lunes, 12 de enero de 2009

St. Bernardus Prior 8

MARCA: St. Bernardus
MODELO: St. Bernardus Prior 8
ESTILO: Dubbel (8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica


CARACTERÍSTICAS:
En los más remotos rincones de Flandes Occidental, en medio de "Le Plat Pays", una cerveza hace las delicias de todos los amantes de esta bebida. En este pueblo, llamado Watou, el tiempo pasa aparentemente más lento que en el resto del país. La vida allí es diferente, más tranquila, donde la gente vive de acuerdo con la naturaleza, donde la tradición y los valores son honrados.

La historia de su cerveza es compleja, y ha atravesado momentos del todo difíciles. En un principio, en 1934, una granja fue transformada en una fábrica de queso, llamada "El Refugio Notre Dame de St.Bernard". En el año 1945 los monjes trapenses de la abadía de St. Sixtus de Westvleteren (uno de los 6 monasterios trapenses que hoy en día aún elaboran sus cervezas "trapist") preguntaban a Evariste Deconick, propietario de la pequeña fábrica de queso si él quería hacerse cargo de la parte comercial cervecera del monasterio. Los beneficios de los centros de producción se destinaban al monasterio de St. Sixtus y a obras benéficas.

Desde 1992 las cervezas elaboradas en el Trappistenweg 23, en Watou, se comercializan bajo un nuevo nombre de marca 'StBernardus "(refiriéndose al Refugio de Notre Dame de StBernard - cfr. Supra). Se ha comprobado que el agua de Watou tiene características especiales muy adecuadas para la elaboración de cerveza. El agua de la cervecería St. Bernardus procede de sus propios pozos situados a 150 m de profundidad. Estudios científicos han constatado que el agua que usan ahora proviene de la zona francesa de St.Omer y de lluvias caidas en los tiempos de Juana de Arco. Este agua ha pasado por diferentes nivelesde la tierra durante su trayectoria de siglos.
Hoy en día, 63 años después, aún sigue viva esa tradición con las trapenses y las cervezas de la abadía de St. Bernardus elaboradas con las mismas recetas y con nombres como Pater, Prior, Abt y Tripel.

Cerveza de alta fermentación, refermentada en su propio envase. Es oscura, de un sabor afrutado bastante suave, y un poco amarga por el lúpulo. Ésto crea un perfecto equilibrio entre lo dulce y lo agrio. Tiene un 8% de alcohol, una graduación media-alta que se puede percibir en un primer trago. Al probarla me vienen a la mente múltiples sabores afrutados, como a plátano o a frutas no excesivamente dulces. El sabor llena el paladar desde el primer hasta el último trago, y no puedo evitar recordar la textura de la Franciskaner. Se forma poca espuma, pero esta tiene una textura consistente y bastante seca, que añade más cuerpo a la cerveza, debido a su segunda fermentación.
Es una cerveza que se me acabó muy pronto, no tanto por la sed que tenía, sino por el sabor tan agradable que me hacía beber más y más. Por lo que imagino que una reserva con varias St.Bernardus puede dar de sí una tarde interesante para todo gourmet cervecero.

Se puede encontrar por un precio que ronda 1'5 y 3 Euros en supermercados o tiendas de cervezas.
NOTA:





CARACTERÍSTICAS: Al igual que Kasteelbier Triple, esta también llegó a mis manos fruto del intercambio con Sir Asf en los primeros pasos de este blog. En ese momento me pareció excesivamente dulce, no me acabó de convencer, pero la grata impresión que me produjo la Grottenbier de la misma fábrica hace apenas un mes me llevó a plantearme que posiblemente hubiese equivocado en aquel primer contacto, por lo que tomé la decisión de revisar esta cata. Es una cerveza de color pardo, con una intensa carbonatación, que forma una espuma beige cremosa y abundante, que recuerda a la de un buen capuccino, tanto por el aspecto como por su persistencia. El olor que despide es realmente penetrante y muy dulce, en el que se perciben notas a malta tostada y frutas maduras (ciruelas, pasas e incluso dátiles), con un trasfondo de chocolate y caramelo fundamental para el conjunto, mientras un frescor herbal con un fuerte carácter picante y un toque cítrico da el punto final.

En boca es bastante impresionante, de las mejores Dubbel que he tenido el placer de probar, es cremosa, con un intenso sabor a malta tostada, caramelo y chocolate con leche, rodeados de frutas maduras, cuyo importante dulzor se ve contrarrestado con un alud de especias. Al final del trago el alcohol aparece clarísimo de entre las especias haciendo que el sabor recuerde algo al ron negro, llevando consigo al lúpulo que produce un marcado amargor herbal que termina el trago con brusquedad. Potente y muy sabrosa, es loable como la fuerza del picante y las especias consiguen que una cerveza de tan alta densidad no sea demasiado empalagosa ni lineal. Lo cierto es que esta vez me ha parecido una cerveza estupenda, solo podría justificar la diferencia con la reseña que hice anteriormente en un cambio de gustos en estos dos años o en la falta de experiencia de entonces... sea como fuere, corregido queda.

NOTA:

1 comentarios:

Chela dijo...

Una de esas cervezas que Sí son más que recomendables del mundo belga. Plena, con carácter, llena de matices , equilibrada y fina, al menos para mí gusto. No me equivoco mucho si digo que está al nivel de muchas Trapenses superando, incluso a alguna, para algunos belgófilos sonará a blasfemia sobre todo dicho por un hereje como yo, pero mientras sigan haciendola así de bien, seguiré sonriendo con mi monje bebedor favorito Beatus Ille jejejejejejeje

Haya Salud