viernes, 16 de abril de 2021

Monográfico Compañía de Cervezas Valle del Kahs

La Compañía de Cerveza Valle del Kahs (en adelante CCVK) situada en pleno Puente de Vallecas, es la primera fábrica de cerveza de este famoso barrio madrileño. Fue fundada en el año 2016 por Daniel De Julián, vallecano de nacimiento, junto con familiares y amigos cercanos, siendo más de 20 socios. Las instalaciones se encuentran en el mismo edificio donde antes estaba la fábrica de lejías Sili-Jabón, propiedad de su familia, que cerró en el año 2002 tras 99 años en funcionamiento.

Se trata de una cervecera muy ligada al barrio, con nombres de cervezas que hacen referencia al código postal de Vallecas, al Cerro del Tío Pío, etc, e incluso lo mismo sucede con los nombres de los fermentadores como Entrevías o Palomeras. Buscan en los vecinos sus principales clientes, y todos los días abren al público una zona de la fábrica preparada para disfrutar de grifo las 6 cervezas fijas (28038, Dark-SideKahs, RedKahs, RedPlus, VII Tits y Villana) y otras 4 que van variando en función de lo que estén elaborando en ese momento, donde también se pueden comprar sus diferentes referencias. Además elaboraron una cerveza para el grupo de heavy metal Obús, orgullosos vallecanos, y patrocinan al equipo de rugby Vallecas Rugby Unión. 

Las cervezas que he podido probar, cortesía de mi hermano, han sido las siguientes:

- CCVK 28038: una IPA engañosa, con mucha malta y fruta tropical al principio que la hace parecer amable, para que después el lúpulo deje huella con un amargor marcado, cítrico, herbal y muy especiado. Como traída de la Costa Este, me ha impresionado.

- CCVK RedKahs: las Red Ale son siempre una sorpresa en el mundo de la cerveza artesana. En este caso tiene cierto parecido con referencias como Smithwick's u O'Hara's. Como aspecto negativo, va pasada de carbonatación; como parte buena, tiene un lúpulo fresco y aromático que le da un poco de vidilla a un estilo que no me entusiasma. Pero el caso es que se bebe con gusto.

CCVK RedPlus: cerveza potente donde las haya, cargada de tostados, muy compleja, y sin embargo todo está perfectamente integrado y en armonía. Es para tomarla poco a poco, disfrutando cada matiz, y con precaución si se decide tomar una pinta entera.

- CCVK Villana: el color pálido parece de Witbier, el aroma dulzón y levaduroso de Weizen. Sin embargo al final resulta ser una cerveza de trigo de corte moderno, muy afilada y bien cargada de lúpulo.

- Rocksteady (colaboración con Blackstorms): pocas cervezas de centeno he probado donde este cereal tenga un papel tan prominente y sea fácil de identificar. Si a esto le sumamos buen cuerpo y una carga contundente de lúpulo, el resultado es una IPA muy atractiva y original.

- Tercer Tiempo (colaboración con Albufera): una cerveza sencilla, relajada, fácil de beber. Bien cogida la sobriedad de las Ale británicas, tiene el habitual punto medicinal y, si bien no es excepcional, cumple su papel más que holgadamente. Eso sí, me gustaría más en botella de 50 cl.

Creo que CCVK cumple algo fundamental para una cervecera, y es que su catálogo abarca tanto las apetencias del consumidor medio, que puede tener RedKahs como su cerveza de diario o Villana si quiere algo más fresco, pero también ofrece productos más complejos e innovadores que para paladares más experimentados. La verdad es que, algunas más y otras menos, pero todas me han gustado, y si paso por la fábrica bien a gusto me tomaría un par de pintas... quizá una de 28038 para abrir boca y RedPlus para rematar (literalmente).

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