lunes, 22 de julio de 2013

Dachsenfranz Kellerbier Naturtrüb

MARCA: Dachsenfranz
MODELO: Dachsenfranz Kellerbier Naturtrüb
ESTILO: Kellerbier (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Esta botella del rico Land de Baden-Wütenberg también llegó a mis manos hace unos meses gracias a la generosidad de Vicky, que la trajo de Alemania. La fábrica que la elabora comenzó su actividad en 1832, con el nombre de "Adler Gashaus", bajo la dirección de la familia Werner, y no fue hasta 1993 cuando estrenaron la marca Dachsenfranz, que progresivamente fue aumentando su presencia en el catálogo de la cervecera en detrimento de la clásica Adlerbräu. Este nombre hace referencia al apellido de Francesco Dachsenfranz, un italiano que luchó bajo las órdenes de Garibaldi en las Guerras de la Indepencia Italianas, y que tras una disputa con un superior (homicidio incluido) huyó a la región de Kraichgau, donde pasó el resto de su vida inmerso en la naturaleza. Ahora forma parte de folklore popular de esta región, llegándose incluso a celebrar un festival bianual de carácter histórico dedicado a su persona.

Pertenece al estilo conocido como Kellerbier, del cual ya hemos hablado antes en varias ocasiones y que, como habréis podido comprobar, incluye cervezas de características bastante diversas. Concretamente esta es la más pálida de cuantas he probado, con un color amarillo pajizo, y probablemente la más carbonatada, puesto que produce una espuma blanca jabonosa que casi rebosa la jarra. El aroma es fantástico, el lúpulo noble domina con claridad dando un perfume herbal y cítrico, con intensos matices terrosos y especiados. Queda en el fondo malta dulce y abundantes cereales, con leves recuerdos minerales y frutales.

En boca se presentan con fuerza la malta y los cereales, con fruta madura de fondo, acompañadas de un agudo punteado de cítricos y especias, que son potenciados por la activa efervescencia. El lúpulo herbal, de intensidad moderada aunque con un frescor poco habitual, está presente en todo momento, y a medida que se acerca el final gana margen, acompañándose entonces de más leves notas florales y cítricas. Termina con un amargor suave y largo, acorde con el regusto. Una cerveza de sesión estupenda, para disfrutar en grandes cantidades pero conservando una cierta complejidad, que consigue mantener el interés. Sorprende, y se agradece, la importante aunque muy controlada presencia del lúpulo, cuyo frescor consigue aumentar la sensación de naturalidad que se busca en este tipo de cervezas.

NOTA:

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