domingo, 7 de febrero de 2016

La Goule Kick

MARCA: La Goule
MODELO: La Goule Kick
ESTILO: Blonde (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: En Foussignac, una población de alrededor de 500 habitantes situada entre Angoulême y Cognac, en la región de Charente, se producen desde 1999 las cervezas La Goule. Su nombre es la palabra francesa para designar a los "ghoul", demonios necrófagos de la mitología árabe como el que podemos ver en las simpáticas etiquetas de la marca. Esta pequeña cervecera familiar emplea en la elaboración ingredientes con certificación ecológica, y tiene en su repertorio 9 modelos distintos, todos ellos sin filtrar ni pasteurizar.

La que yo encontré en un Vin & Bières bretón fue Kick, una cerveza rubia de tipo belga que he visto catalogada como Bière de Garde en varias páginas, yo creo que equivocadamente. Viste un dorado ambarino mate, con una turbidez leve, coronada por una espuma blanca bastante resistente. El aroma es intenso, dulce y frutal, y si bien al principio percibí algún componente que no me acababa de agradar y sugería problemas de conservación, este desapareció en seguida, quedando malta almibarada con grandes cantidades de fruta madura, principalmente melocotón, naranja dulce y manzana, y más suaves nísperos y algún deje tropical. El perfume floral y frutal del lúpulo, con un agradable punto cítrico, se expande y disemina, consiguiendo un volumen que completa el conjunto y lo hace muy efectivo.

La impresión en nariz era mejor, pero en boca desde el primer momento me dio la impresión de que cojeaba. Tiene bastante fruta, melocotón y albaricoque sobretodo, y marcados recuerdos de miel, pero al principio se echa en falta soporte de la malta. Poco a poco, a medida que avanza el trago, esta última se introduce lentamente aunque sin llegar a destacar, acompañada de almíbar, caramelo y un leve punto cítrico que le da empuje al sabor. Final de amargor moderado, impregnado en cítricos, flores y hierba, aunque sin acabar de definir, y con un deje especiado. Me ha resultado algo dulzona y bastante plana, sin tener ningún problema grave no es el tipo de cerveza que tendría interés en tomar de nuevo.

NOTA:

sábado, 30 de enero de 2016

Alaskan Smoked Porter 2012

MARCA: Alaskan
MODELO: Alaskan Smoked Porter 2012
ESTILO: Baltic Porter ahumada (6'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Estados Unidos

CARACTERÍSTICAS: Recientemente nos hemos mudado de casa, con cambio de barrio incluido, y para despedir a mi antiguo domicilio, además de para dar la bienvenida al nuevo, decidí abrir una cerveza a la altura de la ocasión. Elegí para ello un clásico moderno, Smoked Porter de Alaskan Brewing, producida en esta cervecera norteamericana desde 1988, apenas dos años después del inicio de su actividad, y que es mencionada en múltiples publicaciones relacionadas con la cerveza, entre ellas el popular "Beer Companion" de Michael Jackson. Se trata de una Porter ahumada según la técnica habitual de las Rauchbier de Bamberg aunque empleando madera de aliso, que se elabora una única vez al año, en concreto el 1 de Noviembre.

La abrí con no poca expectación y me encontré una cerveza de un color negro brillante, como de obsidiana, opaca al 100%. Al chocar con el vaso forma una cremosa espuma beige que recubre la superficie del líquido por completo en todo momento, a pesar de que al final se reduce hasta quedar medio dedo de grosor. Aroma muy intenso, está repleto de tostados, café solo y regaliz, entre los que se deslizan moras y algo más suaves pasas y ciruelas maduras. En seguida un rico ahumado toma el control, potente y licoroso, con recuerdos de cacao y sirope de caramelo en un segundo plano muy presente, mientras quedan de adorno leves toques de vainilla. Es una mezcla muy completa; y aunque en todo momento domina el dulce, envuelto eso sí por el humo, las proporciones de los diferentes matices varían enormemente a medida que pasa el rato.

Un dulzor medio da la entrada en boca, aunque asediado por tostados y torrefactos que progresivamente crecen, hasta ganar finalmente la partida. Moderados recuerdos de sirope, caramelo quemado y frutas oscuras se entremezclan con intensas notas de café solo, frutos secos, regaliz negro y más suave cacao. El humo se mantiene en todo momento, siempre presente pero sin molestar, con lo que consigue reforzar la complejidad de la cerveza y aportarle un carácter muy atractivo. En el amargor final el leve dulzor se desvanece poco a poco, y nos conduce a una marcada sequedad dominada por el tostado y el humo, con dejes de oliva negra, algo de especia picante y una mínima calidez enólica. Muy buena tiene que ser una cerveza tan popular para estar a la altura de las expectativas, sin embargo Alaskan Smoked Porter lo consigue sobradamente y sin llegar a los 7º de alcohol resulta tan rotunda y sabrosa como cualquier Imperial Stout de más de 10º, además con más equilibrio y más fácil de beber. El único problema que tiene es el precio, tanto es así que posiblemente yo no la vuelva a beber, pero como un capricho puntual es una buena opción.

NOTA:

sábado, 16 de enero de 2016

Wieninger Winter Festbier

MARCA: Wieninger
MODELO: Wieninger Winter Festbier
ESTILO: Märzen de Navidad (5'8%)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Son 7 las generaciones que se han encargado de dirigir la cervecera Wieninger desde su compra por Philipp Wieninger en 1813, consiguiendo mantener en todo momento su autonomía. No obstante la historia de esta fábrica situada en Teisendorf, en Alta Baviera, se remonta bastantes años atrás, puesto que las primeras menciones de su existencia datan de principios del siglo XVII. Dentro de su catalogo actual cuentan con más de 20 variedades distintas, y la verdad es que nunca había tenido ninguna al alcance hasta que vi su cerveza navideña en las estanterías de las nuevas instalaciones de Líquidos a finales del pasado año. Como podéis imaginar me habría supuesto bastante esfuerzo no coger alguna botella y, puesto que a mí no me gusta sufrir sin motivo, hice caso a mi instinto.

Mientras que con los belgas uno sabe más o menos qué esperarse de una cerveza navideña, puesto que todas siguen un patrón similar (excepto Père Noel de De Ranke y alguna otra), las marcas germanas suelen ser una incognita, pudiendo uno encontrarse tanto cervezas rubias como oscuras y con una graduación alcohólica muy variable. En este caso se trata de una cerveza de un color dorado brillante, cristalina, coronada por una espuma blanca no muy abundante, aunque mantenida por su viva carbonatación. Dulce en nariz, maltosa, se combinan en su aroma galletas de mantequilla, bizcocho y fruta, principalmente manzana madura y membrillo. De fondo queda una firme base de cereal, con un deje cítrico, picante moderado y algo de canela y jengibre.

No pierde su temple y robustez en boca, su cuerpo es consistente, su textura cremosa y está cargada de sabor. Comienza con malta y fruta madura, aunque ya desde el principio se perciben cítricos y suaves soplos de especia. En segundo plano quedan galleta, bizcocho, algo más potente miel, cuyo dulzor se acentúa a medida que avanza el trago, y un deje de cereal. En final es muy floral y meloso, con también un importante componente frutal, amortiguando así un leve amargor que libera un regusto largo y amable. Es una cerveza francamente buena, a mitad de camino entre una Helles y una Oktoberfest o una Maibock, con un buen equilibrio que permite engullir una o dos jarras sin dificultad alguna. Para repetir otros años, si la encuentro.

NOTA:

martes, 5 de enero de 2016

Coreff Dramm Hud

MARCA: Coreff
MODELO: Coreff Dramm Hud
ESTILO: Ale Dorada Fuerte (7'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: Se considera que la Brasserie Coreff, cuyo nombre es la palabra bretona para "cervoise", es una de las primeras microcerveceras francesas de la época moderna. Sus orígenes se remontan a 1985, cuando fue fundada por Christian Blanchard y Jean François Malgorn en la pequeña localidad de la costa Noroeste de Bretaña llamada Morlaix, aunque desde el año 2005 sus dependencias se encuentran en Carhaix-Plouguer, además bajo la dirección de Matthieu Breton. Inicialmente sus elaboraciones tenían una gran influencia de las cervezas británicas debido a la formación de sus responsables en el Sur de Inglaterra, sin embargo la cerveza que voy a comentar hoy tiene un claro corte belga.

Dramm Hud, o "Poción Mágica", es una de las últimas elaboraciones de Coreff, y se podría catalogar como una Ale Dorada Fuerte, aunque guarda diferencias notables con este estilo y parece quedar a mitad de camino entre este y las Tripel. Es de un color naranja amarillento, con una turbidez moderada que permite ver el rápido y desorganizado ascenso de burbujas hasta la superficie, donde alimentan espuma blanca escasa y poco resistente. Aroma rico e intenso; se presenta con gran cantidad de fruta como manzana golden o melocotón, y a la misma altura están dulce malta y un medido toque de caramelo, mientras queda de fondo algo de cereal sin tostar. Tiene un punto afilado de naranja, quizá algún deje tropical, y leves limón y especia picante que aparecen al final, perfectamente camuflados entre miel y flores.

Tan sabrosa en boca como sugería el olfato, sigue un esquema parecido aunque quizá es algo más densa y dulzona de lo esperado. Malta, caramelo y melocotón en almíbar ganan presencia a costa del cítrico, y en un segundo plano se mantienen las frutas del aroma, aunque más maduras. Al final del trago el cítrico recupera, naranja y limón atacan con fuerza y se juntan con un amargor marcado, de suave carácter medicinal. Aparece allí el lúpulo floral, ligeramente especiado, y un leve calor alcohólico, quedando a punto de acabar de redondear la cerveza. Es posible que los últimos instantes queden un poco huecos, no obstante se trata de una buena elaboración, sin errores que señalar y bastante completa.

NOTA:

domingo, 27 de diciembre de 2015

Aliénor Rousse

MARCA: Aliénor
MODELO: Aliénor Rousse
ESTILO: Red Ale (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: Laurent Lefebvre es un joven belga afincado desde el año 2006 en Aquitania, a raíz de su matrimonio con una mujer bordelesa. Algunos años después de su llegada a esta región, en el 2010, decidió dedicarse a la elaboración de cervezas, y comenzó la producción de Aliénor en su propio domicilio, aunque en Agosto del 2012 la trasladó a St Caprais de Bordeaux, donde sigue en el momento actual. El nombre de la marca hace referencia a Leonor de Aquitania, una noble que vivió durante el siglo XII y que llegó a ser Duquesa de Aquitania y Guyena, Condesa de Gascuña, y posteriormente reina consorte de Francia y después de Inglaterra. Conocí esta marca en el viaje de vuelta de las vacaciones por Bretaña, a mi paso por Burdeos, en un centro comercial, y no pude evitar la tentación de llevarme un par de botellas para probar algo nuevo.

Tomé una de ellas, su Brune, con la compañía de La Cofradía del Lúpulo, y la verdad es que a ninguno nos gustó demasiado. Tenía no obstante puestas esperanzas en la que voy a comentar hoy, aunque como vais a comprobar tampoco ha sido capaz de estar a la altura. Viste un rojo en copa, que al trasluz se vuelve brillante y desarrolla reflejos naranjas. Por desgracia este bonito aspecto queda algo deslucido por la ausencia casi total de espuma, inicialmente genera muy poca y en pocos segundos no queda más que un anillo adherido al cristal. Su aroma es dulce y acaramelado, cuenta con malta de tueste ligero, sirope, azúcar moreno y leve chocolate con leche, a los que se arriman manzana madura y algo de manzana y mandarina. Tiene de todas formas un deje algo desagradable, no muy llamativo pero algo molesto, que recuerda a verdura hervida, además de un mínimo punto de tabaco. Se nota además un leve toque de lúpulo floral que algo mejora, aunque no acaba de corregir el defecto descrito.

Y en boca se desmorona por completo. Es como agua sucia: ausencia total de cuerpo, acidez descontrolada y sabor insoportable. Doy por hecho que se trata de una contaminación, y posiblemente la cerveza original no sea tan horrible pero, viendo el nivel de su Brune y habiéndome encontrado ya esta sorpresa poco apetecible, no tengo especial interés en repetir.

NOTA:

sábado, 26 de diciembre de 2015

Tienda en Zaragoza: Líquidos Almacén de Cervezas

Soy consciente de que paso por Zaragoza menos de lo que debería, y en ocasiones este desapego de mi ciudad natal (involuntario, lo juro) me ha jugado alguna mala pasada, también en el ámbito cervecil. Así, a principios del pasado verano, paseando por avenida Goya, me encontré con que una de las primeras tiendas en irrumpir en el panorama cervecero aragonés, Líquidos, estaba cerrada. Es cierto que, entre que me trasladé a Pamplona hace casi 4 años y que mi despensa suele estar bien surtida por diversos motivos, llevaba bastante tiempo sin pasar por allí, pero tanto por lo mucho que me había aportado este negocio como por la simpatía que tengo por su responsable, Ignacio, este cese de actividad me apenó mucho.

Por suerte, poco tiempo después me llegó un e-mail un tanto misterioso que me informaba de que Líquidos en realidad no había cerrado sino que se había trasladado a una calle paralela a avenida Navarra, además con un nuevo enfoque. La intención era la de funcionar como un almacén, con un catálogo más extenso y precios más ajustados, y para ello se incorporó a la empresa Txema, otro apasionado de la cerveza con una dilatadísima experiencia en este campo y amplios conocimientos, como ha demostrado todas las veces que hemos compartido alguna pinta.

Desde entonces he podido comprobar gracias a las fotos publicadas en su página de Facebook la buena acogida que han tenido estos cambios, viéndose una importante afluencia en catas y demás eventos que se han organizado, pero no fue hasta hace unos pocos días cuando tuve tiempo para visitar en persona el nuevo local.

La primera mejora la noté nada más cruzar la puerta, puesto que el espacio era más del doble del local de Líquidos original, lo que ha permitido colocar una mesa de gran tamaño y unas cuantas sillas para así poder llevar a cabo las catas con comodidad. Altas estanterías recubren la mayor parte de la superficie de las paredes, aglomerándose en ellas varias decenas de cervezas distintas, entre ellas muchas de origen alemán, algo no demasiado habitual en la mayor parte de los negocios de este tipo. También había bastantes botellas de formatos grandes, y lo único que eché en falta fue el poder adquirir alguna cerveza Lambic, que la verdad es que escaseaban.

En cuanto a los precios, la verdad es que Ignacio no exageraba y la bajada es considerable. Las referencias alemanas están cerca de los 2 euros en su mayor parte, mientras que belgas, inglesas y norteamericanas raramente superan los 3 euros, colocándose así entre las tiendas más baratas que yo conozco de la Península. Por último, también está a disposición de los clientes un grifo de cerveza, cuyo contenido va rotando, y por 3'5 euros quien lo desee puede tomarse una pinta del barril que esté pinchado en ese momento. En esta ocasión tuve la suerte de poder probar Tongerlo Christmas, una navideña belga más que aceptable.

Tras mucho pensar qué me iba a llevar para casa, elegí las 6 botellas que me resultaron más apetitosas y me despedí de Ignacio, no sin antes decirle la buena impresión que me llevaba del local. La verdad es que me pareció de las tiendas más interesantes de España, y sin duda la mejor de Zaragoza.



TIENDA: Líquidos Almacén de Cervezas
DIRECCIÓN: Calle Santa Orosia 27
LOCALIDAD: Zaragoza
PROVINCIA: Zaragoza

lunes, 21 de diciembre de 2015

An Alarc'h Roc'h

MARCA: An Alarc'h
MODELO: An Alarc'h Roc'h
ESTILO: Brown Ale (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: An Alarc'h, o en castellano "El Cisne", es una cervecera bretona fundada en 1998 en Huelgoat/An Uhelgoad, en el corazón del Parque Natural Regional de Armórica. Forma parte desde el año 2005 de la cooperativa Tri Martolod, siendo en la fábrica de este nombre en Concarneau donde se embotellaban sus elaboraciones hasta este mismo año, cuando An Alarc'h se trasladó a La Feuillée. Cuentan con varias cervezas distintas en su repertorio, abarcando además estilos modernos, y la que hoy voy a comentar es su Brown Ale Roc'h. Anticipo que anteriormente probé la Imperial Stout llamada Kerzu y quedé muy satisfecho.

Lo primero que llama la atención, y posiblemente lo que me llevó a comprarla, es el bonito diseño de su etiqueta, con una pintura de estilo impresionista. Ya fuera de la botella viste un color marrón, ligeramente rojizo, y muy turbio. Nada más tocar el cristal su espuma, densa como la nata, rellena la copa hasta arriba, y mantiene esta altura largo rato. Potencia en nariz moderada, se presenta una malta de dulzor muy apagado con un toque de caramelo de fondo, pero predominan claramente los tostados, frutos secos y cereal. El conjunto es modulado por un toque de lúpulo herbal y cítrico, posiblemente de origen británico, que le aporta un agradable frescor y alivia su rigidez.

En boca mandan igualmente los tostados, nueces y otros frutos secos, e incluso alcanza un agradable punto de café y cacao. En un segundo plano quedan mantequilla, suave malta, algo de caramelo y recuerdos de frutas del bosque. De cuerpo medio, termina en un amargor claro, cítrico y herbal y con un leve deje especiado, tras lo cual el sabor cierra con rapidez. Se trata de una Brown Ale sobria y directa, como manda el estilo, y sin complicarse demasiado la vida supera a las representantes más comerciales del mismo. Para beber en grandes cantidades en un ambiente británico, a ser posible jugando a Cluedo con el príncipe Charles.

NOTA: