viernes, 2 de septiembre de 2022

Klosterbräu Braunbier

MARCA:
Klosterbräu
MODELO: Klosterbräu Braunbier
ESTILO: Nürnberger Rotbier (5'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Pese a que no es la más popular de la ciudad, casi diría que una de las menos conocidas fuera de Franconia, Klosterbräu es la cervecera más antigua de Bamberg. Fue fundada en 1533 y hasta mitad del siglo XIX perteneció a la iglesia, hasta que en 1851 fue adquirida por Peter Braun de Kitzingen, en la Baja Franconia. Durante 5 generaciones fue propiedad de esta familia hasta que en el año 2017 pasó a manos de la familia Wörner, los actuales dueños.

La cerveza que comento hoy, Braunbier, se elabora siguiendo una receta de casi 500 años de antigüedad. El nombre del estilo, ya en desuso, pretendía hacer contraposición a las cervezas de trigo, más claras, aunque otros autores consideran que es otra forma de denominar a una Rotbier. Con este último estilo me parece que encaja bien, al menos más que con las Märzen con las que también he leído alguna comparación. Es de un color pardo rojizo, bastante transparente, con una capa de espuma grisácea que se reduce hasta quedar una membrana de burbujas de distinto tamaño. En nariz es una golosina, combina gran cantidad de malta caramelizada con mermelada de ciruela, más suave toffee, dátiles, guindas y frutos secos garrapiñados.

En boca tiene un cuerpo medio/ligero, menos de lo esperado, aunque la marcada carbonatación le da agarre. Por supuesto mantiene el dulce del aroma, quizá no tan exuberante, y cuenta con un núcleo de caramelo, toffee, malta tostada y galleta, con frutas menos maduras, sobre el cual hay una mineralidad curiosa con frutos secos, e incluso recuerda a refresco de cola. Con el avance se acentúa la mineralidad, salen notas de cereales oscuros y pan alemán, y el lúpulo favorece la aparición de un amargor leve, herbal, ligeramente cítrico. Queda una Rotbier fácil de beber, sabrosa, que recuerda a la de Veldensteiner, con una golosidad importante al principio que después se da la vuelta e incita a beber más. Muy rica.

NOTA:


domingo, 21 de agosto de 2022

Knoblach Räuschla

MARCA:
Knoblach
MODELO: Knoblach Räuschla
ESTILO: Märzen (5'1% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Volviendo a esta fábrica centenaria de Schlammelsdorf, en el Alto Palatinado (Oberpfalz), hoy presento una cerveza cuyo nombre puede provocar alguna que otra confusión entre los no-alemanes, como fue mi caso, debido al parecido entre Rauch (humo) y Räuschla (embriagador). Knoblach Räuschla es sin embargo una Märzen tradicional y no se utiliza malta ahumada en su elaboración, ni se ha utilizado con anterioridad.

Cerveza sin filtrar, totalmente opaca, de un color miel apagado que se acerca al dorado en periferia. Espuma cremosa, abundante y resistente, con un leve tinte beige, que intercala burbujas finas con algunas gruesas en el centro. En nariz se detecta un suave aroma a malta, cereal y grano, con un fondo de manzana golden, pera y minerales. Sugestionado por el nombre, me pareció también detectar un ahumado delicado que se infiltraba en el conjunto aunque, eso sí, con algunas dudas.

En boca es una cerveza sobria, de trago limpio y sabor intenso, con dominio de malta y cereal, y un punto acaramelado. En un segundo plano queda la fruta, principalmente manzana y melocotón, y suaves notas de mazapán y galleta. El final es más seco, con un delicado amargor mineral y herbal, algo cítrico, que compensa el dulzor propio de la malta. Es una Märzen sabrosa, firme y algo más lupulada de lo habitual en el estilo, sin embargo no pierde de vista el equilibrio en ningún momento. En mi opinión Knoblach es una de las cerveceras más fiables de Franconia, el nivel de sus cervezas es impresionante.

NOTA:



viernes, 19 de agosto de 2022

Zum Löwenbräu 1747 Original

MARCA: Zum Löwenbräu
MODELO: Zum Löwenbräu 1747 Original
ESTILO: Kellerbier (4'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Zum Löwenbräu (no confundir con Löwenbräu, una de las 6 fábricas de Munich), se encuentra en Adelsdorf, un municipio de alrededor de 8000 habitantes entre Nuremberg y Bamberg. Sus inicios en el año 1747 son responsabilidad de Johann Adam Wirth y Barbara Seyfahrt, quienes iniciaron el negocio consistente en cervecera, tonelera, restaurante y finca. Han pasado ya 9-10 generaciones y la familia Wirth sigue al cargo de la empresa, además con un hotel asociado al restaurante. Se comercializan 3 cervezas regulares, entre ellas la que comento hoy, al menos 6 especiales de estilos clásicos francones, y también varios destilados.

1747 Original es una lager rubia sin filtrar que salió al mercado en el 2016, y ese mismo año recibió el oro en el European Beer Star Award en la categoría Kellerbier. De color dorado mate, es tan turbia que los dedos no se intuyen a través de la jarra, con una espuma cremosa y abundante, compacta, de la que se mantiene al menos medio dedo. En aroma se presenta discreta, con malta sin tostar, galleta, manzana madura y pan blanco, envuelto en las habituales (y a menudo deseadas) notas de miel de este estilo, lúpulo floral y un suave toque de canela.

En boca gana fuerza, es redonda y de cuerpo medio. Comienza más bien dulce, con malta, galleta, bizcocho, manzana golden, más suave pan blanco y un deje avainillado. Poco a poco el trago se aligera, se vuelve más fresca y frutal, salen recuerdos minerales y un punto cítrico, antesala de un amargor moderado que protagoniza un final más rústico, con notas de heno, grano y flores secas. Keller fresca de trago limpio, se pueden repetir varias jarras porque no cansa en absoluto. Me quedo con los leones francones frente a los de la Alta Baviera, aunque tampoco me quejo de los segundos.

NOTA:

 

viernes, 12 de agosto de 2022

Rittmayer 1422

MARCA: Rittmayer
MODELO: Rittmayer 1422
ESTILO: Kellerbier (4'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: El nombre de esta cerveza de la fabrica francona Rittmayer hace referencia al año de su fundación, lo que significa que este año cumple nada menos que 600 años. La compré pensando en ello, animado además por el alto nivel de su Annafestbier que pude disfrutar hace unos meses, aunque sin tener muy claro qué tipo de cerveza me iba a encontrar, y es que a veces las etiquetas franconas son un poco crípticas (¿sabe alguien de qué color es una Landbier?).

Es una cerveza de un color amarillo pajizo, algo pálido, con una turbidez que orienta hacia las Kellerbier. De espuma va bien provista, tiene una crema blanca jabonosa que, aunque se reduce bastante a los pocos minutos, aguanta más que bien. En nariz es dulce, todo malta y algo de galleta, que se combina con potentes notas de manzana asada, más suave pera y melocotón, sobre un fondo de cereal. Flores blancas y minerales añaden complejidad al aroma mientras dejan constancia de la presencia del lúpulo.

Siguiendo la inspiración de las Kellerbier, es una cerveza de textura cremosa, con cuerpo y amplitud. En la entrada se presentan todos los elementos propios del grano: malta, pan blanco, galleta y suave bizcocho. Alrededor se encuentra la fruta, similar a la del aroma, con notas de miel que se potencian con el avance del trago. Final de amargor delicado, mineral, floral, ligeramente cítrico y especiado, sin perder la golosidad. Cerveza de las que llenan, y quizá no se encuentre entre las más refrescantes, pero hay mucho de lo que disfrutar aquí. Me hace pensar en los escasos días soleados del invierno bávaro, y en lo bien que encajaría esta demostración de tradición y saber hacer.

NOTA:


sábado, 6 de agosto de 2022

Victoria Málaga

MARCA: Victoria
MODELO: Victoria Málaga
ESTILO: Pale Lager (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: No suelen pasar por el blog cervezas de este tipo porque rara vez las consumo en casa, pero durante estas vacaciones el amigo Manel me regaló una caja y, con el calor que hizo, la verdad es que nos vinieron de maravilla, así que he decidido hacerle también un hueco en el blog. Se trata de la cerveza Victoria, fundada en Málaga en 1928 por Luis Franquelo Carrasco, concretamente el 8 de septiembre, día de Santa María de la Victoria, patrona de Málaga, que da nombre a la marca. Fue vendida a Cervezas Santander en el año 1972, comprada por el grupo Cruzcampo en los años 90 y liquidada en 1996. Sin embargo, el grupo Damm la readquirió en el 2001, tras la intervención de la Comisión Nacional de la Competencia que obligó a deshacerse de ella al grupo Cruzcampo, ya parte de Heineken. Finalmente, en el 2017 se inauguró la nueva fábrica en Málaga, donde se elabora actualmente.

La cerveza de presentación es esta marca es Victoria Málaga, una rubia con un lagerung de 12 días, muy lejos de los 60 días que se considera estándar. Muestra en su etiqueta a un turista alemán secándose el sudor, aparentemente una estampa muy habitual en la ciudad a principios del siglo XX. De aspecto da lo que promete, de color dorado algo pálido, totalmente cristalina, y con una espuma blanca jabonosa y de retención razonable. No es una cerveza demasiado aromática, y lo que se detecta es sencillo y directo: malta, grano crudo, cereales, pan blanco y algo de manzana quizá.

En boca es de trago ligero y poco sabrosa, aunque muy fresca. Destacan pan, cereales, y suave malta y manzana verde. Evoluciona hacia un final de un amargor medio, mineral y con un punto metálico nada escandaloso, enfrentado a una acidez cítrica moderada. Eso sí, a medida que gana temperatura algunos defectos empiezan a ser más evidentes. Está claro que esta marca no pretende comercializar una cerveza redonda y sabrosa sino que más bien busca ser una bebida refrescante que ayude a combatir el calor sin prestar demasiada atención. Si este es el caso, objetivo conseguido.

NOTA:


jueves, 28 de julio de 2022

Hönig Posthörnla

MARCA: Hönig
MODELO: Hönig Posthörnla
ESTILO: Rauchbier Märzen (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Volvemos a la Alta Franconia, concretamente a Tiefenellern, parte del municipio de Litzendorf situado al Este de Bamberg, para visitar una de las fábricas más antiguas de la región, cuyos orígenes datan del año 1478. Desde 1778 pertenece a la familia Hönig, y está vinculada a la posada "Zur Post", también de su propiedad, y que antiguamente y hasta 1911 fue una oficina de correos. Elaboran 4 cervezas regulares y 2 estacionales, una Bock y una Festbier, además de refrescos de diferentes sabores.

Como es habitual en la zona, entre sus regulares se encuentra esta Rauchbier. Es cristalina, repleta de burbujas, de un color marrón rojizo y cubierta por medio dedo de espuma beige tan cremosa y persistente como es costumbre entre las mejores cervezas alemanas. El aroma es discreto y más bien goloso, con tímidas notas de malta, toffee y caramelo, y algunos recuerdos de pan dulce alemán y bollería. El ahumado está presente pero es comedido, y recuerda más a madera quemada y brasa, con un punto picante.

En boca mantiene esa inclinación hacia el dulce que notábamos en nariz. Entrada de malta tostada, toffee y pastel, con un fondo de frutas oscuras maduras, predominando la ciruela. De textura cremosa, con un sabor que llena la boca, el avance abre hueco para un amargor suave, herbal, muy mineral y con un punto cítrico, alrededor del cual surge un ahumado delicado, seco, muy reconfortante. Como bien dicen en Hönig, con un suave sabor ahumado ("mit leichten Rauchgeschmack"), lo que esconde una receta pulida y extremadamente equilibrada. Con algunas Rauchbier se puede tener dudas de si beberlas de forma regular podría llegar a saturar; no es el caso de Posthörnla, perfecta para el día a día.

NOTA:


lunes, 25 de julio de 2022

Girardin Gueuze 1882 (Etiqueta Negra)

MARCA:
Girardin
MODELO: Girardin Gueuze 1882 (Etiqueta Negra)
ESTILO: Gueuze (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: A principios de siglo en la región belga de Pajottenland era habitual que las cerveceras también se encargasen del cultivo de los cereales que empleaban en la elaboración de sus cervezas, sin embargo en este momento tan apenas un puñado mantienen esta organización. Una de ellas es Girardin Brouwerij, en Sint-Ulriks-Kapelle, en las afueras de Bruselas. El que comenzó el negocio fue Franciscus-Alexius Girardin, cuando compró la fábrica a finales del siglo XIX, y posteriormente ha seguido en manos de la familia hasta los actuales propietarios, Paul Girardin y su esposa Heidi Abraham. Hoy comento su cerveza clásica, Girardin 1882, que hace referencia al año en el que comenzó la actividad de la fábrica.

Esta con etiqueta negra es su versión sin filtrar, mientras que también existe una versión filtrada de etiqueta blanca. Se trata de Gueuze que combina Lambic de 12, 18 y 24 meses. Luce un color miel brillante con una cierta turbidez, y a pesar de que se ve alguna burbuja no son capaces de generar más que un frágil anillo de espuma. En nariz es muy compleja, con notas de madera especialmente marcadas, y en algún momento evocan al barniz. Estas se rodean de potente levadura salvaje y cáscaras de cítricos, sobre un fondo repleto de cereales, heno, recuerdos lácticos y de panadería, estas últimas equilibrando la acidez.

En boca la entrada la protagonizan cereales, pan, suave manzana, un punto de albaricoque y cáscara de naranja. De trago ágil aunque tiene cierto cuerpo y una textura muy cremosa para el estilo, al final se genera una acidez media/alta con levadura salvaje como nota más prominente, cáscara de limón y pomelo sobre un fondo de cuero, madera y minerales. Regusto largo, asidrado, salino, donde bailan en armonía el heno, los cítricos y la levadura. Una de las Gueuze más equilibradas que conozco, tiene su sequedad, por supuesto, pero es todo delicadeza. Para qué negarlo, me encanta.

NOTA: