martes, 30 de octubre de 2018

Cata "Cervezas de Cine" en La Vinoteca: La Mecánica de la Naranja

Tras unos meses un poco ajetreados, este octubre por fin he podido aceptar una invitación de Rubén y asistir por primera vez a una de las catas del nuevo ciclo "Cervezas de Cine" del Club Bier de La Vinoteca, que empezó ya en febrero del 2018. Con este episodio, titulado "La Mecánica de la Naranja", tenía sentimientos encontrados. Como inconveniente las frutas eran las protagonistas de la sesión, dado que todas menos una de las cervezas contenían alguna como ingrediente... y cualquiera que me conozca sabe que no soy demasiado amigo de estos inventos. Como ventajas había fundamentalmente dos: dado que no me hacen especial gracia, lo más probable es que nunca probase ninguna de estas cervezas, y esta era una forma de hacerlo sin que me diese pereza; la segunda es que el encargado de dirigirla era el inefable Akui, maestro cervecero de Morlaco, y esto es sinónimo de cata rigurosa y de alto nivel en la que siempre se aprende algo.

Este era el menú que habían preparado Akui y Rubén:

- Brunehaut Bio Blanche Gluten Free (Witbier, 5% ABV)
- To Øl CloudY 9 (Saison con mango y piel de naranja, 5'6% ABV)
- La Quince Jurassic Milkshake (NEIPA, 6'2% ABV)
- Magic Rock / Against The Grain El Gingero (Oatmeal Stout con naranja y jengibre, 7'5% ABV)
- Naparbier / Beavertown Farewell to Arms (Sour añejada en barrica de jerez con cerezas, 7% ABV)
- Mikkeller SpontanFramboos (Lambic Frambozen, 7'7% ABV)
- De Molen Horen, Zien & Zwijgen (Imperial Stout con cacao, 9'5% ABV)

La sesión fue tan interesante como de costumbre, y Akui estuvo especialmente acertado en las descripciones de las cervezas. Además, y como es habitual en él, demostró conocimientos técnicos al alcance de muy pocos de los asistentes (al menos a mí me daba mil vueltas)... y, lo que es más importante, supo transmitirlos de forma cercana y amena. El apoyo de Rubén sirvió para complementar algunos de los datos comentados y darles un enfoque diferente, y también para aligerar el tono de la cata.


Respecto a las cervezas, mi favorita de la noche fue El Gingero, y además con diferencia. Perfectamente equilibrada a pesar de los ingredientes difíciles de integrar, la compraría encantado. También me gustaron bastante Farewell to Arms, SpontanFramboos y Horen, Zien & Zwijgen. Las otras tres la verdad es que no me dejaron una sensación demasiado buena y esto me sorprendió, sobretodo en el caso de To Øl. De todas formas la sensación fue muy positiva, al haber podido probar cervezas que con total seguridad habría ignorado en las estanterías de las tiendas, encima perfectamente explicadas en una sesión amena y divertida. ¡Gracias Akui y Rubén!

domingo, 28 de octubre de 2018

El Inca Bi-Cervecina

MARCA: El Inca
MODELO: El Inca Bi-Cervecina
ESTILO: Schwarzbier (3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bolivia

CARACTERÍSTICAS: Los inicios de Cervecera Boliviana Nacional se remotan a 1877, cuando Alejandro Wolf fundó la fábrica de cerveza "Wolf & Cía", cuyo nombre cambió más adelante a Cervecería Nacional. En 1886 esta se fusionó con Cervecería Americana, y adoptaron definitivamente el nombre actual. Su primera marca fue Paceña, sin embargo la cerveza que comento hoy pertenece a El Inca, las únicas cervezas negras de la empresa.

Esta era la primera cerveza boliviana que pruebo en mi vida, y viendo la graduación alcohólica estaba claro que me esperaba algo inusual, aunque no tanto como lo ha sido finalmente. De color negro, quizá marrón en periferia, genera una espuma gris abundante al servirla, aunque por su porosidad apenas aguanta medio minuto antes de desaparecer casi del todo. El aroma es sencillo pero a la vez rarísimo, me dejó totalmente fuera de juego. La intensidad es muy baja, se intuye algo de malta y cereal, pero sobretodo lo que más llama la atención es un torrefacto no muy definido aunque sí marcado, con recuerdos de óxido más de fondo.

El sabor es justo al contrario, extremadamente dulce, con intensas notas de melaza, frutas oscuras y sirope y azúcar moreno en cantidades industriales. Quizá tenga algo de tostados en el fondo, pero está claro que no es un elemento fundamental, mientras que el lúpulo es indetectable. No me ha gustado nada, me ha resultado muy empalagosa y, a la vez, demasiado sencilla. Es como una mezcla entre maltas Pony, kvass y arrope, nada apta para personas a las que el dulce les satura con facilidad. No he podido terminarla.

NOTA:

martes, 16 de octubre de 2018

Hercule Stout

MARCA: Hercule
MODELO: Hercule Stout
ESTILO: Russian Imperial Stout (9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: La Brasserie des Légendes está formada por dos sitios de producción distintos, ambos en Valonia. El primero de ellos se encuentra en Ath, y es de donde salen las marcas Goliath, Gouyasse y Ducassis. El otro fue fundado en Ellezelles en 1993, y es donde se produce la serie Quintine y la cerveza que voy a comentar hoy, Hercule Stout. Esta última coge su nombre del personaje de las novelas de Agatha Christie, Hércules Poirot, quien parece que nació en Ellezelles el 1 de abril de 1850. En muchas ocasiones la he visto en España pero siempre a precios absurdamente elevados, y cuando la encontré el otro día en La Vinoteca por debajo de 3 euros no desaproveché la oportunidad.

En copa es de color marrón muy oscuro, casi negro, casi totalmente opaca al trasluz aunque con algún destello rojizo en base. Genera una espuma beige muy abundante, cremosa y persistente, dando así un aire belga a este estilo británico. Su aroma posee un fondo dulce, con malta, sirope de caramelo y delicadas frutas del bosque, pero totalmente sobrepasado por intensas notas de torrefacto, café espresso, cacao y más suave regaliz negro. Hay también algo de lúpulo herbal, no muy prominente, que se ensambla a la perfección con el resto de matices. 

En boca es tan sabrosa como cabe esperar, y con una gasificación algo más alta de lo habitual para el estilo que hace que el cuerpo no resulte demasiado pesado. Desde el principio del trago parece que hayan secuestrado al dulce, la entrada la domina malta tostada, cereal y cacao, para en seguida reforzar el tueste con intenso grano torrefacto, café, más suave regaliz negro e incluso un toque de carbón. Al reposar surge una base de frutas oscuras como moras y arándanos, que equilibran la aspereza. Final de amargor marcado, quemado, con mucha especia picante que se agarra en la garganta, un agradable punto ácido de limón y regaliz. Es sobria y compacta, acorde con el estilo aunque con una cierta originalidad, y muy bien equilibrada. Un clásico moderno de los de repetir mil veces, aunque mejor en varias noches distintas porque, aunque no lo parezca, los 9º de alcohol los tiene.

NOTA:

viernes, 12 de octubre de 2018

Tiny Rebel Cwtch

MARCA: Tiny Rebel
MODELO: Tiny Rebel Cwtch
ESTILO: Amber Ale (4'6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Gales

CARACTERÍSTICAS: Esta cerveza que comento hoy tuvo el honor de ser galardonada como Champion Beer of Britain durante el Great British Beer Festival del año 2015. La fábrica que la elabora, Tiny Rebel, fue fundada tan solo 3 años antes en Newport, una localidad de poco más de 100.000 habitantes al Sur de Gales, convirtiéndose así en la cervecera más joven en recibir ese premio (además de la única de esta nación que lo ha conseguido hasta la fecha). Habría preferido encontrarla en botella, pero al final me tuve que confirmar con el formato lata... ya sé que el sabor no cambia demasiado pero demonios, soy botellista, no puedo evitarlo.

Hay ocasiones en que sólo con ver el aspecto de una cerveza ya sabes que va a ser buena, y es el caso de Cwtch. Luce un color marrón oscuro, rojizo al trasluz, y a pesar su opacidad parece filtrada. En nariz es fantástica, combina una generosa ración de malta tostada y frutos secos caramelizados (me acordé de las almendras garrapiñadas) con notas de frutas rojas, cerezas, guindas y más suave moras. El lúpulo americano, fresco, herbal y con trazas de naranja, y algo de especia picante, se ensamblan a la perfección con el resto del aroma. El resultado es impecable.

En boca es de trago ligero, y no engaña respecto a su origen: 100% británica. Pasa limpia pero rebosante de sabor, con malta tostada, pan negro, nuez, y leves recuerdos de frutas rojas, aunque el dulzor es mínimo. El final parece tener cierta inspiración estadounidense, con llamativas notas herbales, notas cítricas y de pino, aunque perfectamente controladas y acordes con el patrón de la cerveza. Se suma algo de especia picante y un leve toque medicinal, con una agradable efervescencia consecuencia de una carbonatación perfecta. Es una cerveza redonda, mezcla de modernidad y tradición; como si Fuller's y Brewdog se hubiesen puesto de acuerdo. Ni CAMRA ni el BJCP tienen motivos para criticarla. 

NOTA:

viernes, 5 de octubre de 2018

Sagres Bohemia Hoppy Weiss

MARCA: Sagres
MODELO: Sagres Bohemia Hoppy Weiss
ESTILO: Wheat Ale (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Portugal

CARACTERÍSTICAS: La serie Bohemia de Sagres comenzó en el 2005, y ha sido en los últimos años cuando el número de referencias distintas ha crecido de forma sustancial. En el 2016 incorporó Trigo, supuestamente del estilo Witbier, y Puro Malte; en el 2017 se empezó a comercializar su Bock; y durante este año ha salido la que voy a comentar hoy: Hoppy Weiss. Se trata de una cerveza de trigo con un dry hopping de Hallertauer, Mosaic y Citra. Normalmente las fábricas industriales no suelen dar tantos detalles sobre los ingredientes de sus elaboraciones de "estilo moderno", así que poder saber todo esto es buena señal.

Como era de esperar es una cerveza de un color dorado pálido, con una espuma jabonosa abundante que se esfuma con rapidez. El aroma es de malta, trigo y cereal crudo, con un claro carácter cítrico y notas marcadas de manzana golden. También es evidente el perfume herbal y ligeramente tropical del lúpulo americano, con un punto de especia picante. No parece demasiado compleja pero la impresión que da es buena, sugiere una cerveza fresca y fácil de disfrutar.

El cuerpo es ligero, aunque la carbonatación lo sostiene un poco. Sabores como malta, cereal crudo y trigo se mezclan con manzana, suave pera y un punto de limón, todo muy refrescante. Al final sale el lúpulo, algo herbal y tropical, aunque apagado y sin la gracia de elaboraciones norteamericanas, a lo que se suma un deje metálico. La cerveza al final queda aguada y bastante plana, no es catastrófico pero nada que ver con lo que uno esperaría de una elaboración definida como Hoppy Weiss. Lástima, porque otras referencias de la serie Bohemia sí que me parece que merecen la pena.

NOTA: