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viernes, 17 de abril de 2026

Gulpener Ijsbock

MARCA: Gulpener
MODELO: Gulpener Ijsbock
ESTILO: Eisweizenbock (10'3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Países Bajos

CARACTERÍSTICAS: Gulpener es una cervecera neerlandesa fundada en 1825 por Laurens Smeets, y que se encuentra en la localidad de Gulpen, muy cerca de la triple frontera entre Bélgica, Países Bajos y Alemania. Al igual que muchas otras fábricas, abogan por utilizar materias primas de cercanía, con la diferencia de que estos han tomado medidas en esta dirección: crearon en 1996 una cooperativa con 30 agricultores locales llamada Triligran, que suministra los cereales, y el lúpulo es cultivado en Reijmerstok por Roger Wouters.

La cerveza que comento hoy se trata de una Eisbock, elaborada mediante congelación a -20ºC para posteriormente eliminar el agua, concentrando así los sabores, pero tiene la pecularidad de tener un 50% de trigo, por lo que siendo puristas se trataría de una Eisweizenbock. Tiene pinta más bien de cerveza belga de alta fermentación, con una capa de espuma muy abundante de color beige firmemente adherida al vidrio, protegiendo un líquido color caoba casi negro. El aroma es muy interesante, combina intensas notas de malta tostada, sirope de chocolate, frutas del bosque, canela y un punto de goma quemada. El lúpulo es además generoso, aportando a un conjunto ya muy compacto un toque mentolado, cítrico y especiado.

En boca es cremosa, casi oleosa, con apenas carbonatación. La entrada es dulce, con sirope de caramelo, chocolate a la taza, café bombón, plátano maduro y más suave confitura de frutas del bosque y ciruelas pasas. A pesar de esto, y a diferencia de otras referencias del estilo, no resulta en absoluto empalagosa. Al final se refuerzan los tostados, aparece café y vuelve la goma quemada, con un punto de acidez cítrica y herbal, terminando en un regusto largo y cálido. Equilibrio excepcional, creo que la mejor Eisbock que he bebido en años.
 
NOTA:

 

jueves, 2 de febrero de 2012

Aventinus Weizen-Eisbock

MARCA: Aventinus
MODELO: Aventinus Weizen-Eisbock
ESTILO: Eisbock (12% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Uno de los estilos alemanes más extremos, si no el que más, son las Eisbock, cuyo nombre deriva del proceso de congelación parcial al que se somete a la cerveza en las últimas fases de la elaboración. De esta forma, puesto que el agua es lo primero en congelarse, al retirarla se concentran tanto los sabores como el alcohol, obteniendo así cervezas de una graduación difícilmente alcanzable de otra manera. No habíamos comentado por el momento ninguna cerveza de este tipo, y es que no abundan en la Península; sin embargo, la marca que reseño hoy se pegó varios meses del 2011 en las estanterías de los Alcampo, habiéndome permitido disfrutarla en más de una ocasión (y de dos, y de tres, y de cinco) a lo largo del año pasado.

Esta Eisbock se distingue de las típicas en que, al igual que su hermana Weizenbock, contiene entre sus ingredientes trigo. Esta característica no escapa al olfato, que percibe intensos aromas de plátano aportados por este cereal que se combinan con un torrente de chocolate con leche, y algo más ligeras notas de ciruelas y sirope de caramelo. Sus 12º de alcohol se intuyen, aunque tampoco pasan de allí pues se esconden entre los recuerdos de naranja y flores, quedando todos los componentes perfectamente integrados, como si de un perfume se tratara.

Queda tiempo para las emociones fuertes, y en el sabor el alcohol es algo más prominente, aunque de todas maneras suficientemente controlado como para permitir deleitarse disfrutando de una cerveza densa y cremosa. En realidad es bastante similar a la Aventinus original pero como si hubiesemos metido el medio litro habitual en una botella de 33cl; ataca con fuerza la malta achocolatada junto con el trigo, en forma de plátano maduro, y ciruelas pasas en una combinación tan resultona como la del aroma, que desprende suaves notas cítricas y de manzana verde. Al final del trago la especia y el alcohol reafirman la potencia de esta cerveza, y en su sedoso paso por la garganta deja una agradable calidez, mientras chocolate, canela y dátiles impregnan la boca. Todo un peso pesado tanto dentro de las cervezas de trigo como entre las Eisbock, redonda como pocas, y además una elección inmejorable como postre en un día tan frío como los que vivimos ahora mismo.

NOTA: