domingo, 29 de abril de 2018

Thiriez L'Ambrée d'Esquelbec

MARCA: Thiriez
MODELO: Thiriez L'Ambrée d'Esquelbec
ESTILO: Bière de Garde Ambrée (5'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: La brasserie Thiriez es una de las veteranas entre las microcerveceras francesas, con ya 22 años de trayectoria desde su fundación en 1996 por Daniel Thiriez. Se encuentra en Esquelbecq, una población de poco más de 2.000 habitantes en Nord-Pas de Calais, concretamente en el distrito de Dunkerque. En la actualidad, y bajo la dirección de Clara Thiriez, producen las 4 cervezas clásicas que fueron las primeras representantes de la fábrica, 2 cervezas bio y 4 cervezas especiales, entre ellas la fantástica Étoile du Nord.

Hoy comento una de sus Bière de Garde tostadas, que entraría dentro de las elaboraciones clásicas. Es de color pardo rojizo, bastante cristalina, lo que permite apreciar una carbonatación enérgica de aspecto caótico que asciende hasta una capa de espuma gris muy resistente de medio dedo de grosor. Su aroma es dulce y maltoso, acaramelado, con un suave tostado, pan y cereales, que se acompañan de frutas maduras, principalmente melocotón y manzana asada. Leves recuerdos de almíbar ensamblan el conjunto, mientras notas herbales y ligeramente cítricas del lúpulo, además de un punto de levadura, lo afinan y le dan complejidad. 

Hay tres aspectos del paso por boca que aciertan de pleno, ni sobra ni falta: cuerpo, textura y carbonatación. El principio del trago lo protagonizan malta, caramelo y cereal, más o menos con una potencia similar, y a ellos se suman melocotón, manzana asada y suaves notas de frutos rojos. Se mantiene estable hasta el final, cuando el sabor se decanta hacia un amargor medio, con mucho cítrico, algo de especia, un punto herbal del lúpulo, fruta roja y un ténue calor alcohólico en el paladar. No es de las cervezas que llaman la atención por ninguna extravagancia o elemento extremo, de hecho lo que destaca de esta elaboración, así como de las otras de Thiriez que he probado, es su exquisito equilibrio y su buen hacer, propio de cerveceras centenarias alemanas. Muy recomendable, como todo lo de esta fábrica.

NOTA:

jueves, 26 de abril de 2018

Einbecker Ur-Bock Hell

MARCA: Einbecker
MODELO: Einbecker Ur-Bock Hell
ESTILO: Maibock (6'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: A pesar de que actualmente el mundo de la cerveza se caracteriza por la innovación y el dinamismo, yo sigo muy enganchado con las elaboraciones clásicas. La cerveza que comento hoy pertenece a ese grupo sin dudarlo, dado que supuso el nacimiento de un estilo: las Bock. Los origenes de la cerveza se remontan al menos al siglo XIV, dado que se conserva un recibo de venta del año 1378. En esa época todo ciudadano tenía derecho a elaborar cerveza, y sólo en Einbeck había más de 700 maestros cerveceros registrados. No fue hasta 1794, tras la fusión de los derechos individuales de elaboración de cerveza, cuando se fundó la cervecera Einbecker tal y como la conocemos ahora. En la actualidad elaboran 3 cervezas fijas y dos estacionales, y la que comento hoy pertenece a la primera categoría.

Se trata de una Maibock de color dorado brillante, cristalina, con una carbonatación tan escasa que apenas logra mantener en la superficie un anillo de espuma blanca pegado al vidrio. Su perfume encaja perfectamente con mis gustos para este tipo de cervezas: malta dulce a raudales, toneladas de galleta, algo más suave masa de pan, cereales, bizcocho y grano, que se combinan con marcadas notas frutales de pera, membrillo y más suave manzana. Queda todo envuelto por el aromático lúpulo floral, con firmes notas de miel. Muchísimo papel de la malta en nariz, densa y exuberante, y además presentada de forma excepcionalmente amable.

En boca es igual: densa, de cuerpo completo, acaramelada y muy sabrosa. Malta dulce y miel desde el inicio, con gran intensidad, también fruta madura como manzana asada y membrillo, más suave caramelo, bizcocho y algo de galleta. A pesar de la poca espuma que genera la carbonatación es perfecta, atenúa un poco la pesadez del trago y da una agradable sensación en lengua y garganta. El caramelo se hace más penetrante a medida que avanza el trago, justo antes de desembocar en un final de amargor moderado, donde se funde con generosas notas florales del lúpulo, recuerdos de licor de miel, bastante especia picante, un punto de limón y un agradable calor alcohólico. Una elaboración sólida y sin fisuras, densa pero no pesada, compleja pero fácil de beber... para repetir mil veces.

NOTA:

sábado, 21 de abril de 2018

3 Fonteinen Oude Geuze

MARCA: 3 Fonteinen
MODELO: 3 Fonteinen Oude Geuze
ESTILO: Gueuze (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Últimamente me he vuelto adicto a las cervezas de celebración, aquellas que compro al inicio de un determinado periodo con la intención de abrirlas si este concluye de forma exitosa. Es el caso de la cerveza que voy a comprar hoy, una de las más representativas de la fábrica de 3 Fonteinen. Esta fábrica de Lambic fue fundada por Jacobus Vanderlinden y Joanna Brillen en 1883 en Beersel bajo el nombre "De 3 Bronnen", aunque entonces era una taberna con anexo para mezclado de Lambic diferentes. Así pasó por manos de varias familias hasta acabar siendo comprada en 1953 por Gaston Delbelder. Sus dos hijos, Armand y Guido, continuaron el negocio a partir de 1982, aunque fue Armand el que se encargó del mezclado. No fue hasta 1999 cuando finalmente 3 Fonteinen empezaron a elaborar sus propias Lambic, actividad que se ha mantenido hasta la fecha salvo por un parón de 4 años, entre el 2009 y el 2013, debido a un fallo en el control de temperatura de la fábrica que supuso la pérdida de más 80.000 botellas y que casi obliga al cierre de la empresa.

3 Fonteinen Oude Geuze es de color naranja amarillento, con bastante espuma y gasificación para lo habitual en el estilo. Las burbujas, de tamaño medio, suben en columna hasta una capa de espuma blanca de medio dedo de grosor. En nariz es una perfecta representante de lo mejorcito del estilo. Se presenta con grano limpio, trigo crudo, recuerdos de granero y suaves notas de cuero, todo ello impregnado en levadura salvaje y abundantes cítricos, sobretodo pomelo, algo menos limón y un sutil toque de naranja. El lúpulo se nota algo más fresco que en otras Gueuze, con un carácter herbal y ligeramente picante, dándole un punto de distinción y originalidad.

La entrada es relativamente amable, pero la acidez despunta en seguida. Comienza con malta, con un leve dulzor, aunque rápidamente pasa a un segundo plano con la irrupción de cítricos como los mencionados en el párrafo anterior, uva blanca poco madura y manzana verde. Una vez que el líquido pasa el paladar la acidez se desata, con intensas notas de heno, levadura salvaje, recuerdos de granero y un afilado toque de especia picante. Una vez pasa la tormenta queda un regusto eterno con hierba, pomelo y algún punto de cuero, mientras la boca seca empieza a reclamar otro trago. Cerveza tan deliciosa como compleja, ¿quién necesita innovar cuando se es capaz de producir una joya como esta? Imperdible para los amantes del estilo, aunque puede resultar algo dura para los menos acostumbrados a las Lambic.

NOTA:

jueves, 12 de abril de 2018

The Orkney Dark Island

MARCA: The Orkney
MODELO: The Orkney Dark Island
ESTILO: Dark Ale (4'6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Escocia

CARACTERÍSTICAS: Dark Island es una de las cervezas estandarte de The Orkney, y su versión en cask ha sido premiada en dos ocasiones por CAMRA como mejor cerveza de Escocia. Yo la pude probar en cask en Edimburgo, y me pareció exquisita, aunque cuando la bebí de botella me dejó un poco más frío. Por eso, esta ha sido una ocasión perfecta para reencontrase con esta cerveza y, ya de paso, dejar por acá mis impresiones.

El término Dark Ale le viene como anillo al dedo, es de color negro azabache y completamente opaca. La adorna una espuma beige de la que en pocos minutos sólo mantiene un aro en periferia. Como suele pasar con las Ale británicas en nariz no se presenta con una intensidad demoledora, no obstante el conjunto es delicioso. Lo primero que aparece, y lo que más destaca, son notas de café solo, regaliz negro, más suave cacao puro y un delicado punto de humo. Se apoyan en un fondo de malta tostada, caramelo, frutas oscuras maduras y algo de frutos secos. Se nota también un punto cítrico del lúpulo, tan comedido como corresponde.

En boca exhibe un cuerpo ligero-medio, reforzado por una carbonatación firme. Se planta con una entrada cítrica, seca, a la que se suma después malta muy tostada, torrefacto, regaliz negro, suave cacao y un tenue ahumado. El dulzor es mínimo, aunque sí que se aprecia algo de frutas oscuras al principio, sobre la que se apoya el grano. Al final se refuerzan los tostados, el regaliz y el humo, antes de cerrar con un final algo astringente, de amargor marcado, con un importante golpe de cítricos, hierba y notas medicinales del lúpulo británico, acompañado por un punto de especia picante. Aun sin ser la versión de cask es una muy buena cerveza, elegante como sólo las Ales británicas pueden ser y bastante compleja. Quizá no tan impactante como otras referencias de la marca, pero no se la puede dejar pasar.

NOTA:

martes, 3 de abril de 2018

Almogàver / The Wall Mokumba

MARCA: Almogàver / The Wall
MODELO: Almogàver / The Wall Mokumba
ESTILO: Blonde con café y vainilla (5'7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Esta botella, que nos ha llegado por cortesía de Crusat (gracias de nuevo), es una colaboración entre Almogàver y The Wall. De la primera ya hablé algo hace pocas semanas, mientras que The Wall se trata de una cervecera fundada en el 2013 en la Lombardía italiana, con un envidiable repertorio de 13 referencias distintas a pesar de su juventud. Su elaboración conjunta, Mokumba, es una rubia belga infusionada con café y vainilla, y cuando la vi no pude evitar acordarme de la deliciosa 3 TER de La Goutte d'Or.

Es una cerveza de color dorado pálido, brillante, muy levemente translúcida. Luce una espuma blanca esponjosa abundante, aunque pronto se reduce a una membrana por la falta de apoyo de una carbonatación casi ausente. El aroma es muy peculiar, la entrada pertenece sin duda alguna al café y algo de cacao en polvo, que predominan sobre el dulzor de masa de pan, cereal, malta y fruta madura, sobretodo manzana. El lúpulo aporta un medido toque cítrico, quizá herbal, mientras de fondo se intuyen muy suaves recuerdos de vainilla, aunque es posible que sean pura sugestión. De no saber que contenía este ingrediente probablemente me habría pasado por alto.

En boca aprueba, aunque en mi opinión no destaca. El café está presente pero no tantísimo como en aroma, está bien controlado. Entra con malta dulce, manzana madura, membrillo, suave cereal y poco a poco va resaltando el café, que es lo que predomina al final. Cierra con un amargor leve, aunque el café fuerce una sequedad clara, teñido de cítricos, leves recuerdos de miel y algo de fruta. Queda sabrosa pero un poco plana, en parte por una carbonatación demasiado justa y porque el café se come parte de su complejidad. La otra rubia con café que he probado, 3 TER, me pareció más interesante, no obstante la calidad de esta se encuentra dentro de unos límites razonables y no es como para rechazarla si se tiene a mano.

NOTA: