miércoles, 18 de julio de 2012

Dremmwel Blonde Bio

MARCA: Dremmwel
MODELO: Dremmwel Blonde Bio
ESTILO: Blonde biológica (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Francia

CARACTERÍSTICAS: De nuevo sin tiempo para pasar por aquí regularmente. Recientemente salí a la aventura con el objetivo de abastecer mi despensa para los días venideros. No pude evitar echarle mano a esta cerveza bretona biológica, ya que las referencias que había probado no eran malas.

Dremmwel es fabricada por la gran Brasserie de Bretagne, dueña de otros nombres como Britt, Celtika o Gwiniz Du, entre otras. Es en el comentario de la Britt Blanche donde hablamos de la cervecera en cuestión.

Esta cerveza luce un brillante color dorado y cristalino, aunque con posos que enturbian ligeramente el caldo. Elevada carbonatación y una elegante corona de espuma blanca y espesa, de duración correcta. Un aspecto atractivo.

Su aroma es maltoso y afrutado, con predominancia de las notas cítricas y un toque suave de cilantro y pino. El sabor sigue esa dirección, con mayor predominancia del cítrico. Destacan también la levadura y la malta, que son acompañadas por desgracia, por un matiz metálico nada agradable. En conjunto se queda allí, y aunque no es para nada imbebible, no está al nivel de otras cervezas bretonas del estilo. Más bien normalita. Y quiero ya mi cámara.

NOTA:

lunes, 16 de julio de 2012

Lidskoe Barkhatnoe (Лидское Бархатное)

MARCA: Lidskoe (Лидское)
MODELO: Lidskoe Barkhatnoe (Лидское Бархатное)
ESTILO: Dunkel Lager (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bielorrusia

CARACTERÍSTICAS: Por ahora solo he localizado una tienda de alimentación rusa en Pamplona, concretamente en la calle San Agustín, que es capaz de satisfacer mi casi patológica necesidad de Baltika 6 Porter, pero las veces que había estado tampoco había encontrado ninguna otra cerveza que me resultase  especialmente interesante. En mi última visita, sin embargo, me topé con una etiqueta que no era capaz de ubicar, y que ya en casa descubriría que era de una fábrica fundada en Bielorrusia en 1837, que fue adquirida en Agosto del 2009 por la finesa Olvi Oyj.

Las cervezas de esta última empresa tengo que reconocer que no me gustan demasiado, pero sabiendo que esta se elabora en otra fábrica, aunque perteneciente al grupo finés, me preparé para atacar una Dunkel probablemente ramplona pero, por qué no, efectiva. Nada contradecía esta suposición, la espuma beige se mantiene robusta sobre el líquido rubí, y el aroma, aunque industrial, tampoco resultaba desagradable con su mezcla de malta, caramelo, y suaves ciruelas y manzanas . Quizá la intensidad no era tanta como cabría desear, y quizá sobraba algo de dulce y faltaba algo de lúpulo, pero tampoco daba la impresión de ser ni mejor ni peor que cualquier industrial del Este de Europa.

Craso error. El dulzor excesivo del aroma se multiplica por dos en boca y enfanga los diferentes sabores, quedando la malta tostada y el caramelo con una textura pastosa, envueltos en azúcar moreno mojado, acompañados de leves notas de café y mínimo regaliz negro. Al inicio del trago aún resulta rescatable, pero a medida que avanza, al sumarse ciruelas maduras y frutas del bosque, la sensación de empalago es total, y ni siquiera el lúpulo, debido a su escasa presencia, es capaz de enderezarla. No falta cuerpo y la carbonatación es adecuada, pero tanto aditivo la convierten en una cerveza pésima, tanto como para no haber sido capaz de tomarme ni la mitad.

NOTA:


martes, 10 de julio de 2012

St. Austell Proper Job

MARCA: St. Austell
MODELO: St. Austell Proper Job
ESTILO: India Pale Ale británica (5'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Inglaterra

CARACTERÍSTICAS: En Cornwall, Kernow en córnico, el condado delimitado en el vértice sudoeste de Gran Bretaña, está en funcionamiento desde 1851 la cervecera St. Austell, fundada por Walter Hicks. Tras 161 años de historia producen en la actualidad un gran número de cervezas, la mayoría de estilos clásicos ingleses, incluyendo en su repertorio 7 cervezas en cask y 8 en botella, además de 5 más cuya disponibilidad es estacional. Esta marca empezó a llegar el pasado 2011 por goteo, y antes de que nos diesemos cuenta varios de sus modelos se han hecho habituales en las tiendas de la Península, especialmente la Proper Job que me ocupa la reseña de hoy, y que ha sido con diferencia una de las IPA que más veces he bebido en los últimos 12 meses.

Es de color dorado anaranjado, cristalina, con una carbonatación tan extrema que obliga a servirla en varios tiempos por la tremenda columna de espuma blanca que forma... eso, o no estuve especialmente diestro esa tarde. La intensidad del aroma es realmente importante, sobretodo para Ale británica, y tampoco le falta complejidad, lo que resulta, al menos en principio, alentador. Hay mucho cítrico que se combina con claras notas de uva blanca, y más de fondo pino, flores, manzana verde y fruta tropical, dejando bajo esta fuerte presencia del lúpulo una base de malta británica y caramelo, suavemente salpicada de levadura.

Tan refrescante como sugiere el aroma resulta el sabor, desde el principio el único rival del lúpulo es un discreto fondo de malta y miel, que poco a poco se va diluyendo en el cítricos, la uva blanca, notas de lichi y suave manzana. A medida que esto sucede se extiende un amargor refrescante, cargado de limón, pomelo, con un deje resinoso y floral muy agradable, que deja la boca con una ajustada sequedad que llama a más cerveza. Estupenda cerveza, no muy desviada de la tradición británica aunque se nota la influencia del lúpulo americano, consiguiendo reunir así originalidad y buen hacer. 

NOTA:

domingo, 8 de julio de 2012

Robinsons Old Tom With Chocolate

MARCA: Robinsons
MODELO: Robinsons Old Tom With Chocolate
ESTILO: Strong Ale con chocolate (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Inglaterra

CARACTERÍSTICAS: En 1838 William Robinson adquirió el Unicorn's Inn de Stockport, a poco más de 10 kilómetros de Manchester, tras 12 años siendo el landlord de dicha posada. La estuvo dirigiendo hasta 1849, cuando se volvió a casar tras la muerte prematura de su primera mujer, motivo por el cual dejó al cargo de la misma a su hijo George Robinson, quien poco después empezó a elaborar las primeras Robinsons ale. Dentro de la amplia variedad de cervezas que elabora esta marca actualmente, la más popular es la que lleva el nombre del gato de la cervecera, Old Tom, una robusta Ale que vio la luz en 1899 y cuya calidad le ha hecho merecedora de múltiples galardones, de la cual han salido dos versiones derivadas, una con jengibre y otra con chocolate

Fue esta última la que encontré en un supermercado hace unos meses, y puesto que la original me gusta mucho me la llevé convencido de que esta también lo haría. La abrí esta pasada semana como anticipo de San Fermín, y me encontré una cerveza marrón roble que al trasluz se volvía de un intenso color rubí, coronada por un dedo de espuma grisácea. En el aroma lleva la batuta el ingrediente añadido, dando un perfume dulce y ligeramente especiado que queda a medio camino entre el chocolate con leche y el puro, acompañado de notas de vainilla, frutos secos, y de fondo suave caramelo, frutas oscuras y malta. No es que hubiese nada que me desagradara, pero mi impresión fue que el chocolate tenía un protagonismo excesivo y se comía matices que habrían resultado interesantes, al menos a mí me faltó malta, me faltó fruta, y me faltó lúpulo.

En el sabor cambian un poco las tornas y el chocolate está mucho más comedido, lo que se agradece, deja hueco a cerezas, ciruelas, pasas y al intenso tostado, y poco a poco se va retirando todavía más, ganando fuerza el núcleo de la malta, algo áspero y seco, con un toque de higos. No obstante, al final del trago vuelve de nuevo el chocolate, aunque en esta ocasión acompañado de un soplo de alcohol un poco pasado y regaliz negro, creando un final agresivo, de amargor y sequedad importantes que, la verdad, me dejaron un poco desconcertado. No veo ningún error específico en esta cerveza pero no me acaba de convencer, al olfato me cansa tanto chocolate y en el sabor no lo veo demasiado bien integrado, sino que más bien tengo la impresión de que la Old Tom va por un lado y este ingrediente por otro. Me quedé un poco decepcionado, esperaba mucho más.

NOTA:




miércoles, 4 de julio de 2012

Harviestoun Bitter & Twisted

MARCA: Harviestoun
MODELO: Harviestoun Bitter & Twisted
ESTILO: Golden Ale (4'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Escocia

CARACTERÍSTICAS: Con un ratón llamado Harvie por insignia, única compañía del maestro cervecero Ken Brooks en los inicios de esta fábrica, la cervecera Harviestoun lleva desde el orwelliano año de su fundación recogiendo uno tras otro los premios que han ido acaparando sus cervezas. Esto, por supuesto, ha contribuido a que la marca goce ahora de una buena reputación, motivo por el cual me alegré bastante cuando me informaron de que a partir de ahora se iba a distribuir en la Península gracias al trabajo de Crusat S.A, quienes hace poco comenzaron también a trabajar con las Brooklyn. Y por si fueran pocas alegrías, poco después esta distribuidora catalana tuvo el detalle de enviarnos un par de botellas de muestra que les agradecemos enormemente.

Con Bitter & Twisted, la cerveza que me correspondió del reparto habitual, si no la has probado antes no es raro estar un poco en ascuas. ¿Qué es exactamente, si solo pone Blond Beer? ¿Una Bitter, una Lager, una Golden Ale? Probablemente encaje más en el tercer grupo, aunque sin duda tiene aspectos de los otros dos. Al olfato, desde lejos, se podría confundir con una lager, pero prestando más atención no queda más remedio que replantearse esta opción puesto que, aparte de la marcada floralidad que parece propia del lúpulo alemán, es también clara la presencia de hierba, notas terrosas más secundarias, todo ello envuelto en suave manzana, uva, limón, malta y un agradable toque de miel, todo ello con clara inspiración anglosajona.

De textura cremosa y repleta de sabor, su carta de presentación es un dulzor moderado con suaves pinceladas de miel, aportado por malta, que pronto cede en favor de intensas notas cítricas, herbales, algo terrosas y florales, donde es innegable el dominio del lúpulo inglés. Esto sumado a la sequedad del trago le imprimen a la cerveza un marcado carácter británico, donde por supuesto reina la moderación, aunque al final se atreve a forzarla un poco permitiendo emerger con potencia hierba, limón, uva y suave manzana verde, junto con un punto mineral algo especiado que se mantiene en el largo regusto. Es la típica cerveza que aún después de beber medio litro el cuerpo te pide otro medio, refrescante sin ser insulsa y ligera sin ser aguada; perfecta para el verano. 

NOTA:


sábado, 30 de junio de 2012

St. Peter's The Saints Whisky Beer

MARCA: St. Peter's
MODELO: St. Peter's The Saints Whisky Beer
ESTILO: Strong Ale con malta de whisky (4'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Inglaterra

CARACTERÍSTICAS: Siempre me han llamado mucho la atención las cervezas St. Peter's, por los elogios que he leído de algunas de sus variedades, pero sobre todo por esa botella tan elegante que visten todas. Junto con la Hop Ottin' IPA de la Anderson Valley, me llevé a mis terrenos esta St. Peter's, tras el reparto pirata con Embracing del regalazo de los amigos de Cervezas Especiales. ¡Mil gracias!

La característica más llamativa es que se elabora con maltas de whisky peated, utilizadas por la destilería St. George, en Norfolk. Esta malta es la que le confiere un matiz presente en aroma y sabor durante todo el trago: el ahumado.

En el vaso luce un color ambar cristalino, con elebada carbonatación y espuma blanca y consistente, cremosa y de burbuja gruesa. Al notar el característico aroma ahumado me echó un poco para atrás, pues no soy muy amigo de este tipo de matices en las cervezas. No obstante había que dar una oportunidad, que sin duda fue acertada.

El aroma es fundamentalmente ahumado, como una mezcla entre brasas de carbón y tabaco de pipa. En menor medida escapan notas cítricas y especiadas, algo maltosas. Por suerte en el trago cambia un poco la cosa, y aunque mantiene ese toque humeante, presenta gran cantidad de matices. Se percibe el caramelo, la malta y el whisky por encima, y el lúpulo va cobrando importancia hacia el final del trago. Es suave y bastante agradable, muy particular.

He leído en la entrada de la Old Style Porter de esta misma casa, que Embracing había encontrado un matiz ahumado similar. Por el estilo va esta cerveza, aunque bastante más suave. He de decir que es la primera cerveza ahumada (dentro de las pocas que he tenido la posibilidad de probar) que me convence. De hecho he salido más que satisfecho.

NOTA:
 


Actualizado por Embracing Darkness:

CARACTERÍSTICAS: Recientemente Alberto y yo nos repartirmos unas cuantas botellas que nos habían enviado, y tras una pelea a muerte que ambos perdimos él se pudo quedar con esta St. Peter's poco habitual y bastante apetecible. Desde entonces vagué por el mundo mientras la ira me consumía poco a poco, hasta que, cuando menos lo esperaba, la encontré en Pamplona. Y a partir de ese momento todo ha salido a pedir de Milhouse.

Servida en vaso de pinta británico, como Isabel II manda, se muestra muy activa y por su cristalino líquido color bronce se puede ver como ascienden a toda velocidad miles de burbujas, formando un par de dedos de espuma blanca impecable. Mucha Rauchbier estoy tomando últimamente, y si bien esta no corresponde a ese estilo sí que es evidente en el aroma un potente ahumado, aunque eso sí, dentro de una agradable mezcla con whisky, tabaco, suave vainilla y un mínimo deje de regaliz negro, dejando un fondo de malta, caramelo y leves recuerdos de naranja que dan apoyo al whisky.

El sabor mantiene los matices propios de una Pale Ale, exhibiendo malta británica, suave caramelo y un elegante toque de hierba y cítricos aportado por el lúpulo inglés, acompañado por notas medicinales inconfundibles. Sin embargo encima de este conjunto, aunque sin aplastarlo, se establecen con fuerza el whisky y el humo, con leves recuerdos de vainilla, integrándose de forma sublime. Una fusión whisky-cervecil terriblemente bien controlada y equilibrada, buena nota deberían tomar los responsables de Adelscott... o mejor, que dejen de intentarlo.

NOTA

miércoles, 27 de junio de 2012

Aecht Schlenkerla Rauchbier Weizen

MARCA: Aecht Schlenkerla
MODELO: Aecht Schlenkerla Rauchbier Weizen
ESTILO: Hefe-Weiβbier ahumada (5'2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Una de mis debilidades cerveciles son las Rauchbier, y en este estilo una de las fábricas punteras a nivel mundial es la casi legendaria Schlenkerla, por lo que siempre que veo la oportunidad de hacerme con una de sus botellas no la dejo escapar. En esta ocasión, sin embargo, la botella no la he conseguí por mis propios medios sino gracias a la amabilidad de Lu-pau-loadicto (jijiji), quien me la hizo llegar hace unos meses junto con la rica Coopers Vintage, de la que di buena cuenta pocos días después de instalarme en Pamplona.

Pese a que a priori cualquier estilo de cerveza se podría elaborar con maltas ahumadas, hay algunos, como las Märzen o las Bock y Doppelbock, que parecen más apropiados, frente a otros como el que tratamos hoy, en el que parece difícil conseguir un equilibrio adecuado entre el potente ahumado y los matices relativamente delicados de la levadura y el trigo. No obstante, en mi opinión los de Schlenkerla resuelven con habilidad este problema y consiguen que en el aroma bajo el manto del ahumado, que recuerda bastante al salmón, quizá acompañado por un toque de tabaco, quede un núcleo bastante complejo e interesante, con malta dulce y acaramelada y suaves recuerdos de plátano, cítricos y flores.

En boca es cremosa, densa y refrescante, y en cuanto al sabor sigue las directrices del aroma, persistiendo la lucha entre plátano, malta, suave chocolate con leche y cítricos contra el ahumado, que nuevamente vuelve a ganar este último, aunque sin saturar el trago. Si acaso al final, cuando se potencia un poco más el plátano y surgen notas de flores, clavo, canela y mínima vainilla, se consigue eclipsar un poco al humo justo antes de arrancar un amargor moderado, nada agresivo. La cerveza me ha creado sensaciones contradictorias, por una parte me ha gustado y me parece encomiable el trabajo realizado, pero por otra me ha resultado algo plana, quizá por llevar el trigo y el ahumado caminos tan diferentes al final el sabor termina por no arrancar en ninguna dirección. Opinión totalmente subjetiva, como no puede ser de otra manera en este blog, pero la veo a mucha distancia de sus Märzen, Bock, Doppelbock.

NOTA: