miércoles, 24 de junio de 2026

De Poes Stowt

MARCA: De Poes
MODELO: De Poes Stowt
ESTILO: Export Stout (7'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: De Poes es una pequeña cervecera belga fundada en 2014 por Stijn David, panadero y dietista de profesión. Se encuentra en Schellebelle, una localidad de apenas 4000 habitantes situada en Flandes Oriental, y su nombre significa "El Gato", lo que explica el diseño de su bonita etiqueta (y precioso color, por cierto). Además de estilos tradicionales belgas elaboran también otros extranjeros, por ejemplo Pilsener, Steinbier, etc, y tienen aparte una línea de refrescos llamada Kitty Kola

De Poes Stowt está elaborada con lúpulo Golding, de origen belga como todas las cervezas de la marca, e incluye también copos de avena entre sus ingredientes. Pinta estupenda en la copa, Stout compacta, de un brillante color negro opaco, con una espuma beige muy persistente, lo que se esperaría de una cerveza belga. Potente y equilibrada en nariz, malta tostada, café negro y grano torrefacto forman el núcleo principal, con un punto dulce de moras y sirope de chocolate, y se intuye una cierta acidez del lúpulo.

El trago es más interesante al principio, tiene la típica efervescencia de burbuja fina que acaricia la punta de la lengua, acompañada por notas de malta torrefacta, cacao, chocolate y un punto de fruta. Sin embargo con el avance la sensación pasa a ser acuosa, con un amargor importante que arrastra los tostados hacia un cierto verdor del lúpulo, dejando una sequedad y una acidez considerables. Está bien pero me parece que no tiene la redondez que esperaría de una Stout belga, queda a mitad de camino entre estas y las clásicas británicas.

NOTA: 




sábado, 20 de junio de 2026

Ambar La 125

MARCA: Ambar
MODELO: Ambar La 125
ESTILO: Pilsener (4.8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Hacía tiempo que no pasaba ninguna elaboración de La Zaragozana por el blog, pero esta 125 que sacaron en 2025 para conmemorar el 125 aniversario de su fundación me pareció apetitosa, y la sencillez de su propuesta me acabó de convencer. Se trata de una de las recetas del primer maestro cervecero de la fábrica, el alemán Charles Schlaffer, una Pilsener con lúpulo fresco molido justo antes de añadirlo a la cuba, y está disponible en casi todos los supermercados de la capital aragonesa.

Es una Pils cristalina, de un intenso color dorado, con una espuma blanca que se reduce a un anillo de un par de milímetros pegado al vidrio. Aroma limpio, directo, y en mi opinión muy agradable, en el que predomina malta dulce, cereales, pan blanco, manzana golden y algo de fruta de hueso, a lo que se suman notas cítricas y un punto de especia.

Siguiendo lo habitual en las cervezas de La Zaragozana, está bien cargada de malta y tiene bastante cuerpo para ser una rubia convencional. Se detectan desde el principio cereales, masa de pan, manzana madura, envueltos en una efervescencia viva, para terminar en un amargor cítrico y herbal, bastante clásico. Cerveza redonda, refrescante y equilibrada, me parece una forma muy elegante de celebrar un aniversario de tal calibre.
 
NOTA: 
 

martes, 16 de junio de 2026

Monográfico Weiherer

Tras varios años dando la tabarra con las cervezas franconas (¿he comentado ya que me parecen excelentes?) tocaba hacer un monográfico de alguna fábrica de esta zona, cosa nada fácil porque es raro verlas fuera de su zona. Por suerte, entre que uno de los lotes de La Vinoteca de Pamplona incluía 5 referencias de Weiherer y que yo tenía también alguna botella en la despensa, al final me ha quedado un número bastante razonable para el artículo con esta marca.

Kundmuller no se encuentra entre las cerveceras más conocidas de Franconia, aunque sí entre las que tienen un repertorio más amplio. Fue fundada en 1874 por Michael Bayer en Viereth-Trunstadt, en la Alta Franconia, más concretamente en la aldea de Weiher, que da nombre a la marca. En el año 1908 la empresa fue adquirida por Michael Grunthäler, y sigue en manos de la familia desde entonces aunque bajo el nombre Kundmuller debido a que la nieta de Michael, Anna Grunthäler, se casó con Erwin Kundmuller en los años 60 y pasaron a hacerse cargo del negocio, tanto la cervecera como la taberna. 

El maestro cervecero actualmente es Roland Kundmüller, quien se incorporó al negocio familiar en 1989. Entonces la única cerveza que se elaboraba en la fábrica era Weiherer Lager, y sólamente estaba disponible de grifo. Fue él quien introdujo la deliciosa Weiherer Bock, y en 1997 además empezaron a embotellar las cervezas, lo que evidentemente ha favorecido la expansión de la marca.

Los años siguientes supusieron un importante salto para la cervecera, tanto a nivel cuantitativo como cualitativo. Respecto a lo primero, progresivamente se han incorporado nuevas referencias a su catálogo hasta alcanzar un total de 26 cervezas distintas, 13 de estilos tradicionales incluyendo alguna con certificación ecológica, y 13 de orientación más moderna o utilizando técnicas e inspiraciones ajenas a la tradición cervecera francona. Y en cuanto a calidad, esto se ha reflejado en el gran número de galardones que han recibido sus cervezas, 13 premios del World Beer Awards y 11 del International Craft Beer Award tan sólo en el año 2021.




- Weiherer Bock: potente, densa y acaramelada, una cerveza perfecta para los meses más fríos del año, aunque una segunda jarra nos puede poner en apuros. No es difícil encontrar Maibock o Doppelbock en España, sin embargo Bock a secas no es tan frecuente, y es una pena. 

- Weiherer Grünhopfen Pils: espectacular, con un frescor de lúpulo recién cosechado que infiltra toda la malta, es casi una cerveza mentolada. Pese a ello está bien estructurada, con una base de malta y cereales, una textura cremosa, todo lo que necesita para no ser una cerveza monodimensional. Es increíble lo bien que trabajan en esta fábrica. 

- Weiherer Hopfenweizen: a pesar del nombre no hay que esperar una cerveza como la TAP5 de Schneider Weisse, sino más bien una Hefe-Weißbier algo más cargada de lúpulo, con claros recuerdos tropicales y de fruta de hueso, pero alejarse excesivamente de la línea clásica. Muy refrescante y nada estridente, para repetir mil veces.

- Weiherer India Pale Ale: los alemanes son incapaces de escapar al equilibrio y, aunque han elaborado una IPA, compensan con toneladas de malta el exceso de lúpulo. Así, queda una cerveza muy sabrosa y rotunda, con intensas notas resinosas y herbales que levantan el trago. Posiblemente la IPA más maltosa que he probado hasta la fecha, una maravilla.

- Weiherer Keller: tan aromática como sabrosa, toneladas de malta, cereales, miel y levadura anegan los sentidos. Aún así, gracias a la importante carga de lúpulo, especialmente fresco, es capaz de mantener una ligereza, una facilidad de trago, que permitiría beberse varias jarras sin sufrir. Fantástica.

- Weiherer Keller Märzen: una cerveza muy delicada, algo acaramelada como le corresponde a una Märzen y con la textura sedosa propia de una Kellerbier. Termina en un final rebosante de miel y flores que casa muy bien con el estilo de la cerveza.

- Weiherer Keller Pils: refrescante y sabrosa, pero quizá de las que menos me han enganchado. Poco punzante para una Pils, demasiado ligera para una Keller, no me acaba de encajar con ninguno de los dos estilos.

 - Weiherer Kräusen Hell: cuenta con las virtudes tanto de las Helles y de las Kellerbier, y todo ello bien empapado en malta por si las moscas. Además la técnica Kräusen la hace especialmente refrescante y fácil de beber. 

- Weiherer Os-Alt: hace ya tiempo que no tomo ninguna Alt de Düsseldorf, pero esta cerveza me ha llevado de cabeza a esta ciudad. Sabrosa, de tostado delicado y con un punto más de lúpulo y de gas que una Rotbier de Nuremberg, me ha parecido estupenda para cualquier época del año.

- Weiherer Pils: llama la atención su color dorado pálido, más claro de lo habitual. Con el primer sorbo uno se encuentra una Lager fresca, chispeante, con un lúpulo enredón, punzante, que no te distrae de la conversación pero que en soledad permite entretenerse. Medio litro es poco.

- Weiherer Rauch: multipremiada Rauchbier, menos oscura que referencias populares como la de Spezial o Schlenkerla, y con una intensidad del ahumado entre estas dos. Muy redonda y equilibrada, el humo está perfectamente integrado entre el resto de matices. 

- Weiherer Rauchbock: la calidez de la malta envuelve al ahumado, más de madera en el aroma y que recuerda a la carne a la brasa en el sabor. Cálida y reconfortante, no se me ocurren mejores compañeras para una barbacoa invernal.

- Weiherer Rauchweizen: el plátano ahumado es una combinación muy peculiar, pero funciona de maravilla. Weissbier potente, cremosa, redonda y original, de estas referencias que hay que probar, y no solo por curiosidad. 

- Weiherer Schwärzla: excelente interpretación francona de una Stout, quizá con algo de distancia de las referencias clásicas de este estilo por menor énfasis en el torrefacto, pero con una estructura y un equilibrio para quitarse el sombrero.

- Weiherer Urstöffla: Dunkel muy centrada en el cereal y no tanto en la malta como otras, la importancia de los tostados es evidente e incluso se le puede sacar algo de frutos secos quemados.  Muy sabrosa, sobria y directa.

- Weiherer Weizen Hell: una de las Weißbier más densas y sabrosas que he probado, y también una de las que menos espuma tiene. Muy centrada en el papel de la levadura, con exuberantes notas de plátano, y bien apoyada por la malta, hasta que al final rompe un poco la línea con un amargor herbal claro.   

- Weiherer Zapfendurster: Colaboración con Cervejaria Bamberg de Brasil. Imperial Stout de textura sedosa, sabor potente y aun así paso ligero, como si fuese una lager. Toneladas de torrefacto en forma de regaliz y café negro tanto en nariz como en boca, con un regusto muy largo y reconfortante.


Mi percepción es que es una de las fábricas franconas, e incluso alemanas, más completas. No sólo tiene un repertorio muy amplio, sino que también incorpora algunas referencias más modernas, eso sí, sin perder de vista la tradición alemana, lo que les permite satisfacer a cualquier tipo de amante de la cerveza. Otro aspecto que considero muy favorable es que la estabilidad de la mayor parte de sus elaboraciones, yo siempre agradezco poder tomar con regularidad mis cervezas favoritas y, además, continuar realizando una receta permite afinarla y mejorar el nivel.

viernes, 12 de junio de 2026

La Binchoise Ours Polaire

MARCA: La Binchoise
MODELO: La Binchoise Ours Polaire
ESTILO: Tripel de Navidad con miel (10% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: La última vez que hablamos de la cervecera La Binchoise fue cuando La Maison Belge de Madrid todavía estaba en activo, es decir, que ha pasado una buena temporada. Fundada en el año 1986 por André Graux, en el año 2001 fue adquirida por los actuales propietarios: Bruno Deghorain, Jean Fadel, Gabriel Smet y Christophe Wanty. Es una marca clásica, de las que se veían mucho hace un par de décadas, y sobretodo destacaba por su cerveza con miel, Bière des Ours. Ours Polaire es su versión de invierno, refermentada en botella con el azúcar de la miel, y con más malta y más alcohol.

La pinta es estupenda, clásica belga, con una buena cantidad de espuma blanca cubriendo un líquido de color miel, valga la redundancia. En nariz es llamativa por lo mucho que destacan los aromas propios de una panadería: masa madre, levadura, pan blanco, etc, en un conjunto más bien dulce, con algún deje de almíbar, adornado por penetrantes notas de miel y un toque floral.

En boca es una cerveza muy cálida y golosa. Todo lo detectado en el aroma aquí también se puede encontrar con facilidad: malta dulce, masa de pan, bollería, levadura. Tiene una carbonatación viva, que facilita el trago, y con el avance van saliendo notas de azúcar candy, membrillo y naranja confitada. Cierra en un amargor moderado, con bastante presencia de lúpulo noble, y al juntarse los 10º de alcohol con la miel genera una sensación licorosa que se mantiene largo rato en el regusto. Rica cerveza, aunque quizá no sea de las que me pide el cuerpo ahora mismo.
 
NOTA:


jueves, 11 de junio de 2026

OWA Sakura Lambic

MARCA: OWA
MODELO: OWA Sakura Lambic
ESTILO: Lambic con flores de cerezo (5'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Leo Imai, químico de formación que durante años trabajó en la cervecera Kirin en Japón y posteriormente en Pressel Brau en Baviera, creó la marca OWA en el año 2007. Su objetivo era fusionar las cervezas Lambic con la tradición japonesa, utilizando para ello ingredientes propios de la gastronomía y la cultura de este país. Las primeras cervezas se elaboraron en Oud Beersel, y posteriormente pasó a colaborar con De Troch para la producción de sus distintas referencias.

Algo en lo que destacan las botellas de OWA es en su cuidada presentación, y en particular esta Sakura Lambic me resultó particularmente atractiva. Se trata de una Lambic envejecida durante 1 año en barrica de roble, y a la que posteriormente se le añade una infusión salada de flores de cerezo (sakura). Es naranja con algún destello rosado, la verdad es que de un color particularmente bonito, cristalina, y sin apenas espuma. El aroma es tan delicado y elegante como el diseño de la cerveza, con cereales, madera y sutiles notas florales y de frutos rojos, envuelto en levadura salvaje y uva blanca. Penetrante y complejo sin ser demasiado potente, muy afinado.

El sabor no engaña, se identifica que es una Lambic desde el primer momento. Comienza con cereal crudo, trigo y limón, a lo que se van sumando cáscaras de cítricos, madera y manzana verde. En seguida aparece el frescor floral de la cereza, que aligera el trago, acompañado de levadura salvaje, Brett, cuero, y recuerdos de heno y establo. Lambic afilada, de fuerte acidez, aunque con una facilidad de trago inhabitual... y, por supuesto, original.

NOTA:

 

lunes, 25 de mayo de 2026

Grutte Pier Bock

MARCA:
Grutte Pier
MODELO: Grutte Pier Bock
ESTILO: Doppelbock ahumada (8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: Grutte Pier ("Gran Pier") es el apodo que recibía Pier Gerlofs Donia, un granjero y pirata frisón del siglo XV popular por su gran tamaño, fuerza y valentía. Este peculiar nombre eligió Frans Filius para su cervecera, fundada en el año 2014 en colaboración con su amigo Renze Bil, que posteriormente dejó el proyecto. Las instalaciones se encuentran en Bartlehiem, una pequeña localidad al norte de Leeuwarden, y allí se elaboran no solo un amplio rango de cervezas sino también destilados.

Esta Bock completa con Lentebier su repertorio de cervezas estacionales. Luce un bonito color pardo cubierta por medio dedo de espuma beige, al ponerla al trasluz surge un brillo rojizo y se evidencia su importante turbidez. No hace falta ni coger la copa, desde la otra punta de la habitación se percibe un aroma a plátano maduro, quizá con algo de chocolate. Y, por supuesto, al acercar la nariz aparecen más cosas: malta dulce, caramelo, ciruelas pasas y un ahumado goloso y envolvente que recuerda a la barbacoa, con un punto meloso que lo hace especialmente agradable.

La carbonatación que aparece en boca tiene suficiente fuerza como para cambiar algo el perfil de la cerveza, y creo que para mejor. Reduce algo el dulce, limita la viscosidad y la hace más equilibrada. Entrada de malta tostada, caramelo, ciruelas negras y chocolate con leche. Este se refuerza con el avance del trago, y recoge por el camino intensas notas de plátano y levadura. Al final se refuerzan los tostados, aparece alguna nota de café y cacao, y termina en un amargor final cítrico y herbal, bastante seco, que deja en el regusto un ahumado delicado, más de tabaco que de barbacoa. Excelente cerveza que me ha cogido por sorpresa porque no tenía referencia alguna de esta marca, quedo pendiente de probar el resto de referencias... sospecho que es un gran descubrimiento.

NOTA:

jueves, 21 de mayo de 2026

Gulden Draak Red

MARCA: Gulden Draak
MODELO: Gulden Draak Red
ESTILO: Red Ale con cerezas (8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Más de una vez he hablado de mi debilidad por la marca Gulden Draak, a la que cogí cariño en mi adolescencia por el espectacular diseño que tenía antes, y pese a que he probado muchas cervezas de altísimo nivel, esta nunca me ha dejado de gustar aún siendo consciente de que la nostalgia es un componente importante en esta afinidad. Poco a poco en Van Steenberge han ido sacando nuevos modelos de esta marca, empezaron por Gulden Draak 9000 y luego han seguido unas cuantas más, por lo general muy acertadas. Esta es la última de la que he tenido noticia, una Red Ale con una descripción un tanto críptica, dado que en ningún sitio de la web oficial figura esta fruta entre los ingredientes, pese a que es evidente que las tiene.

Lo primero que llama la atención es el color rosa salmón de su abundante espuma, a juego con el líquido color rubí intenso. La nariz no es demasiado llamativa en cuanto a su intensidad, se nota malta dulce, un punto de caramelo y las frutas rojas. Resulta sencilla y algo artificial pero no empalagosa, lo que no está mal.

Por desgracia en boca sí que es empalagosa, el dulzor de la cereza (asumo que zumo de cereza o saborizantes) destaca por encima del conjunto y le impide salir a flote. La malta está apagada, el sabor lo domina la fruta, y al final sale un amargor leve con notas cítricas y herbales, dejando un regusto dulzón. Casi parece más un refresco que una cerveza, se puede beber pero le veo poco interés en general.

NOTA: