lunes, 22 de septiembre de 2008

Slaapmutske Blond

MARCA: Slaapmutske
MODELO: Slaapmutske Blond
ESTILO: Blonde (6'4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Encontré Slaapmutske, que significa en flamenco "gorro de dormir", en una tienda especializada de la ciudad belga de Brujas. El nombre viene de hace varios años, cuando Dany de Smet intentaba calmar a su bebé, que no paraba de llorar. Para ello, se le ocurrió mojar su dedo en una de las cervezas que él fabricaba y su hijo, al chuparlo, se quedo dormido inmediatamente. Entonces Marleen, su mujer, declaró que esa cerveza era un auténtico "slaapmutske", y así nació la cervecera.

Es una cerveza de color algo anaranjado, espuma densa y duradera, y carbonatación considerable. El olor es relativamente intenso, a cítricos y malta, muy refrescante y apetecible. Su sabor es bastante esperado, nada especialmente sorprendente y, sin embargo, plenamente satisfactorio. Tiene un comienzo ácido, de gusto no demasiado intenso pero que va ganando potencia hasta desarrollar un cuerpo más que interesante, con matices afrutados que recuerdan a manzanas, muy refrescantes. La acidez se reduce paulatinamente en detrimento de un amargor ligero que se mantendrá hasta el último momento, para finalmente complementar la bebida con la presencia del alcohol, pero de forma muy equilibrada y suave, obteniendo una cerveza destacable.

Esta marca, que era para mi desconocida, me ha dado una grata sorpresa. Me pareció una cerveza de fácil beber, agradable, perfecta para pasar el rato, con una cantidad de alcohol que no emborracha con facilidad. Lo dicho, recomendable.

NOTA:

lunes, 8 de septiembre de 2008

Charles Quint Blonde Dorée

MARCA: Charles Quint (Keizer Karel)
MODELO: Charles Quint Blonde Dorée
ESTILO: Blonde (8'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS:
Después de un otoñal buen día de caza en Walcourt, Carlos I, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, decidió saciar su sed. Entró en una taberna local y la dueña le ofreció una jarra de cerveza, agarrándola por su asa, por lo que el Rey Carlos tuvo que tomar la jarra con ambas manos. Pensando en que querría volver a esa taberna, mandó enviar a la tabernera una jarra con dos asas, de forma que pudiese coger la jarra con una mano, la próxima vez.
Un tiempo después, Carlos y su escolta volvieron a Walcourt, y decidieron parar en la taberna. La dueña, con orgullo, le sirvió cerveza en la jarra que había recibido, pero se la ofreció cogiéndola por ambas asas, por lo que de nuevo el Rey Carlos tuvo que usar las dos manos para sostener la jarra. Impertérrito, el Rey ordenó una jarra con tres asas para la próxima vez que volviera.
Al año siguiente, Carlos I volvió a visitar la taberna. Esta vez, la dueña le sirvió la jarra sujetándola de dos asas, y con la tercera mirando hacia ella. Fue entonces cuando el Rey mandó finalmente una jarra con cuatro asas, para poner fin al problema.
Esta leyenda es la razón por la que hoy en día pueden encontrarse fácilmente jarras con cuatro asas en muchos cafés de Bélgica.
Como reza su etiqueta, Carlos I (Keizer Karel) nació en Gante, Bélgica, en el año 1500. Demostró durante su vida una afición particular por la cerveza. A lo largo de sus viajes, no dudaba en atravesar Bélgica para disfrutar de la buena cerveza local, parándose siempre en las cervecerías. Al quedarse en España, mandó que regularmente enviaran varios barriles de cerveza belga.

Menuda sorpresa de cerveza.
Esta estupenda rubia de alta fermentación, creada por la 'Haacht Brewery' tiene aroma a especias. No genera excesiva espuma, y tiene un color dorado, con una aparente carbonatación similar al champán.
Su sabor es delicioso, con tintes afrutados que dejan un regusto final a caramelo y maíz dulce, que termina entendiendose perfectamente con su lúpulo. Sus 8'5 grados acrecentan un sabor fuerte y completo, regalando así un trago excelente.

Una de las pocas belgas que me faltaban por probar en la tienda de cervezas habitual. Y más que caerán más adelante, desde luego. Amo Bélgica.

NOTA:



jueves, 4 de septiembre de 2008

Duff

MARCA: Duff
MODELO: Duff Pils
ESTILO: Pilsener (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: México

CARACTERÍSTICAS:
Duff para tí
Duff para mí
cerveza Duff
te hará feliz

He aquí una prueba del éxito de la televisión, y de cómo algo tan sencillo como una serie de animación puede llegar a calar en una multitud de personas, hasta el punto de llevar la serie a la vida real. Los Simpsons, serie de dibujos animados creada por Matt Groening, ha tenido uno de los éxitos mayores de la historia de la televisión, hasta el punto de que muchos de los inventos, ideas y estereotipos mostrados en los capítulos, han sido plasmados en la realidad humana.

De esta forma podemos ver cómo el coche que diseña Ho
mer Simpson en uno de los episodios se ha convertido en realidad (en la foto como una maqueta, pero se llegó a construir en tamaño real). Un amigo mío usó otra de las ideas de Homer, la silla de seis patas, consistente en una silla con dos patas con bisagras traseras, que parasen una caída hacia atrás.

Y no podía quedarse fuera el producto que levanta pasiones y que viene homologado como "Cerveza Duff" en la serie de Los Simpsons. Pero por supuesto, los derechos de autor han intervenido siempre, desde que a finales de la década de 1990, Lion Nathan elaborase en Australia la primera Duff Beer real. 20th Century Fox lo denunció por uso indebido de su marca y ganó. Un local de Nueva Jersey, el J.J. Bittings Brewpub de Woodbridge elaboró una cerveza también llamada Duff. La propaganda del local incluía imágenes de Homer Simpson.
En 2006, un mexicano obtuvo la patente de la marca "Duff" para lanza
rla a la venta.
7-Eleven como parte de promoción de Los Simpson: La película puso en venta la cer
veza Duff Y Buzz Cola entre otros; solo que en lugar de ser cerveza o refresco, se trató de una bebida energética de edición limitada.

En agosto de 2008 la cerveza Duff comenzó a venderse en España. La apariencia comercial es igual que la que aparece en cualquier episodio de Los Simpson, y viene de mano de la cervecera belga Haacht.

Sinceramente nunca la había visto, y al reconocerla en la estantería de un videoclub de aquí en Burgos, tuve que hacerme con una por narices. La cultura de masas arrastra a las personas (por muy fuertes que creamos ser), aunque he de decir a mi favor que la compré ante todo por curiosidad, quería saber qué sabor le habían dado. Leer en la etiqueta que venía de Bélgica me añadió aún más curiosidad, porque ya sabemos cómo son estos belgas para las cervezas... No obstante, imaginé que sería una cerveza hecha de merchandising, que poco se alejaría de una normalita (si es que llegaba a saber bien), y sólo sería por la fama de su nombre.


Nunca hubiese imaginado este sabor para la Duff. Tiene un amargor importante desde el primer trago hasta pasados unos minutos, pero la presencia de la malta consigue un resultado nada negativo. Me recuerda levemente a una Voll Damm algo más amarga y suave, aunque no tiene unas características excepcionales que le hagan destacar. No obstante, repito, no está mala.


La cerveza tiene un color quizás demasiado amarillento (hablo desde la comparación con la serie), sobre el que se posa una espuma blanca burbujeante. Lo
s 5 grados de alcohol cobran presencia al terminar la botella, sin resultar pesados.

Sinceramente la había imaginado de otra forma. Es decir, creía que tendría un sabor más artificial, que habrían hecho una copia de Budweiser (que al fin y al cabo es lo que se parodia en la serie). Había imaginado la Duff más parecida a una cerveza tipo caña, de las de bar de toda la vida, aunque a la americana.


NOTA:




martes, 2 de septiembre de 2008

St. Louis Premium Kriek

MARCA: St. Louis
MODELO: St. Louis Premium Kriek
ESTILO: Lambic de Cerezas (3'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS:
La Kriek forma parte de las cervezas de fermentación espontánea. Para su fabricación se ponen cerezas a macerar en barriles de roble donde ya está fermentando lambic. En termino medio, se usan 200 gramos de cerezas por litro. Una nueva fermentación empieza en el barril, provocada por el azúcar de las cerezas.
La Premium Kriek contiene más cerezas, y por lo tanto tiene un aroma más afrutado, un color más profundo a fruta y unos sabores más pronunciados y dulces que las demás Kriek del mercado, por lo que se acerca más a las Krieks originales, donde el elemento fruta era más importante que el elemento alcohol.

"Un refresco, un bitter kas con sabor a cereza", son las palabras que han venido a mi mente en cuanto he dado el primer sorbo (tras temerme el resultado por el olor) de esta "cerveza". Definitivamente el abanico de posibilidades en la fabricación de cervezas es tan extenso como los gustos de los cerveceros, y a mí, esta cosa concretamente, no me gusta.
Este "zumo gaseoso" tiene un color rojizo y una fina capa de espuma blanca. Sus 3'2% de alcohol pasan desapercibidos al gusto por el sabor dulzón y empalagoso que le da el zumo de cereza.

No he podido evitar recordar el análisis y comentario de Embracing de la Mort Subite Extreme Framboise, y es que definitivamente creo que este tipo de cervezas dulces no es que nos entusiasmen demasiado.

NOTA:

viernes, 29 de agosto de 2008

La Ronda #3: Cata de Cervezas

El señor Delirium, de Cervezas y Otras Cosas, se ha levantado de su asiento para invitarnos a todos a una tercera edición de la Ronda, proyecto en común de diversos blogs en español de temática cervecera que parece que está cosechando unos resultados óptimos. En esta ocasión, hace una difícil propuesta, pide que organicemos una cata (por el momento ficticia) de entre 5 y 8 cervezas, para dar a conocer esta bebida a gente sin demasiada experiencia en este campo.

Son muchos los artículos que ya se han publicado, con estructuras muy diferentes, algunos intentando centrarse en los artículos de un solo país, otros acompañando la cerveza con comida, etc, por lo que a estas alturas es difícil innovar. No obstante, yo voy a intentar hacer algo distinto, invitando a los bloggers a una comida en la que todos los platos han sido sustituidos por cerveza, y que además estarán acompañados, lógicamente, por bebida... ¿adivinan cuál?

Empecemos, aprovechando que pega el calor y que los supuestos catadores no son especialmente aficionados a esta ambrosía terrenal, con algo refrescante, ligero y de fácil beber, para que abran boca mientras esperan el entrante. Encaja perfectamente con estos requisitos una Hefe Weizen, y dentro del innumerable abanico de buenas posibilidades que ofrece este estilo, optaría por las más famosas, Franziskaner o Paulaner. Entre estas dos, la más apta para esta ocasión me parece una Franziskaner Hefe-Weiβbier, con su sabor trigal, bastante afrutado, cuerpo ligero y un dulzor no excesivo, que probablemente sorprenderá al catador, por no ser en absoluto parecido a la cerveza que ponen en un bar cualquiera.

Y por fin llega el entrante, una ensalada vegetal... que inmediatamente convertimos en una cerveza ecológica, elaborada al 100% con productos naturales, sin ningún tipo de aditivo. En la primera que pensé, para no complicar mucho la cosa ya en el inicio, fué en una 4 Elements, pero recordé otras marcas con un sabor más herbal, entre ellas la más común es Riedenburger Brauhaus Pils. Al igual que la Franziskaner Hefe, esta Pilsener está sin filtrar, pero en ella se aprecia fácilmente un inicio más ácido que contrasta con el final especiado, manteniendo un amargor suficientemente moderado como para no molestar al que la está disfrutando y así se pueda recrear con matices herbales/florales que esta marca posee.

Una vez terminada, tenemos otro modelo que seguro que, gracias a ser una Ale inglesa(estilo minoritario por estos lares) y a su peculiar sabor debido a las aguas sulfuradas de Burton upon Trent, no dejará indiferente. Se trata, por supuesto, de una Marston's Pedigree, una excelentísima Bitter Ale con un cuerpo medio, y de sabor duradero, amargo pero equilibrado, que entretendrá a nuestro invitado con sus múltiples matices mientras espera la llegada del primer plato.

Dejemos una cosa clara, no me gustan demasiado las comidas frugales, siempre he preferido que el primer plato sea contundente, y el segundo más contundente aún. Por supuesto, esta cata, aparte de enseñar lo variado del mundo de las cervezas, es acorde a mis gustos, así que el primer plato es fuerte, tanto como la endiablada Duvel. El completísimo cuerpo de esta Ale belga será inesperado debido al color dorado, facilmente confundible con el de una lager ramplona, aunque probablemente se lo huela (literalmente) instantes antes de saborearla. Notará un sabor perfectamente equilibrado, algo afrutado, con especias al final del trago, y realmente intenso en comparación con las anteriores que ha probado. Pensé también para primer plato en una Grimbergen Cuvée o en una Chimay Tripel, pero al final me acabé decantando por esta.

Llegamos a la parte más dura de la cata, cervezas de sabor más agresivo y con mayor graduación. Como segundo plato, y el equivalente en fuerza a un chuletón bien especiado, propongo una Gulden Draak, una Ale Oscura de complejísimas características, empezando por un intenso olor a malta, grano tostado, acompañado por la presencia de frutas y un picor moderado. El sabor es también muy diferente a la anterior Ale belga, recuerda al café, muy caramelizado, donde se reconoce facilmente el alcohol y, sin embargo, no me parece que estropee en absoluto el sabor de la cerveza. También se notarán matices afrutados, pero no como protagonistas en el trago, que durará mucho tiempo en el paladar.

Como no, la carne tiene que ir acompañada por un buen vino, pero como no soy muy de vinos y, aparte, esta es una cata de cervezas, propongo a la estrella más brillante de la muestra, Trappistes Rochefort 10. Como su nombre indica, es una Ale de denominación trapense, con 11'3º de alcohol, la más alta graduación de la cata, con un olor especialmente intenso y que, sin embargo, no se hace molesto gracias a su dulzor. El sabor también es potente, llena la boca, con notas caramelizadas, muy afrutado, a bayas quizá, uva e incluso se le pueden encontrar características más propias del vino. Excelentísima, aunque reconozco que puede resultar algo fuerte para un recién iniciado, aunque a mí tampoco se me hizo especialmente agresiva, todo lo contrario. (en caso de que parezca difícil de encontrar, sustituir por una La Trappe Quadrupel)

Ya llena la tripa, solo queda una pregunta muy típica. ¿Postre, café? Suponiendo que la respuesta sea doblemente afirmativa, servimos primero el postre, algo de fruta. Barajaba como posible una Lambic Frambozen, pero finalmente me he decantado por otra cerveza donde la fruta juega un papel muy importante: Hoegaarden Verboden Vrucht. Es una Ale belga, muy afrutada y dulce, con carbonatación muy alta y, por supuesto, un amargor especialmente ligero. Además, es de agradecer el que tenga un final de trago algo especiado y muy refrescante. Tras dos pesos pesados como Trappistes Rochefort y Gulden Draak, esta se hará fácil de beber.

Por último, como café solo cabe una posibilidad, una Stout. Pensé como primera opción en un modelo excelente, Old Rasputin, pero entre que lo probé por casualidad hace mucho tiempo y tan apenas la recuerdo, y que por aquel entonces era incluso menos capaz que ahora de apreciar una buena Stout, serviré una más común, que critiqué recientemente: Beamish Irish Stout. Carbonatación muy ligera, olor a grano tostado, cuerpo ligero y sabor cremoso, amargo, con claras reminiscencias a cafe. Ideal para terminar una comida y, en este caso, para terminar una cata.

jueves, 28 de agosto de 2008

Stella Artois

MARCA: Stella Artois
MODELO: Stella Artois
ESTILO: Pale Lager (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica


CARACTERÍSTICAS:
Stella Artois, la número uno en Bélgica, muy conocida en todo Europa, y que yo pocas veces pido, y no será porque no me gusta y porque no es común en bares y cervecerías. El lema "Anno 1366" que aparece en el logo de la marca se refiere a la fecha en que comenzó la tradición de preparación de la cerveza en la ciudad de Leuven, de donde es originaria.

Tras deschaparla, un olor refrescante envuelve la sala. Su color rubio sostiene una espuma blanca y burbujeante, que tarda poco en desaparecer. El sabor es amargo, muy refrescante y bastante "gaseoso", ya que sigue creando espuma dentro de la boca. La botella refresca con sólo mirarla.
Es una cerveza que entra muy fácilmente, y que se hace un hueco entre las cervezas ideales para tomar cuando hay sed. Además, sus 5'2 grados no llegan a ser un peligro, aunque si hay sed, podrías ponerte hasta arriba de Stella sin ningún problema.

La Stella Artois es una genial elección para la charla y el disfrute de música o películas. En mi opinión proporciona todo lo que tiene que tener una buena cerveza como tal (muy lejos de las exquisiteces cerveciles de mayor graduación y variadas composiciones).

NOTA:

domingo, 24 de agosto de 2008

Weltenburger Hefe-Weiβbier Hell

MARCA: Weltenburger
MODELO: Welterburger Hefe-Weiβbier Hell
ESTILO: Hefe-Weiβbier (5'4% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania


CARACTERÍSTICAS: El monasterio de Weltenburger, de la orden Benedictina, fue fundado por monjes irlandeses o escoceses a orillas del Danubio, en el municipio alemán de Kelheim, en el año 620, por lo que puede presumir de ser el que más tiempo ha durado de cuantos siguen en pie en la región de Bavaria.

Los monjes y sacerdotes pertenecientes a este se han dedicado a la elaboración de cerveza desde el año 1050, siendo así la segunda cervecera más antigua del mundo. Este proceso se sigue realizando en las mismas salas que hace 300 años, cuando fue la abadía fue construida por la familia Asam (que dan nombre a uno de los modelos de esta marca con mayor reconocimiento)

Nada más abrir la botella nos sorprenderá un muy fuerte aroma a plátano, mezclado con el del trigo, que se puede percibir a gran distancia. Notaremos también la presencia de especias, que da ese ligerísimo picor tan característico en la nariz. Al servirla podremos ver una bebida de color amarillo turbio, intenso, con abundante espuma, aunque algo menos que las mayoritarias de este estilo.

Tiene un cuerpo ligero/medio, con un importante énfasis en el trigo y no tanto gusto a plátano como sugería el olor, aunque por supuesto mantiene su normal relevancia en el inicio del trago. El gusto en el paladar es intenso, muy refrescante y agradable, y es en el fondo del mismo donde la alta carbonatación ataca de forma directa. El final del trago es más frutal, a cítricos (sobretodo naranja) con su consiguiente acidez, quedando un amargor suave en la garganta. Ciertamente, una degustación que me encantaría repetir.

Se podría considerar Weltenburger como una excelente representante dentro de las Weizen, muy equilibrada, especialmente refrescante, y que a partir de ahora será una de las opciones que baraje cuando me apetezca una buena cerveza de este estilo.

NOTA: