lunes, 26 de febrero de 2024

Mala Gissona Red Bay

MARCA: Mala Gissona
MODELO: Mala Gissona Red Bay
ESTILO: Red Ale de centeno (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: La microcervecera vasca Mala Gissona fue fundada por Iban Zabala y Manuel Murillo en Oiartzun, y este 2024 será su 10º aniversario. Cuentan además desde el 2015 con una cervecería en Donosti, en el barrio de Gros, donde poder disfrutar de sus múltiples elaboraciones, cuyo número supera ampliamente la decena, además de referencias de otras fábricas. Sus cervezas son ahora fáciles de encontrar en las tiendas especializadas de Euskadi e incluso en algunos supermercados, de hecho en uno de Zumaia compré yo esta botella.

Se trata de una Red Ale, estilo que es difícil ver sin el apellido IPA, elaborada con centeno, y cuyo nombre hace referencia a un pueblo de pescadores canadiense donde los balleneros vascos iban a faenar. Al servirla la espuma es incontrolable y la copa no es suficiente para alojarla. Debajo esconde un líquido turbio de un marrón un poco apagado, pero que muestra un bonito brillo rubí al trasluz. En nariz intensidad media, malta oscura, pan tostado, grano integral, frutos secos y algo de caramelo, infiltrado por notas de cereal ácido que seguramente aporta el centeno.

La entrada en boca me recuerda más a las Red Ale británicas, es sobria, todo cereal, pan tostado y frutos secos, con un dulzor leve como de galleta. Para el estilo tiene además bastante cuerpo pero le sobra algo de gas. Con el avance el trago se seca, aparecen notas de especia, herbales, minerales y cítricas, y el centeno, bastante prominente, le da un sabor peculiar, con un tostado afilado. No está mal pero al final me acaba cansando, el centeno me resulta demasiado marcado, y deja un regusto medicinal que me satura. Me terminé la botella pero no repetiría.

NOTA:


sábado, 24 de febrero de 2024

Traquair House Ale (envejecida 10 años)

MARCA: Traquair
MODELO: Traquair House Ale (envejecida 10 años)
ESTILO: Scotch Ale (7'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Escocia


CARACTERÍSTICAS: Hace ya 14 años desde que publiqué una cata vertical valorando el efecto del paso del tiempo en una cerveza. En aquel entonces la protagonista fue la Chimay de etiqueta azul y, como podéis (o pudisteis) leer, la evolución fue excelente. Hoy presento un ejercicio similar con una cerveza de un perfil muy distinto, Traquair House Ale, aunque en esta ocasión el añejamiento ha sido extremo y las dos botellas están separadas por 10 años, casi nada.

Estos 10 años de distancia se notan ya a simple vista, la envejecida es de capa más alta, más oscura y turbia, mientras que la joven mantiene un brillo incluso rojizo. En nariz ambas resultan muy tentadoras y, si bien los tostados juegan un papel fundamental en las dos, la edad refuerza la madera y los aromas dulces, con sirope de caramelo, nueces caramelizadas y frutas oscuras, dejando el frescor del lúpulo para la joven.

Por desgracia el envejecimiento es excesivo y ha hecho que baje la carbonatación y la estructura se diluya. Conserva, al igual que la cerveza joven, las notas de tostados, café, madera de roble, tabaco y cuero, incluso han ganado en potencia porque están concentradas, pero ha perdido el frescor del lúpulo y la mineralidad, dando una sensación de cerveza muerta y haciendo el trago más difícil.. No obstante es un experimento muy interesante, estas cosas son siempre divertidas.

domingo, 18 de febrero de 2024

Zundert 8

MARCA:
Zundert
MODELO: Zundert 8
ESTILO: Tripel trapense (8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: Me costó ponerme con las cervezas de Zundert, pero con esta reseña de Zundert 8 ya he cubierto todas las referencias de esta fábrica (exceptuando Zundert 4, que se elabora exclusivamente para consumo en la propia abadía, y por lo tanto no puedo acceder a ella). Según sus responsables se trata de una Tripel con 8º de alcohol, aunque debo de reconocer que hasta que no lo leí en su página no la habría clasificado dentro de este estilo.

En parte esto se debe a su aspecto, de un color pardo rojizo en vez del dorado habitual, y con una buena capa de espuma beige similar al merengue. En nariz resulta muy aromática, bastante acaramelada, con intensas notas de malta, toffee, manzana, naranja y un punto de limón, sobre un fondo de cereales. La levadura belga y recuerdos de azúcar candy indican de forma inconfundible el origen de la cerveza, e infiltrándose en el resto del conjunto consiguen crear un aroma muy completo y armonioso.

En boca ni se cambia la orientación ni se baja el nivel. La malta y el toffee están algo más presentes, rodeados por pan blanco y cereales, mientras que la fruta aporta el frescor al trago. Inicialmente destacan albaricoque y naranja confitada, mientras que al final se refuerza la acidez, que se integra a la perfección con el amargor herbal del lúpulo noble y notas de clavo. Regusto largo que arrastra notas de pomelo, levadura y hierba. La sensación que tuve al probarla es el estar ante una cerveza muy completa, digna del selecto club de las cerveceras trapenses, y que posiblemente estaría entre las que comprase con más frecuencia si la tuviese al alcance a menudo.

NOTA:



viernes, 9 de febrero de 2024

Weltenburger Kloster Winter-Traum

MARCA: Weltenburger
MODELO: Weltenburger Kloster Winter-Traum
ESTILO: Märzen de Navidad (5'4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Me ha hecho ilusión revisitar Weltenburger porque era una marca que consumía mucho cuando apenas había tiendas de cerveza especializadas en España, y siempre he tenido especial predilección por su Asam Bock y su Barock Dunkel. Esta Märzen navideña creo que sólo la había bebido una vez, y con el descuento que tenía me resultó especialmente tentadora, así que aproveché para coger un par de botellas y desempolvar el maß, que hacía meses que no lo utilizaba.

El líquido brillante, de color pardo rojizo, luce una capa de espuma beige muy compacta de 2 dedos de grosor. Malta a raudales en nariz, es un aroma goloso, con notas de mazapán, toffee, caramelo, más suave ciruelas y plátano maduro, con un toque de lúpulo noble discreto pero evidente. La verdad es que sí que tiene un punto navideño, quizá sea el mazapán o simple autosugestión.

Al beberla uno piensa en una Doppelbock arrepentida, tiene una textura cremosa, un cuerpo medio/alto, es bastante golosa y sin embargo el trago es largo, se bebe con facilidad. Entrada bien cargada de malta, con un tueste moderado que se queda en el caramelo y el toffee, y algo de chocolate con leche, pero lejos del torrefacto. Acompañan recuerdos de plátano y ciruelas, y también algo de bollería. Tiene un final con un cierto frescor gracias al lúpulo herbal y mineral, se refuerzan los tostados y el cereal, y aparecen suaves cítricos y especias. Es difícil saber exactamente por qué esta cerveza es navideña pero me da lo mismo, una buena cerveza y punto, que al final es lo que importa.

NOTA: