viernes, 28 de agosto de 2026

Ter Dolen Armand

MARCA: Ter Dolen
MODELO: Ter Dolen Armand
ESTILO: Ale Dorada Fuerte de abadía (7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: El castillo de Ter Dolen se encuentra en Helchteren, en la provincia belga de Limburg, y sus orígenes se remontan al menos al siglo XIII. Por supuesto, en estos 800 años de historia ha servido para diferentes usos: refugio, abadía, escuela, alojamiento militar... hasta 1977, cuando fue abandonado. En 1993 Mieke Desplenter adquirió el castillo, lo renovó, y el año siguiente, junto con su padre Armand, fundó un albergue, un bar y una fábrica de cerveza en los edificios colindantes, en la que desde entonces se elaboran las cervezas Ter Dolen.

Existen al menos 9 modelos distintos, todos ellos de estilos tradicionales belgas, pero justo la que comento hoy tiene un punto peculiar. Se trata de una Ale Dorada Fuerte en homenaje a Armand Desplenter que se comercializa desde el año 2011, y que se elabora realizando un dry hopping de Cascade, técnica infrecuente en las cervezas belgas. Por supuesto es dorada, color algo apagado, con una abundante capa de espuma blanca, cremosa y resistente, y una carbonatación viva que ocupa toda la columna de líquido. El aroma es muy potente, con malta, masa de pan, un punto de toffee y mucha levadura, y muchos ésteres en forma de albaricoque, melocotón, plátano maduro y un punto de vino blanco.

En boca es menos amable, es una cerveza potente, con cuerpo, casi licorosa. Se pone en marcha poco a poco con malta, galleta y un sabor a toffee intenso y meloso, acompañado de manzana y pera madura. Sin embargo, poco a poco pasa a ser más una cerveza de aperitivo, tiene un amargor potente, con un punto alcohólico no descontrolado pero sí firme. Cierra con un final fuertemente lupulado para una cerveza belga, sin pretender ser una IPA, con flores blancas, cítricos, cáscara de naranja y melón, dejando un regusto resinoso. Sin duda una cerveza atípica, para mi gusto demasiado potente pero seguro que a encantará a los amantes de la modernidad cervecil.

NOTA:

 

miércoles, 26 de agosto de 2026

Monográfico Blaugies

Más que una cervecera, Blaugies es una auténtica institución de la cerveza belga. Se trata de una fábrica fundada en el año 1988, en pleno resurgir de la elaboración artesanal de cerveza en Bélgica. Sus fundadores fueron Pierre-Alex Carlier y Marie-Noëlle Pourtois, un matrimonio de Dour, una pequeña comuna belga situada casi en la frontera con Francia, quienes transformaron el garaje de la casa familiar en una sala de elaboración con una capacidad de 750 litros diarios. 

Con el paso del tiempo sus hijos han tomado el relevo: Kévin Carlier pasó a ser maestro cervecero en el año 2000, mientras que Cédric Carlier abrió frente a la fábrica el hotel y restaurante "Le Fourquet", especializado en carne. El éxito de la fábrica permitió abrir una segunda sala de elaboración, multiplicando por dieciséis la capacidad de producción de la fábrica, lo que ha favorecido la disponibilidad de sus cervezas en todo el mundo.

 

Las cervezas Blaugies son fácilmente reconocibles por su botellas de cava adornadas con etiquetas de diseños tradicionales. Ninguna de sus cervezas está filtrada, y todas se somenten a una refermentación en botella o en barrica. Una imagen cuidada, unas cervezas de excelente calidad y regularidad en sus elaboraciones han contribuido a posicionar Blaugies como una de las marcas más reputadas de Bélgica, que no es decir poca cosa.

Ahora mismo se comercializan casi una decena de referencias distintas, y estas son las que he podido probar (o reprobar) en los últimos meses:

- BDB: Blonde aunque con 8º de alcohol, una rubia muy campestre y a la vez peligrosa. Aroma fresco, de cereales y levadura, elegante y delicado. El sabor es más maltoso, con notas de fruta de hueso y naranja, aunque al final aparece de nuevo la levadura, un importante punto especiado que recuerda a la pimienta blanca, el amargor del lúpulo noble y una suave acidez de bacterias salvajes, con su deje enólico en el largo regusto. 

- Blidegarian Imperial Stout: Atípica Imperial Stout pero muy reconfortante. Tiene un aroma penetrante y compacto, donde caramelo, sirope de chocolate y malta se fusionan con pasas, ciruelas, dátiles en una mezcla inmejorable, con un marcado punto de canela que nos mete en ambiente navideño. En boca es intensa, compleja, persistente, con una carbonatación algo viva para el estilo, y mientras la entrada sigue el mismo patrón que el aroma, se guardan el torrefacto y las notas de regaliz negro.  

- Duble 4: qué maestría hace falta tener para ser capaz de elaborar una cerveza como esta. Una Blonde subida de alcohol, hasta los 8º, pero que son imposibles de encontrar al estar perfectamente integrados en el conjunto. A esto se le suma una textura sedosa, una buena base de malta con el característico sabor de la espelta y un punto de especia, y obtenemos esta cerveza impecable. Qué más se puede pedir.

- La Moneuse: como meterse en una pastelería a las 8 de la mañana, por doquier notas de bollería, toffee, galletas, fruta confitada y miel. Es dulce pero equilibrada, con una carbonatación potente que favorece el trago, y un final floral, especiado y algo enólico que pide tranquilidad para su disfrute.

- La Moneuse Triple X 30 Ans: Versión de La Moneuse potenciada, elaborada para conmemorar el 30º aniversario de la fábrica. El aroma es como meter la nariz dentro de un brioche recién hecho, mientras que el sabor como si este brioche lo adornásemos con naranja confitada y cáscara de limón, además de un chorrito de licor. Cerveza golosa, redonda, de disfrute lento y reflexivo. Estupenda, para no variar.  

- La Vermontoise: colaboración con Hill Farmstead, reputada cervecera de Vermont. La espuma que desborda la copa, causada por una carbonatación torrencial, nos retrasa disfrutar de esta maravilla. Aroma potente, con el verdor del lúpulo americano y las notas de establo como introducción de una cerveza en la que el nuevo y el viejo mundo se encuentran tras una base de cereal crudo y cítricos. Extremadamente compleja, muy elegante y además refrescante, lo tiene todo.

- Blaugies Saison: impresionante cómo la sencillez de una Saison la pueden elevar hasta este nivel y, sin perder la esencia del estilo, consiguen hacer una cerveza compleja y equilibrada. La mezcla de cebada y espelta no pasa desapercibida, la levadura belga. con una leve acidez salvaje, redondea la cerveza, y casi con el primer trago uno ya empieza a sentir la pena de que la cerveza se termine. Hay que disfrutar el momento, maldita sea.

Poco más se puede decir, es una fábrica excepcional con un listado de referencias impecables. Cualquier amante de la cerveza está obligado a conocerlas, no creo que defrauden a nadie.

 

viernes, 14 de agosto de 2026

DosKiwis Medes Pils

MARCA: DosKiwis
MODELO: DosKiwis Medes Pils
ESTILO: Pilsener (5'3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Fundada en el año 2019 por Judit y Michael (neozelandés que da nombre a la marca) en una granja en Rupià, en l'Empordà gerundense, DosKiwis es un proyecto atípico que dio sus primeros pasos con varios tiradores con sus cervezas y una jardín donde disfrutarlas. Ahora mismo esta infraestructura sigue activa, aunque se ofrece una carta relativamente extensa de comida para acompañar los 10 grifos disponibles, y sus elaboraciones también se comercializan en lata tanto en la Península como en el extranjero, con bastante éxito.

Encontré hace unas semanas alguna de sus latas en La Vinoteca de Pamplona, sobrantes de alguno de sus lotes bimensuales. La que más me interesó fue esa Pils de inspiración neozelandesa, elaborada con los populares lúpulos Motueka y Nelson Sauvin. Como se puede ver es una Pils turbia, de un color limón apagado, con medio dedo de espuma jabonosa que desaparece rápido. Estaba expectante de encontrarme con el exuberante lúpulo neozelandés en el aroma, y este no defraudó, con intensas notas de uva blanca madura, frutas de hueso y mandarina sobre un fondo de malta y cereales.

Cervezas que huelen así se beben solas, y así fue el caso. Es de trago largo aunque estructurado, con cuerpo, con entrada de malta y cereales aunque el lúpulo ya se empieza a notar desde el primer sorbo. Poco a poco se va abriendo, robando todo el protagonismo con la misma fruta madura del aroma, aunque al final emergen notas resinosas y cítricas que forman un amargor marcado, dejando la boca seca y con ansia por dar otro trago. Cerveza fresca y disfrutona pero con una complejidad considerable, la lata se me ha hecho corta y me encantaría probarla de tirador.

NOTA: 

 

viernes, 7 de agosto de 2026

Echigo Koshihikari

MARCA: Echigo
MODELO: Echigo Koshihikari
ESTILO: Pale Lager con arroz (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Japón

CARACTERÍSTICAS: Cuando este año mi hermano me regaló esta preciosa cerveza de la japonesa Echigo, había algo respecto al nombre de la marca que me resultaba familiar, pero decidí ignorar esa sensación... tras tantos años escribiendo sobre cervezas, no parece raro que haya cosas que me suenen. Y ahora, cuando me he puesto a escribir esta reseña he caído en una Stout misteriosa que me trajeron Alberto y Becky hace más de una década (como para acordarse), y resulta que era precisamente de Echigo. Entonces probé una cerveza más desconocida, mientras que la que abrí hace unos días es la que popularizó la fábrica.

Se trata de una lager elaborada con un 50% de arroz Koshihikari, la variedad de arroz más popular de Japón, y especialmente la que viene de la prefectura de Niigata, donde se encuentra la fábrica Echigo. Tiene el aspecto de una Lager convencional, cristalina, con un bonito color dorado oscuro, con medio dedo de crema blanca. En nariz es dulce, predomina malta, cereal, manzana golden y algo de pera, con un punto dulce atípico pero agradable, como de fruta de hueso y miel, que no sé si viene del arroz o es sugestión pura y dura. El lúpulo apenas lo noto, si tuviese que decir algo es que es de carácter floral.

Y el sabor también está bien, la verdad, y tiene un frescor y una frutalidad inhabitual que me resulta muy agradable. De trago limpio, es más bien dulce, con una entrada de malta, galleta y cereales, con notas de miel, manzana golden, pera y mucha fruta de hueso, que aquí destaca con claridad. Final de amargor medido, más bien floral y con algunas notas de naranja, para terminar en un regusto largo, aquí con el lúpulo más presente. Con una cerveza tan exótica quizá esperaría unas características más llamativas y, ciertamente, creo que si a uno no le avisan puede tomarla por una Lager convencional, pero de todas maneras es de buena calidad y se disfruta.

NOTA: