domingo, 21 de abril de 2019

Cervecería en Sarriguren: El Retrogusto es Mío


Los nombres de Ana Murillo y Mikel Garrués pueden resultar familiares para los lectores del Hipos Urinatum, ya que los mencioné como ganadores del III Concurso de Maestría Cervecera de La Vinoteca, eran los responsables del blog El Retrogusto es Mío, y también los he nombrado como elaboradores de las cervezas de Maiku Brewing. Además de todo esto, en diciembre del 2016 iniciaron en Sarriguren, una pequeña población a pocos minutos de Pamplona, la aventura de regentar un bar especializado en cervezas y vinos al que dieron el nombre de su blog. Por motivos laborales, familiares, y porque Sarriguren me pilla un poco a desmano, hasta la fecha no había podido hacerles una visita, pero hace unas semanas nos las apañamos para que una excursión al valle de Egües tuviese una parada para reponer fuerzas en su local. Y la verdad, salimos encantados.

El Retrogusto es Mío se encuentra en una calle peatonal de Sarriguren, tan tranquila como es en realidad todo el pueblo. Funciona como cervecería/vinatería especializada, y además también como tienda dedicada a estas dos bebidas. Es un local espacioso y con mucha luz, cuenta con varias mesas donde sentarse, una barra con 6 grifos de cerveza, y varias estanterías que corresponden a la sección de tienda, repletas de botellas y latas.

Respecto a la oferta de cerveza, en los grifos hay referencias para todos los gustos y bolsillos, desde Pilsner Urquell a 3 euros la pinta hasta estilos más alcohólicos y complicados, y por lo tanto más caros. Sí que tuve la impresión de que hay bastante espacio reservado al producto nacional, e incluso local. Uno de los grifos está ocupado por la cerveza de la casa, la APA de Maiku Brewing, elaborada en las instalaciones de Brew & Roll en Barañáin. Yo me pedí una caña ese día, y me pareció francamente buena, sin nada que envidiar a referencias clásicas del estilo. También hay un buen surtido de botellas refrigeradas, aunque reconozco que no les hice demasiado caso.

En cuanto a comida, El Retrogusto no es un restaurante, ni intenta serlo, pero sí que hay bastantes opciones para picar algo, además a precio muy razonable. Vi en la carta bastantes quesos, embutidos, conservas, bocadillos y tostadas que me pusieron los dientes largos, aunque al final nos decidimos por un guacamole que estaba delicioso. De todas formas, dejo el Saint Marcellin y los mejillones picantes apuntados para la próxima vez, me quedé con ganas.

En resumen, local agradable, buena cerveza y buenos precios. Creo recordar además que la música era buena, así que no se me ocurren motivos para no hacer una parada si se visita el valle de Egües.




CERVECERÍA: El Retrogusto es Mío
DIRECCIÓN: c\ Bárdenas Reales 68
POBLACIÓN: Sarriguren
PROVINCIA: Navarra

miércoles, 17 de abril de 2019

Brew & Roll Kaiman

MARCA: Brew & Roll
MODELO: Brew & Roll Kaiman
ESTILO: India Pale Ale (7'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Desde hace tiempo tenía ganas de comentar aquí alguna otra cerveza de Brew & Roll porque, a pesar de que su Apolo no me gustase demasiado, otras referencias de la marca me habían parecido muy buenas. No soy yo el único que tiene esta opinión, sino también los jueces del Barcelona Beer Challenge, que en el 2017 la nombraron mejor cervecera novel y han premiado en varias ocasiones a algunas de sus cervezas. Además con sus responsables comparto pasión por el rock'n roll, y esto es mucho más importante de lo que parece.

Aproveché uno de los días soleados de las pasadas semanas para abrir una botella de Kaiman, una IPA de estilo americano con 70 IBU. Su color es pardo anaranjado, y es muy turbia, casi totalmente opaca. Genera una capa de espuma blanca de burbuja heterogénea con muy buena retención. En nariz es tan potente como interesante, con una carga brutal de frutas tropicales entre las que destaca maracuyá, y algo menos prominentes mango, melocotón en almíbar y naranja muy madura sobre un fondo de malta dulce, toffee y algo de caramelo. Surge también una leve acidez cítrica, como de cáscara de limón, y un refrescante toque de pimienta y clavo.

El sabor llena por completo la boca, con un golpe de malta, toffee, nueces caramelizadas y fruta madura, marcando más melocotón y mango. En seguida surge una acidez fresca, con cáscara de limón, lima, suave pomelo, atravesada por afiladas notas de pino y resina. Finalmente la boca se seca, el trago se vuelve astringente, se refuerzan pino y cítricos, sale la especia picante, un ligero alcohólico en la garganta y un deje mineral. Cuerpo consistente, muy refrescante y desequilibrada con equilibrio... a grandes rasgos lo que esperas de una buena IPA. Muy recomendable, no hace falta traerse latas del otro lado del Atlántico cuando se tienen cervezas así por aquí (y a mitad de precio, esta me costó 2'20 euros). Una cerveza así sólo la puedo celebrar con una canción de metal a la misma altura: allá va.

NOTA:

lunes, 15 de abril de 2019

Wirts Madl

MARCA: Wirts Madl
MODELO: Wirts Madl Bayrisch Hell 1516
ESTILO: Münchner Hell (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Esta cerveza de aspecto tradicional está en realidad producida en exclusiva para los supermercados alemanes REWE, cosa que por supuesto no sabía cuando la compré en Munich. Sin embargo, la fábrica que la elabora es Löwenbrauerei, una cervecera independiente fundada por Franz Stockbauer en 1874 en Passau, que cuenta entre su repertorio con más de 12 cervezas distintas, algunas galardonadas en repetidas ocasiones. Menciono todo esto para que nadie saque conclusiones precipitadas, no estamos hablando de las Steinburg de Font Salem.

Como era de esperar, es de color dorado, cristalina, con una espuma de 10, blanca inmaculada, muy cremosa y de la que queda 1 dedo en todo momento. El aroma es fantástico, con gran cantidad de malta, pan blanco y masa de pan, también algo de cereales. Se suman notas de pera madura, más suave manzana golden, leve miel, un toque de levadura, y el sugerente perfume floral del lúpulo, con un punto de especia.

En boca se define como una Helles clásica, con una orientación similar a grandes ejemplos del estilo como puede ser la de Augustiner. El trago es relajado, con una entrada muy cargada de malta y masa de pan, acompañadas por frutas maduras como pera, manzana y membrillo. La carbonatación es ligera, aunque su presencia destaca un poco más al final, cuando potencia una leve acidez cítrica antes de que el sabor cierre con un amargor delicado en el que destacan intensos recuerdos de flores,  y miel, un toque de hierba y de nuevo algo de especia. En fin, poco se le puede criticar, tiene todo lo que el estilo necesita y no le sobra nada. Para repetir las veces que haga falta, además con bien que pasa el trago esta tarea puede ser más fácil de lo esperable.

NOTA:

domingo, 7 de abril de 2019

Gulden Draak 9000

MARCA: Gulden Draak
MODELO: Gulden Draak 9000
ESTILO: Quadrupel (10'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: En 1986 se comercializó por primera vez Gulden Draak, y sin contar con la versión navideña. cuyo gorrito siempre hacía ilusión ver, se mantuvo como única representante de la marca durante 25 años, hasta que en el 2011 Gulden Draak 9000 vio la luz. Se trata de una Quadrupel elaborada con 3 maltas distintas, y que es sometida a una segunda fermentación en botella con levaduras de vino. Es sorprendente que haya necesitado 8 años para probarla pero sólo ha sido hasta hace poco, con el lanzamiento de Brewmaster's Edition e Imperial Stout, cuando la curiosidad ha llamado a mi puerta.

Es menos oscura de lo que esperaba, de un marrón algo rojizo, con turbidez media alta. Genera una espuma beige abundante como sólo tienen las cervezas belgas, muy cremosa y con una retención terrible (en el buen sentido). En nariz es muy dulce, muchísimo caramelo, de la mano de malta tostada y toffee, se combina con toneladas de frutas maduras, destacando ciruelas pasas, orejón de melocotón y un punto de naranja algo licoroso, que recuerda al Cointreau. Se nota además una generosa ración de pimienta y clavo, recuerdos de levadura belga y alcohol especiado. Acercar la nariz a la copa ha sido viajar al pasado, a la adolescencia plagada de cerveza belga, cuanto más contundente, mejor.

El paso por boca es como se espera, de cuerpo completo y cargada de sabor. Ya desde el principio se libera la dulce malta tostada con toda su potencia, caramelo en abundancia y mucha fruta madura como la mencionada antes, aunque la naranja licorosa y el albaricoque salen más hacia el final del trago. La carbonatación es alta, pero está ajustada muy finamente. Cierra con un amargor claro, con mucha especia, dulces y un punto cítrico, dejando en el regusto el calor del alcohol y un punto picante. Es una Quadrupel golosa pero no me ha parecido que empalague, creo que está equilibrada dentro de lo que permite el estilo y que cumple a la perfección lo que se espera de ella. Abstenerse los que no sean demasiado amigos de la cerveza belga, esta parece enumerar las 10 provincias del país a grito pelado. 

NOTA:

lunes, 1 de abril de 2019

Naparbier Black Blade

MARCA: Naparbier
MODELO: Naparbier Black Blade
ESTILO: Russian Imperial Stout (10'1% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Tras la oleada de cervezas de Naparbier que ha pasado por el blog (más de 12 distintas) entre 2013 y 2015, últimamente tenía un poco olvidada a esta marca, quizá porque se han focalizado en estilos modernos que me hacen menos gracia. Por contra, Black Blade me llamó la atención porque simplemente es una Imperial Stout estándar, sin ingredientes exóticos o envejecimiento, algo que en el mundillo de la cerveza artesanal es cada vez más difícil de encontrar. Yo las elaboraciones serias las agradezco mucho, de hecho casi no bebo otra cosa, así que cuando la vi me lancé a por ella sin pensármelo dos veces.

Es completamente opaca, de color negro azabache. Genera escasa espuma beige, apenas medio dedo, aunque es muy compacta y tiene buena retención. El aroma es mucho más discreto de lo que esperaba, dominado por malta tostada, chocolate y frutas del bosque, algo de regaliz negro y suavísimas notas de café y torrefacto. El lúpulo es difícil de detectar, al menos lo fue para mí, y aporta notas herbales y cítricas.

Esta presentación es, por suerte, un espejismo, porque si hay algo que no le falta en boca es carácter. El cuerpo es medio/alto y la textura oleosa. En el inicio marca un dulzor leve, con chocolate abundante, malta muy tostada, arándanos y moras, pero en seguida surge un intenso sabor a regaliz negro, con algo café solo y moka, que dirige el trago. Termina con un amargor marcado, seco, cafetoso, con notas de especia picante, un punto cítrico, lúpulo herbal muy medido y un golpe goloso de alcohol, nada excesivo. Al final resulta ser una Imperial Stout muy redonda, fácil de beber y sin ninguna estridencia. Perfecta para los amantes del equilibrio con poco interés por los experimentos y mucho por la buena cerveza, grupo en el que me incluyo con entusiasmo.

NOTA:

domingo, 24 de marzo de 2019

Ambar Caesaraugusta

MARCA: Ambar
MODELO: Ambar Caesaraugusta
ESTILO: Wheat Ale (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Tras muchas semanas de espera, fue durante las fiestas del Pilar de 2008 cuando por fín se empezó a distribuir en bares y restaurantes el nuevo lanzamiento de La Zaragozana, Ambar Caesaraugusta, la primera cerveza de trigo producida por una cervecera industrial española. Ciertamente, la campaña de marketing había sido intensa, aunque no pesada, y las ganas que tenía de saborearla eran enormes. Además, el ciudado diseño, obra de Versus, contribuyó a alimentar mi interés: la botella serigrafiada en oro, con un estilo claramente influenciado por el Imperio Romano, y el dibujo, también en oro, de una moneda romana en la que se podía ver el rito etrusco para la fundación de una ciudad, que fue empleado en la colonia de Caesaraugusta hace 2000 años, consistente en un sacerdote togado guiando un arado de reja de bronce tirado por una yunta compuesta por un buey y una novilla, trazando el perímetro de la ciudad. Una presentación intachable, la verdad.

Cuando salió a la venta nos gustó bastante, se parecía a una Witbier aunque sin los ingredientes de rigor (cáscara de naranja y cilantro). Mucho ha llovido desde entonces; a los pocos meses se modificó la receta y la cerveza pasó a ser pasteurizada debido a que por la distribución no podían asegurar la estabilidad del producto. Más recientemente ha habido otra nueva receta, además del cambio de diseño, y desde La Zaragozana han tenido el detalle de enviarnos alguna botella para que la probemos. Ahora es de color dorado algo pálido, filtrada, con miles de burbujas formando una
espuma blanca con muy buena retención. Bastante malta en el aroma, cereal crudo, frutas frescas, más que nada manzana verde y algo de pera. La malta de trigo es evidente y aporta notas cítricas, especialmente marcadas si se agita la copa, sobretodo limón y cáscara de naranja. También destaca la especia picante, un deje mineral muy marcado, y el lúpulo floral. Da la impresión de que también hay algo de DMSO, aunque no es especialmente llamativo ni molesto y puede ser problema de mi botella.

En boca el cambio también es radical respecto a la antigua receta. Más dulce de lo que recordaba, con malta sin tostar, pan blanco, notas de manzana asada y plátano maduro por el trigo malteado. Carbonatación media, a mitad del trago arrastra a los cítricos y estos adquieren más presencia. Final de amargor firme, con una acidez clara, notas de limón, suave naranja, flores del lúpulo y un toque mineral. Da la impresión de que esta cerveza se ha adaptado para hacerla más acorde con los gustos del público general, y como consecuencia de ello se ha vuelto más plana, menos arriesgada. A mí personalmente me ha gustado menos, aunque la he bebido a gusto y no tendría problema en repetir si fuese necesario. De todas formas no la pediría si estuviesen disponibles otras opciones de la marca como Ambar Especial o Export.




NOTA:


lunes, 18 de marzo de 2019

Starnberger Hell

MARCA: Starnberger
MODELO: Starnberger Hell
ESTILO: Münchner Hell (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: El lago Starnberg es uno de los mayores de Alemania, y se encentra al Sur de Munich. En su orilla se encuentra la localidad a la que da nombre, donde en 1897 fue fundada por Carl Emslander la cervecera Starnberger Brauhaus. En el momento actual se mantiene como una fábrica bávara tradicional independiente y su maestro cervecero, Sven Leindl, elabora 4 cervezas distintas de estilos clásicos, entre las que se encuentra esta Helles.

Nos encontramos una cerveza dorada brillante, sin sorpresas, con un gran número de burbujas que ascienden en rosario hasta la superficie. Esta está cubierta por medio dedo de espuma de aspecto cremoso, con burbujas de diferentes tamaños. En nariz es una bomba de cereal, con intensas notas de malta, pan blanco y grano, acompañadas por manzana madura y un leve toque de limón. El lúpulo es discreto pero tiene un papel importante, e integra su carácter herbal y terroso al conjunto.

En boca la carbonatación está muy presente, y rompe la tradicional calma de las Helles. Lo fundamental es, de nuevo, malta dulce, pan blanco y cereales. Complementan suaves notas de manzana golden y membrillo, mientras de fondo quedan delicados recuerdos de miel. El amargor final es muy tardío y a la vez calmado, con un punto de cítricos, leve pimienta y mineral realzado por la efervescencia. Una Helles un poco atípica, especialmente refrescante por su generosa gasificación, pero que cumple a la perfección con lo que se pide a este estilo. El medio litro me duro segundos, y lo mismo me habría pasado con un maß.

NOTA:

domingo, 10 de marzo de 2019

Ambar 1900

MARCA: Ambar
MODELO: Ambar 1900
ESTILO: Pale Ale (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Y otro modelo de La Zaragozana que se suma a este blog, Ambar 1900, la cerveza que conmemora el aniversario de Ambar. Aunque es una cerveza que he bebido en múltiples ocasiones (sobre todo por la accesibilidad a esta marca en Huesca y Zaragoza), decidí comprarla en Burgos para darle una cata más pausada.
Ambar 1900 es una Pale Ale, estilo poco común en las cervezas industriales de España, que como he comentado celebra el aniversario de la marca, lanzado en principio como cerveza de temporada, pero que a partir del 2000 podemos encontrar durante todo el año.

Tiene un color dorado claro y cristalino, casi transparente, pudiéndose ver a través de él y sus burbujas, rematado con una nube de espuma blanca que no dura demasiado. En su aroma destacan los cítricos y la malta, con leves matices herbales. Una vez en la boca hay un cierto toque afrutado, levemente ácido, que combina con la malta y el alcohol. Este se entrevé tímidamente, añadiendo un poco de fuerza al trago. Tiene un final caracterizado por un suave amargor, pero que no se aleja mucho del aspecto dulzón anterior.

Refrescante, suave y agradable. No es algo extraordinario, pero agradezco tenerla tan accesible, porque es una excelente cerveza de sesión.

NOTA:




CARACTERÍSTICAS: Siendo de  Zaragoza, esta cerveza la he bebido en bastantes ocasiones, aunque habían pasado muchos años desde la última vez. Así, aprovechando que los de La Zaragozana  me enviaron a casa esta botella para presentar la nueva imagen de la cerveza, me pareció un buen momento para reencontrarme con ella. El color es dorado bronceado, y al ser cristalina permite apreciar su viva carbonatación, aunque quizá la mía no tenía tanta burbuja como la de Alberto. Este gas sirve para alimentar una generosa capa de espuma blanca, con muy buena retención. En nariz se presenta con abundante malta, mucha masa de pan, vainilla, y algo de bizcocho y levadura, acompañado por también una buena ración de fruta, más que nada manzana madura, membrillo y suave pera. El lúpulo es fundamentalmente cítrico y herbal, no demasiado potente y encaja bien con el conjunto.


En boca sigue un patrón parecido. El núcleo principal está formado por malta, cereales, masa de pan y frutas maduras como las mencionadas antes. Tiene sin embargo un sabor curioso, como de verdura, y una falta de definición que imagino que se deberá al arroz que incluye la receta. Cierra con un amargor final leve, con notas de levadura, un toque cítrico aportado por el lúpulo, con un suave punto herbal, y un mínimo deje metálico, quedando cierto calorcillo en el regusto. Lo que está claro es que no es una Pale Ale al uso, aunque tiene la frutalidad propia de la fermentación alta. Por lo demás la veo una cerveza sencilla y que se deja beber, con algún problema derivado del arroz utilizado en la elaboración que pueden llamar la atención en la cata pero que seguro que pasan desapercibidos en cualquier ambiente informal.

NOTA:

martes, 5 de marzo de 2019

Auer Helles

MARCA: Auer
MODELO: Auer Helles
ESTILO: Münchner Hell (4'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Las cervezas Auer se elaboran en la cervecera del castillo Au, localizado en el pequeño municipio Au in der Hallertau, en la Alta Baviera. Las primeras referencias a la producción de cerveza en este castillo se remontan al año 1590, con el primer maestro cervecero Schweiger. En el momento actual la fábrica y el castillo son propiedad del barón Michael Beck von Peccoz, 6º generación desde que la familia los adquirió en 1846. Cuenta con el apoyo del maestro cervecero Stefan Ebensperfer, responsable de la elaboración de las casi 15 cervezas distintas que la marca.

Su Helles tiene un aspecto un tanto peculiar. El color es más pálido de lo habitual, y también es algo velada. En la columna de líquido no se ve ni una sola burbuja, lo que concuerda con que en poco tiempo la espuma blanca se reduzca a menos de medio dedo de grosor. El aroma es ya más clásico, se combinan malta dulce, suave caramelo y un intenso punto de miel con manzana golden madura, más leve membrillo confitado, y el agradable perfume floral y ligeramente especiado del lúpulo Hallertau.

En boca cumple con lo esperable. La carbonatación es baja y permite apreciar desde el primer instante del trago la importante carga de malta dulce y galleta, con algo de cereal. Las frutas algo más discretas que al olfato, y se distinguen principalmente manzana golden, pera y suave limón. El lúpulo se presenta al final con más fuerza, y además un empuje del gas le da amplitud y dimensión al trago. Genera un amargor amable, rebosante de notas de miel y flores, cítricos, y en un segundo plano hierba, un deje terroso y un punto de picante. Sin sorpresas, una Helles de la vieja escuela, con poco gas para no romper el sabor del cereal. Compañía perfecta para disfrutar de un día primaveral al fresco.

NOTA:

miércoles, 27 de febrero de 2019

Saison Voisin

MARCA: Brasserie des Legendes
MODELO: Saison Voisin
ESTILO: Saison (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: A la Península no llegan muchas Saison diferentes, y menos aún de marcas tradicionales (quitando Dupont, Fantôme, y alguna otra), así que las que si veo a precio razonable me las suelo llevar a casa. En este caso se trata de Saison Voisin, una cerveza de 40 IBU elaborada en Brasserie des Légendes siguiendo la receta original de 1884. Contaba además con una carta de recomendación firmada por la reputada Hercule Stout, reforzando así mi interés en la cerveza.

Es una Saison algo oscura, de un pardo muy anaranjado, y totalmente cristalina, lo que no es muy habitual. Miles de burbujas trepan hasta la superficie, donde se agrupan en una abundante capa de espuma muy resistente, similar a la de afeitar, mínimamente teñida de beige. En aroma la malta va muy directa, con mucho cereal, caramelo profundo, acompañada intensas notas de frutos rojos, naranja sanguina, más suave cáscara de limón, manzana verde y pomelo. La acidez es marcada, aunque casa muy bien con el carácter herbal del lúpulo noble, y también es evidente la levadura belga, de la mano de claros recuerdos de heno y un punto importante de especia picante entre las que destaca la pimienta.

En boca cumple con el papel de una Saison, y resulta una cerveza ligera pero sabrosa. En la entrada domina la malta, aunque resaltan los sabores menos dulces, cereales y galleta sobretodo, con suave caramelo. También hay cambios en las frutas, a mí me llamó más la atención la manzana mientras que los frutos rojos quedan en segundo plano, sin olvidar un punto cítrico. Surge una acidez leve, con marcadas notas de heno y gran cantidad de levadura belga, a lo que al final se suma un amargor herbal que cierra el trago, adornado por levadura y especia picante. Es fácil de beber, el sabor es intenso y cuenta con los matices de establo o heno que muchas veces caracterizan a estas cervezas. Yo creo que es un buen ejemplo del estilo, si aceptamos la heterogeneidad del mismo. 

NOTA:

miércoles, 20 de febrero de 2019

Scheyern Kloster-Weisse Dunkel

MARCA: Scheyern
MODELO: Scheyern Kloster-Weisse Dunkel
ESTILO: Dunkelweizen (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: El único problema (si se puede llamar así) que tienen las Helles bávaras es que el nivel es tan alto que al final sólo las elaboraciones excepcionales consiguen llamar tu atención. Eso fue lo que me pasó con la de Scheyern, un pueblo al Norte de Munich de apenas 5000 habitantes, y por este motivo no me lo pensé un segundo a la hora de llevarme su Dunkelweizen de un Orterer de la capital bávara, pese a que no soy demasiado entusiasta del estilo.

Como era de esperar es una cerveza marrón oscuro, cobriza en base y muy turbia, con la abundante espuma de rigor, muy cremosa y de color beige. El aroma es bastante fresco, algo que me pilló un poco de imprevisto porque estoy más centrado en las Weizenbock y mi subconsciente me jugó una mala pasada. Aparecen primero dulce malta tostada, galleta, suave caramelo, algo de nueces y bastante fruta, principalmente manzana golden y un marcado olor a plátano de la levadura. Con este último se funde un punto de chocolate con leche, y notas de flores y especia picante completan el agradable perfume.

En su paso por boca es bastante compleja. El cuerpo es medio/ligero, el color vuelve a engañar, aunque no resulta aguada. Al principio dominan malta oscura, galleta, pan integral y algo de cereal tostado. En seguida se aligera un poco y deja entrar a la fruta, sobretodo manzana madura, mientras que el plátano va colándose poco a poco hasta convertirse en un de los sabores más prominentes, sobre un fondo de chocolate con leche. Cierra amable, con un amargor leve donde se detectan con facilidad lúpulo floral, especias entre las que destacan clavo y pimienta, levadura, delicados cítricos y un deje mineral. Es una cerveza de trago largo, fácilmente disfrutable por cualquiera, pero en absoluto simplona. Ojalá viésemos en la Península con más frecuencia Dunkelweizen tan interesantes como esta.

NOTA:

jueves, 14 de febrero de 2019

Ambar Mari Castaña

MARCA: Ambar
MODELO: Ambar Mari Castaña
ESTILO: Märzen ahumada con harina de castaña (5'7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Con esta cerveza completamos la serie de las 4 Ambiciosas de Ambar, cuyas botellas los responsables de La Zaragozana han tenido la amabilidad de ir mandándonos a casa a medida que salían a la venta. Cuando supe su nombre, Mari Castaña, me quedó claro cuál iba a ser el ingrediente de esta cerveza, pero fue una grata sorpresa el saber que las Rauchbier de Bamberg también habían inspirado a Antonio Fumanal y había ahumado las maltas con leña de sarmiento. Así, la curiosidad y las ganas el compensar el detalle con una breve reseña me hicieron no guardarla en la despensa durante demasiado tiempo.

Es una cerveza dorada cristalina, lo cual sorprende un poco, con bastantes microburbujas que ascienden en fila a toda velocidad. La espuma blanca no es demasiado abundante, aunque la retención es buena. En nariz es predominantemente dulce, destacando malta acaramelada, recuerdos de bollo, bizcocho, y más suave frutas maduras como pueden ser manzana o pera en almíbar, además de un toque de naranja. La levadura está presente, hay algún leve recuerdo de vino dulce, y quizá, pero solo quizá, un mínimo quemado que podría pasar desapercibido, tanto que no estoy seguro de que no lo haya encontrado por pura sugestión. 

El sabor es algo más fresco, se presenta con cuerpo medio y trago fácil, con un núcleo de malta dulce, cereal y suave caramelo, acompañado de frutas menos maduras: manzana, pera y algo de naranja. Con el avance se refuerzan los cítricos, antes de cerrar con un amargor medio, algo especiado, con lúpulo terroso y herbal, un gusto como a bizcocho integral que entiendo que puede ser la castaña, y un leve ahumado. Este último se desarrolla más en el largo regusto, y es un ahumado seco, como de leña quemada. Otra Ambiciosa que merece la pena, estos de Ambar no venden humo (jeje). Reconozco que, como amante de las Rauchbier, me habría encantado que hubiesen potenciado mucho más este aspecto, pero también entiendo que eso limitaría mucho la aceptación general del producto. Al final les queda una cerveza relativamente compleja y original pero a la vez fácil de beber... tanto que el medio litro no lo compartí con nadie.

NOTA:

miércoles, 6 de febrero de 2019

Gulden Draak Imperial Stout

MARCA: Gulden Draak
MODELO: Gulden Draak Imperial Stout
ESTILO: Quadrupel (12% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Siempre pensé que nuestra pasión por Gulden Draak no se debía más que a una fijación adolescente, alimentada posiblemente por el interés que tanto Alberto como yo compartimos por el metal vikingo. Sin embargo han ido pasando los años, esta cerveza sigue inamovible en su pedestal y cada vez que la encuentro, o a cualquiera de sus variantes, las disfruto como el primer día. El lanzamiento de esta nueva edición me pilló bastante de sorpresa, y de hecho me enteré de pura casualidad... eso sí, cuando supe que estaba en La Vinoteca, apenas me costó unas horas presentarme en la puerta para coger alguna botella.

Al servirla tiñe la copa de negro, aunque al trasluz muestra un color marrón pardo, algo rojizo. La espuma es la esperable de una cerveza belga, densa y resistente. En nariz es muy potente, aunque no recuerda demasiado a una Imperial Stout. Irrumpen toneladas de malta tostada dulce, sirope de caramelo, y a la misma altura moras, higos y ciruelas negras maduras, con recuerdos licorosos. El torrefacto propio del estilo se nota de fondo, con notas de café solo, e incluso un leve recuerdo de humo y goma.

De cuerpo completo, se presenta con dulce malta tostada, mucho caramelo, frutas oscuras confitadas (mora, ciruelas, guindas, arrope), y más suave sirope de chocolate. De fondo quedan claras notas de torrefacto, licor café, y un toque de regaliz y cacao, acompañadas por un alcohol que no se esconde pero tampoco molesta, apaciguado por el azúcar candy. Una intensa carbonatación de burbuja fina le da ligereza, alivia el trago. Termina en un amargor leve y algo enólico que puede recordar a vinos dulces, con frutas oscuras, levadura belga y una generosa carga de especia picante, sobretodo pimienta y clavo, que atacan en la garganta. Al final queda un largo regusto que recuerda al brandy, cierre perfecto de una cerveza potente pero bien domesticada. Me parece imposible clasificarla como una Imperial Stout, me parece más una Quadrupel belga con algo de torrefacto, pero tanto da... lo que importa es que está francamente buena. Quizá no llega al nivel de la original o su Brewmasters Edition, pero repetiré encantado si la vuelven a sacar otro invierno.

NOTA:

martes, 29 de enero de 2019

Bière du Vexin de Noël

MARCA: Bière du Vexin
MODELO: Bière du Vexin de Noël
ESTILO: Bière de Garde Ambrée de Navidad (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: En Théméricourt, una pequeña población de apenas 300 habitantes en el Parque Natural del Vexin francés, en la región Isla de Francia, se encuentra la Ferme Brasserie du Vexin, propiedad de Denis Sargeret, un agricultor que llevaba trabajando en la zona desde 1976. La cervecera comenzó su actividad en el año 2001, y elaboran sus cervezas empleando los cereales que ellos mismos cultivan, aunque el malteado está externalizado y se lleva a cabo en Bélgica. En la actualidad producen 6 cervezas, y varias de ellas, concretamente La Véliocasse, Blanche y Ambrée, han sido galardonadas en los World Beer Awards. Dentro de las elaboraciones estacionales se encuentra la Bière du Vexin de Noël que comento hoy, que conseguí gracias a la generosidad de Bernarda, a quien le doy las gracias por este regalo navideño.

Esta es una cerveza de color marrón rojizo, de turbidez media. Tiene una espuma beige bastante escasa, apenas queda un anillo, lo que contrasta con la potentísima carbonatación que se manifiesta en forma de decenas de columnas de burbujas que suben con rapidez a la superficie. La intensidad del aroma es moderada, combina malta, caramelo y nueces con frutas maduras como ciruelas, más suaves cerezas y un toque de higos. Se nota además la levadura belga, con su perfume característico, y leves notas herbales del lúpulo. Nada sorprendente, pero nada fuera de sitio.

Por desgracia en boca no es así, lo que yo probé sólo se puede catalogar de desastre. La gasificación, totalmente descontrolada, destroza la estructura de la cerveza: se encuentra malta dulce, algo de frutos secos, un punto tostado, pero el conjunto parece hueco. Además se percibe con claridad un gusto como a cereal mojado y verdura cocida, para concluir en un amargor pseudometálico, con una leve acidez que sugiere contaminación. Muy mal la verdad, no sé si el problema es que esta cerveza viaja excepcionalmente mal o si han tenido algún problema con el lote. No obstante, no es el primer incidente que tengo con esta cervecera, aunque la vez anterior asumí que la culpa era del supermercado que la suministraba. Quizá me equivoqué.

NOTA:

viernes, 25 de enero de 2019

Hacker-Pschorr Superior Festbier

MARCA: Hacker-Pschorr
MODELO: Hacker-Pschorr Superior Festbier
ESTILO: Märzen de Navidad (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Ya llevaba 4 años sin comentar una cerveza de Hacker-Pschorr y no se muy bien el motivo, porque es una de las marcas que revisito con frecuencia. De hecho, su edición de Oktoberfest se encuentra entre mis favoritos de Munich, a la altura de la de Augustiner. En mi último viaje a la capital bávara aproveché para hacer acopio de algunas de sus referencias, entre ellas esta cerveza invernal que recordaba con cariño, y me pareció interesante presentarla en el blog entre las 2 o 3 birras navideñas que exhibo cada año. Es curioso, por cierto, como normalmente en las cervezas bávaras Festbier hace referencia al invierno y no a la Oktoberfest.

Esta es de un color ámbar/bronce, cristalina en jarra, lo que permite observar alguna burbuja gruesa que sube con calma a la superficie. Allí se encuentra con dedo y medio de espuma blanca, que se habrá reducido a medio dedo si le cuesta mucho llegar. Su perfume es delicioso, libera malta a raudales, intensas notas de miel y toffee profundo pero delicado, que se fusionan de forma armoniosa con melocotón, manzana golden y quizá algo de fruta tropical. Termina de afinar el aromático lúpulo floral, con un discreto punto de especia.

En boca es quizá un poco más ligera de lo que parecía, lo justo para que resulte fácil de beber. En la entrada se liberan intensas notas de malta, cereal, grano crudo y algo de caramelo, a lo que se suman manzana, más suave naranja y un toque de miel. Al final se desarrolla un amargor leve, con algo de especia picante, cáscara de naranja, suave pomelo y un deje de albaricoque, quedando un largo regusto con cítricos y flores aportadas por el lúpulo. Sabrosa, con carácter y muy fina, otra más para el listado de alemanas hechas con una técnica magistral. A veces probar cervezas alemanas puede resultar un poco monótono, no tienes la inquietud de topater con una mala elaboración... ¿aunque quién quiere emociones cuando tiene buena cerveza?

NOTA:

miércoles, 9 de enero de 2019

Ambar Negra

MARCA: Ambar
MODELO: Ambar Negra
ESTILO: Schwarzbier (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España


CARACTERÍSTICAS:

Distribuida por la empresa La Zaragozana, con sede en Zaragoza, Ambar Negra es una de las más vendidas de la marca Ambar (tras Ambar Especial). Destaca ya que en su elaboración se utiliza caña de azucar. Su olor agradable procede de la malta tostada, que le da ese característico aroma caramelizado y ese color oscuro que le distingue.
La Ambar negra figura en el libro titulado “Evolución del producto industrial y las empresas en Aragón”

Con un primer trago la sensación a malta invade el paladar, y termina mezclándose con un amargor característico, como a café o regaliz amargo (ingredientes que nombra su etiqueta). Después de un rato, el sabor que queda en la boca es dulzón. Un volumen en alcohol de 4'8%, que no se nota en absoluto.

Sobre un color negro similar al de otras cervezas parecidas se deposita una nube fina de espuma color caramelo. Debe de ser por mi poca experiencia al servir, pues al minuto, esa espuma ha desaparecido. Viste una etiqueta en mi opinión bastante sosa, tan sólo ha conseguido llamar mi atención su marca (nos marcamos un favoritismo regional).

Me parece una cerveza interesante y rica, aunque he de admitir que pasa a un segundo plano, no es como esas cervezas que captan toda tu atención en su sabor. Es refrescante, y resulta ideal con un acompañamiento dulce, frutos secos o pasas.

NOTA:






CARACTERÍSTICAS: Desde Ambar tuvieron el detalle de mandarnos unas semanas antes de Navidades una caja con botellas de 3 de sus elaboraciones clásicas, Ambar Negra, Ambar 1900 y Ambar Caesaraugusta, para presentarnos sus nuevos diseños. Más allá de si esta nueva imagen gusta más o menos que la anterior, lo que es cierto es que da uniformidad a la gama de esta cervecera y la hace más facilmente reconocible, lo cual siempre es positivo.

Decidí atacar esta la primera porque hacía tantos años que no la bebía que no recordaba si me gustaba o no. Es marrón oscura, rojiza al trasluz y muy turbia, cubierta por dos dedos de espuma beige, bastante resistente. El aroma es dulzón, acaramelado, intensa malta tostada, sirope, almendras garrapiñadas, se mezcla con pasas y chocolate, quedando de fondo algo de frutos secos, más suave regaliz negro y un discreto toque de café. El lúpulo, por su parte, suma un punto cítrico y mínimamente herbal, nada exagerado. 

En boca salta el tueste y se limita mucho el dulzor. De cuerpo medio, el núcleo lo conforman malta, intensas notas de torrefacto, café solo, regaliz negro generoso, y algo más suaves pan integral y frutos secos. Más secundarios quedan caramelo y pasas, que ayudan a soportar mínimamente tanto quemado. Con el avance del trago va creciendo una acidez que al final se funde en un amargor contundente, quizá un poco artificial, marcado por cítricos y algo de hierba, antes de terminar en un largo regusto dominado por el regaliz. La carbonatación, en el límite alto, da un ligero picor en la lengua. Más áspera de lo que la recordaba, pero creo que es una Schwarzbier bastante buena. ¡Mil gracias por el regalo!

NOTA:

domingo, 6 de enero de 2019

Quintine de Noël

MARCA: Quintine
MODELO: Quintine de Noël
ESTILO: Ambrée de Navidad (7'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Para estrenar la temporada de cervezas navideñas este año he elegido la de Quintine, marca de la cervecera Brasserie des Légendes, más famosa por su Hercule Stout. Quintine era el nombre de una de las 5 mujeres condenadas y ejecutadas por brujería en Ellezelles, donde se encuentra una de las fábricas de esta empresa, el 26 de octubre de 1610. Como revancha, 5 años después la peste arrasó la localidad. Esta Quintine de Noël es una cerveza con una refermentación en botella, como suelen hacer los belgas, y una guarda de 4 semanas. Por ahí he leído que se trata de Quintine Ambrée pero con diferente etiqueta, aunque la diferente graduación alcohólica de estas dos cervezas me hacen dudarlo.

Es de un bonito pardo rojizo y muy turbia, es evidente que no está filtrada. Como es habitual en las cervezas belgas presenta una espuma muy compacta, cremosa como un capuccino, de color beige. En nariz predomina malta dulce, caramelo y ciruelas maduras, también se detectan higos, suave naranja, un punto de miel y notas de azúcar candy. Se termina de redondear con el lúpulo floral, muy aromático, un toque de plátano de la levadura y algo de especia picante, no demasiado marcada. Sorprende de todas formas que no tiene una intensidad tan alta como habitúan las cervezas de este estilo.

En boca cambia la cosa, se presenta rotunda, dulce, con una entrada de malta tostada, caramelo y algo de azúcar candy en combinación con una generosa ración de frutas maduras, ciruelas e higos sobretodo. La carbonatación es potente, pero no llega a molestar. Cuando avanza surge una acidez que deja al descubierto una base de grano, pan negro y centeno, antes de concluir en un amargor astringente, con cítricos, especia picante, discreto lúpulo floral y ésteres de levadura belga. Al principio resulta algo dura y su sequedad final es un poco estridente, no obstante si después de servirla, con la levadura incluida, se deja que repose, mejora mucho. Eso sí, que la botella no pase por el frigorífico, con la temperatura de un armario fresco o un trastero es más que suficiente.

NOTA: