lunes, 25 de mayo de 2020

Weihenstephaner Vitus

MARCA: Weihenstephaner
MODELO: Weihenstephaner Vitus
ESTILO: Weizenbock (7'7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Es por todos sabido que Weihenstephaner comenzó su actividad en el año 1040, lo que la hace la fábrica de cerveza más antigua del mundo. Sin embargo el origen de la Abadía de Weihenstephan, donde está emplazada la fábrica, se remonta al siglo VIII, cuando San Corbiniano fundó un monasterio en honor a San Vito, que finalmente se acabó convirtiendo en la abadía. El nombre de esta cerveza hace referencia a ese santo, y es una de las elaboraciones más conocidas y reputadas de esta fábrica, además de una de mis cervezas favoritas. Con esto creo que ya dejo claro que mi valoración de la misma va a ser muy favorable.

En vaso de trigo su aspecto es imponente, de un color dorado pálido, brillante, se ve ascender un torbellino de burbujas que ocupan absolutamente todo el volumen del vaso. Esto hace que su espuma,  abundante y tan densa como un merengue, sea también muy duradera. En nariz lo que más llama la atención es el plátano maduro, hay toneladas. No obstante el aroma no se queda sólo en eso y también deja hueco a mucha malta dulce, masa de pan, bizcocho y más suave cereales, que se mezcla con marcadas notas de manzana asada y dulce de membrillo. Hay algo de presencia de lúpulo en forma de cítricos y minerales pero su papel es discreto, siendo el resultado final un perfume potente, complejo y muy apetitoso.

Con 16'5º Plato es, evidentemente, una cerveza con mucho cuerpo pero aun así resulta refrescante y es bastante fácil de beber. Tiene muchísimo sabor, y sigue siendo el plátano lo principal, envuelto en mucha malta dulce, galleta, manzana madura, y más suave dulce de membrillo, bizcocho y masa de pan. Es golosa, cálida, y se nota como llena la boca sin dejar un resquicio libre. Amargor final moderado, con clavo, suave pimienta, quizá algo de canela, que se junta con un delicado soplo del alcohol, plátano, y un toque de lúpulo cítrico y mineral. Cerveza impecable, muy completa y con un equilibrio perfecto. Cuenta además con una ventaja respecto a otras Weizenbock de alto nivel y es que, a pesar de su graduación, entra de maravilla aunque haga calor. Toda una demostración de maestría, para algo llevan mil años haciendo cerveza. 

NOTA:


domingo, 17 de mayo de 2020

Laugar Kiskale

MARCA: Laugar
MODELO: Laugar Kiskale
ESTILO: Brown Ale (7'3% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Siempre es agradable encontrar una elaboración de corte clásico por una fábrica moderna, y con frecuencia uno descubre cosas interesantes. Kiskale tiene además el atractivo de ser una Brown Ale, estilo un poco olvidado para la mayoría de las fábricas, aunque con 7'3º de alcohol está claro que no sigue el patrón tradicional de referencias como Newcastle o la de Samuel Smith. Llevaba unas semanas buscando el momento de abrir esta botella, y al final lo encontré aprovechando los días lluviosos y frescos que han protagonizado las primeras semanas de Mayo en Navarra, clima que por algún motivo me abre el apetito de cervezas británicas.

Kiskale luce un bonito color roble con algún brillo pardo, y una gran turbidez. Su espuma beige es escasa, de burbuja microscópica, aunque parece muy cremosa. La verdad es que no destaca en absoluto por su aroma, la intensidad es leve, aunque se puede decir que está dominado por malta tostada y frutos secos, sobretodo nueces. También se detectan, aunque mucho más apagados, algo de caramelo, un punto de cacao y lúpulo cítrico, con una agradable mineralidad.

Toda la timidez que presenta en nariz desaparece en boca y se presenta como una cerveza potente, muy sabrosa, incluso quizá demasiado robusta para el estilo. Tiene una entrada cálida con malta dulce, delicioso toffee y brownie de chocolate, que se van a fusionar con ciruelas y más suave cerezas, pasas y melocotón. Compensan el dulce generosas notas de frutos secos y pan integral, quedando en un agradable punto intermedio. Final firme, seco, con cítricos, un punto de especia y mucho mineral, dejando recuerdos licorosos, cacao y naranja madura. Quizá no sea una Brown Ale ortodoxa pero tampoco acaba de romper con el estilo, y con el protagonismo que le dan a la malta y la redondez del trago seguro que, aunque se puedan llevar sorpresa, nadie se queda insatisfecho.

NOTA:

martes, 5 de mayo de 2020

Laugar Euskal Pale Ale

MARCA: Laugar
MODELO: Laugar EPA! (Euskal Pale Ale)
ESTILO: Pale Ale americana (5.2% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

MARCA: EPA, Euskal Pale Ale (o incluso Euskadiko Pale Ale creo que llegué a ver en la etiqueta hace un tiempo) fue la primera cerveza de Laugar, y la protagonista de la fiesta de inauguración que hicieron en su fábrica de Gordexola en julio de 2014. Se trata de una APA muy moderada en cuanto a graduación alcohólica, elaborada con lúpulos Chinook, Colombus y Cascade. Curiosamente yo no la había probado todavía, y con la popularidad de la que goza en el mundillo de la cerveza artesana la verdad es que tenía ganas.

Es una cerveza dorada amarillenta, algo velada, con una cremosa espuma blanca bien pegada al vaso. En nariz apunta alto, cuenta con bastante soporte de la dulce malta, con bizcocho y un punto de toffee, sobre la cual emergen toneladas de frutas maduras, entre ellas mucho melocotón en almíbar, albaricoque, más suave naranja e incluso un punto tropical. Se nota además una agradable mineralidad y un toque de hierba. Cuando en el aroma ya se nota que los elaboradores no se han confiado únicamente al lúpulo las cosas pintan bien...

El paso por boca es fantástico, tanto cuerpo como gas están al nivel justo para el estilo. Sigue un patrón similar al del aroma, aunque forzando más los cítricos. La entrada depende de malta, cereal crudo, leve toffee, pero pronto se seca y sale la acidez con intensas notas de pomelo y cáscara de limón, quedando de fondo algo de naranja y albaricoque. Amargor final seco, astringente, muy cítrico, con marcados recuerdos herbales, y un deje mineral y medicinal. Quizá algo más áspera de lo que esperaba para la cerveza base de una fábrica, pero es muy buena elaboración y perfecta para días calurosos. Los locos del lúpulo seguro que la disfrutan como enanos, y tampoco creo que los amantes de cervezas más clásicas le pongan ningún problema porque el nivel es alto.

NOTA:

viernes, 1 de mayo de 2020

Rondadora India Pale Ale

MARCA: Rondadora
MODELO: Rondadora India Pale Ale
ESTILO: India Pale Ale americana con avena (7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: En el Festival Rondadora 2019 los chicos de La Cabezonada presentaron publicamente una nueva incorporación al catálogo de referencias fijas, su primera India Pale Ale. La verdad es que resultaba curioso que todavía no tuviesen una cerveza de este estilo tras 5 años en activo, creo que serán de las pocas microcerveceras que les ha pasado esto. Se trata de una IPA tipo americano de 7º de alcohol, elaborada con lúpulos Centennial, Chinook, Citra, Columbus y Mosaic, alejada de la moda de las monovarietales (esto es casi lo contrario).

Exteriormente se podría confundir con una Helles muy bien hecha, de un color dorado intenso, totalmente cristalina, con medio dedo de espuma blanca bastante compacta. En nariz sin embargo está claro que tiene poco de este estilo, sino que más bien hace acordarse de una Sierra Nevada Pale Ale. Es muy golosa, con mucho maracuyá, mango, melocotón en almíbar y más suave naranja, sobre un fondo de malta sin tostar, galleta y un poco de pan. Si se deja reposar emerge una cierta mineralidad y resalta algo más el cereal, acompañado de un levísimo punto de jengibre. Es de estos aromas exuberantes, repletos de frutas tropicales, que auguran un paso por boca amable y sabroso.

En efecto así es, y el sabor sigue un patrón muy similar, quizá sea algo más punzante. Al principio surge malta dulce, cruda, masa de pan y un punto de toffee. En seguida las frutas toman el control, con predominio de mango, melocotón, maracuyá y más suave naranja sanguina, aunque se refuerza al final. Este concluye con un amargor medio, envuelto en la calidez del alcohol, con marcadas notas de jengibre y leve pimienta, e incluso un toque de pino. El regusto es largo, y graba a fuego el sabor de las frutas tropicales. Hacía tiempo que una IPA no me impresionaba, pero esta tiene todo lo que yo busco en este estilo: frescor, cierta complejidad más allá del lúpulo americano, y equilibrio. Prefiero una receta afinada y trabajada como esta, con estabilidad en el producto, que estas fábricas que te sacan una IPA (con cualquiera de sus apellidos) cada mes y lo único que pueden ofrecer es novedad. Junto con Onso se va a convertir en mi cerveza de referencia del Pirineo aragonés.

NOTA:

martes, 21 de abril de 2020

DouGall's Fishman

MARCA: DouGall's
MODELO: DouGall's Fishman
ESTILO: Russian Imperial Stout con avena, café y anchoas (10% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Teníamos un poco olvidadas las cervezas de DouGall's en este blog, y sin embargo es una de las marcas nacionales que más bebo. Esta aparente contradicción se debe a que esta empresa se apoya en recetas muy trabajadas, sin depender tanto de novedades, y ya tenemos la mayor parte de su repertorio reseñado. No obstante, no podía perder la ocasión de comentar con algo más de detalle uno de sus últimos lanzamientos, que es esta Imperial Stout que incluye anchoas del Cantábrico entre sus ingredientes, y que según tengo entendido se presentó en el Borefts 2019.

El aspecto no podría ser mejor, parece una cerveza belga por lo abundante, compacto y resistente de su espuma. Esa es más marrón que beige, y protege con celo la superficie de un líquido totalmente negro, brillante, sin ningún otro matiz. El aroma es muy intenso, cargadísimo de torrefacto, dominado por notas de café solo principalmente, también regaliz negro, algo más suave cacao y un toque de humo de madera. En segundo plano queda un núcleo dulce, conformado por malta, caramelo quemado y frutas del bosque. Completa el conjunto un cierto frescor del lúpulo, con un importante deje mineral o incluso salado que podría estar generado o potenciado por las anchoas.

En boca también hay mucho tostado pero está bien equilibrado. El inicio del trago es más neutro, un punto intermedio entre el dulce en forma malta, caramelo, azúcar moreno y frutas del bosque, y los tostados, con generoso café, regaliz y más suave cacao. Poco después incluso ganan un poco los sabores más acaramelados, para acabar desarrollando un agradable amargor seco, con mucho café, cacao, lúpulo herbal y cítrico, un poco de especia picante, un toque cálido del alcohol y un deje mineral no tan llamativo como en nariz. El regusto es largo, y en este manda el torrefacto, con un punto ahumado y mineral muy interesante. Deja muy buena sensación, se bebe con facilidad pese a la alta graduación alcohólica y los ingredientes, y en cuanto te das cuenta te falta media botella. Sorprende una receta tan alocada en DouGall's pero el resultado final no desentona con la línea de la fábrica, ni en cuanto a estilo ni en cuanto a calidad.

NOTA:

sábado, 18 de abril de 2020

Rondadora Milk Stout

MARCA: Rondadora
MODELO: Rondadora Milk Stout
ESTILO: Milk Stout (6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Pocas son las Milk Stout que llegan a la Península y menos todavía las de fábricas clásicas, lo que ha provocado que llevemos 8 años sin reseñar una cerveza de este estilo en nuestro blog. Por este motivo decidí reservar esta nueva elaboración de Rondadora que venía en el kit de cata, con la intención de comentar de forma más detallada mi impresión en cuanto tuviese un momento libre. Ese momento llegó la semana pasada, cuando el frescor del final de la tarde junto con el cansancio de un día de trabajo un poco pesado creó el ambiente propicio para abrir una cerveza de este tipo.

Como es lógico en una Stout es muy oscura, de un negro opaco quizá algo rojizo en periferia, con un anillo de espuma beige pegado a la pared del vidrio. En nariz es potente, pero al contrario de lo que esperaba lo que más destaca es el lúpulo, que exhibe intensas notas herbales y cítricas, aunque sin saturar el aroma. En segundo plano quedan bastante café, cacao y torrefacto, presentes pero discretos, con un punto dulce de malta, caramelo y frutas del bosque que acaban de redondear un poco. Parece cargadita de lúpulo para el estilo, al final no hay que olvidar que son 70 IBUs lo que tiene esta cerveza, y por poner en perspectiva Sierra Nevada Torpedo tiene 65.

El paso por boca es agradable, con buen cuerpo y efervescencia ajustada. Al comienzo se presenta con malta tostada ligeramente dulce, mucho cacao y café, cereal, frutos secos y más suave regaliz. Poco a poco entra el dulce en forma de frutas del bosque, quizá algo de ciruela negra o azúcar moreno. Sin embargo al final el lúpulo cambia el ritmo y desarrolla un amargor áspero con hierba, pino y bastantes cítricos, adornado por especia picante y el alcohol, que calienta la boca. En el regusto vuelven a aparecer los tostados y regaliz negro, pero eclipsado por el lúpulo. Está bien ejecutada, no hay fallos en la elaboración, y yo creo que los amantes del lúpulo les va a gustar... pero si uno está pensando en la de St Peter's, como era mi caso, no acaba de cuadrar. Personalmente, o le bajaría el lúpulo o le cambiaría el nombre para evitar sorpresas.

NOTA:



jueves, 9 de abril de 2020

Rondadora / La Montnegre English Barley Wine

MARCA: Rondadora / La Montnegre
MODELO: Rondadora / La Montnegre English Barley Wine
ESTILO: Barley Wine envejecido en barrica de vino (10.5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Esta cerveza incluida dentro del kit de cata de Rondadora es fruto de la colaboración entre esta fábrica y La Montnegre, una cervecera fundada en 2016 en la comarca del Maresme. Se trata de una Barley Wine envejecida 6 meses en barrica de roble francés que ha contenido vino tinto de la bodega Batán de Salas, de la D.O. Somontano, y que fue galardonada en el año 2018 con la medalla de oro en su estilo en el Barcelona Beer Challenge.

Es muy oscura, de un color caoba brillante muy atractivo. Como suele pasar con las cervezas que pasan por barrica, la cantidad de espuma que genera es escasa, aunque queda adherido al vidrio un anillo beige. En nariz lo primero que me llamó la atención es que destaca bastante carácter cítrico y especiado del lúpulo, incluso con algún toque de pino. No obstante en cuanto la cerveza se asienta este pasa a un segundo plano, detrás de dulce malta tostada, bollo, suave sirope de caramelo e intensas notas de ciruelas. Por último se nota el papel de la barrica, con cálidos recuerdos licorosos, uvas pasas e incluso algo de vainilla (a pesar de que este matiz es más propio del roble americano). La verdad es que tiene de todo, y bien integrado a pesar de que la cantidad de lúpulo parece considerable. 

En boca tiene lo que le pido a una Barley Wine británica: sobriedad y calidez. Empieza formal,  con muchos frutos secos, sobretodo nueces, y cereales. En seguida sale el dulce aunque no satura el trago, con abundante malta tostada, caramelo oscuro, ciruelas y uvas pasificadas. Al final vuelven a ganar presencia los tostados, se forma un amargor medio aunque seco, y es en este punto donde se despliegan las notas licorosas de la barrica, con vainilla, suaves recuerdos de vino dulce y un leve toque de madera, junto un punto moderado de cítricos y pimienta aportado por el lúpulo. Regusto prolongado, con la calidez del alcohol y el dulzor de la barrica. Una buena elaboración, equilibrada y compleja, como para prestarle atención mientras se bebe. El único inconveniente que le veo es el precio, aparentemente alrededor de 6 euros, ya que hay opciones igual de buenas por poco más de la mitad.

NOTA:

lunes, 6 de abril de 2020

Laugar Aupa Tovarisch

MARCA: Laugar
MODELO: Laugar Aupa Tovarisch
ESTILO: Russian Imperial Stout con avena (12% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Creo que se puede afirmar sin miedo a equivocarse que Cataluña fue región pionera en el movimiento de cerveza artesanal nacional. Sin embargo el Norte de España le siguió bastante de cerca, teniendo ahora un número más que considerable de fábricas firmemente asentadas y de gran reputación. Dentro de estas no se puede pasar por alto Laugar Brewery, fundada en Gordexola (Bizkaia) en el año 2014 por cinco colegas de Barakaldo, y que tan solo 6 años después se codea con cerveceras de tanto prestigio como De Molen, Alvinne o Dry & Bitter tanto en festivales como en colaboraciones.

Aupa Tovarisch es una de sus referencias más populares, y cuenta además con varias versiones añejadas en barricas de diferentes licores que han recibido muy buenas críticas. Yo comento hoy la edición normal, una cerveza de las más oscuras que he visto, tan densa como aceite de coche, que al servirla se cubre por medio dedo de una espuma marrón levemente anaranjada. En nariz es muy completa, destacan los tostados, café, torrefacto e incluso humo seco, de madera quemada o tabaco. Se entrelaza con una generosa ración de cacao y regaliz negro, mientras que queda de base malta oscura, sirope de caramelo, muy marcadas notas de uvas pasas y recuerdos licorosos. El lúpulo está también presente, sobretodo mineral aunque en algún momento parece que quiere salir un leve carácter herbal.

El cuerpo es completo, sin embargo se las ingenian para que el paso por boca sea fácil, dejando eso sí una carga de sabor bestial. Se presenta con una textura sedosa muy agradable, posiblemente virtud de la avena, y libera intensas notas de malta muy oscura, caramelo quemado, cacao y más suave sirope, acompañadas por frutas del bosque maduras. El café parece envolver todo el trago, en un registro más dulce al principio y que luego se seca a medida que salen los tostados y un punto ahumado. Final amargo, buena carga de lúpulo cítrico, mineral y algo herbal, eclipsado en seguida por recuerdos licorosos, cacao, especia picante y humo que conformarán el largo regusto. Hacía tiempo que no caía en mis garras una Imperial Stout tan redonda y bien equilibrada, de las mejores referencias modernas de este estilo que he probado. Para beber lentamente, pero no por que se haga difícil sino para que dure más. 

NOTA:

lunes, 30 de marzo de 2020

Alvinne Phi

MARCA: Alvinne
MODELO: Alvinne Phi
ESTILO: Flanders Red Ale (8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: La primera vez que probé una cerveza de Alvinne fue en el 2012, cuando Gabriel de Zombier tuvo el detalle de enviarnos varias botellas coincidiendo con la apertura de su tienda online. Esa experiencia fue tan interesante como desconcertante, y desde entonces me siento capaz de identificar cualquier cerveza de Alvinne a ciegas, dada la personalidad que le da la levadura Morpheus a todas sus elaboraciones. Dentro de su extenso repertorio tiene una trilogía a cuyas referencias han dado el nombre de 3 letras griegas: Omega, Phi y Sigma. La que comento hoy es la segunda, con un 40% de trigo, que sirve como base para la elaboración de la reputada Cuvée Sofie.

A pesar de que se describe como Blonde su color es más pardo que dorado, muy transparente y limpia. Esto permite que se vea a través del líquido una carbonatación tremenda, que genera medio dedo de firme espuma blanca de burbuja pequeña. El aroma es el característico de la levadura Morpheus; avinado, balsámico, algo mineral, parecido, quizá, al de Rodenbach Grand Cru. De fondo queda el dulzor de la malta con cereal crudo, pan blanco, algo de frutos rojos maduros, todo ello regado por notas de establo, heno y especia picante, sobretodo pimienta.

A pesar de que los elaboradores no concretan el estilo, a mí me recuerda mucho a una Flanders Red. Desde el principio del trago es ácida sin paliativos, especiada y con toneladas de manzana verde, limón, más suave lima y pomelo. Con el avance salen los balsámicos, intensos recuerdos de vino y más mineralidad. Junto a los balsámicos viene un dulzor de fondo en forma de galleta, malta, suave miel y masa de pan que equilibra el conjunto. Final seco, áspero, con un regusto avinado eterno, te acuerdas de ella horas después. Quizá no sea del gusto de todo el mundo, estos estilos pueden ser difíciles, pero aquellos que se les encienda la mirada con sólo escuchar los nombres de Rodenbach o Liefmans no deberían perderse esta gran cerveza.

NOTA:


martes, 24 de marzo de 2020

Amager / Surly Todd the Axe Man

MARCA: Amager / Surly
MODELO: Amager / Surly Todd the Axe Man
ESTILO: India Pale Ale americana (6'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Dinamarca

CARACTERÍSTICAS: Amager Bryghus es la única cervecera que se encuentra localizada en la isla con la que comparte nombre, en la zona sur de Copenhague. Fue fundada en el año 2007 por Morten Valentin Lundsbak y Jacob Storm en un almacén que antes era propiedad de la Iglesia de la Cienciología, y actualmente es una de las fábricas danesas más conocidas a nivel internacional. Hace algunos años inundaron España con su Sinner Series, compuesta por 7 cervezas representando los 7 pecados capitales, y desde entonces se les ha visto bastante menos en las estanterías de las tiendas especializadas. Respecto a la cerveza que comento hoy, es una IPA con Mosaic y Citra que se elaboró por primera vez colaboración con Surly Brewing de Minnesotta, y que estos últimos han incorporado definitivamente a su catálogo habitual. Su nombre es un pequeño homenaje a Todd Haug, antes maestro cervecero de esta fábrica, quien es también guitarrista de Vulgaari y de Powermad.

Es una cerveza de color amarillo pajizo, pese a lo cual es totalmente opaca. La carbonatación es muy importante, pese a lo cual tan solo queda algo de espuma blanca adherida a la pared del vaso y algo cubriendo en parte la superficie. El aroma es una pasada, realmente delicioso, con grandes cantidades de lúpulo que se manifiestan en forma de maracuyá, mango y melocotón en almíbar, aunque también dejando hueco para cítricos, sobretodo lima, cáscara de limón y más suave naranja. La malta queda de fondo con un dulzor limitado, notas de masa de pan, y un punto de jengibre algo picante.

Por desgracia la sensación que tuve al probarla es que en boca se queda corta. Desde el principio presenta mucha carbonatación, recuerda al sidral. Empieza con algo de malta, pan blanco, suave cereal, y en seguida el lúpulo despliega potente lima, cáscara de limón, mucho pino, hierba, resina, y leves notas tropicales. De cuerpo medio, cierra con un amargor marcado, cargado de cítricos, pino y resina, un generoso golpe de especias como pimienta blanca y jengibre, mucho mineral y la calidez del alcohol. Regusto largo, áspero, cítrico, herbal y mineral. Al principio me pareció un poco descompensada, pero si se vacía entera la botella la levadura apacigua al lúpulo y queda más resultona. No obstante es una cerveza que no me mata, todo el protagonismo se lo lleva el lúpulo y no le veo que tenga nada más debajo.

NOTA:

martes, 17 de marzo de 2020

Karg Weizen-Bock

MARCA: Karg
MODELO: Karg Weizen-Bock
ESTILO: Weizenbock (7% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Los orígenes de la cervecera Karg datan de hace aproximadamente un siglo, pues fue en 1912 cuando su fundador, Andreas Karg, adquirió la fábrica Hirschvogel en Murnau, una localidad situada al Sur de Munich junto al lago Staffel. Andreas se jubiló en el año 1960, y a partir de entonces de tres de sus hijos, Centa, Franziska y Andreas, tomaron el relevo. Sin embargo, a partir de 1976 se hizo cargo del negocio familiar Franz Schubert Jr, fruto del matrimonio de la primogénita Rosina Karg con Franz Schubert. Por último, para concluir esta especie de telenovela germana, desde el año 2005 la 4º generación se ha incorporado también a la empresa familiar. Dentro de las 7 cervezas que elaboran actualmente, todas de trigo, hoy ataco su Weizenbock, que conseguí en Líquidos de Zaragoza allá por Navidades.

Es de color pardo brillante, más anaranjada en base, con una generosa espuma beige de aspecto delicioso, como crema, alimentada por una carbonatación constante. El aroma es muy potente y viene repleto de esteres en forma de plátano maduro y más suave manzana golden. Se acompañan de una buena ración de chocolate con leche y galleta, leve caramelo, recuerdos de dulce de leche y malta de tueste ligero. De fondo queda bastante cereal y tostados, con un deje terroso que va de la mano con algo de clavo. Tiene lo esperable de una Weizenbock, pero sin alcanzar la contundencia de las reputadas Aventinus o Aloysius.

El trago no resulta tan goloso como esperaba, y quizá incluso le falte algo de redondez. En la entrada predominan malta, dulce de leche, toffee, y más suave chocolate con leche, haciendo que al principio pueda incluso resultar algo empalagosa, aunque en seguida se corrige al aumentar la temperatura y permitir que otros sabores más sobrios compensen el dulzor. El plátano maduro se presenta también exuberante en boca, acompañado de leve miel, un punto de canela e incluso algo de alcohol especiado. Final de amargor considerable, sirve para compensar el dulzor aunque solo en parte, ya que el alcohol tira en dirección contraria. Regusto largo con plátano, minerales y miel que se arrastran desde el amargor final. Aunque desafía el equilibrio creo que es una buena cerveza. No tendría problema en repetir si me la ofreciesen, pero dentro de este estilo llegan a España referencias de tan alto nivel que no le encuentro mucho sentido a buscar esta en concreto.

NOTA:

martes, 10 de marzo de 2020

Krušovice Černe

MARCA: Krušovice
MODELO: Krušovice Černe
ESTILO: Schwarzbier (3'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: República Checa

CARACTERÍSTICAS: Tenía la impresión de que habían pasado pocas Schwarzbier por aquí, pero revisando el archivo del blog he visto que no es así en absoluto, simplemente resulta que una parte importante de las representantes que he probado no me han dejado muy satisfecho. Esto me hace plantearme si quizá sea que el estilo no encaja demasiado con mis gustos, aunque también es verdad que disfruto mucho las referencias más clásicas como Köstritzer o Mönchshof, así que es posible que todo haya sido cuestión de mala suerte. El caso es que Krušovice me pareció una apuesta bastante segura para volver a atacar algo del estilo, no es la mejor cervecera checa pero por lo general hacen las cosas como se debe, así que me llevé a casa esta botella esta botella que encontré en Líquidos las pasadas Navidades.

Es una cerveza negra brillante, opaca, cubierta por una espuma beige de burbuja microscópica que se reduce con rapidez, quedando un anillo firmemente adherido al vidrio. Al acercar la nariz me di cuenta de que echaba de menos las Schwarzbier, al ser recibido por un perfume fresco, delicado, con malta tostada, chocolate negro y café del grano torrefacto, adornado por aromático lúpulo herbal y mineral. Nada que ver con la potencia y profundidad de cervezas negras de alta graduación, esto apunta a sencillez, a beber sin complicaciones. 

Como es habitual en boca es muy ligera, de textura casi acuosa; el medio litro se puede hacer corto, y además la baja graduación alcohólica ayuda. La entrada es fácil, con un dulzor moderado en forma de chocolate, suave malta, café solo marcado, y un ahumado muy ligero que se hace algo más prominente al final. Cierra con un amargor medido, lúpulo mineral y levemente herbal, un toque de acidez especiada y discretas notas de regaliz que parecen dirigir el regusto. Muy fácil de beber y con pocas cosas que objetar, sigue el estilo con rigor. Si se están buscando emociones fuertes posiblemente no sea esta (ni ninguna del estilo) tu mejor opción. Sin embargo, si lo que se quiere es disfrutar del torrefacto sin complicarse la vida, adelante con total tranquilidad.

NOTA:

lunes, 2 de marzo de 2020

Rodenbach Alexander

MARCA: Rodenbach
MODELO: Rodenbach Alexander
ESTILO: Flanders Red Ale macerada con cerezas (5'6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: Rodenbach Alexander se empezó a elaborar en 1986, coincidiendo con el 200 aniversario del nacimiento de Alexander Rodenbach, uno de los fundadores de la fábrica. Cuando la empresa fue adquirida por Palm NV se dejó de elaborar, y no fue hasta el año 2016 cuando recuperaron esta receta en forma de edición limitada, aunque parece que finalmente se ha incorporado al catálogo de la marca. Consiste en la mezcla de un 33% de cerveza joven y el resto madurada durante 2 años en fudre de roble, macerada con cerezas.

Es una cerveza mate, de color rojo marronáceo y muy turbia. Si a esto le sumamos una espuma blanca muy escasa, que se limita a un anillo adherido a la copa y algún resto de la misma en el interior, la verdad es que el aspecto no es el más apetecible. Por suerte con Rodenbach no hay lugar para la desconfianza, y el aroma deja claro desde el primer instante que nos encontramos ante una cerveza de máximo nivel. El conjunto es agridulce, con un fondo cítrico y herbal muy fresco, como asidrado, en contrapunto al núcleo de malta tostada, frutos secos, pan negro, suave caramelo y gran cantidad de frutas rojas, sobretodo cereza y frambuesa, también algo de fresas, e incluso bayas y arándanos. Claros recuerdos de madera y Brettanomyces, notas de limón y leve heno, cerrando así un perfume complejo y muy atractivo.

En boca es extremadamente refrescante. Entra con mucha fruta, y ahí es evidente la cereza belga, sin olvidar tampoco a los otros frutos rojos. Después el dulzor gana peso con malta, algo de caramelo, toffee, quizá notas de higo. Tras esta curva surge la acidez que será la tónica predominante al final, asidrada, balsámica, y que seca las encías. En ella se encuentra mucha cereza, como no puede ser de otra manera, recuerdos de vino rosado, manzana verde, notas de granero y levadura salvaje. Regusto eterno, con cereza, frambuesa y levaduras, dejando una aspereza un poco quemante en la garganta. Es una cerveza extraordinariamente compleja y muy bien equilibrada, adjetivos que servirían para describir también a otras referencias de la marca. Para los que disfrutan de las Flanders Red Ale, esta es una de las que no hay que dejar escapar.

NOTA:

martes, 25 de febrero de 2020

Einstök Icelandic Winter Ale

MARCA: Einstök
MODELO: Einstök Icelandic Winter Ale
ESTILO: Winter Warmer ahumada con agujas de abeto (8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Islandia

CARACTERÍSTICAS: Reconozco que el diseño de las Einstök hace que las cervezas de esta marca me resulten muy atractivas, y es que la mitología vikinga me encanta. No obstante esta botella no la compré sólo por ese motivo sino por la originalidad de su receta, en la que combina malta ahumada con turba y agujas de abeto. Además recuerdo con especial cariño Alba de William Bros, que también contaba con este último ingrediente, y antecedentes como este siempre animan para probar cosas nuevas con algún elemento en común.

Antes de abrirla el color era un misterio, no tenía muy claro hacia donde iba a tirar una "Icelandic Winter Ale". Finalmente es de color marrón oscuro con reflejos rubí, muy turbia, y con una finísima capa de espuma beige. En nariz es potente, incluso algo áspera, con abundante malta tostada, pan integral y nueces, adornado con un punto dulce de ciruelas, cerezas silvestres, algo de chocolate y un toque de caramelo. Tiene un suave fondo ahumado que puede pasar desapercibido si no se busca, mientras que el lúpulo sí que es algo más prominente, con claras notas herbales y algún deje de cítricos.

En boca es más amable de lo que sugería el aroma, el conjunto es un poco más dulce, con malta y caramelo generosos, suave azúcar quemado, cereales y tostados más integrados, y acompañados de algo de fruta, ciruelas y cerezas maduras sobretodo. Fácil de beber, cierra en un final amargo, seco, cargado de pan tostado, nueces, y con una acidez verde y especiada, más por el abeto que por el lúpulo, entre la que se esconde el ahumado. Este se desata en el regusto, volviéndose la nota dominante, junto a hierba, pino y mucha mineralidad. Tiene que ser una cerveza difícil de elaborar, pero a pesar de ello han conseguido una cerveza equilibrada, compleja y muy sabrosa. La herencia británica es evidente.

NOTA: