domingo, 20 de octubre de 2013

De Molen Vuur & Vlam

MARCA: De Molen
MODELO: De Molen Vuur & Vlam
ESTILO: India Pale Ale (6'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: Hemos hablado en un par de ocasiones de la holandesa De Molen, una de las fábricas más valoradas y respetadas de la actualidad, responsables de la creación de varias decenas de cervezas distintas. Curiosamente, las dos referencias de esta fábrica que hemos valorado han sido dos de sus rarezas creadas en colaboración con otras empresas, sin haber dedicado hasta el momento ninguna atención a sus elaboraciones clásicas. Hoy vamos a romper esta racha con Vuur & Vlam, "Fuego y Llama", una IPA elaborada con 5 tipos de lúpulo y que está tan firmemente establecida como para que varias fábricas hayan su propia versión, entre ellas los inconmensurables noruegos de Haandbryggeriet o los británicos Marble.

El Domingo pasado, habiendo decidido dedicarme únicamente al ocio tras una semana bastante cargada en el ámbito laboral, me pareció un momento perfecto para volver a exponerme a esta cerveza. Viendo su color naranja con pinceladas de amarillo, bajo una espuma del color de una camisa ajada y densa como el cemento, empecé a recordar a qué me iba a someter. Pocas cervezas he conocido que desprendan un aroma de tanta intensidad como esta, especialmente refrescante gracias a la combinación de limón, naranja y hierba, con algún toque de menta, y en un segundo plano frutas tropicales con dejes de resina. De soporte sirve la malta dulce, disimulada por la acción de los lúpulos, que aportan también afilados toques de especias.

Prácticamente no me hacía falta ni probarla, pero nada del mundo, salvo quizá un Tyrannosaurus con un rifle, iba a impedir que la disfrutase como un enano. Era tan cremosa como la recordaba, a un nivel muy similar a la Pale Ale de Nøgne Ø o a una buena cerveza de cask. La malta dulce es mucho más clara en boca, junto con caramelo, albaricoque, nueces, toques de almendra, aunque eso sí, siempre está envuelta por el lúpulo americano, que durante la primera mitad del trago se mantiene algo aletargado.Y si mientras está en calma es de todas maneras imposible no detectarlo, cuando arranca deja en el fondo todos los demás sabores, inundando las papilas de intensas notas de cítricos, hierba, pino y algo más suaves frutas tropicales y especias. Queda al final algo de alcohol en un regusto de amargor marcado, aunque moderado por el dulzor de la fruta tropical. Cerveza fundamental donde las haya, bien encajada dentro del estilo pero lejos de las bombas de lúpulo que tan de moda están. Ya estoy pensando en cuándo la voy a poder volver a tomar.

NOTA:

3 comentarios:

observatoriocervecero dijo...

Me encanta esa IPA, la única pega que le pongo es el exceso de vivacidad, no se qué manía tiene estos chicos con el gas.

Saludos!!

Joan Villar-i-Martí dijo...

Si en botella ya es brutal, ni te cuento de barril. Caso que tengáis oportunidad, aprovecharla sin dudar :-). ¡Saludos!

Embracing Darkness dijo...

Sí que están algo "gaseosas" en ocasiones, pero tienen auténticas obras maestras. Estoy sorprendido, no obstante, de lo flojas que son la mayoría de sus "single hop".

De barril pruebo en cuanto la pille sin dudarlo, Joan, como hice con la Hel & Verdoemenis en el Manneken. Hay cosas que no se pueden dejar pasar.

Un abrazo, caballeros