércoles, 28 de enero de 2026

Sacrilège Torpeur

MARCA: Sacrilège
MODELO: Sacrilège Torpeur
ESTILO: Tripel con miel (8'4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: La cervecera Sacrilège se funda en el año 2020 en la ciudad de Montpellier y sus responsables son Léo, Rémi, Edouard y Jean. Uno de los aspectos que más me llamó la atención de esta fábrica, desde el primer momento además, fue su estética, que consigue dar la sensación de ser una marca más que consolidada pese a que tan solo tienen 6 años. Su repertorio se maneja con comodidad entre estilos habituales en Francia, como las Bière de Garde, las Saison, etc, pero también bebe de la tradición vinícola de la zona y ofrecen cervezas envejecidas en barrica o con uvas locales, además de otros muchos experimentos con diferentes ingredientes. La que comento hoy es su Tripel elaborada con miel de Le Rucher de Paloou, una mielería de Béziers.

Es de un bonito color ambar, ligeramente velada, con un aspecto impecable gracias a su buena capa de espuma, de dos dedos de grosor, muy compacta y homogénea, alimentada por un tifón de burbujas. Sin tener un aroma arrollador, es elegante y agradable, dominado por malta dulce, galleta y toffee, acompañado de frutas de hueso, melocotón y algo de mango, y se intuye la miel, como algo extraño pero que se asembla bien al conjunto.

En boca tiene una textura muy agradable, sedosa, con una burbuja fina y perfectamente integrada. Entrada de malta y cereal limpio, con notas de galleta y toffee. Con el avance se potencia el dulzor, la miel se hace evidente e incluso se vuelve la principal protagonista. Al final se hace a un lado y permite que emerja el amargor final, sobretodo herbal, con un punto de canela y pimienta, dejando el calor del alcohol en la garganta. Es llamativo cómo mantiene ese núcleo de miel bien diferenciado del resto del conjunto, aunque manteniendo en todo momento la armonía. Creo que es de las cervezas con miel que más he disfrutado últimamente.

NOTA:


jueves, 15 de enero de 2026

De Struise Sint Amatus

MARCA: De Struise
MODELO: De Struise Sint Amatus
ESTILO: Quadrupel envejecida en barrica de bourbon (10.5%)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Es casi una obligación hacer hueco de cuando en cuando a De Struise, siempre es un placer volver a disfrutar de joyas como Pannepot, Black Albert o Cuvée Delphine. El problema es que, por lo mucho que me gustan estas referencias, hay varias de sus elaboraciones más populares que todavía tengo pendiente probar. Este era el caso hasta hace un par de semanas de Sint Amatus, que no es otra cosa que su clásica Pannepot envejecida durante 2 años en barrica de bourbon Woodford Reserve. Con semejante presentación, evidentemente me preparaba para disfrutar como un enano...

Su aspecto no es especialmente bueno, aunque ya sabemos que no siempre va de la mano del nivel de la cerveza. Tiene un color marrón mate, y no genera espuma más allá de alguna burbuja suelta pegada a la pared del vaso. En nariz es otra cosa, tiene un aroma muy profundo y complejo, rebosante de malta dulce tostada, con pasas, ciruelas, chocolate, sirope de caramelo y claras notas licorosas. Lo más llamativo sin duda es intensidad de la madera, imposible que pase desapercibida, y tiene también un punto metálico peculiar.

Creía que me iba a gustar más pero no es el tipo de Quadrupel que más me gusta. La falta de carbonatación le da una textura algo oleosa, aunque menos de lo que esperaría para una cerveza así. Entrada de frutos secos caramelizados, malta tostada, castañas asadas, higos, pasas y dátiles. La vainilla y la madera, igualmente prominente aquí, entran en seguida y pasar a dominar el trago. Final muy largo, muy maderoso y licoroso, en el que el bourbon es inconfundible, con el alcohol bien integrado, eso sí. Me incomoda el dulzor de la cerveza, para mi gusto excesivo.

NOTA:



lunes, 12 de enero de 2026

Monográfico Redneck Brewery

Parece que fue ayer cuando conocí a los cántabros de Redneck, y echando cuentas han pasado ya 10 años desde la primera vez que probé sus cervezas por primera vez, en la Feria de la Cerveza Artesana de Burgos en Villagonzalo, y 11 años desde que abrieron sus instalaciones... casi nada. Fue el proyecto de David Cosio y otros 3 socios, quienes con el apoyo de Andrew y Kike de DouGall's montaron sus instalaciones en Reocín, a pocos kilómetros de Torrelavega.

Su primer lote se embotelló en junio de 2017, y desde entonces su crecimiento ha sido exponencial, a la par que su popularidad. Son habituales de las ferias de cerveza del Norte de España, en las que despiertan un gran interés. Sus botellas son reconocibles al instante, con etiquetas inspiradas en temática del Sur de Estados Unidos verdaderamente atractivas y que tienen la virtud de ser fáciles de recordar y asociar a su contenido.

 

Tienen uno de los catálogos más amplios y variados a nivel nacional y, como sugiere su estética, está muy centrado en estilos modernos siguiendo las tendencias del otro lado del charco. No obstante no se limitan a los diferentes subtipos de IPA sino que también se han atrevido con Gose y cervezas de trigo elaboradas con ingredientes poco habituales, Stouts o Barley Wines

En varias ocasiones he podido disfrutar de algunas de sus cervezas, sobretodo Kajun IPA y Brea, que repito siempre que puedo. Sin embargo este año tuve la suerte de pasar cerca de la fábrica en Reocín durante unas vacaciones y aproveché para llevarme un repertorio más variado que incluyese referencias menos fáciles de encontrar. Y allá van:  

- Brandine American Pale Ale: el manejo del lúpulo de esta fábrica es impresionante. La potencia de la fruta en el aroma es una pasada, sin perder un ápice del frescor que este estilo necesita. En boca se refuerza la sensación de frescor aunque manteniendo un fondo de malta limpio, nada empalagoso, con un trago fácil, sabroso y que deja disfrutar del lúpulo largo rato en el regusto.

- Brea Imperial Stout: el nombre le viene que ni pintado para describir la textura de la cerveza, que es muy densa, casi viscosa, y por supuesto el color también es negro opaco. No obstante no hay que asustarse, al probarla nos encontramos una Imperial Stout accesible para todo el mundo, por supuesto potente pero muy equilibrada, con notas de cacao, regaliz negro, sirope de chocolate y también frutas oscuras. Esta la recuerdo especialmente buena de tirador, aunque fue hace ya muchos años cuando la probé.

- Honky Tonk Amber Ale: más bien afilada para este estilo, con una carga de lúpulo americano que en los primeros lotes me resultó excesiva pero que las veces que la he vuelto a probar me ha parecido mucho más equilibrada. Es maltosa, redonda, y tiene también la frutalidad y acidez del lúpulo americano para darle un poco de chispa. 

- Kajun Moonshiner IPA: cerveza estandarte de la casa, mi primer contacto con la marca y que fue suficiente para tener la seguridad de que darían mucho que hablar en los próximos años. Tiene justo lo que le pido a las IPAs, una buena carga de lúpulo, que aporta sobretodo pino, resina, frutas tropicales y cítricos, con mucha amplitud, pero con una buena base de malta que impide que quede una cerveza monodimensional. Podría tomarme varias pintas seguidas sin cansarme. 

- Lumberjills Lima Weiss: una bomba de lima, que se nota tanto en nariz como en boca. Muy peculiar, muy refrescante y, la verdad, habiéndola bebido un día en que hemos estado rondando lo 40ºC, me ha sabido a gloria.

 - N.I.B. ESB Winter Edition: quizá sugestionado por el nombre, pero este tributo a Black Sabbath me ha sabido a Stollen, el pan navideño alemán con canela, pasas y almendras. Es dulce, carbonatación discreta como corresponde a una cerveza británica, sin apenas espuma, y muy reconfortante.

- Oporto Barrel Aged Imperial Stout: aroma sensacional, las maltas tostadas, el torrefacto, el sirope de chocolate y el caramelo se funden con un perfume exquisito, licoroso, donde está inconfundible el oporto. Y, al igual que pasa con frecuencia con este tipo de vino, el paso por boca es más ligero, más equilibrado, y mantiene cierto frescor de la uva, teniendo un carácter claramente vinoso. Muy fina, como todas.

- Portwood Whisky Imperial Stout: no exagero si digo que al servirla la espuma no queda clara sino que mantiene la inclinación a la que se pone el vaso. Por lo demás, esta cerveza es un viaje al vacío intergaláctico, un petróleo que parece doblar el continuo espacio-tiempo mientras concentra a su alrededor 5 sentidos, cuando no 6 o 7, de la persona que se enfrenta a ella. Bomba de whisky, de cacao y de café en nariz, y en boca incluso se potencia más, concentrando a su alrededor explosiones de regaliz, torrefacto, tabaco y algún ahumado. Para disfrutar a pequeños sorbos, posiblemente una de las mejores de este estilo que se hayan hecho en nuestro país.

- Red Mullet Red Currant Berliner Gose: el aspecto es sincero, su color rosado es tan excéntrico como el resto de la cerveza. Y sin embargo, ahí está el nivel, siendo capaces de combinar la acidez del trigo crudo y los Lactobacillus propios de una Berliner Weiße, la salinidad de una gose y el sabor de la grosella, protagonista fundamental del regusto. No hay nada mejor para combatir una ola de calor.

- Santa Barbara American IPA: este es el tipo de IPAs que me hicieron engancharme a esta fábrica, capaz de mirar de tú a tú a cualquier cervecera de renombre. El aroma es inmejorable, con todo el frescor de la fruta tropical, que se continúa con un sabor intenso, punzante, frutal y mineral, con una gran longitud. Dentro de este estilo mucho más no se puede pedir.

- Teniente Dan Up Patry Imperial Stout: quizá la única que no me ha motivado demasiado, el estilo se aleja excesivamente de mis gustos. Negra como el petróleo, sin espuma, con un aroma intenso y dulce pero que curiosamente recuerda a rueda quemada. En boca tiene los tostados, frutos negros, algo de regaliz y sigue recordando a neumático, pero con un dulzor y una textura cremosa que me empalagan un poco. 

- Tillamook West Coast IPA: no hace falta que digan Costa Oeste, es evidente con acercarse a menos de 2 metros, con lúpulo herbal, cítrico y resinoso por doquier. En boca la malta es más discreta que en IPAs de otro estilo, pero más que suficiente para aguantar la importante carga de lúpulo que los de Redneck manejan con maestría. Cualquiera la tomaría por norteamericana, nada que envidiar a las de este país.

Como se puede ver tienen cervezas para todos los gustos, y lo importante es que todas están elaboradas con maestría y, al menos esa es mi impresión respecto a lo que ya conocía, con regularidad, que es algo fundamental. Creo que destacan en el uso del lúpulo, sus IPAs son especialmente exuberantes aunque con suficiente malta como para conseguir el equilibrio, aunque las cervezas más oscuras me parecen también de una calidad impresionante. 

Sea como fuere, recomendación absoluta para quien no las conozca todavía. Y añadiré que en su tienda online el envío es gratuito para las cajas de 24 botellas, así que no hay excusa.

viernes, 9 de enero de 2026

Hanssens Oude Gueuze

MARCA: Hanssens
MODELO: Hanssens Oude Gueuze
ESTILO: Gueuze (5'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Cuarta cerveza ya de la Geuzestekerij Hanssens, que sigo opinando que no tiene nada que envidiar a otras más reputadas. En esta ocasión ataco su referencia básica (y clásica), una Gueuze mecla de Lambic de 1, 2 y 3 años con maduración en barrica de roble y segunda fermentación en botella.

Se trata de una Gueuze que tiene casi aspecto de Lambic, no tiene ni gota de espuma a pesar de la refermentación, con un bonito color ambar apenas velado. En el aroma es muy evidente la madera de roble y la levadura salvaje, con un predominio del dulce gracias a un fondo de caramelo tostado y cereal. Curioso, la verdad, y muy de mi gusto.

El trago por supuesto carece de carbonatación, tiene un paso por boca rápido por este motivo aunque con una textura algo oleosa. Deja el mismo fondo peculiar de cereales tostados y caramelo quemado, que recuerda al sirope de vinagre de módena, pero aquí sin embargo surge en seguida la profunda acidez de la levadura salvaje, afilada e intensa, que ocupa toda la boca. Deja un intenso regusto vinoso, de madera, balsámico, largo y reconfortante. Gueuze original, no cabe duda, creo que de altísimo nivel y con un precio muy razonable.

NOTA:

 

martes, 30 de diciembre de 2025

Berliner Kindl Bock Dunkel

MARCA: Berliner Kindl
MODELO: Berliner Kindl Bock Dunkel
ESTILO: Doppelbock (7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Berliner Kindl es una marca que se encuentra con facilidad en casi cualquier bar o supermercado de Berlín, y que sin embargo creo que es de un nivel bastante bueno. La más ubicua es su estupenda Jubiläums Pilsener, y tampoco es raro encontrar su Berliner Weiße, ya sea la versión original o las que llevan sirope añadido, y creo que es obligatorio probarlas, aunque sea por curiosidad. Las que son algo más esquivas son las Bock estacionales, y en mi reciente viaje tuve la suerte de hacerme con un par. Empiezo hoy con la primera.

Líquido de color ébano, al trasluz casi parece un refresco de cola, con una espuma beige de burbuja fina, no demasiado abundante. En nariz es amable, con un perfume de malta tostada, galleta, ciruelas pasas, azúcar moreno y algo de cacao y, pese a lo que pueda parecer, el dulzor es comedido.

En boca es verdaderamente fina, de textura cremosa y con cuerpo, sin ser pesada. Entrada de malta dulce, caramelo, chocolate y ciruelas, con un fondo más tostado, sobretodo café torrefacto y caramelo de regaliz. Amargor final moderado, lúpulo noble herbal con un punto cítrico, quedan los tostados en un segundo plano. Redonda y equilibrada, una Doppelbock muy rica.

NOTA:

 

domingo, 28 de diciembre de 2025

Berliner Jungs India Pale Ale

MARCA: Berliner Jungs
MODELO: Berliner Jungs India Pale Ale
ESTILO: India Pale Ale americana (6'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Berliner Jungs es una fábrica de cerveza artesanal berlinesa fundada en el año 2015 por Mario y Marcel, a los que más tarde se unió Jonas. Desde el año 2017 sus instalaciones se encuentran en el distrito de Marzahn, y las cervezas que elaboran se pueden encontrar en la mayor parte de tiendas y supermercados de la capital. A diferencia de la mayor parte de fábricas alemanas, no se limitan a elaborar los estilos propios del país sino que también producen estilos modernos y, por supuesto, entre ellos la IPA que comento yo hoy.

Tiene un bonito color anaranjado, turbidez media y una capa bastante resistente de espuma blanca con burbujas de diferentes tamaños. El aroma es discreto, requiere algo de esfuerzo, predomina la malta dulce y se nota el frescor tropical y con notas de naranja madura del lúpulo americano.

En sabor se desvela mucho más interesante, es fresca, punzante y compleja. Tiene una buena carga de lúpulo, y tras dejar atrás una entrada más bien dulce, de malta, bollería y almíbar, vuelve el trago resinoso, cítrico, con un punto de albaricoque y maracuyá. Regusto largo, herbal y mineral, pide exige otro trago, y por suerte lo tenemos porque es botella de medio litro, que aun así se hace escasa. Fantástica, no tenía demasiada confianza en ella por parece una artesana de supermercado pero está claro que en Alemania los estándares son otros.

NOTA: