Hacía un tiempo me había planteado comprarme uno, pero puesto que nunca había probado uno de estos aparatos y no estaba seguro de que mereciese la pena, junto con el inconveniente de que los barriles de 5 litros se deben consumir en las primeras 24 horas después de abrirlos y no suelo juntarme con los amigos en casa, al final rechacé la idea. Así, ésta nos pareció una excelente oportunidad de tener una primera experiencia con este tipo de artículos, contestamos a Marta que aceptábamos encantados su propuesta, y en menos de 3 días teníamos en casa la caja con el dispensador perfectamente empaquetado.
- Se conecta a la corriente, enfría el barril y lo mantiene a una temperatura determinada.
- Tiene adaptador para todo tipo de barriles. (incluyendo uno especial para los de Heineken, que me temo que en mi caso se quedará sin estrenar)
- Incluye también una garrafa de plástico de 5 litros desde la que se puede servir cualquier bebida que se coloque en su interior, muy útil para homebrewers.
Una vez hecho esto solo queda la parte fácil, que es beber la cerveza. Hay que reconocer que sale en muy buenas condiciones tanto de temperatura como de carbonatación y se nota claramente la diferencia tanto con la botella como al tomarla directamente del barril, empleando la llave que estos suelen incorporar. La única decepción ha sido el escaso calibre que tiene el chorro de cerveza, lógicamente el de la goma que va por el interior del grifo, pero es de todas maneras una pega de una importancia escasa.
Para resumir, salvo este último inconveniente, me ha parecido un aparato que puede resultar interesante, aunque posiblemente es para ocasiones puntuales más que para tenerlo siempre conectado. ¡No puedo esperar a tener un mini-keg de Schlenkerla Märzen para probarlo con una cerveza que merezca la pena! Muchísimas gracias a Compra ECO y a Marta Guiu por habernos permitido probar el dispensador.



