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viernes, 19 de diciembre de 2025

Kees Export Porter 1750

MARCA: Kees
MODELO: Kees Export Porter 1750
ESTILO: Russiam Imperial Stout (10'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: Mi primera experiencia con las cervezas de la marca Kees no fue muy buena y su Barley Wine, que estaba convencido de que me iba a encantar, me dejó bastante frío. Sin embargo creo que después he debí disfrutar mucho de otras de sus referencias porque en mi subconsciente quedó una opinión favorable de esta fábrica, aunque es verdad que hace ya años que no bebo nada suyo. Fue también el subconsciente el que me hizo llevarme a casa esta botella de Export Porter 1750, cuyo nombre me recordó a la excelentísima London 1890 de The Kernel e hice asociación de ideas.

Con unos peligrosos 10.5º de alcohol, es una cerveza de color ébano con algún reflejo rojizo cubierta por una crema parda de burbuja microscópica. En nariz es algo discreta, se notan los tostados, destacando regaliz negro y cacao, y hacen presencia los quemados, incluso recordando al neumático quemado, con un fondo de moras. No muy exuberante pero está claro hacia dónde apunta.

Cada sorbo rebosa elegancia, tiene una textura sedosa, casi oleosa, muy agradable a su paso por garganta. Tiene una entrada de malta, cacao, café, grano torrefacto y regaliz, con un suave fondo de frutas del bosque que prácticamente desaparece al potenciarse los tostados con el avance. Coquetea con los ahumados y termina en un regusto largo, abrasado, con notas de cacao puro, Juanola y café. Imperial Stout seca, sobria pero francamente bien hecha.

NOTA:

domingo, 22 de diciembre de 2019

Kees American Barley Wine

MARCA: Kees
MODELO: Kees American Barley Wine
ESTILO: Barley Wine (11'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: Kees Bubberman comenzó su carrera en el mundo de la cerveza en el año 2007, trabajando en la cervecera nederlandesa Emelisse. En el año 2014 decidió iniciar su propio proyecto en su ciudad natal, Middelburg, también en la provincia de Zelandia, y tan solo un año después las primeras cervezas de Kees Brouwerij salieron a la venta. En el momento actual elaboran entre 10 y 20 cervezas distintas, y aparentemente todas en formato lata (tengo la suerte de haber encontrado esta de un lote anterior).

Se trata de una Barley Wine con Sorachi Ace y Fuggles de más de 11º de alcohol. Es completamente turbia, de un color marrón rojizo, pardo. La espuma es beige, y si bien no es abundante la retención es muy buena. El aroma es muy intenso, denso, casi viscoso. Domina malta tostada dulce, sirope de caramelo y toffee, todo en cantidades industriales, apoyado en galleta, bizcocho, nueces e incluso algo de mazapán. Por la influencia del lúpulo americano las frutas no se limitan a las más oscuras como ciruelas, sino que también hay una parte importante de cítricos, representada por naranja licorosa y suave pomelo. El alcohol es evidente, va de la mano con bastante pimienta, e incluso algún recuerdo de vino tinto. Queda dentro de los ejemplos más acaramelados del estilo, aunque el lúpulo generoso evita el empalague. No obstante es una cerveza exuberante en todos los sentidos.

Al beberla es resulta curioso comprobar que no tiene tanto cuerpo como uno esperaría. La base fundamental es de malta, caramelo y cereales, que se acompañan de frutas, principalmente ciruelas. Sale en seguida el lúpulo y lo hace sin compasión, secando el trago, con toneladas de naranja muy madura que recuerdan al Cointreau, maracuyá y leve mango, y mucha hierba y pino. Se funde con el amargor final e irrumpe entonces el alcohol, para mi gusto algo descontrolado, y mucha especia picante, sobretodo pimienta y también algo de clavo. Es una referencia con buenas críticas pero a mí no me ha gustado: me falta malta, me falta profundidad, y me sobran lúpulo y alcohol, que arrasan con todos los demás sabores. Creo que hay que darle una vuelta a esta cerveza.

NOTA: