sábado, 20 de junio de 2020

De Dolle Arabier

MARCA: De Dolle
MODELO: De Dolle Arabier
ESTILO: Ale Dorada Fuerte (8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Llevo desde 2013 sin comentar una cerveza de De Dolle, y no será porque no haya bebido ninguna en este tiempo, es una de las marcas habituales en mi despensa. Por aquí han desfilado algunas de sus elaboraciones más especiales como Stille Nacht, Boskeun o Oerbier Reserva, y sin embargo la que he decidido presentar es su cerveza más representativa y sin duda un clásico moderno: Arabier. Se empezó a elaborar en 1984, su nombre significa literalmente "Cerveza de Papagayo", y lleva un dry-hopping con lúpulo Nugget de la región de Poperinge.

Como no podía ser de otra manera es de un color dorado intenso, cristalina, y apenas un par de gotas le bastan para llenar la copa entera de una espuma blanca esponjosa con una retención bestial. El aroma indica peligro, llaman la atención, sobretodo para un germanófilo como yo, el azúcar candy y el alcohol, aunque no saturan en absoluto. El núcleo central es de malta dulce, cereal, grano crudo, y algo de pan blanco, envuelto en frutas de perfil cítrico, entre ellas toneladas de mandarina y naranja, leve pomelo, níspero y albaricoque. El lúpulo aporta un intenso perfume floral que puede recordar al de las violetas, que se combina a la perfección con la especia de la levadura. Resulta afilada, pero detrás hay miga.

En boca sigue un patrón que a mí me recuerda en cierta medida a Duvel, aunque reforzando los cítricos. De cuerpo medio, comienza con malta, cereal, pan blanco y un toque de caramelo. Pronto se desarrolla la fruta, profunda, intensa, con mandarina y naranja, más suave albaricoque y toques de pomelo. Final seco pero repleto de sabor, se refuerzan cáscaras de cítricos, aparece piña, mucha especia picante, potente lúpulo herbal y también algo floral, y un toque de miel. El alcohol también se nota pero sobretodo aporta calidez, es muy discreto, con lo que se mantiene en todo momento un equilibrio que a veces se olvida en las elaboraciones belgas. Una cerveza verdaderamente fina y elegante, de esas que es obligatorio probar.

NOTA:

lunes, 15 de junio de 2020

Weißenoher Eicharius Märzen

MARCA: Weißenoher
MODELO: Weißenoher Eicharius Märzen
ESTILO: Kellerbier Märzen (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Es un poco raro que una cervecera francona relativamente desconocida haya pasado tantas veces por el blog en los últimos meses, pero es que llegó un alijo importante a La Vinoteca y yo tengo problemas de autocontrol con todo lo que viene de Baviera. Esta es otra de las referencias clásicas de la cervecera Weißenoher, e incluye un pequeño homenaje al primer obispo de Trier. El nombre debería dejar claro el estilo del que se trata, sin embargo en la etiqueta está escrito debajo "traditionelles Kellerbier", por lo que yo la abrí con algo de incertidumbre.

Luce un color pardo anaranjado y es casi totalmente turbia, lo normal en una Kellerbier y no demasiado habitual en una Märzen. La protege medio dedo de espuma gris, cremosa y resistente. Bastó el aroma para engancharme, es intenso, complejo y combina lo mejor de los dos estilos. Se presenta con malta de dulzor medio, muchísima masa de pan y brioche, cereales, leve mantequilla y claras notas de miel. También hay hueco para la fruta, y melocotón y suave naranja madura se fusionan a la malta, mientras el lúpulo se adapta perfectamente al conjunto con notas florales. 

En boca el nivel se mantiene, es una cerveza muy redonda, afinada a la perfección. Malta, masa de pan y nueces caramelizadas protagonizan el ataque, sobre una base de brioche. En seguida sale la fruta, de nuevo melocotón, algo de manzana muy madura, deje de naranja y miel, manteniéndose esta durante el resto del trago. Final no demasiado amargo, marcado por lúpulo floral y mineral, con notas cítricas, y algo de caramelo. Textura cremosa, tan sabrosa como delicada. Sigo sin tener claro a qué estilo pertenece pero eso es lo de menos, lo importante es que es una cerveza fantástica que encaja igual de bien en los calurosos días veraniegos como en otros más templados de primavera y otoño. De las que más me ha gustado de la fábrica.

NOTA:

jueves, 11 de junio de 2020

Hitachino Nest Dai Dai Ale

MARCA: Hitachino Nest
MODELO: Hitachino Nest Dai Dai Ale
ESTILO: India Pale Ale americana con Mikan (6.2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Japón

CARACTERÍSTICAS: La japonesa Hitachino Nest es posiblemente una de las marcas de cerveza más originales debido a que han incorporado muchos de los sabores e ingredientes tradicionales de la gastronomía nipona a sus cervezas, haciendo siempre gala de sus raíces. A pesar de que no soy muy amigo de ingredientes raros y la Reinheitsgebot por lo general me parece bien, algunas elaboraciones de esta fábrica se encuentran entre mis cervezas favoritas, por lo que cuando tengo alguna botella a tiro a un precio razonable no suelo dejarla pasar. Esta Dai Dai Ale que comento hoy es una IPA elaborada con lúpulo Bourgogne, Chinook y Hallertau (vaya mezcla), en la que han utilizado Mikan, un cítrico japonés cuyo nombre significa "cítrico dulce", y cuyo aspecto me parece indistinguible de una mandarina.

Es de color pardo anaranjado, velada, con poca gasificación, como sucede a menudo en las cervezas con frutas, por lo que se genera tan solo una mínima membrana de espuma blanca que apenas cubre la superficie. El aroma es poco habitual para una IPA, tiene un dulzor muy marcado con malta dulce, bizcocho y algo de toffee, mientras que el lúpulo refuerza esta sensación con frutas como mango maduro, almíbar y clarísimas notas de mandarina. Es verdaderamente curioso, recuerda mucho a las frutas de las gominolas, sin que esto sea algo negativo.

La entrada en boca es más corriente, sigue apostando por malta dulce, suave toffee, mucha masa de pan y algo de cereal. Aquí el lúpulo juega el papel propio en las IPA, seca bastante el trago, y salen naranja y algo de mango. Es al final cuando empiezan los sabores curiosos, con un amargor áspero y seco, repleto de cáscaras de cítricos entre las que destaca el pomelo, un punto que recuerda a refrescos de naranja, jengibre picante y notas herbales. Queda un regusto terroso, incluso con algún punto de madera, y en mi caso un poco de desconcierto. Por falta de originalidad no se va a quejar nadie, sin embargo a mí no me ha acabado de convencer. Más allá del dulzor inicial y la sequedad final me ha parecido una cerveza bastante corriente y no tendría especial interés en repetir (tampoco inconveniente).

NOTA:

domingo, 7 de junio de 2020

Monográfico Rondadora

Aprovechando que mediante los pedidos que he hecho recientemente a fábricas nacionales he recibido un número considerable de referencias de una misma marca, he decidido crear una nueva sección en el blog a la que he llamado "monográfico". Puesto que es imposible comentar todas las cervezas, y que muchas veces la que reseño no es la mejor representante de la fábrica, mi intención es hacer dar una impresión general de la cervecera en cuestión y hacer un breve comentario de cada una de sus elaboraciones.

La marca que va a inaugurar esta sección es Rondadora. Como ya comenté en un artículo anterior, se trata de una fábrica fundada en el año 2014 por 6 amigos, Alejandro Lanau, Gonzalo Fernández, Guillermo Brun, Miguel Puyalto, Nicolás Brun y Víctor Lanau, en La Cabezonada, una localidad de 33 habitantes en la bella comarca del Sobrarbe aragonés.

La primera receta que salió al mercado fue Rondadora Blanca, una cerveza de trigo que en principio era habitual ver en unas botellas de 50 cl de tipo achampanado, aunque últimamente se ven sólo las de 33 cl. Pronto se sumaron otras dos a las referencias habituales: Tronzadora, que destina parte del dinero recaudado para la recuperación de caminos antiguos en la comarca, y la Porter Onso. Por último en el 2019 lanzaron a la venta la última incorporación, una India Pale Ale fabricada de propio para el Festival Rondadora que celebraron en junio de ese mismo año.


Este año, debido al importante acúmulo de stock que se ha producido en muchas cerveceras nacionales debido al cierre de la hostelería motivado por la crisis del COVID-19, han decidido sacar a la venta un lote de cata con todas las elaboraciones de la fábrica desde su fundación, y además a un precio muy ajustado. Por si fuera poco, lo han hecho coincidir con una serie de videos que han publicado en YouTube en los que comentaban una por una cada una de las cervezas de forma amena e informal, no centrándose únicamente en los aspectos organolépticos sino tocando también todo lo que rodea a cada cerveza. Propuestas así son de agradecer, así que me hice con uno de estos pack y hoy comento las sensaciones que me ha producido:

- Rondadora Blanca: muy refrescante pero con carácter. Bien cargada de cítricos, el lúpulo herbal es también evidente, me da la impresión de que se ha ajustado ligeramente la receta y sin duda ha mejorado. Nada que ver con una Weizen alemana, eso sí, para que no haya confusiones.
- English Barley Wine: a decir verdad sí que es muy inglesa. Firme, con mucho fruto seco, áspera pero a la vez bien equilibrada. Perfecta para beber lentamente en un tarde fría y lluviosa... o cuando apetezca.
- Grapple: colaboración con Cierzo Brewing, una lager con uva Moristel, autóctona del Somontano, y manzana fuji. Sin duda no es el tipo de cervezas que suelo consumir, lo que no quita para que me haya parecido una cerveza muy refrescante, bien equilibrada y con un punto de acidez que evoca claramente al vino blanco.
- India Pale Ale: la sorpresa del lote. Una IPA perfectamente equilibrada, con toneladas de fruta y buen soporte de malta. Nada que envidiar a los grandes referentes norteamericanos de la Costa Este.
- Ixordiga: carbonatación algo excesiva y el lúpulo un poco punzante, pero de un nivel aceptable para un estilo en el que los maestros alemanes han puesto los estándares muy, muy altos.
- Italian Grape Ale 2021: curiosa curiosidad, en nariz es evidente el dulzor del mosto de uva y en boca es más punzante, más fresca, y recuerda más al vino. Posiblemente no sea una cerveza que repita, no es en absoluto mi estilo, pero me ha gustado probarla.
- Koma: el aspecto no es muy apetitoso porque la espuma desaparece por completo. Sin embargo al final queda una Dunkel robusta, con buena carga de tostados y chocolate pero bastante fresco gracias a la ayuda del lúpulo.
- Milk Stout: cerveza bien hecha pero muy cargada de lúpulo, creo que demasiado para el estilo. Como se comenta en el propio video de la cata de Rondadora, un tiempo de reposo en la botella la puede hacer más redonda.
- Mora de Nuei: lúpulos americanos en cantidad moderada pero muy aromáticos como nota de distinción de una Lager bien hecha. Una de sus cervezas más refrescantes y fáciles de beber, me ha sorprendido positivamente.
- Onso: cacao, café, regaliz, todo esto perfectamente ensemblado como núcleo de una Porter británica excelente. De las mejores cervezas nacionales, y no es la primera vez que lo digo.
- Quebrantahuesos: golosa al principio, más sobria y seca al final. Un ejemplo bastante bueno de un estilo que no abunda en la península, las Wee Heavy. Sólo le falta que la espuma sea algo más resistente.
- Tronzadora: agradable punto acaramelado, muy redonda, directa y sin grandes complicaciones. Puede sustituir perfectamente a la rubia del día a día aportando más sabor.
- Umalas: es fácil que se vaya la mano con el jengibre pero no es el caso, se fusiona a la perfección con el lúpulo americano y queda una cerveza muy refrescante a la par que original. Alcohol imperceptible, y son 8º.

Rondadora es una fábrica que se ha posicionado muy bien a nivel local, con 3 cervezas bastante asequibles para todos los paladares, que además han ido puliendo con el tiempo habiendo alcanzado un nivel altísimo. Con ese punto de apoyo, ahora están en plena efervescencia de novedades tocando muchos estilos distintos, y yo creo que con mucho acierto. La verdad es que siempre me ha gustado su filosofía, su apoyo y dependencia del consumo local, y el relativo clasicismo que mantienen en las elaboraciones, espero poder seguir disfrutando de sus cervezas muchos años (y a ver si se empiezan a ver más en la comarca vecina).


lunes, 1 de junio de 2020

Sierra Nevada 40th Hoppy Anniversary Ale

MARCA: Sierra Nevada
MODELO: Sierra Nevada 40th Hoppy Anniversary Ale
ESTILO: India Pale Ale americana (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Estados Unidos

CARACTERÍSTICAS: La primera vez que comentamos una cerveza de Sierra Nevada fue en su 30 aniversario, en el año 2010. Por suerte para celebrar su cuarta década de existencia desde su fundación en 1980 han decidido lanzar una cerveza de edición limitada, y me ha parecido apropiado hacer también una breve reseña... espero hacer lo mismo en el 2030. Su cerveza del 40 aniversario se trata de una India Pale Ale con Cascade, Centennial y el lúpulo Cluster, uno de los pocos disponibles para los cerveceros norteamericanos en los años 70 y que ahora está en desuso, lo que nos va a permitir un pequeño viaje en el tiempo a los origenes de la empresa.

Es cristalina, de un color dorado brillante con reflejos anaranjados. La burbuja es fina, forma una espuma blanca no muy abundante de la que sólo queda una membrana en pocos segundos. El aroma comparte características con otras cervezas de Sierra Nevada en el sentido de que el lúpulo tiene un papel muy importante, en forma de mango, maracuyá y suave albaricoque, pero también cuenta con una base de malta en la que sostenerse, con masa de pan, cereal, y suave galleta. Se nota además un toque cítrico marcado, algo de hierba y pino, y un deje picante que recuerda al jengibre. Presentación muy correcta y equilibrada, lo esperable de esta marca.

El paso por boca es agil, y rebosa sabor. Abre con malta dulce, pan, algo de galleta, y a continuación sale el lúpulo y seca el trago, liberando frutas tropicales, cáscara de naranja y notas de hierba y pino. Cuando reposa se suma además un punto acaramelado muy agradable. Final de amargor marcado al más puro estilo Costa Oeste, con abundancia de cáscaras de cítricos, pomelo, mucho pino y resina, un generoso toque de pimienta y un deje tropical. ¿Quieres malta? Tienes. ¿Quieres lúpulo? También hay, y de sobras. No es una IPA para volverle la cabeza del revés a nadie pero lo cierto es que está francamente buena. Recomendable, no se cumplen 40 años todos los días.

NOTA:

lunes, 25 de mayo de 2020

Weihenstephaner Vitus

MARCA: Weihenstephaner
MODELO: Weihenstephaner Vitus
ESTILO: Weizenbock (7'7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Es por todos sabido que Weihenstephaner comenzó su actividad en el año 1040, lo que la hace la fábrica de cerveza más antigua del mundo. Sin embargo el origen de la Abadía de Weihenstephan, donde está emplazada la fábrica, se remonta al siglo VIII, cuando San Corbiniano fundó un monasterio en honor a San Vito, que finalmente se acabó convirtiendo en la abadía. El nombre de esta cerveza hace referencia a ese santo, y es una de las elaboraciones más conocidas y reputadas de esta fábrica, además de una de mis cervezas favoritas. Con esto creo que ya dejo claro que mi valoración de la misma va a ser muy favorable.

En vaso de trigo su aspecto es imponente, de un color dorado pálido, brillante, se ve ascender un torbellino de burbujas que ocupan absolutamente todo el volumen del vaso. Esto hace que su espuma,  abundante y tan densa como un merengue, sea también muy duradera. En nariz lo que más llama la atención es el plátano maduro, hay toneladas. No obstante el aroma no se queda sólo en eso y también deja hueco a mucha malta dulce, masa de pan, bizcocho y más suave cereales, que se mezcla con marcadas notas de manzana asada y dulce de membrillo. Hay algo de presencia de lúpulo en forma de cítricos y minerales pero su papel es discreto, siendo el resultado final un perfume potente, complejo y muy apetitoso.

Con 16'5º Plato es, evidentemente, una cerveza con mucho cuerpo pero aun así resulta refrescante y es bastante fácil de beber. Tiene muchísimo sabor, y sigue siendo el plátano lo principal, envuelto en mucha malta dulce, galleta, manzana madura, y más suave dulce de membrillo, bizcocho y masa de pan. Es golosa, cálida, y se nota como llena la boca sin dejar un resquicio libre. Amargor final moderado, con clavo, suave pimienta, quizá algo de canela, que se junta con un delicado soplo del alcohol, plátano, y un toque de lúpulo cítrico y mineral. Cerveza impecable, muy completa y con un equilibrio perfecto. Cuenta además con una ventaja respecto a otras Weizenbock de alto nivel y es que, a pesar de su graduación, entra de maravilla aunque haga calor. Toda una demostración de maestría, para algo llevan mil años haciendo cerveza. 

NOTA:


domingo, 17 de mayo de 2020

Laugar Kiskale

MARCA: Laugar
MODELO: Laugar Kiskale
ESTILO: Brown Ale (7'3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Siempre es agradable encontrar una elaboración de corte clásico por una fábrica moderna, y con frecuencia uno descubre cosas interesantes. Kiskale tiene además el atractivo de ser una Brown Ale, estilo un poco olvidado para la mayoría de las fábricas, aunque con 7'3º de alcohol está claro que no sigue el patrón tradicional de referencias como Newcastle o la de Samuel Smith. Llevaba unas semanas buscando el momento de abrir esta botella, y al final lo encontré aprovechando los días lluviosos y frescos que han protagonizado las primeras semanas de Mayo en Navarra, clima que por algún motivo me abre el apetito de cervezas británicas.

Kiskale luce un bonito color roble con algún brillo pardo, y una gran turbidez. Su espuma beige es escasa, de burbuja microscópica, aunque parece muy cremosa. La verdad es que no destaca en absoluto por su aroma, la intensidad es leve, aunque se puede decir que está dominado por malta tostada y frutos secos, sobretodo nueces. También se detectan, aunque mucho más apagados, algo de caramelo, un punto de cacao y lúpulo cítrico, con una agradable mineralidad.

Toda la timidez que presenta en nariz desaparece en boca y se presenta como una cerveza potente, muy sabrosa, incluso quizá demasiado robusta para el estilo. Tiene una entrada cálida con malta dulce, delicioso toffee y brownie de chocolate, que se van a fusionar con ciruelas y más suave cerezas, pasas y melocotón. Compensan el dulce generosas notas de frutos secos y pan integral, quedando en un agradable punto intermedio. Final firme, seco, con cítricos, un punto de especia y mucho mineral, dejando recuerdos licorosos, cacao y naranja madura. Quizá no sea una Brown Ale ortodoxa pero tampoco acaba de romper con el estilo, y con el protagonismo que le dan a la malta y la redondez del trago seguro que, aunque se puedan llevar sorpresa, nadie se queda insatisfecho.

NOTA: