MARCA: Bink
MODELO: Bink Blanche Bio
ESTILO: Witbier sin gluten ecológica (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica
CARACTERÍSTICAS: No era yo consciente de que ya habíamos hablado de esta fábrica del norte de Bélgica, pero resulta que la estrenó Alberto allá por el 2011... de lo que sí me acordaba era del precioso diseño de la etiqueta. Como bien está reflejado en el artículo, se funda en el año 1878, aunque cerró sus puertas en 1968. Veinte años más tarde, un familiar del fundador original decidió recuperar la actividad, y de momento no ha vuelto a haber interrupciones.
Tienen un repertorio muy variado pero de estilos belgas, y la que comento hoy es su Witbier, elaborada de forma tradicional con trigo, piel de naranja y cilantro. Es algo más oscura de lo que suelen las cervezas de este estilo, de color miel, con una turbidez importante que impide ver los dedos que sujetan el vaso. Carbonatación muy abundante, miles de burbujas ascienden por la columna, aunque son capaces tan solo de crear una membrana en superficie. El aroma es más bien dulce, con malta, fruta de hueso y naranja confitada.y un punto de levadura con un carácter lácteo
En boca aparece lo que esperaríamos de una Witbier, una cerveza ligera, de trago fácil y carbonatación marcada, muy refrescante. Depende más de los cítricos y del cereal crudo, que al principio acompañan a la malta y al final cogen el protagonismo, liberando intensas notas de naranja y mandarina, adornadas por un punto salino que dirige el largo regusto. En mi opinión es una Witbier resultona, con esa interesante salinidad como elemento característico que la diferencia de las referencias clásicas del estilo. Recomendable.
MODELO: Bink Blanche Bio
ESTILO: Witbier sin gluten ecológica (5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica
CARACTERÍSTICAS: No era yo consciente de que ya habíamos hablado de esta fábrica del norte de Bélgica, pero resulta que la estrenó Alberto allá por el 2011... de lo que sí me acordaba era del precioso diseño de la etiqueta. Como bien está reflejado en el artículo, se funda en el año 1878, aunque cerró sus puertas en 1968. Veinte años más tarde, un familiar del fundador original decidió recuperar la actividad, y de momento no ha vuelto a haber interrupciones.
Tienen un repertorio muy variado pero de estilos belgas, y la que comento hoy es su Witbier, elaborada de forma tradicional con trigo, piel de naranja y cilantro. Es algo más oscura de lo que suelen las cervezas de este estilo, de color miel, con una turbidez importante que impide ver los dedos que sujetan el vaso. Carbonatación muy abundante, miles de burbujas ascienden por la columna, aunque son capaces tan solo de crear una membrana en superficie. El aroma es más bien dulce, con malta, fruta de hueso y naranja confitada.y un punto de levadura con un carácter lácteo
En boca aparece lo que esperaríamos de una Witbier, una cerveza ligera, de trago fácil y carbonatación marcada, muy refrescante. Depende más de los cítricos y del cereal crudo, que al principio acompañan a la malta y al final cogen el protagonismo, liberando intensas notas de naranja y mandarina, adornadas por un punto salino que dirige el largo regusto. En mi opinión es una Witbier resultona, con esa interesante salinidad como elemento característico que la diferencia de las referencias clásicas del estilo. Recomendable.
NOTA:
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